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Detección de componentes no antigénicos 1 (1,3)-β-D-glucano

1.7 Diagnóstico de la C

1.7.2 Diagnóstico microbiológico independiente del cultivo 1 Pruebas serológicas

1.7.2.2 Detección de componentes no antigénicos 1 (1,3)-β-D-glucano

El (1,3)-β-D-glucano es un componente de la pared celular de diferentes especies fúngicas relacionadas con la infección invasora en humanos. Se detecta en pacientes con candidiasis, aspergilosis, neumocistosis y algunos con criptococosis, pero no en las zigomicosis. Dado que es un marcador panfúngico, su detección debe de acompañarse con otras técnicas que permitan determinar el hongo implicado; así en la candidiasis invasora esta técnica podría complementarse con la detección de CAGTA. La técnica de detección del (1,3)-β-D-glucano ha sido incluida como criterio de diagnóstico de las enfermedades fúngicas invasoras (De Pauw et al., 2008). Existen varias pruebas comerciales para su detección: Fungitec-G test (Seikagaku Corporation, Tokio, Japón) presenta una sensibilidad del 85,4% y una especificidad del 95,2%, el test Wako (Wako Pure Chemical Industries, Japón), estudiado por Fujita y colaboradores (Fujita, Takamura, Nagahara, & Hashimoto, 2006), cuyos parámetros diagnósticos fueron S=95% y E=84%, el test B-G Star (Maruha Corporation, Japón) que se utilizan en Japón, y finalmente Fungitell (Associates of Cape Cod Inc., EEUU) cuya utilización está autorizada en Estados Unidos y Europa mostrando una capacidad diagnóstica con una sensibilidad del 64,4% y una especificidad del 92,4% (Pontón, 2009). Martinéz-Jimenéz y colaboradores observaron unos valores de S=83,9%, E=91,8%, VVP=86,7% y VPN=90% (Martínez- Jiménez et al., 2015).

Donato y colaboradores obtuvieron una sensibilidad y especificidad del 60% y 92%, respectivamente. El valor predictivo positivo fue del 60% y el valor predictivo negativo del 92% en un grupo de pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos (Donato et al., 2017). Por otro lado, Levesque y colaboradores en un estudio de 27 pacientes que han sufrido un trasplante de hígado, la sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo y valor predictivo negativo fueron respectivamente del 75%, 65%, 17% y 96% (Levesque et al., 2017). Cabe destacar que en la mayoría de las publicaciones el alto valor VPN obtenido en las pruebas de diagnóstico, hace del β-glucano un buen marcador para el diagnóstico de la CI.

1.7.2.2.2 Detección de D-arabinitol

El D-arabinitol es un metabolito producido por la mayoría de las especies patógenas de Candida (C. albicans, C. tropicalis, C. parapsilosis) pero no por C. glabrata o C. krusei (Bernard, Christiansen, Tsang, Kiehn, & Armstrong, 1981; Hsu et al., 2011; Tumbarello et al., 2007).

Ya en 1979, Kiehn y colaboradores estudiaron mediante cromatografía de gas-líquido la presencia de este metabolito en aquellos individuos con CI (Kiehn, Bernard, Gold, & Armstrong, 1979).

La detección de este metabolito se basa en su reacción con la D-arabinitol deshidrogenasa, que produce D-ribulosa y NADH; este último producto es el que se detecta por espectrofluorimetría o bien enzimáticamente o mediante cromatografía de gases (Arendrup et al., 2010; Christensson, Sigmundsdottir, & Larsson, 1999; Hui et al., 2004; Pérez-García et al., 2017; Sigmundsdottir, Larsson, Wiebe, Björklund, & Christensson, 2007). Yeo y colaboradores han desarrollado una técnica de diagnóstico del D-arabinitol basándose en la detección por espectrofluorimetría a partir de una D-arabinitol deshidrogenasa de C. albicans. Es un método rápido (3,5 minutos por ensayo) y preciso con resultados muy prometedores. Se observaron una media de D-arabinitol/creatinina 2,74 y 2,23 µM/mg/dl, respectivamente, en comparación con 1,14 y 1,23 µM/mg/dl en pacientes del grupo control (Yeo, Zhang, Schafer, Campbell, & Wong, 2000).

Sin embargo, este método resulta laborioso y utiliza una metodología compleja que no está disponible en el ámbito hospitalario, limitándose a unos pocos centros. Otro inconveniente relacionado con este marcador es que puede ser liberado también por organismos colonizadores, dificultando por lo tanto la discriminación entre una CI y una colonización por Candida; también se ha observado su presencia en suero y en orina humana debido a cambios en la propia microbiota, a tratamientos con antibióticos o quimioterápicos, a la administración de esteroides y corticosteroides, o durante insuficiencia renal (Jones, 1990).

Debido a ello, se sugirió la normalización de los niveles de D-arabinitol mediante su expresión como relación D-arabinitol/creatinina (Wong, Bernard, Gold, Fong, &

Armstrong, 1982) o D-arabinitol/L-arabinitol (Larsson, Pehrson, Wiebe, & Christensson, 1994), compensando de esta forma su presencia debido a otras causas.

1.7.2.2.3 ADN

La detección de ADN, aprovecha la tecnología de la PCR (reacción a cadena de la polimerasa) a tiempo real, que es uno de los mayores avances que hoy en día se han producido en este campo (Pontón & del Palacio, 2007). Con respecto a los métodos convencionales, las principales ventajas que ofrece esta técnica es el menor tiempo necesario para la obtención de resultados, una mayor sensibilidad y la posibilidad de identificación a nivel de especie. Sin embargo, uno de los aspectos de la técnica a los que hay que hacer frente es la falta de estandarización, lo que hace difícil su aplicación en la clínica para el diagnóstico de las candidiasis, ya que cada grupo utiliza metodologías desarrolladas en su propio laboratorio (Quindós, Eraso, López- Soria, & Ezpeleta, 2012). Existen algunas pruebas comercializadas para el diagnóstico de la CI, entre ellas cabe destacar LightCycler®SeptiFast (Roche Molecular System, EEUU) y la plataforma TaqMan system (Perkin Elmer, Applied Biosystem, EEUU). Sin embargo, todavía no existe consenso sobre cuál es la mejor muestra (sangre completa, suero o plasma) a utilizar para la extracción de ADN. Más recientemente se ha desarrollado una técnica de diagnóstico que se basa en la combinación de la resonancia magnética con nanoparticulas para la detección e identificación de todas las especies de Candida (Mylonakis, Zacharioudakis, Clancy, Nguyen, & Pappas, 2018). Es una técnica muy rápida que permite la detección de Candida a partir directamente de una muestra de sangre. T2 Biosystem realiza una amplificación de ADN a partir de una muestra de sangre completa y mediante resonancia nuclear detecta amplicones específicos con un límite de detección hasta 1 CFU/ml entre 3 y 5 horas (T2 Biosystems, Inc.; EEUU). La técnica ha demostrado una especificidad general del 99,4%; siendo del 98,9% para C. albicans /C. tropicalis, del 99,3% para C. parapsilosis y del 91,1% para C. krusei/C. glabrata. En cambio, la sensibilidad fue del 92,3% para C. albicans/C. tropicalis, 94,2% para C. parapsilosis, y del 88,1% para C. krusei/C. glabrata. El valor predictivo negativo varió entre 99,5 y 99% (Mylonakis et al., 2015).

1.8 The immune system

C. albicans is part of the normal human microbiota, and is associated to the mucosa surfaces of the oral cavity, gastrointestinal tract and vagina. Although it exists as a commensal under normal conditions, Candida can switch to a pathogenic organism able to infect various tissues and cause systemic disease (Romani, 2008). The host has three main mechanisms of defense against C. albicans: a physical barrier, the innate immune system and the adaptive immune system (Janeway Jr & Medzhitov, 2002).

The physical barrier, such as skin and mucous membranes, has the natural ability to separate the host from the external environment. However, when fungi break this barrier, a series of innate mechanisms come into play mediated by cells, cellular receptors and humoral factors.