CAPÍTULO 2. LA GESTIÓN DE LAS SEQUÍAS Y SU EVALUACIÓN
2.5. La implementación y gestión de la sequía: instrumentos y medidas
2.5.1. Tipos de medidas de gestión de la sequía
El análisis de la gestión de las sequías, especialmente si se desea evaluar el enfoque
adoptado, requiere una clasificación de las medidas de acuerdo a sus características
fundamentales. En este sentido, procede dividir las clasificaciones propuestas por la
literatura en dos grandes grupos: (a) Genéricas y (b) Específicas. En el presente trabajo
nos centraremos en este segundo grupo, pero a continuación se describen, de forma
breve y sin ánimo de ser exhaustivos, algunas de las principales medidas de cada
grupo.
A. Genéricas
Este primer conjunto procede de los campos de la planificación y la teoría política, que
establecen categorías genéricas, y por lo tanto aplicables a cualquier política.
Una de las formas más extendida de clasificación genérica procede del campo de la
planificación y formulación de políticas. Sigue un ciclo de formulación teórico (‘policy
cycle framework’, Jann & Wegrich, 2006), a lo largo del cual, los objetivos de la política
se van volviendo explícitos y las intervenciones se van concretando presupuestaria,
espacial y temporalmente. Los instrumentos que desarrollan las políticas siguen una
secuencia jerárquica que los clasifica en normas, estrategias, planes, programas y
medidas concretas.
Otras clasificaciones se basan en el mecanismo de intervención. Un ejemplo es la
clasificación propuesta por Vedung (1997), que clasifica las medidas de gestión como
regulatorias (normas, prohibiciones, permisos, etc.), económicas (inversión directa,
ayudas y subvenciones, impuestos, tasas, mecanismos financieros, etc), informativas
(campañas de sensibilización, educación) y organizacionales (creación de instituciones,
grupos de trabajo, instituciones).
B. Específicas
Este segundo grupo es específico del contexto de la sequía, por lo que es más
relevante en el presente trabajo.
Este tipo de clasificaciones son muy variadas porque en la mayoría de los casos se
realizan ad hoc para ajustarse al contexto de desarrollo de la política.
En base a la revisión de la literatura específica de la gestión de las sequías y su
planificación, se han identificado ocho formas principales de clasificar las medidas en
función del uso de diferentes criterios.
(i) Según las fases de actuación y enfoque (e.g. FAO & NDMC, 2008; UNISDR, 2009b)
•
Preparación: Se trata de medidas adoptadas antes de la sequía para mejorar las
capacidades institucionales, y establecer herramientas para predecir y
monitorear el evento y sus impactos, y garantizar una respuesta coordinada y
efectiva.
•
Mitigación. Incluye las medidas orientadas a evitar o limitar los efectos
adversos de la sequía, incluyendo medidas estructurales y no estructurales.
•
Respuesta. Se trata de los esfuerzos de gestión que tienen lugar durante o
inmediatamente después de una sequía para paliar sus consecuencias.
•
Recuperación. Son las decisiones y acciones tomadas después de una sequía,
con miras a restablecer o mejorar las condiciones de vida de la comunidad
afectada anteriores a la sequía.
(ii) Según el nivel de formulación (e.g. Dziegielewski et al., 1997; MMA/CHJ, 2007;
Ferrer Polo & Mondéjar, 2015)
•
Las medidas estratégicas son actuaciones a largo plazo que forman parte de la
planificación hidrológica (e.g. estructuras de almacenamiento y regulación,
normativa y ordenación de usos). A menudo tienen plazos de implementación
largos y altos presupuestos. Además, suelen necesitar negociación política,
aceptación social y modificaciones legislativas.
•
Las medidas tácticas son actuaciones a corto plazo planificadas y validadas con
anticipación, normalmente en el marco de un plan de gestión de la sequía. Este
tipo de medidas han sido estudiadas sobre situaciones históricas y se adoptan
una vez constatada la situación de sequía mediante el sistema de indicadores.
•
Las medidas de emergencia se adoptan bien avanzada la sequía y varían en
función de la gravedad de la misma y su extensión o grado de afección a la
cuenca. Se caracterizan por su inmediatez y urgencia.
(iii) Según los objetivos o estrategia en relación con la planificación y gestión del agua
(e.g. MEDROPLAN, 2007; Rossi & Cancilliere, 2013; Karavatis et al., 2014).
•
Reducción de la demanda. Aquellas medidas dirigidas a reducir el uso de los
recursos, ya sea fomentando el ahorro, evitando pérdidas o promoviendo un
uso más eficiente (e.g. incentivos económicos para el ahorro, técnicas de riego
más eficientes).
•
Aumento de la oferta. Aquellas acciones encaminadas a aumentar los recursos
hídricos disponibles a través de la construcción de infrastructuras de
almacenamiento o incorporación de nuevos recursos (e.g. aumento de la
reutilización, desalación, trasvases).
•
Reducción de los impactos. Acciones dirigidas a minimizar los impactos, por
ejemplo a través de actividades educativas y de sensibilización, programas de
seguros y ayudas públicas. Se refiere tanto a las medidas que van dirigidas a
prevenir los efectos negativos de la sequía como las que se destinan a
reducirlos una vez ya han ocurrido.
(iv) Según la naturaleza de las medidas (e.g. Rossi et al., 2007; UNISDR, 2009b)
•
Estructurales. La construcción de infraestructuras para reducir o evitar los
posibles impactos de las amenazas, o la aplicación de técnicas de ingeniería
para lograr incrementar la resiliencia de las estructuras o de los sistemas frente
a las amenazas.
•
No estructurales. Cualquier medida que no suponga la construcción de
infraestructuras y que utiliza el conocimiento, las prácticas o los acuerdos
existentes para reducir el riesgo y sus impactos, especialmente a través de
políticas y leyes, una mayor concientización pública, la capacitación y la
educación.
(v) Según su temporalidad o duración (e.g. MEDROPLAN, 2007; Rossi & Cancilliere,
2013)
•
Las medidas a largo plazo son aquellas que se implementan antes del evento y
que se dirigen a prevenir sus impactos. Generalmente se orientan a mejorar los
sistemas de abastecimiento de agua para satisfacer las demandas futuras en
condiciones de sequía.
•
Las medidas a corto plazo se dirigen a mitigar los impactos de una sequía en
particular con el marco de gestión e infraestructuras existente en ese momento
y en base a una planificación previa.
(vi) Según el sistema o sector al que van dirigidas (e.g. MEDROPLAN, 2007, Strosser et
al., 2012)
Estos sistemas incluyen, por ejemplo: abastecimiento, agricultura, energía,
industria, medioambiente, navegación y turismo.
(vii) Según el tipo de organismo gestor (e.g. MEDROPLAN, 2007)
•
Las medidas se consideran públicas cuando son iniciadas e implementadas por
el gobierno o la administración a cualquier nivel. Estas son el resultado de una
decisión política dirigida a atender las necesidades de la población.
•
Las medidas son privadas cuando son iniciadas e implementadas por
individuos, organizaciones o empresas.
•
Las medidas mixtas son aquellas en las que participan tanto las
administraciones públicas como los agentes privados, por ejemplo, a través de
la implementación de programas educativos financiados con fundos públicos
pero ejecutados por entidades privadas.
(viii) Según su nivel de importancia (Benítez Sanz & Schmidt, 2012; CLIMAWATADAPT;
EC, 2012)
•
Medidas (‘measures’). Se refieren a las medidas técnicas, de infrastructuras
verdes y de manejo del uso del suelo que se dirigen al ahorro de agua y de los
impactos de las sequías.
•
Medidas complementarias o de apoyo (‘support actions’). Se refieren a las
medidas de control administrativo, instrumentos financieros, regulaciones,
planes de manejo, iniciativas voluntarias y actividades educativas como la
investigación y la sensibilización, que apoyan la implementación de las
‘medidas’.
En esta tesis se ha definido una clasificación que combina las clasificaciones (i), (ii) y
(iii), ya que ninguna de las opciones individuales satisfacía del todo las necesidades de
una definición amplia pero operativa. Las clases de esta nueva clasificación quedan
definidas de la siguiente forma:
•
Preventivas/Estratégicas
•
Operativas/Respuesta/Tácticas
•
De recuperación
•
Organizativas o de gestión
En cada categoría se ha tratado de agrupar bajo un mismo epígrafe aquellos términos
que se consideran conceptos muy similares. Es común relacionar las actuaciones
estratégicas con medidas de tipo preventivo, y las tácticas u operativas con mediadas
de respuesta. Las medidas de respuesta se separan de las tácticas u operativas e,
igualmente, las medidas organizativas de las de carácter estratégico para convertirse
en una categoría diferente porque se pretende resaltar su importancia y su propósito
específico, dado que se considera que las medidas organizativas se dirigen a apoyar la
implementación del resto de medidas más que a reducir los impactos de la sequía.
Es importante señalar que, el sistema combinado planteado coincide en gran medida y
es compatible con el análisis de los planes de sequía españoles, que utilizan el sistema
de clasificación (ii).
Algunos autores también utilizan combinaciones es estas clasificaciones puesto que
esto permite obtener mayor información sobre las características de las propias
medidas y del enfoque de gestión implementado. Por ejemplo, MEDROPLAN (2007),
primero divide las medidas según su temporalidad/duración (v) y luego según su
objetivo (iii), dentro del cual distingue entre los sistemas afectados (vi).
Además de la revisión de la literatura mencionada, se han identificado y clasificado, las
medidas contenidas en todos lo estudios de caso considerados en esta tesis, dando
lugar al listado de medidas de la Tabla 9. Este listado no pretende ser exhaustivo pero
si reflejar el conjunto de potenciales medidas de sequía.
Tabla 9. Tipología de medidas de sequía MEDIDAS ESTRATÉGICAS (o de planificación o preventivas)
Desarrollo de PES/PE/PC y otros planes
Elaboración de estudios, investigaciones y proyectos piloto (inventario y seguimiento de estado de los recursos y ecosistemas)
Desarrollo de sistemas de información sobre la sequía ( SAT(EWS&M, observatorios, etc) Definición de prioridades de uso del agua
Seguimiento y monitoreo de las medidas/resultados/planes… MEDIDAS TÁCTICAS (u operativas)
Gestión de la demanda
Mejorar la eficiencia del uso del agua
Gestión de derechos, bancos y mercados de agua Reducir las pérdidas de distribución y fugas Promover el ahorro en diferentes sectores
Regulaciones de uso (prioridades, limitaciones, restricciones) Gestión de la oferta
Conservación de los recursos
Mejora de la recarga y almacenamiento natural Mejora de la eficiencia de las instraestructuras Manejo de las extracciones de los acuíferos Promoción de la recolección de agua de lluvia Aumento de la reutilización de aguas recicladas Establecimiento de plantas desalinizadoras Recarga artificial de acuíferos
Transvases de recursos (internos, externos) Educación y Sensibilización
Campañas de concienciación
Educación, sensibilización y capacitación para el ahorro Ambientales
Protección y restauración de ecosistemas MEDIDAS DE RECUPERACIÓN
Esquemas de compensación (seguros, subsidios, credits) Restauración de ecosistemas
MEDIDAS ORGANIZATIVAS (o de gestión) Medidas Económicas
Desarrollo de incentivos económicos y fiscales Precio del agua
Medidas Administrativas Medidas de gestión administrativa Medidas legales
Control y penalización Promoción de la participación
Promover la participación pública en los procesos de planificación Resolución de conflictos de uso del agua
Medidas complementarias
Promover medidas agro-ambientales
Promover la planificación territorial y uso sostenible del suelo Limites al desarrollo urbano
Investigación y transferencia tecnológica, Distribuir información meteorologica a tiempo real Mejorar la protección ambiental
Promover y asegurar la seguridad de determinados usos (navegación, transporte) Prevenir efectos sobre la salud