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Spassky B Unzicker W.

In document El Arte Del Ataque - Z. Franco (página 149-153)

Santa Mónica, 1966 Apertura Española [C95]

1.e4 es 2.lllf3 lllc6 3 . .ibs a6 4 . .ia4 lllf6 5.0-0 .ie7 6.:!;el bs 7 . .ib3 o-o 8.c3 d6 9.h3 lllbs

La Variante Breyer continúa siendo una de las variantes más sólidas de las negras.

10.d4 lllbd7 11.lllbd2 .ib7 12 . .icz :!;es

13.ll:\f1 .ifs 14.lllg3 g6 1s . .igs

La continuación más popular fue luego 15.a4 es 16.ds c4 17.i.gs, y también 15.b3

15 ... h6

Necesario, antes de que las blancas ejerzan una presión paralizante con 16.\Wdz.

16 . .idz .ig7 (D)

Las blancas han realizado la maniobra tí­ pica tiJ bd2-fl-g3, han desarrollado su i.cl y hay que decidir el siguiente paso, ¿qué plan iniciar?

17.:!;cl

¿Cómo explicar esta jugada pasiva, o de apariencia extraña?

Demos la palabra a Spassky: "¿Dónde ga­ nar la partida, en el flanco dama o en el flanco rey? En la circunstancia actual, con la estruc­ tura de peones aún sin definir, preferí hacer una jugada de espera. Esta jugada puede ser

útil en algunas circunstancias. A menudo en la Apertura Española hay que ser paciente, es­ perar y estar preparado para una larga lucha de maniobras".

También se ha jugado 17.�cl.

Sin embargo con la experiencia de los años de práctica, e incluso como muestra de que las posiciones pueden tener diferentes lecturas y a veces de valor similar, en una partida de gran importancia histórica las blancas deci­ dieron ya mismo en qué flanco progresar.

En Fischer - Spassky, Sveti-Stefan/Belgra­ do (m/1), 1992, se jugó 17.a4!, que examinare­ mos en la Partida Complementaria Nº 27.1.

17 ... cs

El poco veneno de 17.�cl podía mostrarse en la línea propuesta por Unzicker en los co­ mentarios al libro "Second Piatigorsky Cup", donde sugirió 17 ... ds 18.li:Jxes li:Jxes 19.dxes li:Jxe4 20.li:Jxe4 dxe4 2 Lixe4 1xe4 22.�xe4 ixes 23.�e2 ig7 24.if4, y las blancas tienen sólo una insignificante ventaja de espacio; esta aseveración se vio confirmada en Moro­ vic - Wong, Salónica (o!) 1984, donde las ne­ gras no tuvieron problemas.

18.dS (D)

Las blancas logran una ligera ventaja de espacio, y anulan al ib7, aunque también al desaparecer la tensión central las negras pue­ den reagruparse con más libertad.

18 ... ti:Jb6

Unzicker criticó este movimiento, que amenaza 19 ... li:J c4; más natural era 18 ... c4 se­ guido de li:Jcs; posteriormente las negras vol­ vieron a ese esquema, y aunque usaron dos

tiempos más, esos tiempos "perdidos" por las negras fueron usados por jugadas neutras por las blancas, por lo que aunque fuera algo anti­ natural, no fue malo.

19 . .id3 V9c7 20.tLih2

Otra jugada típica en la española, con dos ideas básicas, dar paso al peón de f2 para jugar f 4 cuando sea oportuno, y jugar li:Jg4.

En este caso, al haber jugado ds, li:Jg4 no serviría, como en otras ocasiones, para luchar por la casilla ds, sino que se limita a presionar el enroque negro, sin temor al cambio ... li:Jxg4, porque generalmente acercar el peón de h3 al centro y abrir la columna h son más impor­ tantes que crear un peón doblado.

20 ... li:Ja4 2U'fü1

Esta defensa es más elástica que 2 1 .�c2, pues las blancas tienen pensado otro destino para la dama, que es el flanco rey, seguiría igualmente 2 1 ...c4 22.ifl li:Jcs, molestando al peón de e4, y el alfil blanco parece quedar peor ubicado en fl que en c2.

21...c4 22..ic2 tLics 23.tLlg4 @h7 24.V9f3 (D) Las blancas continúan con su juego de maniobras.24.ixh6 li:Jxg4 25.ixg7 li:Jxf2! 26.<iixf2 <±ixg7, etc., daría la columna semia­ bierta f a las blancas, pero una estructura me­ jor a las negras.

24 ... tLlxg4

Una decisión importante, Unzicker la creía casi forzada, mientras que Spassky no estaba tan seguro de que el cambio de caballos fuera preferible a 24 ... li:Jg8.

Ambos maestros consideraron como juga­ da principal 25.h4!, seguido de 26.hS, ya que

no es posible frenarlo con 25 ... h5? debido a 26.tllxh5l gxh5 27.'?;Yf5+, ganando.

Las negras debían defenderse con 25 ... Wffe7 26.h5 füs, donde las blancas posiblemente de­ berían volver su atención al flanco dama con la ruptura 27.b4, o 27.b3.

25.hxg4 'ilYe7?! (D)

Las negras inician un plan que será cas­ tigado instructivamente por las blancas, era preferible seguir jugando en el ala dama con 25 ... a5.

¿Cómo atacar?, o ¿cómo preparar la ofen­ siva sobre el enroque negro?, está la columna h semiabierta, pero no se ve cómo aprove­ charla con claridad.

26.b3!

Cada cosa a su tiempo, en primer lugar las blancas cambian el peón de c4 y anulan el po­ sible salto tlid3 .

26 ... cxb3 2 7 .axb3 i.f6?!

Esta era la idea de 25 ... '?;Ye7, el cambio de alfiles de casillas negras conviene al segundo jugador, pues dejaría muchas casillas débiles en campo blanco, pero no lograrán realizarlo. Era preferible reagruparse con 27 ... i.cs se­ guido de 28 ... i.d7.

28.tlifl!

Una jugada con más de un propósito, el más inmediato es colocarse en e3, impidiendo el cambio de alfiles.

28 .. .i.gs 29.c!lieJ

La otra idea de 28.tllfll es preparar la rup­ tura f 4 con g3, aprovechando la situación in­ segura del i.g5.

29 ... i.c8 30.g3 tlid7?!

Las negras deciden plantar batalla en el flanco rey, e impedir f4, teniendo como obje­ tivo el peón de g4. En vista del fracaso de la idea se verá que era preferible 30 ... a5 seguido de i.d7, manteniendo la armonía.

31.'llYe2 tlif6 32.f3

Las negras han logrado frenar lo inmedia­ to, que era el avance f 4, pero las blancas tie­ nen un plan, y las negras no, tras por ejemplo 32 ... i.d7 33.Wg2 Wg7, las blancas podrían ju­ gar en ambos flancos, en primer lugar podrían insistir en su idea de jugar f 4 preparándola con 34.fül, sin ninguna prisa, o bien paralizar antes el ala dama con 34.i.d3, seguido del do­ blamiento de torres en la columna a.

32 ... hs? (D)

Las negras no quieren que su iniciativa se extinga, y aumentan la tensión en el flanco rey, donde tienen muchas piezas, pero donde su rey está peor protegido que el rey blanco, y el indefenso i.gs es una debilidad táctica.

Las complicaciones tácticas no parecen estar de parte de las negras, pues la regla ge­ neral dice que "no hay que tocar los peones en el flanco en que se está inferior", pero esta fase es de cálculo concreto, y no de principios generales, ¿cómo responder?

Está claro que 33.gxh5 tlixh5 sólo favorece a las negras, que logran mejorar la coordina­ ción de sus fuerzas, mientras que 33.tllf5? se encuentra con la salvadora 33 ... Wffa7+!

33.©g2!

Ya no existe el recurso defensivo del jaque en la diagonal, y ahora se amenaza 34.tllf5, además de despejar el camino a una torre para

ocupar la columna h; esta jugada fue omitida por Unzicker al iniciar el plan de activarse en el flanco rey con 30 ... lll d7.

A 33 ... hxg4 seguiría 34.l'l:hl + 'it>g7 35.li:Jfs+!, y las casillas negras pasan a poder de las blancas, con efecto demoledor mientras que 34 ... 'it>gs seguiría igualmente 33.li:Jfs!, y la cla­ vada del li:J f6 es igual de decisiva.

33 ... 1.Wds 34.1'!h1 'it>gs 3s.1'!bf1 !

El avance f 4 vuelve a estar presente, si aho­ ra 35 ... hxg4 las blancas se imponen con 36.f 4 exf4 37.gxf4, donde es insuficiente la entrega 37 ... li:Jxe4 38.ixe4 l'l:xe4 39.fxgs \Wxg5, pues la desclavada tocando en f7 con 40.'®f2!, mues­ tra que a las negras les falta la l'l:a8 y el ics, en caso de 40 ... '®e7 Unzicker señaló 4 1.c4 con idea de 42.ic3, con ventaja ganadora, o tam­ bién 41.l'l:h6, mientras que 40 ... fs se refuta con 41.li:Jxfs! '®xfs 42.'®h4 '®f3+ 43.'it>gl, ganando.

35 ... i.h6 (D)

Las blancas tienen todas sus piezas en el flanco rey, que además está bastante debilita­ do, ¿cómo abrirse paso?

36.tlifs!

Esta bonita entrega decide la lucha, las de­ bilitadas casillas negras del enroque quedaran a merced de las piezas blancas.

36 ... i.xd2

Las negras deben aceptar el sacrificio. En caso de 36 ... ifs? las blancas consiguen un ataque ganador de varias maneras. Spassky indicó: 37.lll h6+ 'it>g7 38.gxhs li:Jxhs 39.l'l:xhs (o también la sencilla 39.li:Jfs+ 'it>gs 40.l'l:h2, etc.), 39 ... gxhs 40.f4, por ejemplo 40 ... 'it>xh6 4 1.fS+ 'it>g7 42.'®xhs, seguido de 43.l'l:hl, o 43.f6, y

mate rápido. 37.\Wxd2 gxfs

Contra 37 ... lll h7 Spassky da una línea con­ vincente: 38.'®h6 '®f6 39.gS '®hs 40.li:Jxd6 l'l:ds 41.li:Jfs! gxfs 42.fühs '®g7 43.'®b6 id7 44.fühl li:Jfs 45.'®f6!, y el rey negro no escapa del mate tras 45 ... lllg6 46.exfs, etc.

38.'®h6!

Amenazando 39.gS seguido de l'l:xhs. 38 ... fxe4 39.fxe4 i.xg4

La apertura de la columna h con 39 ... li:Jxg4 40.'®xhs li:J e3+ 41 .'it>gl lleva al mate inmedia­ to.

40.1'!xf6

Al recuperar la pieza se acaba toda espe­ ranza de salvación para las negras.

40 ... '®e7

Si 40 ... '®c7 sigue 4 1.'®gs+ 'it>fs 42.l'l:h6, y mate.

41.\Wgs+ ©fs (D)

Sólo falta un ligero soplido para que el castillo de naipes se desmorone, ¿cuál es ese soplido?

42.i.dI!

El cambio del único defensor del ala rey decide la lucha con rapidez. También valía 42.l'l:hfl con idea de la silenciosa pero mortal maniobra 43.'®g6 y 44.'®h7.

42 ... i.xdl 43.1'!xdl 1'!ec8 44.1'!dfl 1'!xc3 45.'®xhs 1'!c2+ 46.©h1 1-o

Las blancas lograron ventaja tras la juga­ da 26.b3!, cuya importancia puede pasar des­ apercibida, pero fue capital restar el control de la casilla d3 a las negras, con lo que el li:Jcs

se convirtió en una pieza inofensiva.

Las negras no quisieron esperar pasiva­ mente el progreso de las blancas en el enroque y con la maniobra 25 ... Wie7, para �f6 y �gs se­ guido luego de 30 ... tiJd7-f6 y hs, aumentaron la presión al máximo en el flanco rey, pero esa tensión no podía resultarles conveniente, pues su rey estaba en el peor sitio, y la activi­ dad negra se limitaba a sólo 3 piezas, mientras que las blancas tenían todas sus fuerzas en el sitio correcto.

Claro que sólo con consideraciones gene­ rales no se gana una partida, nunca está de más recordar la importancia de confirmar por medios tácticos la superioridad posicional, que puede ser con una jugada tranquila como 33.'\t>gz!, o una jugada brillante como 36.tiJfs!

La importancia del tiJfs quedó clara, con el enroque debilitado su presencia era insopor­ table, y su captura llevó a debilitar irremisi­ blemente el enroque, y las blancas no tuvie­ ron problemas en ganar gracias a la apertura y ocupación con las piezas pesadas, de las 3 columnas del flanco rey.

Spassky opinó que una de sus aportacio­ nes al conocimiento ajedrecístico es el ayudar, con sus partidas, a comprender mejor las es­ tructuras típicas de la Apertura Española, aquí tuvimos una demostración de ello.

Partida Complementaria N2 27

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