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Gravedad del efecto adverso en función del tipo de material Segmentación por tratamiento previo con

MOTIVOS PARA UTILIZAR “A VECES”

V.10. Gravedad del efecto adverso en función del tipo de material Segmentación por tratamiento previo con

cualquier material en la misma zona

1 No se incluye el tiempo de latencia (a pesar de variar significativamente), puesto que forma parte de los criterios

de definición de la gravedad del efecto adverso y confundir los resultados.

Prueba de contraste: estadístico exacto de Fisher

Se pone de manifiesto que el porcentaje de efectos adversos severos es significativamente mayor con implantes no reabsorbibles, tanto si el paciente ha sido previamente tratado en la misma zona o no.

Ahora bien, si se plantea el análisis segmentando la muestra por el tipo de material utilizado y evaluando si existen diferencias en la gravedad dependiendo del tratamiento previo, los resultados de las pruebas estadísticas de contraste son bien distintas (Tabla V.11):

REABSORBIBLE NO REABSORBIBLE No tratamiento previo tratamiento previo No tratamiento previo tratamiento previo N % N % Moderada 61,1 72,7 33,3 33,3 Severa 38,9 27,3 66,7 66,7 p= 0,444 p= 1,000

Tabla V.11. Gravedad del efecto adverso en función del tratamiento previo con cualquier material en la misma

zona. Segmentación por tipo de material. Prueba de contraste: estadístico exacto de Fisher

No existen diferencias estadísticamente significativas en el porcentaje de efectos adversos severos en función de tratamientos previos en implantes con materiales reabsorbibles o no reabsorbibles analizados por separado.

Por último, y de forma meramente descriptiva, en los 45 pacientes tratados en la misma zona, 39 lo habían sido con implantes reabsorbibles, 4 con no reabsorbibles y en 2 casos se desconoce.

Parece ser, por tanto, que la causa subyacente a la gravedad del efecto adverso es el tipo de material empleado y no la presencia o ausencia de tratamientos previos en la misma zona. Por otra parte, la zona de aplicación del material de relleno también parece estar asociada a la severidad del efecto adverso. Así, el porcentaje de efectos adversos severos es significativamente superior en los implantes realizados en pómulos.

Como paso previo se ha valorado la posible relación entre el tipo de material de relleno (causa principal de la gravedad del efecto adverso) y la zona del implante, constatándose que los efectos adversos en pómulos se han producido tras la aplicación de materiales reabsorbibles en porcentaje significativamente superior que en cualquier otra zona (p= 0.012) (Gráfico V.17).

Efectos secundarios de los implantes tisulares

zona de algún otro implante (mayor porcentaje de efectos adversos de gravedad severa en los pacientes que no habían recibido implantes previos)1. Comenzando por esta última variable, resulta aparentemente contradictorio que el mayor porcentaje de efectos adversos severos se produzca en pacientes que no han sido previamente tratados en la misma zona (p= 0.068). Pero si se analizan las diferencias en la distribución del tipo de material empleado para el implante y del tratamiento previo con cualquier material en la misma zona, se observa que en los no tratados anteriormente, el material implantado ha sido no reabsorbible en mayor porcentaje que en los no tratados (60.0% frente a 26.7%; p< 0.001) (Gráfico V.16).

Gráfico V.16. Tratamiento previo en la misma zona y tipo de material del implante

Ya se ha constatado la asociación entre el tipo de material y la severidad del efecto adverso, y ésta parece ser la razón de la relación observada entre la severidad del efecto adverso y el tratamiento previo en la misma zona.

Para comprobar esta afirmación se ha planteado un análisis segmentando la muestra por “tratamiento previo en la misma zona” y valorado las diferencias en la gravedad del efecto adverso en función del tipo de material empleado. Los resultados se presentan en la Tabla V.10.

NO TTO PREVIO SÍ TTO PREVIO

Reabsorbible No

reabsorbible Reabsorbible reabsorbible No

N % N %

Moderada 61,1 33,3 72,7 33,3

Severa 38,9 66,7 27,3 66,7

p= 0,017 p= 0,034

V.10. Gravedad del efecto adverso en función del tipo de material. Segmentación por tratamiento previo con

cualquier material en la misma zona

1 No se incluye el tiempo de latencia (a pesar de variar significativamente), puesto que forma parte de los criterios

de definición de la gravedad del efecto adverso y confundir los resultados.

Prueba de contraste: estadístico exacto de Fisher

Se pone de manifiesto que el porcentaje de efectos adversos severos es significativamente mayor con implantes no reabsorbibles, tanto si el paciente ha sido previamente tratado en la misma zona o no.

Ahora bien, si se plantea el análisis segmentando la muestra por el tipo de material utilizado y evaluando si existen diferencias en la gravedad dependiendo del tratamiento previo, los resultados de las pruebas estadísticas de contraste son bien distintas (Tabla V.11):

REABSORBIBLE NO REABSORBIBLE No tratamiento previo tratamiento previo No tratamiento previo tratamiento previo N % N % Moderada 61,1 72,7 33,3 33,3 Severa 38,9 27,3 66,7 66,7 p= 0,444 p= 1,000

Tabla V.11. Gravedad del efecto adverso en función del tratamiento previo con cualquier material en la misma

zona. Segmentación por tipo de material. Prueba de contraste: estadístico exacto de Fisher

No existen diferencias estadísticamente significativas en el porcentaje de efectos adversos severos en función de tratamientos previos en implantes con materiales reabsorbibles o no reabsorbibles analizados por separado.

Por último, y de forma meramente descriptiva, en los 45 pacientes tratados en la misma zona, 39 lo habían sido con implantes reabsorbibles, 4 con no reabsorbibles y en 2 casos se desconoce.

Parece ser, por tanto, que la causa subyacente a la gravedad del efecto adverso es el tipo de material empleado y no la presencia o ausencia de tratamientos previos en la misma zona. Por otra parte, la zona de aplicación del material de relleno también parece estar asociada a la severidad del efecto adverso. Así, el porcentaje de efectos adversos severos es significativamente superior en los implantes realizados en pómulos.

Como paso previo se ha valorado la posible relación entre el tipo de material de relleno (causa principal de la gravedad del efecto adverso) y la zona del implante, constatándose que los efectos adversos en pómulos se han producido tras la aplicación de materiales reabsorbibles en porcentaje significativamente superior que en cualquier otra zona (p= 0.012) (Gráfico V.17).

Efectos secundarios de los implantes tisulares

Gráfico V.17. Tipo de material y zona de aplicación del implante

De hecho, si se divide la muestra en función del material de relleno empleado y se valora la gravedad del efecto adverso según la zona de implante, se comprueba que, con materiales reabsorbibles, la prevalencia de efectos adversos severos en pómulos es muy superior que en otras zonas (p< 0.001). Sin embargo, con materiales no reabsorbibles, el porcentaje de efectos adversos severos (si bien superior también en pómulos) no difiere significativamente entre las zonas de aplicación (p= 0.540). (Gráfico V.18). Dicho de otro modo: con materiales no reabsorbibles los efectos adversos son mayoritariamente de gravedad severa, sea cual sea la zona tratada; con productos reabsorbibles son principalmente moderados, excepto en pómulos, donde también son más frecuentemente severos.

Gráfico V.18. Gravedad del efecto adverso y zona de aplicación por tipo de implante

Parece ser, por tanto, que el tipo de material empleado no es la causa de la mayor prevalencia de efectos adversos severos en pómulos.

Para ratificar los resultados anteriores se ha realizado un análisis de regresión logística tomando como variable dependiente la gravedad (moderada o severa) del efecto adverso y como independientes las tres variables que han mostrado un mayor grado de asociación: tipo de material, zona de aplicación y tratamiento previo en la misma zona. Se han incluido también las interacciones entre tipo de material * zona de aplicación y tipo de material * tratamiento previo, dada la relación manifiesta entre estas variables. El método utilizado ha sido “por pasos hacia delante (razón de verosimilitud)”.

VARIABLES EN LA ECUACIÓN (EN EL ÚLTIMO PASO)

Wald Sig. Exp(B) I.C. 95% para EXP(B) Inferior Superior Tipo de material de relleno 5,588 ,018 5,250 1,328 20,761 Zonas más frecuentes 8,855 ,031 (1) Labios 1,376 ,241 ,063 ,001 6,425 (2) Pómulos 5,003 ,025 32,000 1,536 666,874 (3) SNG ,000 ,999 ,000 ,000 . Tipo de material de relleno * zonas más frecuentes 4,275 ,233 Tipo de material de relleno * labios 1,111 ,292 4,000 ,304 52,686 Tipo de material de relleno * pómulos 1,683 ,195 ,250 ,031 2,030 Tipo de material de relleno * SNG ,000 ,999 1,692E9 ,000 . Constante 7,466 ,006 ,054

Tabla V.12 Variables pronóstico de la gravedad del efecto adverso. Modelo I de Regresión logística

Se obtienen resultados estadísticamente significativos en función del tipo de material de relleno [OR (IC): 5,25 (1,33-20,8)] y pómulos [32 (1.54-666.9)]. El modelo no incluye en la ecuación ni el tratamiento previo ni su interacción con el tipo de implante. La interacción entre la zona de aplicación y el material de relleno tampoco ha resultado estadísticamente significativa (Tabla V. 12).

Por ello se ha realizado un segundo modelo incluyendo exclusivamente el tipo de material y la zona de aplicación, según los cuales, la probabilidad de sufrir un efecto adverso severo es 7,5 (3,2-17,7) veces superior con materiales no reabsorbibles y 5,6 (2,04-16,2) veces superior en pómulos (Tabla V. 13).

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