CAPÍTULO 2. LA GESTIÓN DE LAS SEQUÍAS Y SU EVALUACIÓN
2.2. La sequía
2.2.1. Definiciones de sequía
Tal como apuntan diversos autores, no existe una definición universal de sequía
(Wilhite & Glantz, 1985; Wilhite, 2001; Wilhite et al., 2007; Lloyd-Hughes, 2014). Se
han identificado hasta 150 definiciones distintas (Wilhite & Glantz, 1985), reflejando
una gran diversidad y su tratamiento desde diferentes disciplinas y enfoques así como
respecto a diferentes estados o sistemas afectados.
Sin embargo, existe cierto acuerdo sobre que la sequía se refiere a una disminución de
las precipitaciones respecto a una cantidad y a un periodo que se considera ‘normal’.
Por ejemplo, en esta línea, la RAE
16(1984) define la sequía como “un tiempo seco de
larga duración”; la WMO también se refiere a la “ausencia prolongada o deficiencia
marcada de la precipitación” o a un “período anormal de tiempo seco, suficientemente
prolongado, en el que la falta de precipitación causa un grave desequilibrio
hidrológico” (WMO/UNESCO, 2012, p.98). Otras definiciones se refieren a la sequía
como un fenómeno de carácter temporal (UNDP, 2011) que produce importantes
desequilibrios hidrológicos (UNCDD, 1994) produciendo importantes daños y pérdidas
16 Real Academia Española, www.rae.es.
de rendimiento en los cultivos (FAO, 1983) o que afecta a la actividad de diferentes
grupos, sectores y el medio ambiente (Wilhite, 2002).
La sequía se puede definir en términos conceptuales u operativos (Wilhite & Glantz,
1985; AMS, 2004; Med EUWI, 2008; Mishra & Singh, 2010; UNDP, 2011;
WMO/UNESCO, 2012). Mientras que una definición conceptual trata de definir los
límites generales del concepto de sequía y se centra en apuntar a la reducción de las
precipitaciones como el origen del problema, las definiciones operativas tratan de
identificar el inicio, terminación, la frecuencia y la magnitud de dichos episodios y de
ser más concretas y prácticas. A este nivel, existe cierto consenso en clasificar la sequía
en cuatro tipos
17: meteorológica, agrícola, hidrológica y socioeconómica:
•
Sequía meteorológica. Se refiere a la disminución de la precipitación respecto al
valor medio para una región en un plazo de tiempo determinado (MMA/CHJ,
2007; Mishra & Singh, 2010). Según el Ministerios de Medioa Ambiente (MMA)
“Se da cuando se produce una escasez continuada de las precipitaciones y es la
sequía que da origen a los restantes tipos de sequía y normalmente suele afectar
a zonas de gran extensión”, que además apunta que “El origen de la escasez de
precipitaciones está relacionado con el comportamiento global del sistema
océano-atmósfera”. Puesto que depende de la precipitación, es específica de
cada contexto local y los umbrales para diferenciar periodos secos de húmedos
deben fijarse en función de estas características locales (Wilhite & Glantz, 1985).
•
Sequía agrícola. Se refiere al “Déficit de humedad en el suelo para satisfacer las
necesidades de crecimiento de un cultivo determinado en cualquiera de sus fases
de crecimiento” (MMA/CHJ, 2007, p. 8). Hay que tener en cuenta que la
demanda de agua de una planta varía para los diferentes tipos y especies pero
también en relación a las condiciones meteorológicas precedentes, el estado de
crecimiento de la propia planta o las características y condiciones del suelo
(Wilhite & Glantz, 1985). También se denomina hidroedáfica o déficit de la
humedad del suelo (‘Soil Moisture drought’).
•
Sequía hidrológica: Se refiere a la “Disminución en las disponibilidades de aguas
superficiales y subterráneas en un sistema de gestión durante un plazo temporal
dado respecto a los valores medios, que puede impedir cubrir las demandas de
agua al cien por cien” (MMA/CHJ, 2007, p. 8). “La capacidad de gestionar los
recursos hídricos hace que la sequía hidrológica no dependa exclusivamente de
los caudales fluyentes en ríos y manantiales, sino también del volumen de agua
almacenado en los embalses y acuíferos, es decir, de la manera en que se
gestionen estas reservas. De ahí su definición vinculada al sistema de gestión”
(MMA/CHJ, 2007, p 8).
•
Sequía socioeconómica. Se define como la “afección de la escasez de agua a las
personas y a la actividad económica como consecuencia de la sequía” (MMA/CHJ,
2007, p. 9) y se asocia con la existencia de impactos, generalmente relacionados
con la insuficiencia del sistema para atender todas las demandas.
17Revisiones más detalladas sobre las definiciones de sequía se pueden encontrar en Wilhite & Glantz 1985; American Meteorological Society 2004; Med EUWI 2008; Mishra & Singh 2010; Sheffield & Wood 2011; Van Loon 2015.
Recientemente algunos autores proponen otras categorías adicionales como Sequía
Subterránea (‘Groundwater Drought’) (Van Lanen & Peters, 2000; Peters et al., 2005;
Peters et al., 2006; Mishra & Singh, 2010), pero todavía su uso es limitado y existen
ciertas dudas sobre si realmente se pueden considerar como un nuevo tipo de sequía.
Cada tipo de sequía tiene efectos a diferentes niveles y sobre distintos sectores, y por
tanto la claridad sobre qué tipo de sequía se está considerando es necesaria para
poder planificar y estructurar una respuesta adecuada y eficiente.
En términos generales se puede considerar que existe una secuencia temporal en el
desarrollo de los diferentes tipos de sequía (Figura 5), aunque esto puede variar y va a
depender de las características del contexto y la vulnerabilidad de los diferentes
sectores afectados. Asimismo, la sequía socioeconómica, puesto que está vinculada
con la aparición de impactos, puede tener lugar en cualquier momento y estar
vinculada a cualquiera de las tipologías anteriores (Van Loon, 2015).
Figura 5. Secuencia y progreso de los tipos de sequía
Fuente: NDMC, traducción propia
Si bien los tres primeros tipos de sequía (meteorológica, agrícola e hidrológica) se
definen en relación con los aspectos físicos de los efectos de la propagación de la
sequía en el medio, la sequía socioeconómica se refiere a los impactos económicos,
sociales y ambientales (Wilhite & Glantz, 1985). En este sentido, es necesario
reconocer que la sequía es el resultado de la combinación de factores naturales y la
influencia de factores antrópicos (Wilhite et al., 2007), si bien el desencadenante es
siempre una reducción de las precipitaciones. La sequía meteorológica es por tanto la
única que tiene exclusivamente causas atmosféricas mientras que en el resto también
influyen factores ambientales y socioeconómicos.
La reducción de los recursos disponibles y sus potenciales impactos sociales y
ambientales dependen de la intensidad de la reducción de la oferta, los niveles de
demanda y uso, y se suelen manifestar de manera diferente a lo largo del tiempo,
según va evolucionando el evento y afectando a los diferentes sectores (Tabla 3).
Por ejemplo, los cultivos de secano, puesto que dependen de la humedad natural del
suelo, se ven afectados por la sequía meteorológica y agrícola, y sufren impactos con
un pequeño desfase temporal desde que se detecta la reducción de las
precipitaciones. La agricultura de regadío está más relacionada con la sequía
hidrológica, ya que depende de la capacidad del sistema de proveer el agua de riego
que necesita. Sus efectos suelen tardar más en aparecer ya que el regadío proporciona
cierta capacidad de adaptación a la variabilidad climática. El sector de la energía
hidroeléctrica también se ve afectado una vez alcanzada la sequía hidrológica, cuando
los ríos presentan niveles bajos de caudales y su capacidad de producción
hidroeléctrica se ve disminuida.
Tabla 3. Relación entre sectores y tipos de sequía
Sectores Meteorológica Sequía Agronómica Sequía Hidrológica Sequía Socioeconómica Sequía
Abastecimiento población X X Agricultura secano X X X X Agricultura regadío X X Ganadería X X X X Industria X X Energía hidroeléctrica X X Turismo y ocio X X X X Navegación X X
Medio Ambiente/ Ecosistemas X X X X
Fuente: Elaboración propia.
Todas estas formas de definir la sequía reflejan la existencia de diferentes
percepciones de la sequía que, en última instancia, determinan la forma en que cada
sector de la sociedad y los gobiernos responden a este tipo de eventos (Wilhite &
Glantz, 1985; Supramaniam et al., 2011).
Diferencias entre sequía, aridez y escasez
Es necesario distinguir la sequía de otros conceptos similares y relacionados sobre los
que existe cierta confusión (Schmidt et al., 2012). Esto ocurre fundamentalmente con
los términos de Escasez, Áridez, Desertificación y Olas de calor.
Una manera de diferenciarlos es atendiendo a su escala temporal y origen, destacando
el origen natural y carácter temporal y extremo de la sequía, pero también atendiendo
a otros criterios como se muestra en la Tabla 4.
Tabla 4. Comparación términos relacionados con la sequía
SEQUÍA ESCASEZ ARIDEZ
Carácter temporal Temporal Disminución temporal de precipitación o caudal natural Permanente Situación permanente de déficit en relación con la demandas
Permanente Característica permanente de zonas con precipitaciones bajas
Duración Meses / años Continuo / Permanente Continuo/ Permanente
Origen Natural Antrópico Natural
Característica del
clima Normal - Normal
Causa Disminución temporal de la precipitación Desequilibrio entre la demanda y la oferta
Bajo nivel de precipitaciones
característico de esa zona climática
Interdependencia Incrementa los efectos negativos de la escasez y
de la aridez
Incrementa los efectos negativos de la sequía y las condiciones de aridez
Factor que facilita el desarrollo de situaciones de escasez
Medidas Medidas preventivas, de emergencia y de
recuperación
Medidas estructurales, cambio de modelo de uso y consumo de los recursos hídricos
Estrategias a medio y largo plazo que promuevan un uso sostenible de los limitados recursos y para combatir la desertificación Fuente: Elaboración propia, basado enMed EUWI (2008), Mishra & Singh (2010), Schmidt et al. (2012).