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Karjakin S Van Wely L.

In document El Arte Del Ataque - Z. Franco (página 85-99)

Foros, 2007 Defensa Siciliana [B90]

1.e4 es z.tllf3 d6 3.d4 cxd4 4.tllxd4 tllf6 s.tllc3 a6 6 . .ie3 es 7.tllf3

Las blancas se alejan de la continuación de moda 7.tt'lb3.

7 ... .ie7 8 . .ic4

El alfil puede colocarse activamente en la abierta diagonal a2-g8 gracias a que aún no es

posible 8 ... bs? a causa de 9.ids tt'lxds 10.Wfxds, ganando.

8 ... 0-0 9.0-0 (D)

9 ... tllc6

La alternativa principal es 9 ... ie6, pidien­ do explicaciones al ic4, que no puede retirar­ se a fl.

entender lo que sucede en la partida.

Anand - Leko, Wijk aan Zee 2006, siguió 9.0-0 ie6 10.ib3 lt:J c6, y ahora está laten­ te lt:Ja5 para eliminar el ib3, conservando al ie6, que es un guardián de la casilla d5, 11.Íg5 lt:Jd7, ofrece el cambio del peor alfil, y conserva un caballo que puede activarse con facilidad, 12.ixe7 Wxe7 13.lt:Jd5 Wd8 14.c3 preparando la retirada del ib3, 14 ... lt:Ja5!, y ahora resulta que no es ventajoso 15.ic2 por­ que las negras prosiguen con 15 ... lt:J c4 16.b3 lt:Ja3!, capturando al alfil, Anand señala que no es claro que sea preferible 17.id3 a causa de 17 ... ixd5 18.exd5 f5!, creando contrajuego.

En De la Riva - Bologan, España 2006, se jugó 14.We2 lt:Jc5 15.füdl (D)

Y aquí las negras utilizaron otro plan a tener en consideración, 15 ... ltth8, con idea de f5, tras 16.c3 f5 17.exf5 ixf5 18.lt:Je3, podrían haber jugado simplemente 18 ... ig6, con ih5 como amenaza, para responder a 19.id5 con 19 ... lt:Je7 con chances parejas. Bologan prefi­ rió las complicaciones tras 18 ... id3 19.!'l:xd3 e4, que no aprobó en sus comentarios al In­ formador 98.

Tras 9 ... ie6 se puede tomar en e6, lo que generalmente no otorga nada especial, pues refuerza el centro negro, recuperando el con­ trol de la debilidad de d5, sin que los peones doblados puedan ser explotados.

Sin embargo en esta posición las ne­ gras están algo retrasadas en el desarrollo, e Ivanchuk, el incombustible generador de nue­ vas ideas, encontró que tras 10.ixe6 fxe6 (D) existe el molesto salto 1 1 .lt:Ja4, sacando a re-

lucir no sólo la debilidad de e6, sino también la de b6.

No es posible ahora 1 1 ...lt:Jbd7? a causa de 12.lt:Jg5, y la captura 1 1 ...lt:Jxe4?! tampoco con­ vence, tras por ejemplo, 12.lt:Jb6 !'l:a7 13.Wd3 lt:Jc5 (o 13 ... d5 14.lt:Jxd5 exd5 15.ixa7 lt:Jc6 16.ib6!, y no hay suficiente compensación), 14.ixcs dxcs 15.Wb3, ganando.

La partida Ivanchuk - Topalov, Morelia/ Linares 2007 siguió: l l...lt:Jg4 12.Wd3, consin­ tiendo el cambio del alfil, pero sin resignarse a perder el control momentáneo de b6, y acele­ rando el propio desarrollo. 12 ... lt:Jxe3 13.Wxe3 bs 14.lt:Jb6 !'l:a7 1s.lt:Jd5! !'!b7 16.Wd2!, notemos que las blancas no se apresuran en tomar en e7 para no permitir que las negras coordinen sus fuerzas con facilidad, 16 ... lt:Jc6 17.!'!adl !'l:d7 18.Wc3! lt:Jb8 19.lt:Jxe7+ Wxe7, las blancas finalmente tuvieron que cambiar el lt:Jds, pero a cambio el caballo negro quedó mal situado, y ahora se disponen a presionar la debilidad de d6, 20.!'!d3 h6 2 1.füdl füd8 22.h4, y las blan­ cas están mejor, obligando a las negras a estar a la defensiva, y con el problema del lt:Jb8 sin solucionar.

10.ge1 bs 11..ifl gbs

El salto lt:Jds de las blancas está presente en varias fases de la partida, y las negras se anticiparon a ello, con esta jugada la casilla b6 está defendida, por lo que a 12.lt:Jds? ahora puede seguir 12 ... lt:Jxe4! 13.ib6 füb6 14.lt:Jxb6 lt:Jxf2!, con ventaja negra.

12 . .ig5 (D)

Dispuesto a eliminar al defensor de la ca­ silla ds.

12 ... tlJg4

Como en los ejemplos vistos anteriormen­ te las negras no aceptan la pérdida de su ti:lf6, que es más útil que el pasivo ie7; este salto es mejor que 12 ... ti:ld7 pues en este caso a 13.ixe7 es necesario retomar de dama para no perder el peón de d6, otorgando un tiempo gratis al adversario tras 13 ... �xe7 14.ti:ld5.

13 . .icl

El cambio 13.ixe7 ti:lxe7 no dio nada a las blancas en Short - Ehlvest, Horgen 1995, que siguió 14.a3 ib7 15.�dz �c7 16.l'fadl füds 17.h3 ti:l f6 18.�e3 ic6, y las negras tienen to­ das sus piezas en buenas casillas y no tienen ningún problema.

La retirada 13.idz parece más lógica. En Anand - Topalov, Morelia/Linares 2007 se jugó 13 ... ie6 14.ti:ld5, y aunque las blancas no lograron gran cosa, Karjakin comentó que te­ mía más la ruptura 13 .. .f5, que se puede reali­ zar en mejores condiciones que en De la Riva - Bologan que vimos anteriormente.

13 ... �b6

Ahora no es recomendable 13 .. .f5? a cau­ sa de 14.exf5!, y para no quedar con peón de menos las negras deben jugar la sospechosa 14 ... :gxf5, pues no se puede retomar de alfil en f5 por 15.�d5+, ganando, pero claro que no di­ rectamente 14.�d5+? <i>h8 15.�xc6?? a causa de 15 ... ib7.

14.YlYdz

Nuevamente luchando contra f5, en la co­ lumna d se presiona el peón de d6, y existe el jaque en d5, lo que crea dificultades a las ne­ gras tras 14 .. .f5 15.ti:ld5, etc.

14 ... tlJf6

Como h3 se jugará casi con seguridad, las negras se retiran para tener más opciones, se amenaza 15 ... ig4.

15.h3

Parece muy natural, se defiende la ame­ naza ig4, sin embargo la atípica posición de las piezas permitía a las blancas una manio­ bra fuera de lo usual, jugando 15.ti:ld5! ti:lxd5 16.exd5 ti:l a5, aquí las negras tiene el plan de expandirse en el ala rey con f5, pero las blan­ cas disponen de 17.�b4!, con las amenazas 18.ti:lxe5 o 18.a4, Karjakin cree que las blancas hubieran mantenido cierta presión.

15 ... :!l:e8

Al defender al ie7, ya no hay temor a 16.ti:l d5, pues tras 16 ... ti:lxd5 l 7.exd5 las ne­ gras no deben situar su caballo en la banda, sino que pueden responder 17 ... ti:ld4 18.lllxd4 exd4, con buen juego.

16.�dl

Renovando la amenaza ig5. 16 ... h6 17.b3

Las blancas sólo disponen de un plan claro, y es el salto ti:ld5, como no hay prisa, antes de jugarlo prefieren controlar la casilla c4, para

restar movilidad al futuro ti:la5 negro. 17 ... .tfs 18.a4

Nueva útil preparación, las negras pier­ den todo control sobre la casilla c4 y el ifl aumenta su influencia sobre el ala dama.

18 ... b4 19.tLids tLixds 20.exds tLias Zl..ie3 (D)

Una vez cambiada la estructura las negras tienen un plan claro, jugar f5, pero antes hay que decidir a dónde retirar la dama, lo más na-

tura! es retirarse a c7, que presiona el peón re­ trasado de c2, sin embargo antes de decidirse es útil preguntarse qué haría el rival.

21...'1tfc7?!

Si miramos con más profundidad las posi­ bilidades dinámicas de las piezas blancas ve­ mos que tienen una pieza sin buenas perspec­ tivas, y es el tt'if3, que no tiene buen destino.

Con 21...�b7! las negras hubieran evitado la maniobra que sigue.

22.liid2!

Ahora las blancas tienen un plan claro, jugar tt'ic4, desembarazarse de su pieza torpe y dar vida a los alfiles; es verdad que el tt'i a5 tampoco hace gran cosa, pero a diferencia del 'Llf3, no obstaculiza los planes del negro que son jugar f5 y progresar en el ala rey.

22 ... fs 23.liic4 (D)

¿Cómo jugar? El peón de a6 requiere de­ fensa, lo que no hace sencillo el desplaza­ miento de las fuerzas al flanco rey, era posible 23 ... 'Llxc4 24.ixc4 �f7, y el avance de los peo­ nes a f 4 y e4 hay que tomarlo con cuidado, las blancas jugarían probablemente la profilác­ tica 25.id2!, para que 25 .. .f4 no sea realizado con tiempo, y poder aprovechar en ese caso la debilidad creada en la diagonal bl-h7 e impe­ dir 26 ... e4. Las blancas podrían oportunamen­ te abrir el juego en el ala dama con c3.

Otra idea típica de la estructura es 23 ... g6, para ocupar la gran diagonal.

23 ... i.e7?

Las negras prefieren no tocar los peones, y ocupar la diagonal con if6, además existe la posibilidad de ofrecer más adelante el cambio

de alfiles con ig5, pero este es el error deci­ sivo, a 23 ... g6 Karjakin pensaba jugar en "su" flanco, abriendo líneas con 24.ÉÍcl!, seguido de c3, con cierta ventaja.

24.'1tfhs!

La pieza más poderosa se traslada al flanco rey con ganancia de tiempo, es verdad que no parece ser muy peligroso, porque aún no hay una ayuda clara de sus otras piezas.

24 .. J"ffs

En caso de 24 ... id7 (D) las blancas dispo­ nen de:

25.ixh6! gxh6 26.�g6+ Wf8, y ahora llega el apoyo tras 27.ie2!, con un ataque ganador. Por ejemplo: 27 ... ÉÍeds 28.ih5 ies 29.�xh6+ Wg8 30.'Llxa5 �xa5 3 1 .ig6! ixg6 32.�xg6+ Wh8 33.�h6+ Wg8 34.�e6+ Wf8 35.�xf5+, se­ guido de la entrada en juego de la ÉÍel, con mate rápido.

25.liixas '1tfxa5

La dama negra está muy alejada del ala rey, lo que aumenta la fuerza de las pocas pie­ zas blancas que atacan.

26.i.xh6! gxh6?!

Las negras creían que sólo había jaque per­ petuo, porque una dama sola no da mate, y las negras están a solo un tiempo de acudir a la defensa de su monarca, pero no será así, aun­ que la razón no es obvia.

Era mejor no tomar el alfil, y jugar una triste posición con peón de menos.

21 .'1tf g6+ @hs 2s.'1tfxh6+ @gs 29.'1tf g6+ @hs (D)

¿Y ahora, qué pieza puede ayudar a la so­ litaria dama blanca?, no hay un modo directo,

por lo que debe ser por medios tácticos, y con absoluta rapidez, pues no hay tiempo para maniobrar, las piezas negras están listas para asistir a la defensa.

Un entrenado ojo combinativo descubre que el alfil blanco puede unirse decisivamente al ataque tras la combinación :1'1'.xeS, d6, .ic4, etc., una vez descubierta la idea hay que en­ contrar el orden exacto.

30.:Be3! !

Fantástica jugada previa. E n cambio a la directa 30.:1'1'.xes? las negras no están obligadas a capturar la torre, y pueden defenderse tra­ yendo su dama a la defensa con 30 ... 'Wd8!

30 ... f4

Evitando 31.:1'1'.g3, si 30 ... fü6 hay mate rápi­ do con 3 1 .'Whs+ y 32.:1'1'.g3+.

31.:BxeS!

Ahora sí, con f 4 jugado y la quinta línea despejada se amenaza 32.:1'1'.hS#.

31...dxes 32.'Wh6+ 'it>gs 33.d6!

Y a pesar de la torre de ventaja y que la :1'1'.al no colabora en el ataque, la entrada .ic4 es decisiva.

33 ... :Bf7

O bien 33 ... 'it>f7 34.'Wh7+, ganando. 34 . .ic4 .ifs

A 34 ... 'Wd8 gana 35.dxe7 'Wxe7 36.'Wg6+ 'it>f8 37 . .ixf7 'Wxf7 38.'Wd6+, y cae la :1'1'.b8, o bien 36 ... 'it>h8 37 . .ixf7 'Wf8, y cualquier entrada de torre, 38.:1'1'.el o 38.:1'1'.dl.

3S.dxe7 1-0

Las negras tenían una posición jugable, pero un solo error, 23 ... .ie7? cedió los tiempos

necesarios para que la superioridad de efec­ tivos de las blancas sobre el flanco rey fuera decisiva, no sólo la lejanía de la dama negra fue decisiva, también lo fue que ninguna de las otras 4 piezas fuera capaz de acudir a la de­ fensa del rey negro.

La hermosa combinación cuya clave fue la intermedia 30.:1'1'.e3! ! , obligando a la decisiva debilitación del enroque con 30 .. .f 4, tiene un gran efecto estético.

Partida Nº 17

E n esta partida las blancas consiguieron ventaja gracias a que las piezas negras que­ daron ligeramente descolocadas, las blancas aprovecharon esa descoordinación momentá­ nea para progresar en el ala rey.

En este caso abrir brechas en las defensas del enroque no se podía hacer por caminos directos como avanzar los peones o trasladar rápidamente las piezas al flanco rey mediante un sacrificio como en la partida anterior.

Las maniobras realizadas por las blancas para abrirse paso son muy instructivas, al principio la lucha se desarrolla en el ala dama, y sólo al conseguir ventaja, de movilidad en este caso, el curso de la batalla cambia abrup­ tamente y se concentra en el otro flanco.

La partida muestra con claridad que el concepto de cuál pieza debe cambiarse y cuál conservarse se relativiza mucho cuando entra en juego la seguridad del rey.

Anand V.

-

Carlsen M.

Morelia/Linares, 2007 Apertura Española [C96]

1.e4 es 2.tLJf3 tLlc6 3 . .ibs a6 4 . .ia4 tüf6 s.o-o .ie7 6.:Bel bs 7 . .ib3 d6 8.c3 o-o 9.h3 tüas 10 . .ic2 es 1 1.d4 tü d7

Esta idea de Paul Keres no fue bien vista por Fischer, quien comentó en su libro "Mis 60 partidas memorables", que no le impresionó, pues las negras perdían tiempo en trasladar su caballo a b6, y el flanco rey se debilita.

ocasionalmente por Kramnik, Mamedyarov, Adams, Ponomariov, Portisch y otros fuertes maestros.

12.ds

Las blancas se decidieron por cerrar el jue­ go, las alternativas principales son 12.dxc5, empleada exitosamente por Fischer fren­ te a Keres en la ronda 7 de Curazao 1962, y 12.lllbd2.

Tras 12.lllbd2, entre otras, las negras dis­ ponen de la línea 12 ... cxd4 13.cxd4 lll c6 14.d5 llle5, que según la teoría de ese momento, no era fácil de quebrar.

Con 12.d5 se elimina la tensión central y el juego se cierra, dando paso al juego de ma­ niobras, ahora es posible "reciclar" el lll a5 con 12 ... lllc4, pero las negras siguen con la idea original de Keres.

12 ... tllb6 (D)

Las negras preparan la eventual ruptura fs, y de paso se controla a4 para desalentar la ruptura temática de las blancas a4. ¿Qué hacer ahora?, permitir f5, o frenarlo con 13.g4?

En base a Fischer - Keres, Curasao 1962, de la ronda 22, donde curiosamente Fischer cambió su exitosa 12.dxc5 de la séptima ronda por 12.d5, se vio que 13.g4 no era muy efectivo en esta posición, porque las blancas no tienen piezas suficientes en el flanco rey para soste­ ner este avance.

El delgado límite entre definir a 13.g4 como una jugada útil frenando el contra juego con­ trario o una jugada que debilita la posición, se inclina más hacia la segunda definición tras 13 ... hs! (D)

Ahora para sostener g4 hay que permitir la activación del alfil de casillas negras del ad­ versario: 14.lllh2 hxg4 15.hxg4 ig5! l6.llld2 g6, para ocupar la columna h con la torre, 17.llldf3 ixcl 18.�xcl rJig7, las negras han progresado tras 13 ... h5, al cambiar su gene­ ralmente pasivo ie7 por el de el, con lo que las debilidades provocadas por 13.g4 se hacen más notorias.

Con 19.�gs Fischer buscó el cambio de da­ mas para que la iniciativa negra en el ala rey pudiera ser frenada, o que la dama defendie­ ra las casillas negras tras 19 .. f6 20.�h4 y �g3, las negras no se opusieron al cambio, reagru­ pando sus piezas con 19 ... lllb7, tras 20.�xd8 É1xd8 2 1 .a4 bxa4 22.ixa4 lllxa4 23.É1xa4 id7 24.É1a2 c4 25.llld2 ib5 26.lll hfl É1h8 27.llle3 É1h4 28.rJig2 É1ah8 29.lllf3 É1h3 30.lllfl lll cs las negras obtuvieron una buena posición, y tras una larga lucha lograron la victoria.

Posteriormente en Blatny - Filip, Praga 1963, las negras no consintieron el golpe a4 de las blancas, y a 19.�g5 jugaron 19 ... �xg5 20.lllxgs id7, para posteriormente progre­ sar en el flanco dama, 2 1 .rJig2 c4 22.lllh3 lllb7 23.f4 f6 24.rJig3 lllc5 2s.lllf3 lllba4 26.É1abl as, con ventaja negra, que impusieron.

13.tllbd2 g6

Sigue con la preparación de la ruptura. La directa 13 .. .fs, era posible, aunque, por lo general, cambiar los alfiles de casillas blan­ cas y ceder la casilla e4 a un caballo no es re­ comendable, aunque sea a cambio de lograr la columna f, lo que sucedería tras:

14.exf5 ixf5 15.ixf5 É1xf5 16.llle4 (en este caso la razón para alentar 13 .. .f5 es que el

peón de ds está algo débil, aunque las piezas negras no están bien colocadas para presio­ nar ds). Aes - Gschnitzer, Bundesliga 2005 si­ guió: 16 ... �d7 (para traer la Eí:a8 a f8) 17.tllfgs ixgs 18.ixgs (Las piezas blancas no están lo suficientemente desarrolladas para mantener el caballo en e6 tras 18.tllxgs Eí:af8 19.Eí:e2 h6 20.tlle6?! Eí:8f6 y no hay buena defensa ante la amenaza 2 1...tllxds) 18 ... tllb7 19.ie3, presio­ nando en la diagonal gl-a7, para dar fuerza a un eventual b4, 19 ... tllc4 20.icl as?!, esto permite cambiar radicalmente la estructura en provecho de las blancas, 21.a4! b4 22.b3 tllb6 23.c4, y la debilidad del peón ds desapa­ reció, mientras la fuerza del tlle4 permanece, 23 ... Eí:af8 24.Eí:a2 tllc8?! (D)

Ocupar la casilla e6 con el tlle4, una vez de­ fendido f2, y ds solidificado es un sueño, ¿es posible conseguirlo?

25.g4!, sí, lo es, de esta manera, en cam­ bio 25.tllgs permitiría 25 ... tlld8, la debilidad del enroque blanco no tiene ninguna impor­ tancia, ahora las piezas blancas están fuertes en el flanco rey, 25 ... fü3 26.tllgs Eí:3f6 27.�d3 Eí:g6 28.tlle6 Eí:e8 29.f4, llegó el momento de abrir el juego, y todas las piezas blancas es­ tán al máximo de actividad, lo que no pue­ de decirse de las negras, el juego siguió 29 ... exf4 30.Eí:ae2 tlld8 3 1 .tllxf4 Eí:xe2 32.�xe2 fü6 33.tllhs fü7 34.ib2 Wf8 35.�d3 tlle7 36.�xh7 tllg8 37.ixg7+ Eí:xg7 38.fül+ fü7 39.�g7+ We7 40.Eí:el + tlle6 4 1.�xg8 1-0

14.b4

Una decisión de responsabilidad, las blan­ cas tienen un plan en mente y clarifican la

posición, cediendo momentáneamente a un caballo la casilla c4.

La modesta 14.b3, controlando al tllas, para que no se reactive vía c4 y b6 es típica en la posición.

14 • . . cxb4 15.cxb4 tliac4 16.tlixc4 tlixc4 (D)

¿Qué hacer?, ya vimos que la jugada fs negra no resuelve todos los problemas del se­ gundo jugador, y no se justifica evitarla con

17.g4; una solución vaga sería jugar de inme­ diato 17. ih6 y después pensar.

Sin embargo Leko - Mamedyarov, Moscú 2006 mostró que no otorga nada especial, tras 17.ih6 Eí:e8 18.ib3 id7 (18 .. .fs?! es compro­ metida, tras 19.exfs gxfs 20.Eí:cl, las negras no pueden retirarse con 20 ... tllb6? porque el ib3 hace visible su peligrosidad con 21.tllxes!), 19.�e2 tllb6 (D)

Lentamente los cambios fueron llegando, siguió: 20.Eí:acl Eí:c8 2 1 .ie3 Eí:xcl 22.Eí:xcl �b8 23.tll d2 Eí:c8 24.Eí:xc8+ tt:lxc8 25.f4 �c7 26.tllf3 �c3 27.�d2 \Wxd2 28.ixd2 f6, y el juego ter-

minó en empate. 17 . .ib3!

Una jugada extraordinaria, las blancas no se dejan tentar por 17.ih6, dejando en reser­ va ese destino para el alfil, considerando que la mejor casilla para el alfil es e3, desde donde actúa con fuerza sobre el flanco dama.

Naturalmente las blancas llegaron a esta conclusión tras analizar y evaluar el curso posterior de la lucha, no es posible dar un vis­ tazo a la posición y deducir algo tan poco na­ tural a primera vista.

17 ... tiJb6

La posibilidad de capturar eventualmente en c4 hace aconsejable el repliegue del lllc4, esto es un éxito de la jugada blanca anterior, que despejó la columna

e,

y ya vimos la in­ fluencia del ib3 en la diagonal, ahora cerra­ da, a2-g8 si las negras la abren moviendo su peón de f.

18 . .ie3

"El alfil pertenece a e3" (Anand). 18 ... .id7 19J°kl (D)

En primer lugar las blancas ocupan la co­ lumna abierta. Este dominio también desalien­ ta la ruptura negra fs, pues es difícil sostener dos frentes de lucha simultáneos.

19 ... gcs

Las negras hacen lo mismo, pero de repen­ te su posición se volverá incómoda.

Visto el curso de la partida, era preferible 19 ... �bs!, con idea de 20 ... �b7, y sólo después Eles, como indicó Anand.

20.gxcs

Creando una ligera descoordinación de

las piezas negras, aprovechada para volver a adueñarse de la columna

"e",

claro que sólo temporalmente.

Ahora 20 ... lllxc8 2 1 .�c2 lllb6 transpone a la partida, mientras que el ie3 muestra su uti­ lidad al impedir retomar de dama.

20 ... .ixcS 21.'115c2 .id7 22.�cl

Complemento del cambio de torres, se fuerza al caballo a retirarse a la incómoda casilla "a8", pues es necesario impedir la in­ vasión vía "c7", por ejemplo a 22 ... �bs? si­ gue 23.�c7 E\c8 24.�xb8 füb8 25.ixb6 E\xb6 26.E\c7, ganando.

Claro que esto es una ventaja temporal, y si las blancas juegan de modo poco decidido, no podrán aprovechar ese poco tiempo nece­ sario para que el corcel vuelva a la lucha, y las negras vuelvan a armonizar su juego.

22 ... ttJas (D)

Las negras necesitan ahora dos tiempos para discutir el dominio de la columna

e,

23 ... �b8 y ... Elc8, ¿cómo pueden las blancas usar esos dos tiempos?

23.Yf!d2

¿Una jugada obvia?, puede parecerlo, sale de la columna anticipándose al futuro E\c8 ne­ gro, pero la motivación de las blancas es mu­ cho más profunda de lo que parece.

Otra tentadora idea que atrajo a las blan­ cas era 23.lllel, con la intención de entregar una pieza con llld3-c5, y cuando las negras to­ men en es, tras la recaptura bxcs, crear una fortísima avalancha de peones.

Es verdad que permite el cambio del pa­ sivo ie7, que sería un alivio para las negras,

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