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Dreev A Tiviakov S.

In document El Arte Del Ataque - Z. Franco (página 43-49)

Dos Hermanas, 2003 Defensa India de Dama [E12] 1.d4 tllf6 2.c4 e6 3.tll f3 b6 4.a3

Esta jugada da nombre a la Variante Petro­ sian, que fuera revitalizada en los años 80 por Gary Kasparov. La idea principal de esta juga­ da, de apariencia modesta, es evitar la clavada

ib4, con lo que se plantea la amenaza posi­ cional d5.

4 ... ib7 s.tlic3

Con la amenaza citada, 6.d5, anulando al ib7.

s ... ds 6.cxds tlixds

A una estructura diferente lleva 6 ... exds, que es también plenamente jugable.

7.i.d2

Esta es una variante secundaria, la línea principal es preparar e4 con 7.Wffc2 o 7.e3, y más tarde id3 y e4; en ambas continuaciones, tras ct:Jxc3 de las negras, las blancas refuerzan su centro con bxc3.

Con la textual las blancas quieren destinar la casilla c3 no al peón de b2, sino al alfil.

7 ... tlid7 s.tlixds ixds 9.Wfc2

Ocupar el centro con e4 sigue siendo un plan primordial de las blancas.

9 ... cs 10.e4 ib7 (D)

¿Cómo resolver la tensión central? Lo más natural sería seguir con la idea principal de 7.id2, y jugar 1 1 .ic3, y más tarde :gd1; otra idea sería inmediatamente 1 1 .:gd1, buscando presionar en la columna d, y decidir más tarde el destino del id2.

Contra ambas continuaciones las negras toman en d4 y logran desarrollar sus piezas con cierta facilidad, anulando tanto la presión en la diagonal como la de la columna d, veamos por ejemplo lo jugado en Dreev - Leko, Mos­ cú 2002, siguió 1 1 .:gd1 cxd4 12.ctJxd4 a6, esta jugada es muy importante, para evitar tanto ib5 como ctJb5, la dama negra puede salir de la columna d, permanecer en ella se tornará

incómoda en caso de ic3 de las blancas, siguió 13.ie3 ie7 14.ie2 Wff c8 15.Wibl ctJc5 16.f3 O-O

17.0-0 Wffbs, y las negras no tienen problemas. En Bagirov - Palac, Batumi 1999 se jugó 1 1 .ic3, pero la evaluación es similar, tras 11...cxd4 12.ctJxd4 a6 13.:gdl Wffc7 14.ie2 ie7 15.0-0 0-0, las negras pueden desplegar sus piezas con comodidad, ocupando las colum­ nas c y d, disponen de un ágil ct:J d7, etc.

1 i .ds!?

Un avance ambicioso, las blancas ganan espacio, pero a la vez aíslan su peón, y en un futuro, puede quedar débil, tanto en el final, como en el medio juego, si el mayor espacio y actividad blancos son neutralizados.

11 ... exds 12.exds id6

Las negras eligieron proseguir con su de­ sarrollo, preparando el enroque corto.

En realidad l 1.d5 era un sacrificio de peón, pero la captura 12 ... ixd5? es muy sospechosa, las blancas consiguen ventaja de desarrollo e iniciativa con 13.0-0-0, y las piezas blancas invaden el campo negro con 14.ig5, 14.ic3, 14.ib5, etc., es imposible defenderse de todo.

Otra idea era colocar al rey en el ala dama, con 12 ... Wffe7+ (D)

Tras 13.ie3 0-0-0, Anand - Almasi, Dort­ mund 1998, siguió 14.Wff a4 iibs 15.0-0-0 f6 16.Wff g4, y las blancas no consiguieron gran cosa, pero era más molesta 16.ib5!, para 17.:ghel, y para oportunamente invadir el en­ roque negro, por ejemplo es favorable al blan­ co 16 ... ct:J e5 17.ct:Jxe5 fxe5 18.ic6, etc., y el peón aislado libre se convirtió en apoyo fuerte.

de 14.Wf a4 siguió 14.0-0-0 '2lf6, y las blancas obtuvieron buen juego con la entrega 15.d6! Ambos maestros analizaron la misma línea durante la partida, llegando a la conclusión que la iniciativa blanca compensa sobrada­ mente el peón, esa larga variante, que resiste razonablemente los análisis de los módulos es: 15 ... �xd6 16.�xd6 Wfxd6 17.ttJgs Wfd7 18.ic4 '2ld5 19.�dl h6 20.Wfe4! fs 2 1.Wff3 hxgs 22.ixds ixds 23.füds g4 24.Wf dl, etc.), Almasi pos­ tergó la captura de peón con 15 ... Wf es 16.ic4 ixd6, pero la iniciativa blanca fue fuerte tras 17.ttJgs füs 18.�hel! ic7, y Atalik omitió la fuerte y compleja continuación 19.ixcs!, que le hubiera reportado ventaja.

13.0-0-0 0-0 (D)

Los reyes han sido situados en diferen­ te flanco. En principio hay que considerar si una ofensiva rápida puede ser exitosa, pero 14.ttJgs?!, jugado en Dreev - Karpov, Cap d'Adge 2002, resultó precipitada, tras 14 ... '2lf6, aún no es posible 15.ic3 debido a 15 ... if4+, siguió 1s.iib1 ies 16.'2lf3 id4! 17.'2lxd4 cxd4 18.ib4 �es 19.ibs �es 20.ic6 �c8, y las blan­ cas se han sobre extendido, las negras tienen ventaja de desarrollo y mejor posición.

Una jugada "obligada" es 14.ic3, pero aquí no es lo más elástico, pues abandona prema­ turamente la diagonal "cl-h6", y las negras ya no deberían preocuparse de la clavada igs al jugar '2lf6.

Tampoco es convincente una jugada ruti­ naria como 14.id3, que además de dejar "olvi­ dado" al peón de ds, obstaculiza a la Wf c2, res­ tándole movilidad, lo que dificulta su traslado

al flanco rey para unirse al ataque. 14 . .ibs

Las blancas completan su desarrollo antes de tomar otras medidas, en bs es mucho más útil que en d3, pues no sólo no molesta a la Wfc2, también tiene a su disposición la defensa del peón de ds con ic6.

14 ... h6 (D)

No valía 14 ... ixds? a causa de 15.igs, ga­ nando material.

Con lo elegido se puede jugar '2lf6 sin te­ mor a la clavada igs, aunque no debemos ob­ viar que debilita algo al 0-0.

Otra posibilidad era 14 ... Wfc7, que controla c6 y sale de la clavada posible tras '2lf6.

¿Cómo iniciar el ataque contra el rey ne­ gro?, lo que primero que resalta es que, con h6 jugado, la maniobra Wf fs y id3 gana fuerza, pero si ahora 15.Wffs seguiría 15 ... '2lf6, y la de­ fensa del peón de ds está comprometida, aun­ que si es necesario seguiría 16 ... ics, y la dama debe abandonar la diagonal bl-h7.

Hay un punto de contacto en gs, pero el ataque de peones con g4 es muy difícil de llevar a cabo, las debilidades creadas, y la del peón de ds impide que pueda ser exitoso, a 15.g4? las negras pueden responder por ejemplo con 15 ... ttJes o 15 ... Wff6, creando problemas.

El salto '2lgs, combinado con ic3, es un arma básica de las blancas, tras 14 ... h6 ya no es posible jugarla de modo "normal", pero como en algunas posiciones del Gambito de Wf ama, tras '2l f6 de las negras sí es posible "fabricar" esa posibilidad jugando h4, para poder reto­ mar de peón en gs, abriendo la columna h.

La primera jugada a considerar sería en­ tonces 15.h4.

15.�c3!

No basta tener una idea correcta, el or­ den de jugadas es muy importante, es menos apropiada 15.h4 porque seguiría 14 ... li:J f6, y las blancas tienen problemas para sostener su peón central, a 16.ic3, sigue, sin temores, 16 ... li:Jxds, mientras que si 16.li:Jgs las negras replican con la receta de Karpov, 16 ... ies.

15 ... llif6 16.�c6 (D)

Justificando plenamente una de las ideas de 14.ibs.

16 .. .l:'fü8

Las negras podrían intentar capturar el peón de c6, pero el tiempo insumido y la aper­ tura de la columna d dan gran juego a las blan­ cas tras 16 ... ixc6 l 7.dxc6 l"lc8, donde mejor aún que la sugerencia del vencedor, 18.�a4 es 18.�fs! y tras 18 ... l"lxc6 19.li:Jes l"lc? 20.li:Jc4! las blancas logran debilitar seriamente el en­ roque negro, logrando ventaja tras 20 ... l"ld? 21.ixf6 gxf6, donde es fuerte tanto 22.li:Je3, con idea de llevarlo a fs, o g4, con efecto de­ vastador, o también 22.�f3!, con la amenaza 23.l"lxd6 l"lxd6 24.�g3+, ganando, si 22 ... <i>h8 sigue 23.�e3, recuperando el peón, en ambos casos el haber forzado debilidades tan impor­ tantes en el enroque negro vale mucho más que un peón.

17.h4

Ahora sí, cumpliendo con los preparativos, en el orden correcto, el salto li:Jgs está en el programa.

17 ... llig4!

Una jugada, que además de única, tiene muchas virtudes. Las blancas tienen mal co­ locado su rey en el, y están obligadas a gastar un tiempo, además toca f2, y un eventual li:Jgs y hxgS de las blancas ya no amenazará el li:Jf6. Si las negras buscaran contrajuego con 17 ... bs?, las blancas coronarían su idea, inicia­ da con 16.ic3 y 17.h4,jugando 18.li:Jgs!, con la amenaza 19.ixf6, tras 18 ... hxgs (si 18 ... g6 si­ gue 19.li:Je6!). 19.hxgs, con un ataque ganador, por ejemplo: 19 ... li:Je4 20.�xe4 �xgS+ 2 1.l"ld2 �g6 22.�h4 f6 23.id?! ic8 24.ie6+ etc.

18.lt>bl (D)

Vuelve a ser el turno de defenderse para las negras, esperando que pase el temporal para luego pensar en contraatacar.

Sigue sin ser conveniente capturar en c6, tras 18 ... ixc6?! 19.dxc6 �c7 (si 19 ... l"lc8 si­ gue 20.li:Jgs hxgs 21.hxgs li:J h2 22.g3, seguido de 23.l"lxh2, con ataque ganador), es fuerte la modesta 20.l"lhfl!, para dar libertad a la dama, tras 20 ... �xc6, las blancas explotan la debili­ dad del enroque con la contundente 2 1.ixg?! y tras 2 1 ...<i>xg? 22.li:Jd4, seguido de li:Jfs+, y l"lxd6, con ataque ganador.

18 ... �c8?

Las negras pretenden demostrar que el ic6 está fuera de juego, y activar eventual­ mente el ic8 con g6 y ifs, pero al no tener éxito, esta jugada deteriora gravemente su posición, ahora las piezas negras están más descoordinadas que antes.

La defensa más tenaz era 18 ... �c?!, seña­ la Dreev, provocando ixb7 para cambiar los alfiles, aflojando la tensión, sin abrir la co-

lumna d. Otra idea fundamental es que frente a 19.lllg5, ahora las negras disponen de 19 ... hxg5 20.hxg5 f5 2 1.gxf6 tt:lxf6 22.ixf6 füf6 23.'Wh7+ �f8, y no parece haber más que ta­ blas por jaque perpetuo.

19.gdel! (D)

La columna e es muy importante; esta ju­ gada "envenena" más el salto lllg5.

Ya era interesante 19.lllg5, tras 19 ... hxg5 20.hxg5 f5, las blancas tienen ataque, pero no hay nada decisivo tras por ejemplo 2 1.gxf6 tt:lxf6 22.'Wg6 'We7, para 23 ... 'Wf7; ahora ya no existe esa defensa.

19 . .. g6?

La amenaza de if5 se defiende contunden­ temente, y es el error decisivo, al hacer más vulnerable el enroque. Debilita g6 y da más fuerza al ic3, y la iniciativa blanca será irre­ sistible.

La posición negra ya es muy delicada, vea­ mos algunos ejemplos:

Tras el intento de contragolpe 19 ... b5 la idea principal es ganadora, sigue 20.lllg5! hxg5 21.hxg5 f5 22.gxf6 tt:lxf6, y aquí Dreev sugiere tanto 23.Eí:h6 como 23.'Wg6, intentando doblar las torres en la columna h. Ambas líneas llevan a un juego interesante, pero probablemente no a una ventaja clara.

Rybka prefiere la sorprendente, y mejor, 23.Eí:e6! ! intentando 24.ixf6, y las negras no pueden retomar de dama, lo que mejora la defensa de su rey. Luego de 23 ... ixe6 24.dxe6, las negras tienen una torre de ventaja, pero el intruso de e6 es fuerte, y hasta el ic6 puede ayudar en el ataque a través de la gran diago-

na! con un oportuno avance e7.

Se amenaza 25.ixf6 Eí:xf6 26.'Wh7+ �f8 27.'Wh8+ �e7 28.'Wxg7+ �xe7 29.'Wg4+, con la entrada de la Eí:hl en el ataque, el rey negro pronto recibirá mate.

Las negras no tienen un camino sencillo para defenderse del ataque de mate, Rybka encuentra la sorprendente 24 ... ih2!?, luego de 25.Eí:xh2 'Wd6, las negras recuperan la pieza, luego de 26.Eí:hl 'Wxc6 27.ixf6 'Wxe6 (peor es 27 ... Eí:xf6 28.'Wh7+ �f8 29.'Wh8+ �e7 30.'Wxg7+, y la Eí:hl nuevamente se une decisivamente al ataque), 28.ixg7!, y ahora probablemente las negras deberían intentar defender el final de torres con un peón de menos con 28 ... 'Wf5, en vez de soportar un ataque tremendo en el me­ dio juego después de 28 ... fü5 29.ic3 etc.

La misma receta valdría contra 19 ... 'Wc7; seguiría 20.lllg5! hxg5 2 1.hxg5 f5 22.gxf6 tt:lxf6 23.ixf6 gxf6 24.Eí:h6, para doblar las torres, ganando.

La réplica 19 ... id7 lleva a un juego más complicado, pero las blancas ganan con la misma entrega: 20.lllg5! (D)

La variante principal es 20 ... hxg5 2 1.hxg5 f5 22.gxf6 <Llxf6 23.'Wg6 ixc6 24.dxc6 Eí:e8 y aquí las blancas se imponen con la "silencio­ sa" 25.Eí:dl!, que se toma un respiro para no simplificar, insistiendo en la idea de doblar las torres en la columna h, que no tiene defen­ sa adecuada, si por ejemplo 25 ... Eí:e6 (lo mis­ mo sigue a 25 ... fü8), es ganador 26.Eí:h7 'Wc7 27.Eí:dhl, etc.

En alguna de estas líneas vemos lo grave que es la incomunicación de las torres negras

provocadas por 18 ... ic8?

Nos queda, por tanto, la única jugada que evita radicalmente 20.lt:Jgs, y es 19 ... f6!?, una jugada en la que se piensa sólo cuando todo lo

demás no funciona.

La posición del enroque está aún más debilitada, por lo que espera una dura tarea defensiva, si las blancas intentan preparar la entrega, valorizando una vez más al ic3, con 20.�g6, las negras no juegan 20 ... bs?, a causa de 2 1.lt:Jgs! hxgs 22.hxgs lt:Jes 23.�h7+ <±if7 24.1':\h6, ganando, sino 21...�c7!, que evi­ ta 22.lt:Jgs?, pues seguiría 22 .. .fxgs, y g7 está defendido; la posición seguiría siendo difícil para las negras, pero aún tendrían recursos defensivos.

Volvamos a la posición tras 19 ... g6? (D)

20.ge6!!

Con esta elegante jugada se amenaza 21.1'l:xg6+, por lo que la captura de la torre es forzada, con lo que aparece un poderoso invi­ tado en "e6".

Contra 20 ... <±ih7 gana por ejemplo 2 1.lt:JgS+! (también es fuerte 2 1 .hS), 21...hxgs 22.füd6! �xd6 23.hxgS+ lt:J h2 24.g3 ganando.

20 ... .ixe6 21.dxe6 fs

Si 21...lLif6 ganaría 22.exf7+ <±ixf7 (lo mis­ mo sigue a 22 ... <±ig7), 23.lt:Jgs+ hxgs 24.hxgs, ganando.

22.hs!

Debilitando decisivamente el enroque ne­ gro.

22 ... gxhs

Hubiera sido preferible cerrar con 22 ... gs, pero las blancas despejan las diagonales con

el temático sacrificio para abrir líneas 23.e7! Tras 23 ... ixe7 24.:il:dl �c7 25.�b3+ fü7 26.�e6, la posición negra se derrumba, se amenazan :il:d7, ids, etc. Contra 23 ... �xe7 decide 24.ids+ <±>h7 25.:il:el �c7 26.ie6, ganando.

23.gxhs

La columna h se une a los varios frentes de ataque.

23 ... �e7 24.�h4! (D)

Otra fuerza entra en juego, apuntando a la debilidad de fs, además de al monarca negro.

24 ... �xe6 25.�xfs .ies

Si 25 ... :il:f6 seguiría la misma respuesta, y

lo mismo ante 25 ... E:f7. Contra 25 ... E:xfs Dreev señala 26.:il:xfs ies 27.�e4, ganando.

26 . .ids! 1-0

Poniendo en evidencia todas las debilida­ des de las negras.

Vemos que ningún bando tenía al princi­ pio un ataque fácil, pero a costa de un peón aislado en ds, con sus puntos fuertes y débiles, las blancas tuvieron la iniciativa con un juego incisivo lleno de buenas dosis de ingenio.

Las negras cometieron un grave error con 18 ... ic8?, considerando que su posición les permitía entrar en un duelo directo, pero la descoordinación creada facilitó el ataque blanco, era todavía el momento de reforzar su posición con 18 ... �c7!

El remate blanco, tras la preparatoria 19.E:del!, fue llevado con precisión y brillan­ tez.

Partida Nº 9

En algunas partidas, como varias de las que vimos antes, el plan de ataque es claro, abrir líneas, ocupar debilidades, etc.

Pero el ataque no siempre es evidente, a veces el adversario sí tiene posibilidades de ataque claras, pero nosotros no, no hay debi­ lidades accesibles ni facilidad para la ofensiva, entonces, para mantener la tensión, es posible o hasta necesario entregar material, para que el centro de la lucha no pase al otro flanco, donde el adversario tiene superioridad.

Eso es lo que, en parte, ocurre en esta par­ tida.

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