CAPÍTULO 2: ANTECEDENTES Y MARCO TEÓRICO
2.2 Marco teórico
2.2.14 Discusión e integración de los postulados teóricos
El planteamiento principal de esta investigación es contribuir con la presentación de un modelo de planificación estratégica, que contenga un quinto indicador que enriquezca más el accionar de las organizaciones y de la sociedad; buscando, tanto la salud social, como su sostenibilidad ambiental y económica.
Las organizaciones del siglo XXI deben pensar en crear una sociedad sostenible e incluyente, ya que así se estaría promoviendo un terreno fértil para el desarrollo de sus objetivos estratégicos.
Es importante que los beneficios que se produzcan en las organizaciones del siglo XXI estén relacionados con un futuro sostenible, tanto social, como ambiental. Las organizaciones del futuro deben de mostrar a sus asociados y a la sociedad una mayor responsabilidad social y ambiental.
No solo es importante tener una visión de futuro donde se aumenten las ganancias de las organizaciones, sino que es fundamental para su futuro producir bienes y servicios que también se traduzcan en beneficios para la sociedad y para el ambiente. Las organizaciones del futuro en nuestro país para mantenerse en el tiempo y obtener éxito en sus objetivos requieren de líderes proactivos que sean capaces de entender que se requiere que tengan un sentido de responsabilidad socioambiental y que sean capaces de incluir estos objetivos estratégicos en la organización.
La verdadera razón de existir de la organización del siglo XXI será un accionar de solidaridad social y respeto al ambiente, por lo que requieren de una nueva generación de líderes que inspiren estos sentimientos a las organizaciones.
Es fundamental, para que una sociedad sea inclusiva, que el estado sea el encargado de promover principios sanos e incluyentes. Si el estado no lo promueve, el mercado no lo va a promover por sí mismo.
Aquí es importante rescatar el ejemplo del Campo Geotérmico Dr. Alfredo Mainieri Protti, mostrar este ejemplo a la sociedad y buscar mejorarlo al mostrar un compromiso solidario con el ambiente y la sociedad. Cuando realizamos una planificación, es muy importante tener siempre presentes los principios que la promueven, en este caso, la solidaridad social y la conservación ambiental, lo cual se ha realizado con gran éxito en la zona de influencia del Campo Geotérmico, en los poblados de Guayabo y la Fortuna de Bagaces, al pie del volcán Miravalles. Tenemos que tener confianza en nuestra capacidad de innovar y mejorar lo que se ha estado haciendo; con un futuro orientado a buscar la salud de la sociedad y la sostenibilidad ambiental.
Esto se logra creando una visión compartida en la organización y con la sociedad, donde los principios y valores de salud social y sostenibilidad ambiental sean el eje sobre el que giran las organizaciones.
Realizar una divulgación de los principios y valores de la organización, en donde se incluyan los que promueven la salud social, tanto de la organización, como de la sociedad y también promuevan la sostenibilidad ambiental. Además, con esta divulgación de los valores y principios, tendremos presente tanto la competitividad que toda organización busca; así como también la rentabilidad, lo que le daría permanencia en el tiempo.
Nuestra sociedad debe comprender que el desarrollo es un proceso integral; que busca el bienestar de la organización y también de la sociedad, donde la prioridad son los valores sociales y ambientales.
Dentro de este contexto, la electricidad es indispensable para la atención de necesidades básicas de la sociedad, y también es un instrumento asociado al crecimiento económico de nuestro país. Al aumentar la producción de energía geotérmica, se ayudaría a reducir la importación de combustibles fósiles, fortaleciendo la economía nacional al hacerla menos susceptible a las constantes variaciones en el precio internacional de combustible, y evitar así que tales aumentos tiendan a precipitar la recesión económica y el aumento del déficit comercial. Por ello, se afirma que las plantas de energía geotérmica influyen positivamente sobre el balance económico de un país, pero siempre que sean contempladas dentro de un marco estratégico que respete la salud de la sociedad y el ambiente.
Pous y Jutglar (2004), exponen el inventario que presentó el Congreso Mundial de Geotermia, el cual se realizó en Japón, en el año 2000. Este estudio incluye la potencia total instalada para la producción de energía eléctrica a partir de la energía geotérmica, en 59 países.
La tabla n°1 muestra el crecimiento de explotación de energía geotérmica en el mundo, evidenciado su aceptación en casi 60 países del orbe, al día de hoy la cantidad de países y de nuevos desarrollos ha aumentado considerablemente.
Año
Potencia Instalada (MW) Intervalo Aumento (%)
1980 3887 1980-1985 22,6 1985 4764 1985-1990 22,4 1990 5832 1990-1995 17,2 1995 6833 1995-2000 16,7 2000 7974 2000-2005 42,9 2005 11398
Tabla 1: Evolución de la producción de energía geotérmica en el mundo, de 1980 al 2005. Fuente: Pous y Jutglar (2004).
Hay que entender que la naturaleza dispone de diferentes fuentes de recursos para producir energía o combustibles, entre ellos, los fósiles, de los cuales se conoce bastante de sus nefastas consecuencias para el ambiente. Esta es la razón principal para optar por nuevas opciones de fuentes de energía renovable, tales como: la eólica, geotérmica, hidroeléctrica, y solar, entre otras. Específicamente, tal como es el objetivo de este trabajo, se refiere a la energía geotérmica, la cual, desde la antigüedad, el ser humano le ha dado uso a través de las aguas termales con diversos fines. Son conocidos el baño turco o Hamán, el baño sauna y las termas romanas.
La explotación del recurso geotérmico viable, desde el punto de vista económico y ambiental, además de ser un recurso limpio, es natural y es sostenible, que no depende de los cambios climáticos para su sostenibilidad. El recurso geotérmico hace uso eficiente y racional de los recursos naturales propios de un país, ubicándose, específicamente, en las áreas que por sus características geográficas, geológicas, geofísicas, geoquímicas y geohidrológicas, reúnen las condiciones necesarias para instalar exitosamente las plantas de producción de electricidad, sin requerir para su producción del uso de combustibles fósiles, fomentándose así la independencia energética que contribuye al desarrollo económico y a la salud de la sociedad.
La energía geotérmica constituye una solución promisoria para la nación y el mundo a medida que aumenta la preocupación por el calentamiento global, la polución ambiental y a la variación de los precios de la energía fósil. La energía producida por las plantas geotérmicas se obtiene del vapor a presión que se ubica en las capas profundas de la tierra, donde hay una mezcla de agua y vapor a temperaturas comprendidas entre 200 y 300 grados centígrados. Dado que el 100% de las aguas residuales al separar el vapor se reinyectan en la tierra, el único producto en superficie es el vapor, lo que hace que esta sea una de las fuentes de energía menos contaminante, limpia, sostenible, económica y ecológicamente viable. Cuando se trata de la gestión gerencial del recurso geotérmico en áreas silvestres protegidas, son frecuentes las situaciones en las que la
negociación entre las partes no puede conducir a un resultado económicamente aceptable. Muchas empresas contaminantes perjudican un número muy elevado de personas y además de una forma muy poco eficiente, pues la suma del valor de los perjuicios causados es muy superior al ahorro que consiguen emitiendo sus contaminantes sin filtrarlos previamente.
Siliceo y González (2004), sostienen la tesis de que se requiere un nuevo modelo de planeación estratégica, en donde se incluyan, al menos, los siguientes tres elementos: visión, responsabilidad y una nueva planeación estratégica. También agrega: “el nuevo esquema significa que la planeación estratégica de toda organización privada o pública debe generase por líderes que involucren y alineen a toda la organización y que definan su destino, integrando la rentabilidad y eficacia con los valores de la solidaridad y el bien común para lograr así un futuro y humanidad sustentables”. En este sentido, la teoría del impuesto pigouviano plantea soluciones que pueden guiar las prácticas de gestión gerencial del recurso, considerando que en la actualidad se insiste de manera contundente que solo las empresas que tengan un sólido código ético y que contribuyan responsablemente al desarrollo social permanecerán en los escenarios de las economías y los mercados en el siglo XXI.
La búsqueda de nuevas oportunidades de negocios no puede estar distante de los principios de sostenibilidad socioambiental ni de conservación de los recursos. A través de una reconceptualización de la planificación estratégica, se puede ofrecer un panorama de gestión más acorde con los principios del desarrollo sostenible, ya que se conserva el ambiente, al lograr alinear la misión, visión y los valores de las compañías con el cuidado responsable del planeta. La administración del futuro plantea retos muy específicos, en dónde el único camino es la búsqueda de la competitividad en función de la sostenibilidad.