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La disputa sobre las islas empezó en 1971 después de que Estados Unidos y Japón emitieran una Declaración Conjunta, estableciendo el Acuerdo de Reversión de Okinawa, que incluía a las islas Senkaku/Diaoyu como parte del

territorio de Okinawa a ser devuelto al dominio japonés. La Declaración Conjunta desató una protesta por miles de estudiantes chinos (taiwaneses) en los Estados Unidos durante varios meses, sus principales preocupaciones fueron expresadas en una carta abierta al Presidente de Estados Unidos y al Congreso (The New York Times, 1971:E7). Simultáneamente, la Declaración Conjunta Estados Unidos - Japón planteó desafíos para los chinos y las autoridades de Taiwán. En julio de 1970, el gobierno japonés en base a la Declaración Conjunta entre Estados Unidos y Japón, notificó a Taiwán, que la explotación de petróleo frente a las islas Diaoyu/Senkaku no era válida. Dos meses más tarde, Taiwán colocó la bandera de la República de China en las islas. En diciembre de 1970, la República Popular de China intervinó en el conflicto y declaró formalmente que las islas Diaoyu y Taiwán eran parte de su territorio y que no sería tolerada la explotación de la zona por países extranjeros (Tao Cheng, 1948: 248-60).

A pesar de la controversia, en abril de 1971, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió un comunicado en el que el Presidente Nixon y el Primer Ministro japonés Sato Eisaku, habían llegado a un acuerdo por el cual Estados Unidos accedería a devolver a Japón las islas de Okinawa y Ryukyu, situadas desde 1945 bajo administración norteamericana. En junio de 1971, se firmó el acuerdo entre Japón y los Estados Unidos de América en materia de las islas Ryukyu y las Islas Daito, con las islas Senkaku/Diaoyu. Al principio, el gobierno de Estados Unidos apoyó la demanda japonesa, sin embargo, debido a que el gobierno de EE.UU. quería mejorar las relaciones con la República Popular China, luego tomó una postura neutral sobre la disputa (Jean-Marc Blanchard, 2000: 95- 123).

El año de 1972 se convirtió en un punto de inflexión para la disputa, pues EE.UU. terminó su tutela sobre las islas y entregó el área a la jurisdicción de Japón, que dejó de reconocer a Taiwán y optó por forjar una relación diplomática formal con la República Popular China. Por tanto, la disputa pasó de ser entre la República de

China y Japón a ser entre la República Popular China y Japón. Si bien no se encontró ninguna solución, se evitó con éxito que la crisis se convirtiera en un conflicto debido a una pasiva política estadounidense y al acercamiento entre China y Japón.

Desde la reversión de Okinawa a la soberanía japonesa en 1972, el gobierno de Japón ha enviado sus fuerzas navales, llamadas Fuerzas de Seguridad Marítima, para expulsar los pescadores chinos de esta zona. La disputa se convirtió en otra crisis en 1978 cuando China y Japón negociaron un tratado formal (Tretiak, 1978: 1235-49).

La disputa de las islas Senkaku/Diaoyu se convirtió en un tema preocupante en el contexto de las negociaciones. Un grupo de políticos del Partido Liberal Democrático (PLD) en Japón promovió el conflicto en la Dieta Nacional (asamblea) en un intento de poner fin a las negociaciones, exigieron que el tema sobre el control de las islas debía ser resuelto primero. El derechista grupo político japonés Nihon Seinensha (Federación de Jóvenes Japoneses) erigió un faro en la Isla Diaoyu en un intento de legitimar la demanda territorial de Japón sobre las islas. Este suceso fomentó fuertes protestas de las comunidades chinas de todo el mundo. Como respuesta, los chinos enviaron una flotilla de barcos de pesca para rodear las islas. Después de una semana, los barcos chinos se retiraron y se reanudaron las negociaciones. En octubre de 1978, cuando se firmó el Tratado de Paz y Amistad entre China y Japón en Pekín, Deng Xiaoping, entonces viceprimer ministro de China, declaró que ambos gobiernos habían acordado solucionar sus disputas por medios pacíficos y se abstendrían de emplear la fuerza o la amenaza.

“Es cierto que las dos partes mantienen diferentes puntos de vista sobre esta cuestión… No importa si esta pregunta se dejó de lado por un tiempo, digamos, diez años. Nuestra generación no es lo suficientemente sabia como para encontrar un lenguaje común sobre esta cuestión. Nuestra

próxima generación será sin duda más sabia. Ellos van a encontrar una solución aceptable para todos”. (Deng Xiaoping, 1989: 171-72).

La crisis resurgió en 1990 cuando el gobierno japonés decidió permitir a Nihon Seinensha (日本青年社, Federación de Jovénes Japoneses) reinstalar un faro en las islas en 1978. Los taiwaneses enviaron dos barcos de pesca llenos de atletas destinados a plantar una antorcha olímpica en las islas. Se les impidió el desembarco por los guardacostas japoneses y las Fuerzas Marítimas de Autodefensa (MSDF). Este incidente provocó manifestaciones antijaponesas en Taiwán y Hong Kong con la destrucción de banderas y productos japoneses. La República Popular China entró en la disputa indicando que las islas eran territorio chino y que los japoneses no deberían interferir. Tras la injerencia de la República Popular China, la parte japonesa pidió dejar de lado el incidente (Dows and Saunders, 1999).

No obstante, la situación no mejoró sustancialmente. Las tensiones resurgieron de forma intermitente a lo largo de la década de 1990. En 1992, China afirmó su reclamación aprobando la Ley sobre el Mar y la Zona Territorial Contigua, que especifica explícitamente que las islas Diaoyu son territorio de China. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón hizo una fuerte protesta:

“No hay duda de que Senkaku Shoto son territorio únicamente japonés, tanto histórico como desde el punto de vista del derecho internacional, y nuestro país realmente controla estas islas con eficacia. La presente ley china es muy lamentable y exigimos su corrección” (Linus Hagstrom, 2005). En junio de 1996, Japón declaró una Zona Económica Exclusiva alrededor de las islas Senkaku/Diaoyu, y en julio, el grupo de derecha de Nihon Seinensha hizo su tercer desembarco en las islas Senkaku /Diaoyu, colocando un nuevo faro en el

islote del norte y solicitando que el gobierno lo reconociera. Aunque este faro fue destruido por un huracán, el grupo pronto construyó otro faro el 9 septiembre de 1996 (Schofield, 1996). Una vez más, las comunidades chinas, especialmente las de Hong Kong y Taiwán, hicieron protestas aún mayores contra los japoneses. A nivel nacional se llamó a "Defender el Movimiento Diaoyu" (Baodiao Yundong) en todo el país. Los chinos de Taiwán y Hong Kong se dirigieron a las islas para contrarrestar las acciones de los jóvenes japoneses. Un activista de Hong Kong murió cerca de las islas el 26 de septiembre, cuando trató de nadar desde los barcos de protesta a un islote. El 07 de octubre de 1996 manifestantes llegaron a la Isla Diaoyu/Uotsuri y levantaron las banderas de la República Popular China y la República de China, que fueron retiradas más tarde por los japoneses (Washington Post, 1996).

Desde entonces, se han reportado varias instancias de agresión entre grupos derechistas japoneses y manifestantes chinos respecto a la soberanía de las islas. En 1997, un legislador japonés llegó a una de las islas y el gobierno de la República Popular China denunció que esto representaba un acto ilegal y una "grave violación de la soberanía del territorio de China" (Wei Su, 2005). Japón, a cambio, reiteró su "posición fundamental", en la cual declaró que el gobierno no estaba detrás de este tipo de actividades. En septiembre de 1998, los manifestantes chinos desembarcaron en la Isla Diaoyu después de enfrentarse con la Guardia Costera de Japón y el buque "Baodiao Hao" (Defensa Diaoyu) fue hundido.

A partir de 1999, el gobierno chino parece haber elevado el nivel de su presencia en la zona en disputa, pasando de reclamaciones principalmente verbales a una presencia física con el envío de buques de investigación científica y de guerra a las islas. En el año 2000, un grupo de derecha japonesa construyó un santuario en la isla Diaoyu. Beijing declaró que "la isla Diaoyu y sus islotes adyacentes han sido una parte integral de los chinos", y, "exigió firmemente que Japón restringiera los

activistas de derecha, y evitara que incidentes similares volvieran a ocurrir" (Smith, 2004). Japón respondió con el argumento de que las islas son parte de su territorio. En junio de 2003, otro intento de desembarco por manifestantes chinos con un pequeño barco pesquero fue bloqueado por los guardacostas japoneses. En enero de 2004, dos barcos de pesca chinos en aguas cercanas a las islas en disputa Senkaku/Diaoyu fueron atacados por lanchas patrulleras japonesas de las Fuerzas Marítimas de Autodefensa (MSDF). En marzo de 2004, siete activistas de China continental desembarcaron en las islas. Cerca de 10 horas después del desembarco, los manifestantes chinos fueron sacados de las islas y detenidos por los guardacostas japoneses. Mientras que el desembarco llevó a Japón a presentar una protesta oficial ante China, Beijing expresó preocupación y críticas sobre los arrestos. El 23 de abril de 2004, un miembro de un grupo derechista japonés embistió un autobús en el Consulado chino en Osaka, en el oeste de Japón, para protestar por las alegaciones de China. Esto estimuló una fuerte protesta por parte del gobierno y el pueblo chino (China daily, 2005).

El 9 de febrero de 2005, El gobierno de Japón anunció el levantamiento de un faro en la más grande de las islas Senkaku. La acción realizada por Tokio llevó al Ministerio de Relaciones Exteriores chino a llamar al movimiento de Japón como "una grave provocación y violación de la soberanía territorial de China”.

Además, en julio de 2004, Japón comenzó a explotar el gas natural en la Zona Económica Exclusiva en el Mar Oriental de China como un paso para la construcción de un complejo de gas natural. China se opuso a los derechos de Japón para explorar la zona este de la línea media entre los dos países, en la que Japón ha propuesto como la línea de demarcación de su Zona Económica Exclusiva. Un grupo de chinos protestaron frente a la embajada japonesa en Pekín contra las actividades de explotación de petróleo presuntamente ilegales de Japón, en una zona en disputa del Mar Oriental de China (China Daily, 2005).

A mediados de enero de 2005, Japan Petroleum Exploration Co. y Teikoku Oil Co. comenzaron conversaciones con el gobierno japonés sobre planes de explotar el gas natural en el Mar de China Oriental, cerca de áreas reclamadas por Japón y China. El 13 de abril de 2005, Japón anunció su decisión de operar un proyecto para la perforación de pozos de petróleo y gas natural en las aguas del Mar Oriental de China. La acción de Japón constituye una provocación grave a los intereses de China. China ha presentado una protesta a la parte japonesa y se reserva el derecho para una reacción adicional (Qin Gang, 2005).

Desde entonces, se han producido múltiples incidentes que han generado una gran inestabilidad en la zona. Estos, a medida que ha transcurrido el tiempo, han sido cada vez más tensos como lo reflejan los acontecimientos acaecidos en colisaibarco y 2012. El más notorio de ellos se dio cuando varias de las islas, que eran propiedad privada de empresarios japoneses, fueron nacionalizadas por el Gobierno de Japón para impedir que las adquiriera Shintaro Ishihara exgobernador de Tokio y reconocido ultranacionalista, acción que posiblemente habría agravado aún más la situación (López y Vidal 2006:195). Tal compra supuso un gran malestar para el régimen de Pekín, y, además, provocó una gran ola de manifestaciones populares motivadas por el creciente sentimiento anti-

japonés.

En noviembre de 2013, China declaró unilateralmente una Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) que incluye a las Senkaku/Diaoyu. Dicha declaración, aunque no conlleva la soberanía sobre esa zona, ha supuesto una escalada de tensión en las relaciones bilaterales, así́ como en la seguridad y estabilidad en la región.

Por último, a finales de Abril del 2015, EEUU y Japón acordaron que las islas Senkaku/Diaoyu estarán incluidas en el tratado de defensa firmado por ambos

países, y se opondrán a cualquier acción que busque arrebatar las islas a Tokio, según un comunicado conjunto. "Los ministros reafirmaron que las islas Senkaku son territorios bajo la administración de Japón y por lo tanto están cubiertos por los compromisos bajo el Artículo 5 del Tratado de Cooperación y Seguridad Mutuos de EEUU y Japón". Los ministros de Defensa de Japón y EEUU se reunieron en Washington y anunciaron una serie de cambios en la doctrina de defensa japonesa, sumados a la reafirmación de EEUU de su compromiso hacia la defensa de Japón (Sputnik News, 2015).

Estos son los primeros cambios a las reglas que rigen la cooperación en defensa entre EEUU y Japón en 18 años y deberán ser aprobadas próximamente en el Parlamento japonés. Entre los otros cambios está un rol mucho mayor de Japón en la defensa antimísiles, detección de minas e inspección de navíos, ante lo que ambos Gobiernos calificaron de una actitud china más agresiva. Otro cambio importante es que Japón podrá desplegar sus fuerzas en regiones lejanas para brindar apoyo logístico a las operaciones estadounidenses alrededor del globo. Esto contrasta con el rol actual de las fuerzas de defensa japonesas que se limitan a proteger el territorio nacional. La constitución nipona prohíbe ataques preventivos y todas las acciones ofensivas quedarán a cargo de EEUU.

Japón y China no pueden acordar la delimitación de las zonas exclusivas económicas en la región de las islas Diaoyu (Senkaku). Japón insiste en la aprobación de la línea divisoria en medio de la zona de aguas mientras que China sugiere que la línea quede más cerca de la costa japonesa. Japón aduce que las islas es territorio suyo desde 1895. Pekín recalca a su vez que en los mapas japoneses de 1783 y 1785, Diaoyu es identificado como territorio chino. Después de la II Guerra Mundial las islas estaban bajo el control de EEUU que las transfirió a Japón en 1972.

Según Tokio, las pretensiones de China, así como de Taiwán, sobre el archipiélago, de seis kilómetros de superficie, se deben sobre todo a que en los años 1970 se descubrieron allí vastas reservas de hidrocarburos (Sputnik News, 2015).

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