TRATAMIENTO DE CICATRICES
8. MATERIALES DE RELLENO NO REABSORBIBLES O PERMANENTES
8.4. Dimetilxilosano: silicona
En los años 60 la inyección de silicona líquida se convirtió en un tratamiento cosmético popular. Como la parafina, la silicona es una sustancia inerte pero estable a altas temperaturas. Desafortunadamente también ha producido importantes efectos adversos. Hasta su prohibición directa a principios de los 90 se utilizó el aceite de silicona o biopolímeros, de distintas densidades. Este producto se implantaba en el tejido celular subcutáneo de la zona deprimida o arrugada. La técnica consistía en depositar microgotas en distintas sesiones distanciadas al menos una semana la una de la otra, hasta conseguir el efecto deseado aprovechando la reacción a cuerpo extraño o granulomatosis local. La cantidad inyectada no tenía que ser mucha ya que parte del efecto de relleno lo hacían los tejidos circundantes al encapsular las microgotas inyectadas. Los que la inyectaban (muchos no médicos) y los pacientes perdieron las perspectivas naturales y los límites. Las microgotas se convirtieron en macrogotas, se aplicó en institutos de belleza, peluquerías, gimnasios… con “terapeutas” no formados… y aparecieron las complicaciones y los resultados desastrosos que todavía hoy podemos ver por las calles. Los más llamativos son, la fibromatosis local en tejidos blandos y la migración del producto a otras zonas anatómicas alejadas de las inicialmente propuestas para su corrección estética40,128.
Después de los informes de las secuelas y de los efectos secundarios, en 1991, la Asociación Médica Americana y el F.D.A. prohibieron el uso de la silicona
Efectos secundarios de los implantes tisulares
8.2.3. Polimetilmetacrilato y colágeno (artefill, artecoll)
La combinación de microesferas de polimetilmetacrilato (PMMA) y colágeno bovino (Artecoll) fue introducida a finales de los 80. Mientras que el colágeno se reabsorbe en 2-3 meses, las esferas de PMMA son encapsuladas, produciendo reacción fibrótica.
Por la presencia de colágeno precisa realizar test previo para descartar alergia a la proteína del colágeno. En el momento actual, solo se comercializa en EEUU, el artefill118, que tiene marcado FDA para corrección de surco nasogeniano.
8.3. Metacrilatos (PMMA)
El PMMA (polimetilmetacrilato), cuenta con marcaje CE, con el nombre de Metacrill. Es el producto más usado en Hispanoamérica, habiéndose realizado estudios en Brasil por autores como Passy119, Nacul24 y Carvalho120… en
grandes series de pacientes. Según ellos, el PMMA usado para atrofia, depresiones y arrugas faciales, ha demostrado ser efectivo, de larga duración, seguro y satisfactorio para pacientes y médicos.
El polimetilmetacrilato es una sustancia inerte. Descubierto en Alemania en 1902 por O. Rohm, se registró la patente en 1928 como “PLEXIGLAS”. Se ha usado para fabricar prótesis dentarias, lentes intra-oculares… El primer uso inyectable para aumento de tejidos, se debe a Lemperle121 en 1989.
Es un gel viscoso estéril, blanco opaco, que según el fabricante, puede colocarse subcutáneo, en tejido graso, músculo y yuxta-óseo, pero que no debe colocarse intradérmico. Es un material de relleno biocompatible, y que se asocia en su utilización, a la técnica denominada Bioplastia.42
Son partículas grandes de 30 a 50 micras para no ser fagocitadas. Las partículas actuarían como un armazón, para estimular el crecimiento de colágeno del paciente. Aunque el porcentaje de efectos adversos comunicado es muy pequeño, estos son graves o muy graves122, 123, 124,lo que obliga a extremar las condiciones para el tratamiento.
Histológicamente, casi inmediatamente a la implantación del PMMA, se produce en el organismo una reacción de alerta. Ejerce una quimiotaxia sobre los macrófagos y los fibroblastos, como respuesta a la activación de linfocitos T. Estos macrófagos, identifican a las microesferas como con tamaño y superficie incompatibles con la fagocitosis, por lo que tienden a fusionarse y formar gigantocitos para captar a cada microesfera individualmente, lo que ocurre por un periodo de unas 2 semanas. Además llegan al lugar vasos sanguíneos, y al cabo de algunas semanas, comienza la formación de fibras elásticas y de colágeno, estabilizándose en torno a la octava semana, con la
formación de un granuloma estable, que constituye la base del nuevo tejido, que corregirá el defecto dérmico a tratar119.
Hay una gran variabilidad entre diferentes marcas comerciales, fundamentalmente referidas a tamaño, morfología, homogeneidad de partículas, etc. que va a determinar diferencias significativas en el perfil terapéutico, especialmente en lo que respecta a la seguridad125.
Existen diferentes preparaciones comerciales conteniendo PMMA .En España, en el momento actual, el único que cuenta con marcaje CE, es el Metacrill. El efecto secundario más frecuente, especialmente con las primeras generaciones de metacrilatos, en suspensión de colágeno o hialurónico, son los granulomas126 y las reacciones inflamatorias cíclicas, aunque la mayoría de autores como Sommer, Passy, y el grupo de estudios GEMAC, que reúne a los médicos que utilizan PMMA en Brasil, hablan de un índice de complicaciones prácticamente nulo127. Hay que destacar que utilizan generalmente New
plastic y Nutricel en los que la suspensión se realiza en un medio completamente mineral, sin ningún componente proteico, y en los que el tamaño de partícula es mayor de 40 micras, para evitar la fagocitosis por macrófagos.
8.4. Dimetilxilosano: silicona
En los años 60 la inyección de silicona líquida se convirtió en un tratamiento cosmético popular. Como la parafina, la silicona es una sustancia inerte pero estable a altas temperaturas. Desafortunadamente también ha producido importantes efectos adversos. Hasta su prohibición directa a principios de los 90 se utilizó el aceite de silicona o biopolímeros, de distintas densidades. Este producto se implantaba en el tejido celular subcutáneo de la zona deprimida o arrugada. La técnica consistía en depositar microgotas en distintas sesiones distanciadas al menos una semana la una de la otra, hasta conseguir el efecto deseado aprovechando la reacción a cuerpo extraño o granulomatosis local. La cantidad inyectada no tenía que ser mucha ya que parte del efecto de relleno lo hacían los tejidos circundantes al encapsular las microgotas inyectadas. Los que la inyectaban (muchos no médicos) y los pacientes perdieron las perspectivas naturales y los límites. Las microgotas se convirtieron en macrogotas, se aplicó en institutos de belleza, peluquerías, gimnasios… con “terapeutas” no formados… y aparecieron las complicaciones y los resultados desastrosos que todavía hoy podemos ver por las calles. Los más llamativos son, la fibromatosis local en tejidos blandos y la migración del producto a otras zonas anatómicas alejadas de las inicialmente propuestas para su corrección estética40,128.
Después de los informes de las secuelas y de los efectos secundarios, en 1991, la Asociación Médica Americana y el F.D.A. prohibieron el uso de la silicona
Efectos secundarios de los implantes tisulares
inyectada. Aunque la silicona de grado-medio está hoy disponible para el uso oftálmico en el tratamiento del desprendimiento de retina, su uso cosmético se considera ilegal en muchos países. A pesar de los problemas descritos y su prohibición las inyecciones líquidas de silicona, como cosmético, se siguen usando y ha habido intentos de autorización y comercialización (en manos muy expertas, para algunos pacientes y en microgotas pueden evidenciarse buenos resultados, no exentos de los riesgos a posteriori). Hoy todavía recibimos periódicamente la comunicación de alguien generalmente no médico que ha inyectado grandes cantidades, produciendo grandes desastres. Cabe citar aquí el término “Alogenosis Iatrogénica”, descrito por Coiffman129, para definir: Los desastrosos resultados producidos por varias de estas
sustancias permanentes, meses o años después de ser inyectados, “Alogenosis”, porque es producida por sustancias alógenas, es decir, ajenas al organismo e “Iatrogénica”, porque la producen los médicos o las personas que inyectan estas sustancias. Las sustancias inyectables de relleno más usadas fueron: silicona líquida, parafina, petrolato líquido, vaselina, “biopolímeros”, aceite mineral, grasa animal, etc.
¿Escribiremos sobre aquello de lo que no se habla? ¿Divulgaremos lo que no debe divulgarse?
¿Pronunciaremos lo que no debe pronunciarse?
Efectos secundarios de los implantes tisulares
inyectada. Aunque la silicona de grado-medio está hoy disponible para el uso oftálmico en el tratamiento del desprendimiento de retina, su uso cosmético se considera ilegal en muchos países. A pesar de los problemas descritos y su prohibición las inyecciones líquidas de silicona, como cosmético, se siguen usando y ha habido intentos de autorización y comercialización (en manos muy expertas, para algunos pacientes y en microgotas pueden evidenciarse buenos resultados, no exentos de los riesgos a posteriori). Hoy todavía recibimos periódicamente la comunicación de alguien generalmente no médico que ha inyectado grandes cantidades, produciendo grandes desastres. Cabe citar aquí el término “Alogenosis Iatrogénica”, descrito por Coiffman129, para definir: Los desastrosos resultados producidos por varias de estas
sustancias permanentes, meses o años después de ser inyectados, “Alogenosis”, porque es producida por sustancias alógenas, es decir, ajenas al organismo e “Iatrogénica”, porque la producen los médicos o las personas que inyectan estas sustancias. Las sustancias inyectables de relleno más usadas fueron: silicona líquida, parafina, petrolato líquido, vaselina, “biopolímeros”, aceite mineral, grasa animal, etc.
¿Escribiremos sobre aquello de lo que no se habla? ¿Divulgaremos lo que no debe divulgarse?
¿Pronunciaremos lo que no debe pronunciarse?