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LOS DOCE CURADORES (1)

A todos los que estéis enfermos, sabed esto: la enfermedad nunca habría obtenido el poder que tiene hoy si el hombre no hubiera olvidado la protección natural contra la enfermedad, es decir las hierbas medicinales del campo. Además, para aquellos que deseen realmente estar bien no hay enfermedad que pueda resistir el poder del antídoto escondido en la planta adecuada, y la enfermedad no tiene fuerzas para resistir en presencia de la hierba adecuada, al igual que la oscuridad en una habitación cuando las ventanas se abren a la luz del sol. Pero, al olvidar la curación natural hemos pagado un precio demasiado alto que se expresa en la multitud de enfermedades de hoy; sin embargo la Naturaleza espera pacientemente, y sólo volviendo a ella encontraremos alivio a nuestros sufrimientos. Desde tiempos inmemoriales el hombre ha sabido que las hierbas del campo podían curar sus males, y a través de los siglos hemos guardado en la memoria los nombres de quienes poseían el verdadero conocimiento de la curación por las hierbas. Hemos tenido que sufrir sólo porque hemos abandonado la vía de la Naturaleza por la vía del hombre, y sólo retornando a ella nos libraremos de nuestras tribulaciones. En presencia de la vía de la Naturaleza, la enfermedad no tiene poder alguno; todo miedo, toda depresión, toda desesperanza pueden ser apartados. No existe ninguna enfermedad que sea incurable.

(1)La primera parte de Los Doce Curadores se publicó por primera vez en el mismo año en que Bach se encontraba en Marlow. El mismo pagó la impresión. El texto es idéntico al publicado por c W Daniel co.

Este libro da la descripción de doce hierbas que tienen el poder de curar todo tipo de enfermedades. como hierbas de la Naturaleza actúan sobre nuestra naturaleza. No importa que esté enferma nuestra mano o nuestro pie o cualquier otra parte del cuerpo, incluso tampoco importa que tipo de enfermedad suframos. La enfermedad sólo nos puede afectar cuando en nuestra naturaleza hay algún desarreglo, y este desarreglo es corregido con la hierba adecuada/que no sólo cura nuestros cuerpos, sino que nos hace más sanos y felices en todos los sentidos, trayendo la alegría a nuestras vidas. una vez encontrada la hierba necesaria, no debemos pensar ni por un momento en la enfermedad que sufrimos, ni siquiera si es grave o leve, o si nos acompaña desde hace unas pocas horas o muchos años. Todo lo que tenemos que hacer es encontrar lo que no funciona en nuestra naturaleza y tomar la hierba que corresponda a este estado.

Nuestros estados se manifiestan en uno o varios estados definidos, y de acuerdo al presente estado podemos juzgar el remedio necesario. No es posible estar enfermo sin perder la armonía con nuestra verdadera naturaleza. Pero sea cual fuera el estado que se encuentra tras nuestro problema, sea cual fuera la falta en nuestra naturaleza, no son importantes, ya que estos remedios nos ayudarán a corregir esa falta, curando la causa raíz de nuestra enfermedad, devolviéndonos así la salud corporal y mental.

Estos remedios aportan una estado armonioso a todo nuestro ser y con frecuencia incluso una alegría vital, nos liberan de preocupaciones y ansiedades que previamente no conocíamos.

Como ya hemos mencionado, las faltas de nuestra naturaleza están expresadas por doce diferentes estados de ánimo, cada uno de los cuales tiene una hierba correspondiente que restablece nuestra salud. Los doce estados de ánimo son los siguientes:

DEBILIDAD DESESPERACIÓN MIEDO TORMENTO INDECISIÓN INDIFERENCIA DESASOSIEGO FALTA DE CONFIANZA DESALIENTO ENTUSIASMO IMPACIENCIA RETRAIMIENTO

A continuación sigue una explicación más detallada de los estados de ánimo, junto con el nombre de los remedios correspondientes a cada uno de ellos.

CENTAURY

DEBILIDAD

Da fuerza. La debilidad después de la enfermedad: palidez, languidez, cansancio, falta de energía, laxitud, agotamiento. Falta de vitalidad. Para aquellos que desean la paz a cualquier precio. Incluso cuando están enfermos desean ayudar a los demás, y en sus esfuerzos se agotan y debilitan. La mente es con frecuencia alerta, pero el cuerpo es débil, demasiado débil para hacer muchos esfuerzos. Pacientes, sumisos y fáciles de engañar debidos a su buen carácter.

ROCK ROSE

DESESPERACIÓN

Este es el remedio de los primeros auxilios. En casos de urgencia y peligro. Cuando los hechos son desesperados. En todos los casos de peligro de vida. cuando el paciente está aterrorizado o lleno de pánico. En los casos en que se ha perdido toda esperanza. cuando la mente está en peligro, ante la amenaza del suicidio o la locura, o la crisis nerviosa, ante el miedo a la muerte o una depresión sin esperanzas.

MIMULUS

MIEDO

Para combatir todos los miedos: miedo a la enfermedad, miedo a los accidentes, a peligros desconocidos. Miedo a las personas, a los familiares, a los extraños, a las multitudes, al ruido, a hablar o a ser

interrogado, a estar solo. Miedo a la humedad, al frío, al calor, a la oscuridad. Miedo a las complicaciones de la enfermedad, o a que ésta sea incurable.

AGRIMONY

TORMENTO

Para mitigar a los que sufren tormentos del cuerpo o la mente y llevarles la paz. A los inquietos, preocupados, ansiosos, atormentados. Para

los que no tienen paz mental, ni descanso. Hay una pléyade de personas que padecen estos males y que con frecuencias ocultan sus tormentos con sonrisas y jovialidad. Son personas muy apreciadas y con frecuencia graciosas. Un gran número de ellas buscan refugio en el alcohol, o incluso en las drogas, como estimulantes que les ayudan a seguir funcionando. Hacen todo lo posible para no deprimir a los demás con sus problemas. suelen bromear y no otorgar importancia a sus males, incluso en casos de enfermedad grave. son personas valientes y Agrimony les prestará una gran ayuda.

SCLERANTHUS

INDECISIÓN

Para quienes son incapaces de decidir lo que quieren, primero les parece correcta una cosa y luego otra. Sus deseos, como sus síntomas corporales, desaparecen tan pronto han llegado. Si tienen fiebre, ésta fluctúa constantemente. son indecisos e incapaces de decidir rápida y definitivamente, y sus decisiones cambian con rapidez. inseguros en sus acciones, sufren mareos, se tambalean y sacuden en sus movimientos, caminan con inseguridad. Sus estados de ánimo cambian con rapidez, primero están alegres, luego deprimidos. En la conversación suelen saltar rápidamente de un tema a otro.

CLEMATIS

INDIFERENCIA

Para combatir todo tipo de somnolencia, sopor y apatía. Cuando el paciente pierde el interés y no hace ningún esfuerzo por ponerse bien. Parece indiferente a lo que le sucede: no tiene entusiasmo por nada. Sólo escucha la mitad de lo que se dice de él. Estas personas son con frecuencia soñadoras, apartadas, apáticas, viven en sus propios pensamientos; tal vez piensan demasiado en alguien que han perdido, o en sueños de ambición que no llegan a realizar. Parecen complacidos, no muy despiertos y felices en medio de sus sueños de ideales. Por lo general son tranquilos y amables, pero no encuentran suficiente alegría en la vida misma; no viven suficiente el presente. Son de este tipo los que se desmayan con frecuencia, siendo suficiente humedecerles los labios con el remedio para hacerles recuperar el sentido.

CHICORY

DESASOSIEGO

Cuando están enfermas, estas personas se preocupan mucho por los demás: hijos, amigos, parientes; están ansiosas de que sufran demasiado calor, demasiado frío, no sean felices, no disfruten de la vida. Les preguntan constantemente cómo están y qué les gustaría hacer. Están muy ansiosos en sus esfuerzos por complacerles. Hacen muchas preguntas sobre sus deseos y necesidades. Este estado inhibe la paz y causa tensión al paciente. Algunas veces, los pacientes sienten pena de sí mismos; se sienten desatendidos y abandonados, y que nadie se preocupa por ellos. con frecuencia, aunque estén enfermos, tienen buen aspecto; esto impide que las personas que los observan tengan compasión de ellos.

CERATO