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1 1 Determinación nominal semántica.

PLANTEAMIENTO TEÓRICO

I. 1 1 Determinación nominal semántica.

La determinación nominal es definida como el conjunto de operaciones «que, en el lenguaje como actividad, se cumplen para decir algo acerca de algo

con los signos de la lengua, o sea, para «actualizar» y dirigir hacia la realidad

concreta un signo «virtual» (perteneciente a la «lengua»), o para delimitar [,] precisar y orientar la referencia de un signo (virtual o actual)» (COSERIU 1989a: 291).

Propone este autor la existencia de, al menos, cuatro tipos de operaciones que comprenden la determinación nominal, y las etiqueta del modo que sigue:

actualización, discriminación, delimitación e identificación1. En lo que atañe a mi

estudio, sólo afectan de forma directa los procesos de actualización y discriminación, que son las operaciones que este lingüista coloca en la misma línea ideal porque representan fases sucesivas del mismo proceso determinativo (del proceso que va de lo virtual a lo actual y de la plurivalencia de la designación potencial a la monovalencia de la denotación concreta. Es decir, son operaciones que no modifican las posibilidades designativas del signo, sino que las realizan) (COSERIU 1989a: 304).

1 Es necesario adelantar que la “identificación” tal y como la concibe Coseriu nada tiene que ver con el concepto al que yo

me referiré en este trabajo empleando el mismo término. Para él la identificación es un tipo autónomo de determinación nominal que no se realiza con significados, sino con formas; es decir, no se trata de orientar un valor semántico hacia las “cosas”, sino de orientar al oyente hacia un valor semántico. Se cumple la identificación para que las formas sean inequívocas. Distingue Coseriu tres tipos de identificadores: los ocasionales, los usuales y los constantes. Los dos últimos forman con sus determinados verdaderos nombres compuestos, aunque normalmente disociables en el caso de los usuales (por ejemplo, es identificador usual el sintagma preposicional de la Plana, en la denominación Castellón de la Plana,

y es un identificador constante el adjetivo nuevo en Nueva York). Por tanto, los identificadores son determinadores que

particularizan el nombre mismo con respecto a otros nombres formalmente idénticos (como sucede en los antropónimos con los apellidos respecto a los nombres de pila) (COSERIU 1989a: 307). En cambio, en este trabajo yo utilizo el término

identificación y derivados (identificador, identificativo, identificable, etc.) siempre en relación con el referente de la

expresión nominal y no en relación con la misma expresión (excepto, como puntualizaré convenientemente, en ciertos casos concernientes a las denominaciones personales).

La determinación nominal se considera un recurso comunicativo básico a la hora de identificar dentro de la esfera de conocimiento de los interlocutores, más concretamente, del oyente, los conceptos aludidos lingüísticamente; es decir, se trata ―según Jiménez Juliá― de una operación de actualización nominal, un proceso básico para convertir la virtualidad de los contenidos lingüísticos en actos de comunicación concretos. Esto es, la determinación nominal consiste en la ubicación de un contenido en la esfera de conocimiento del oyente a través de algún parámetro establecido (como puede ser la mera “presentación” anafórica o general, la deixis espacial, la posesión, la cuantificación, etc.) (JIMÉNEZ JULIÁ 2006: 269).

En la definición de Coseriu y también en las consideraciones de Jiménez Juliá se menciona el proceso de “actualización”2. La actualización es un fenómeno idiomático general que consiste en identificar un concepto con una representación real. Al actualizar un concepto lógico, dice Bally, éste se hace real ante nuestra consideración. Mediante el sistema de actualizadores pasamos del “código” que es una lengua a la realización en la cadena hablada; los actualizadores hacen de las nociones virtuales los objetos y procesos a los que nos referimos en el hablar concreto (BALLY 1965: 77-83).

Bally considera que la actualización implica individualización y ésta, a su vez, localización y cuantificación. Coseriu rebate esta teoría y cree que no es cierto que la actualización implique alguna de las otras tres operaciones, sino que se trata de procesos distintos3.

2 «Actualización: 1.― Proceso mediante el cual los elementos virtuales de la lengua adquieren una significación y una

función reales en la frase (Bally).» (LÁZARO CARRETER 1990: 24).

3 De acuerdo con Coseriu, los instrumentos verbales que desempeñan tales funciones pueden llamarse determinadores

nominales. Puntualiza que el mismo rasgo formal puede desempeñar viarias funciones (incluso más de una función a la

vez), así como también ser funcional en ciertos casos y en otros no. Propone como ejemplo el caso del artículo, al que atribuye la característica de ser rasgo oposicional y tener función determinativa en, por ejemplo, “palmas/las palmas”,

pero ser inherente y afuncional (desde el punto de vista gramatical) en “Las Palmas”, y ser oposicional pero no Juana/la Juana”. Por otra parte, añade, una misma función puede ser

Para Coseriu, la operación determinativa fundamental es la actualización, «operación mediante la que el significado nominal se transfiere de la «esencia» (identidad) a la «existencia» (ipsidad), y por la cual un nombre de un «ser» (por ej. hombre) se vuelve denotación de un «ente» (por ejemplo, el hombre), de un «existencial» al que la identidad significada se atribuye por el acto mismo de la denotación» (COSERIU 1989a: 294).

Esta operación requiere frecuentemente en muchas lenguas, entre ellas, el búlgaro y el español, instrumentos verbales que la realicen. Se trata de los llamados comúnmente “actualizadores”. Según Coseriu (1989a: 294-295) el actualizador por excelencia es el artículo “definido” o “determinado”; sin embargo, ello no quiere decir que ésta sea la única función de dicha unidad lingüística.

En la teoría desarrollada por Coseriu la actualización (transformación de la designación virtual en designación actual) no implica ninguna de las operaciones constituyentes de lo que llama discriminación, pero sí que éstas implican, todas, la previa actualización del sustantivo. Se trata de operaciones determinativas ulteriores a la actualización, que orientan la denotación «hacia algún grupo eventual o real de entes particulares, aunque siempre dentro de las posibilidades referenciales de un nombre» (COSERIU 1989a: 297).

Lo que Coseriu denomina discriminación es una serie de operaciones que pueden realizarse mediante los “entornos” o necesitar de instrumentos verbales (“discriminadores”). Las operaciones que abarca la discriminación son:

cuantificación, selección y situación (localización).

Todas estas operaciones determinativas se ordenan en una serie en que cada una de las funciones implica a las que la preceden, pero no a las que la siguen, a saber: actualización ― cuantificación ― selección (individuación) ― situación

(localización). Dicho de otro modo, la “actualización” no implicaría ni

cuantificación, ni individuación, ni localización; la “cuantificación” implicaría actualización, pero no selección ni localización; la “selección” implicaría cuantificación y actualización, pero no localización; y, por último, la “localización” implicaría las otras tres operaciones determinativas descritas. Este ordenamiento de las sucesivas operaciones no es real (ni material), tal y como reconoce el propio Coseriu (1989a: 303), sino ideal.

La última operación mencionada, la localización, es el proceso de determinación por el que un virtual llega a su fase conclusiva, esto es, la fase en que el signo previamente “actualizado”, “cuantificado” y “seleccionado” «se dirige a la denotación de un objeto enteramente determinado, en una

circunstancia real discriminada» (COSERIU 1989a: 303).

En mi investigación he considerado más oportuno tomar como punto de partida la visión sobre el proceso de actualización expuesto por Fernández-Jardón Vindel (1983a). Para él, la actualización existe únicamente cuando se produce al menos una de las operaciones que nombra como sigue: cuantificación,

clasificación, identificación, vinculación y localización. Este autor considera que

tales operaciones son en mayor o menor medida independientes, de modo que pueden combinarse, y no necesariamente siempre de manera sucesiva.

La cuantificación según Fernández-Jardón Vindel (1983a: 128) es «la

operación actualizadora que indica la existencia de una limitación cuantitativa». En este proceso el sustantivo puede estar marcado (morfema de plural, en español) o carecer de marca. Además, pueden aparecer ciertos “determinantes” indefinidos. La clasificación, consiste en una operación actualizadora por la que se indica

que una o varias realidades pertenecen a la clase denotada por el sustantivo virtual. Un sustantivo clasificado, dice Fernández-Jardón Vindel (1983a: 129),

forzosamente alude a la existencia de varios referentes, por lo que ha de pensarse que la clasificación es posterior a la cuantificación.

La identificación definida por Fernández-Jardón Vindel (1983a: 130) es la

indicación de una realidad de modo inconfundible en una situación concreta de habla. La identificación no tiene por qué presuponer cuantificación ni implicar clasificación. De hecho, la identificación se da sin que haya cuantificación ni clasificación en los enunciados genéricos, donde un sustantivo virtual (por ejemplo, hombre) ha visto delimitada la amplitud potencial del concepto (como tal, puede aludir a un individuo o a la clase entera indistintamente), de modo que únicamente puede interpretarse el referente como la especie entera, perfectamente identificada como tal (por ejemplo, el hombre es mortal).

El mismo autor entiende la vinculación como «la relación del sustantivo con una de las personas gramaticales» (FERNÁNDEZ-JARDÓN VINDEL 1983a: 130). Según él, la vinculación implica cuantificación, pero no identificación. Por último, la localización se describe como la «situación en el espacio, en

el tiempo, en el contexto e incluso en la imaginación (mostración de fantasía)» (FERNÁNDEZ-JARDÓN VINDEL 1983a: 130). La localización es inseparable de la identificación y de la cuantificación, esto es, todos los referentes que se presenten localizados están identificados y cuantificados.

Mediante esta propuesta de operaciones actualizadoras particulares, Fernández-Jardón Vindel consigue ofrecer la gama de posibles combinaciones de procesos de determinación nominal (entendiendo este término como sinónimo de lo que él denomina actualización), cuya esquematización considero muy útil para mi estudio contrastivo. A continuación recojo ese esquema en el que el autor ejemplifica las distintas operaciones con los distintos operadores posibles en español, añadiendo por mi parte los correspondientes en la lengua búlgara.

Tabla 1. Adaptación del esquema de combinaciones de procesos actualizadores (FERNÁNDEZ-JARDÓN VINDEL

1983a: 131-132).

OPERACIONES ACTUALIZADORAS ESPAÑOL BÚLGARO

SIN identificación hombre (Virtual)

човек

Ausencia de cuantificación

CON identificación el hombre (En sentido general: la especie) човекът SIN identificación hombres, agua (En frases del tipo: bebo agua)

човеци/хора, вода

Cuantificación

CON identificación los hombres, el agua (Cuando no tiene valor generalizador, p. ej. el agua del

vaso)

хората, водата

SIN identificación libros míos, pan nuestro мои книги, наш хляб

Cuantificación Vinculación

CON identificación mis libros, los libros míos, el pan nuestro книгите ми, моите книги, нашият хляб

SIN identificación un libro mío една моя книга

Cuantificación Clasificación

Vinculación CON identificación mi libro, mis dos libros, los dos libros míos книгата ми, двете ми книги,

двете мои книги

Cuantificación Localización

SIEMPRE

CON identificación estos libros, esta arena тези книги, този пясък

Cuantificación Clasificación Localización

SIEMPRE

CON identificación este libro, esos dos libros тази книга, тези две книги

Cuantificación Vinculación Localización

SIEMPRE

CON identificación esas palabras mías, esas pocas palabras mías тези ми/мои думи, тези ми малко думи

Cuantificación Clasificación

Vinculación Localización

SIEMPRE

CON identificación ese libro mío, estos dos libros tuyos

тази ми/моя книга, тези две твои книги (тези ти две книги)

Recapitulando, en mi investigación considero la determinación nominal (en el sentido más restringido del término) como un conjunto de procedimientos semánticos que están destinados a convertir lo virtual en actual, proporcionando propiedades extensionales al sintagma nominal del que forma parte un sustantivo explícito, y que son más o menos independientes entre sí.