V. MARCO TEÓRICO
5.1 EL PROCESO DE APRENDIZAJE DE LOS NIÑOS Y NIÑAS
A continuación se presentan los principales enfoques y sus exponentes que permearon el proceso de intervención llevado a cabo con los niños y niñas. Dichos enfoque permitieron nutrir, no sólo el proceso de diseño, sino también el proceso de implementación de las actividades realizadas al interior del Jardín Infantil, por lo tanto, no sólo se abordan enfoques desde las teoría del aprendizaje, sino también enfoques que apoyan los procesos de enseñanza.
Primordialmente se utilizaron enfoques provenientes de teoría cognitivistas y sociocontructivista que permiten explicar el proceso de desarrollo, aprendizaje y enseñanza.
Dentro del constructivismo Piaget resulta uno de los teóricos más relevantes por su teoría genética que pone de relieve los procesos que ocurren a nivel cognitivo durante el aprendizaje de los niños. Es así como Piaget formula la importancia de la construcción de esquemas para el aprendizaje, donde los esquemas “son estructuras complejas de datos que representan los conceptos genéricos almacenados en la memoria.” (Rodrigo & Correa, 2002, p.119) Esto significa que es a través de los esquemas que nos representamos el mundo y construimos conceptos.
Para Piaget existen tres procesos claves que permiten que estos esquemas se modifiquen para lograr una mayor adaptabilidad del sujeto.
Asimilación: Este proceso consiste en “incorporar nueva información
en un esquema preexistente, adecuado para integrarla
(comprenderla)” (Arancibia et al, 1997, p. 77) Este proceso permite que el esquema se amplíe, lo que no significa que se produzcan cambios significativos en él, sino solamente que es capaz de enfrentarse a alguna nueva situación y poder responder a esta, tampoco implica la creación de un nuevo esquema.
Acomodación: Este proceso es más profundo que la asimilación, ya que “ocurre cuando un esquema se modifica para poder incorporar información nueva, que sería incomprensible con los esquemas anteriores.” (Arancibia et al, 1997, p. 77) Por lo tanto este proceso produce cambios significativos en el cerebro, ya que es preciso crear un nuevo esquema para enfrentarse a una determinada situación, también permite una adaptación por parte del sujeto, lo que se traduce en crecimiento por parte de este.
Equilibración: Es el mecanismo que permite impulsar el aprendizaje, ya que es “una tendencia innata de los individuos a modificar sus esquemas de forma que les permitan dar coherencia a su mundo percibido.” (Arancibia et al, 1997, p. 78) Esta equilibración permite incorporar el mundo de una manera coherente por parte del sujeto. Esta coherencia va a ser la que le permita a este sujeto actuar en el mundo, por lo tanto la acción del niño es fundamental al momento de poder lograr su mayor adaptación al mundo.
Para Piaget, estos tres procesos se encuentran coordinados y se suceden constantemente durante la cotidianeidad. Es la manera que posee el ser humano de actuar en el mundo y de conseguir su continua adaptación en él.
Un segundo autor dentro de la corriente constructivista es Vygotsky, el cual plantea diversos aspectos que nos sirven para explicar el aprendizaje de los niños. Este autor introduce la importancia del contexto sociocultural, el lenguaje, la mediación y las interacciones que se deben dar para favorecer el aprendizaje.
Vygostky entiende el aprendizaje, según su teoría sociocultural “como un proceso distribuido, interactivo, contextual y que es el resultado de la participación de los aprendices en una comunidad de práctica” (Cubero & Luque, 1997, p. 154). Esta mirada del aprendizaje permite ampliar el concepto de aprendizaje individualizado a una concepción de construcción conjunta y dialógica con los demás sujetos que interactúan en este proceso.
Este autor da gran importancia a lo sociocultural en el aprendizaje, ya que para él el proceso del aprendizaje se vive en un determinado contexto y con personas determinadas. Esto va a influir profundamente en el aprendizaje, ya
conocimiento en el aula es un proceso social y compartido. La interacción se da en un contexto que está socialmente pautado, en el que el sujeto participa en prácticas culturalmente organizadas y con herramientas y contenidos que son culturales.” (Cubero & Luque, 1997, p.153)
Si bien el aprendizaje sucede en un contexto sociocultural, el sujeto que aprende vive procesos individuales importantes para la construcción de este aprendizaje, que implican la transición de procesos interpersonales a intrapersonales. El interiorzar los contenidos y herramientas psicológica de la cultura implican poner en marcha un sistema interactivo, una estructura de apoyo creada por otras personas que le permitan a los niños y niñas ir más allá de sus competencias actuales.
Este autor es el que acuña el término de zona de desarrollo próximo (ZDP), que la define como la distancia que hay entre la zona de desarrollo real y la zona de desarrollo potencial, la cual para llegar a ser potencial debe existir alguien que acompañe el aprendizaje, es decir si un adulto o un par más capaz media el aprendizaje para que pueda ser aprendido por el aprendiz.
La zona de desarrollo real (ZDR) consiste en lo que los niños saben, es decir los aprendizajes que los niños tienen y que por lo tanto pueden llevar a cabo por si solos, en cambio, la zona de desarrollo potencial (ZDp) consiste en lo que los niños pueden llegar a aprender.
Vygostky además plantea una relación entre aprendizaje y desarrollo que resulta bastante innovadora, dónde “El aprendizaje constituye la base para el desarrollo y <<arrastra>> a éste, en lugar de ir a la zaga” (Arancibia et al, 1997, p. 101) esto se ve demostrado en la manera que plantea la Zona de desarrollo próximo.
Es necesario destacar que dentro del proceso de aprendizaje resulta fundamental el rol mediador del educador, pues por medio de sus andamiajes los niños lograrán alcanzar los distintos aprendizajes, por lo tanto resulta fundamental conocer las zonas de desarrollo real de los niños a los que se les va a enseñar.
Un tercer teórico del constructivismo es David Ausubel quien se posiciona desde aquí para explicar su teoría de aprendizaje. Ausubel distingue entre el
aprendizaje significativo y el aprendizaje memorístico, dónde el aprendizaje significativo se define como “aquél en el que la nueva información se relaciona de manera sustantiva, es decir, no arbitraria, no al pie de la letra, con los conocimientos que el alumno ya tiene, produciéndose una transformación tanto en el contenido que se asimila como en lo que el estudiante ya sabía.” (Martín & Solé, 2002, p.91) Es importante destacar la existencia de una estructura previa que se modifica al mismo tiempo que modifica lo que se está aprendiendo.
Cabe destacar también que este aprendizaje significativo posee tres condiciones básicas necesarias para que este se pueda llevar a cabo. Estas condiciones dependen de distintos actores que juegan roles importantes al momento del aprendizaje. Estas condiciones son:
Significatividad lógica: Según Martí & Onrubia (2001) Esta pertenece al material que se va a aprender, la cual se refiere a la estructura interna del material.
Significatividad psicológica: Esta característica pertenece al
estudiante, ya que se refiere a “la estructura cognitiva de conocimientos previos pertinentes y actividades que pueda relacionar con el material que se tiene que aprender.” (Martí & Onrubia, 2001, p. 34)
Motivación: Esta tercera condición hace referencia también al alumno, aunque indirectamente al educador. Corresponde a la actitud que se tenga frente a lo que se va a aprender. Es aquí dónde importa la disposición del niño, y de cómo el educador logra esta disposición por parte del estudiante.
Estas tres condiciones van a permitir que un aprendizaje sea más o menos significativo según como se disponga de ellas, y del trabajo que se realice previamente para poder preparar el terreno para el aprendizaje que se pretende enseñar.
Para explicar el proceso de aprendizaje desde una perspectiva sociocultural, es necesario recurrir a Erickson. Este autor nos habla de la existencia de estadios generacionales en los cuáles ubica a los seres humanos. La infancia la divide en tres estadios, los niños de 3 a 4 años se encuentran en el segundo de los estadios, el de la niñez temprana.
En este estadio el niño comienza a adoptar pautas culturales que lo ayudan a incorporarse paulatinamente a la sociedad, “surge la cuestión respecto de cómo puede guiarse el placer voluntario que acompaña a las funciones del sistema muscular (incluido los esfínteres) de modo que se convierta en pautas de conducta adecuadas a los hábitos culturales, y esto por mediación de una voluntad adulta que debe transformarse en la voluntad misma del niño.” (Erickson, 2000, p.53) Es el niño que comienza a adquirir autonomía frente a ciertas responsabilidades que le toca enfrentar, según este autor, esta autonomía corresponde a la crisis psicosocial que sufre el niño en esta etapa, mientras que su radio de personas significativas corresponde a las personas parentales de su entorno.
5.2 EL PROCESO DE DESARROLLO EVOLUTIVO DE NIÑOS DE 3 A 4