CENTROS URBANOS
6.2. DETERMINACIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA DE LOS CENTROS URBANOS
El área de influencia de un centro corresponde a la zona servida por dicho centro, o sobre la cual éste ejerce funciones o presta servicios que crean relaciones de interdependencia. Estas relaciones se van desvaneciendo en la medida en que aumenta la distancia, que aparecen obstáculos geográficos o que aumenta la influencia de otro centro. El área de influencia comprende, por lo general, a otros centros urbanos subordinados y a un área rural más o menos extensa. Ella constituye la "región funcional o nodal" del centro en cuestión. El conjunto de las áreas de influencia de los centros urbanos constituye el sistema nodal de la región Bogotá-Cundinamarca.
Hay varios métodos para la delimitación de las áreas de influencia de los centros urbanos. Algunos se basan en mediciones u observaciones llevadas a cabo directamente en campo (métodos directos). Otros aplican fórmulas o modelos, por lo general de tipo empírico (métodos indirectos).
En el presente estudio se ha utilizado un método directo, basado en la realización de encuestas en los centros urbanos del departamento, en especial en los centro de pequeño tamaño, con el fin de determinar los lugares a los cuales se dirigen sus habitantes en procura de los bienes y servicios que requieren para el desarrollo de sus actividades o funciones (véase formulario utilizado en anexo). El análisis de las relaciones entre los centros urbanos, realizadas con ayuda de las encuestas, permitió determinar que el territorio departamental se encuentra subdividido en ocho subregiones, cada una bajo la influencia de un centro subregional, cinco de los cuales son ciudades del departamento, dos son centros extradepartamentales y Bogotá, que ejerce funciones directas de centro subregional en una extensa zona del centro y oriente donde no existe un centro subregional intermedio. Además, otros dos centros subregionales extradepartamentales manifiestan una influencia parcial sobre municipios limítrofes. Al interior de estas subregiones, algunos centros, denominados en este estudio centros de relevo, desarrollan un área de influencia subordinada, algunas veces bien definida y otras apenas incipiente. El mapa de estructura urbano-regional (regionalización funcional actual, FR-1) permite observar las áreas de influencia de los centros subregionales y de los centros de relevo del departamento. Las principales observaciones al mapa son las siguientes:
1. Cinco centros subregionales departamentales desarrollan áreas de influencia bien definidas. Ellos son: Girardot, Fusagasugá, Facatativá, Zipaquirá y Chía. El área de influencia de Chía es
166 pequeña y de formación relativamente reciente, aunque su desarrollo demográfico, comercial y de servicios (universitarios entre ellos) le permitirán consolidarla y ampliarla en el futuro hacia municipios como Cajicá, Sopó y otros. El área de influencia de Girardort abarca 19 municipios, la de Fusagasuga 10, la de Facatativa 23, la de Zipaquirá 30 y la de Chía 4. Soacha, en cambio, no posee área de influencia. Sibaté, el municipio más cercano a Soacha, funciona básicamente con Bogotá y solo se informa que van a Soacha a cine. Otros municipios cercanos, como San Antonio del Tequendama, Tena y Granada, funcionan principalmente con Bogotá y a nivel subregional con La Mesa (los dos primeros) y Fusagasuga (el tercero). Es interesante observar que algunos centros subregionales traslapan su área de influencia con la de centros vecinos (municipios con doble color en el mapa de estructura urbano-regional).
2. Bogotá ejerce las funciones de centro subregional en una extensa región del centro, oriente y suroriente del departamento, desde Mosquera y Sibaté al oeste y sur, hasta Quetame, Gachalá y Machetá, al sureste, este y noreste, donde no existe un centro de suficiente categoría que organice la economía. Esta subregión está conformada por un total de 26 municipios.
3. Dos centros subregionales extradepartamentales tienen un área de influencia muy bien definida en los extremos noroccidental y sororiental del departamento. Ellos son La Dorada (Caldas), al noroeste, cuya influencia abarca los municipios de Puerto Salgar, Caparrapí, Guaduas y, parcialmente, Yacopí y La Palma; y Villavicencio, al sureste, cuya influencia abarca Medina, Paratebueno y, parcialmente, Guayabetal. Tunja y Chiquinquirá, otros dos centros subregionales extradepartamentales, alcanzan a manifestar su influencia sobre algunos municipios limítrofes con Boyacá, como Villapinzón (con Tunja) y Susa, Simijaca y Fúquene (con Chiquinquirá).
4. Enmarcadas por las áreas de influencia subregionales se encuentran las áreas de influencia de los centros de relevo, así: Ubaté y Pacho en la subregión de Zipaquirá; Villeta en la subregión de Facatativa; y La Mesa en la subregión de Girardot. El área de Ubaté comprende 10 municipios, la de Pacho 7, la de Villeta 11 y la de La Mesa 7.
5. Como en el caso de los centros subregionales, también existen áreas de influencia de centros de relevo extradepartamentales. Tales son los casos de Guateque (Boyacá), cuya área de influencia cubre los municipios de Manta y Tibirita, en el nororiente; y Ambalema (Tolima), cuya influencia comercial y de la mayor parte de servicios cubre a Beltrán, en el occidente del departamento.
6. Aunque los centros locales no se caracterizan por desarrollar un área de influencia propia, dos de ellos, catalogados en la categoría de centros locales importantes, presentan un área de influencia incipiente con algunos municipios vecinos. Son los casos de Chocontá, por sus relaciones comerciales y de servicios con Suesca, Villapinzón y Machetá; y Cáqueza, por ser centro de servicios de salud y de algunos administrativos (cabeza de círculo notarial y juzgados especializados) para los municipios de Ubaque, Chipaque, Une, Fosca, Gutiérraz y Quetame, principalmente.
7. En los municipios no comprendidos dentro de las áreas de influencia de alguno de los centros de relevo identificados, son los centros subregionales los que ejercen el papel de centro de relevo. Son los casos, entre otros, de gran parte de los municipios del la franja centro occidental
167 del departamento, desde Mosquera-Sibaté hasta Gachalá, que funcionan directamente con Bogotá, sin la intermediación de otros centros subregionales o de relevo.
8. No obstante lo anterior, Bogotá ejerce funciones de centro regional, polarizador de las distintas subregiones identificadas, siendo el principal centro de intercambio comercial para la mayor parte de los municipios del departamento. El mapa de estructura urbano-regional muestra en línea gruesa el área hasta la cual la influencia de Bogotá es dominante. Además, Bogotá ejerce también las funciones que le corresponden como centro nacional de primer orden, como ya se anotó.
El mapa FR-1 permite apreciar las áreas de influencia de los centros subregionales y centros de relevo identificados en el estudio.
6.3. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES