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Svidler P Leko P.

In document El Arte Del Ataque - Z. Franco (página 99-106)

San Luis, 2005 Apertura Española [ CBB]

1.e4 es 2.tllf3 tllc6 3 . .ibs a6 4 . .ia4 tllf6 s.o-o .ie7 6.:gel bs 7 . .ib3 o-o 8.h3 .ib7 9.d3 :ges 10.a4 h6 u.tllc3 b4 12.tllds tllas (D)

Las negras no temen el cambio de su alfil, luego de 13.tlixe7+ 'i!tlxe7 14.1a2 disponen de

14 ... d5!, ocupando el centro, y tras 15.exd5 'i!tld6 recuperan el peón con un buen juego de piezas.

13 . .ia2 .ics 14 . .id2

Svidler criticó esta jugada, y consideró que era mejor frenar la actividad del 1c5 con 14.1e3.

14 .. .i.xds 15.hds tllxds 16.exds �f6 (D) Ahora no hay tiempo de explotar el peón avanzado de b4 y la diagonal e 1-a5 con 17 .Eí:e4, pues las negras disponen de 17 ... c6! y si 18.'i!tlel hay tiempo de 18 ... d6, y el tli a5 vuelve a la lu­ cha. 19.Eí:xb4 cxd5 20.Eí:g4 tli c6, el centro de peones negro es respetable; apoyado por las centralizadas piezas negras Svidler prefirió ...

17.c3

Buscando jugar d4, aquí las negras pudie­ ron lograr buena posición con 17 ... 'i!tlb6!, tras por ejemplo 18.cxb4 las negras puede jugar sólido con 18 ... 1xb4 19.1xb4 'i!tlxb4 20.tlixe5 (la dama blanca queda sobrecargada en caso de 20.Eí:e4? 'i!tlxb2 2 1 .'i!tlel d6!, el tlia5 está de-

fendido indirectamente), 20 ... �d6, con juego equilibrado.

También es aceptable entrar en compli­ caciones con 18 ... ixf2+ 19.c±ihl tt:lb7! 20.2:xeS ig3!, pues las negras quedan con juego activo 21.2:xe8+ 2:xe8 22.ic3 �g6, etc. Leko prefirió jugar antes:

17 ... bxc3

Lo que hizo activar al id2, aunque el juego siguió complicado, las blancas se impusieron a causa de un grave error negro.

Partida Complementaria

NQ

18.2

Bologan V.

-

Aronian L.

Stepanakert, 200S Apertura Española [CBB]

1.e4 es 2.lllf3 lllc6 3.i.bs a6 4.i.a4 lllf6 s.o-o i.e7 6.gel bs 7.i.b3 o-o 8.h3 i.b7 9.d3 d6 10.a3 �d7 u.lllc3 lllds 12.llle2 llle6 13.lllg3 g6 (D)

14.c3!

Gelfand - Shirov, Rethymnon 2003 siguió 14.ih6 füe8 lS.lllgs ifs 16.ixf8 2:xf8 l 7.tt:lxe6 fxe6 l8.�d2 es 19.f4 exf4 20.�xf4 ds 2 1 .�es c4 22.ia2 �c6, con buen juego de las negras, que se han expandido en el ala dama encerrando momentáneamente al alfil blanco, sin pagar ningún precio por ello.

Pero vemos que la impetuosa maniobra de las blancas a base de ih6 y tt:lgs sólo condu­ jo al cambio de alfiles, por lo que en vez de

14.ih6 (¿recuerda la partida Nº 1 7?), Bologan prefirió ocupar el centro.

14 ... cs 1S.d4 c4 16.i.c2 �c7 17.i.e3 Para evitar el cierre del flanco dama era interesante 17.a4!?

17 ... as! 1s.�d2 a4 19.lllgs llles

Es típico de esta línea que los peones do­ blados de e6 no sea una debilidad importante, la columna f da juego dinámico a las negras.

20.lllxe6 fxe6 21.i.h6 gf7 22.llle2 lllf6 23.�e3 lllhs (D)

¿Cómo continuar? las negras han despla­ zado su caballo a hs para controlar f 4, y pla­ nean traer la 2:a8 a la columna f tras desplazar al ih6 con if8.

24.g4?

A veces el remedio es peor que la enfer­ medad, las blancas debilitan seriamente su enroque, y como no pueden progresar en el ataque, este avance no es un progreso sino un deterioro de la posición blanca. Era preferi­ ble la sencilla 24.2:adl. Bologan considera que tras 24 ... ifs 2S.ixf8 2:axf8 26.f3 las blancas conservan una ventaja estable.

24 ... lllf6 2s.f3 ds!

Ahora las negras sacan provecho del debi­ litado enroque blanco rompiendo en el cen­ tro.

26.dxes

Tras 26.fül exd4 27.cxd4 es, la situación no mejora, el centro y ala rey blancos sufren una muy molesta presión.

26 ... dxe4! 27.fxe4

Pierde 27.exf6 ics 28.tlld4 �g3+ 29.c±ifl exf3, etc., mientras que 27.f4 tt:lds 28.�g3 if8 29.ixf8 2:axf8 30.ixe4 tt:lxf4 3 1 .tt:lxf4 füf4 las blancas tienen débil su rey, y también el peón

d e e s , que cae tras 32.i.xb7 '\Wxb7 33.fül '1Wb6+ 34.<i>g2 '1Wc6+ seguido de '\Wcs+.

27 ... tl:ld7 28.tl:ld4 tl:lxe5 29.gfl gxfl+ 30.gxfl tllf7! (D)

Con este cambio las negras se apoderarán de las casillas negras.

31.c;!;>gz tl:lxh6 32.°1Wxh6 �es 33.tl:lf3 i.xe4

Y las negras se impusieron.

La frase obvia, "Los peones no vuelven atrás", es especialmente válida para los peo­ nes que defienden al rey, aunque no hubiera un castigo inmediato. 24.g4?, citado en la juga­ da 10 de las negras, debilitó el enroque blanco decisivamente. Las negras maniobraron hasta dar un golpe central con 25 ... ds!, tras el cual las blancas no tuvieron defensa satisfactoria.

Partida Nº 19

Las blancas quedaron con una leve des­ ventaja en el desarrollo de su flanco dama, que al principio no pareció preocupante, dado que en el esquema elegido ello sucede con fre­ cuencia.

Sin embargo había diferencias con las po­ siciones "normales". Las negras aprovecha­ ron esas diferencias para prolongar la dificul­ tad del blanco en poner en juego toda su ala dama.

Esa ventaja fue incrementada con un ines­ perado, pero excelente juego de peones, hasta

decidir con un elegante ataque al flanco rey, ante la obligada pasividad del flanco dama blanco.

Kasimdzhanov R.

-

Anand V.

Linares, 2005 Defensa Siciliana [B50]

1.e4 es 2.tllf3 d6 3.c3 tllf6 4.i.e2 i.g4 5.d3

Kasimdzhanov ha jugado otras veces esta continuación poco explorada, tal vez sin grandes pretensiones de obtener ventaja en la apertura, antes había jugado 5.0-0 e6 6.d3 li:'i c6 7.li:'ibd2 ds 8.h3 ihs 9.es li:'id7 IO.d4 ie7 1 1 .É1el 0-0, Kasimdzhanov - Belov, Internet 2004, llegándose a una especie de Caro-Kann donde las negras han terminado su desarrollo y están bien.

En esta partida Kasimdzhanov quiso jugar la maniobra li:'ibl-d2-fl-g3 antes de enrocar, para no tener que perder un tiempo con É1el.

5 ... e6 6.tl:lbdz tllc6 7.tll fl ds 8.exds (D)

Las blancas debían decidir qué hacer con él centro, permitir dxe4 y el cambio de da­ mas es inofensivo, y llegar a la Caro-Kann con 8.es ahora es más que dudoso, tras la simple 8 ... li:'i d7 las blancas no tienen una buena forma de sostener su centro, y por ello han tomado en ds, ¿de qué retomar?

8 ... tl:lxds!

Esta recaptura lleva a posiciones de tipo in­ dio con colores cambiados, muy cómodo para las negras, es superior a 8 ... exds que se jugó en Kasimdzhanov - Sadvakasov, Calviá (ol)

2004, tras 9.lli e3 ie6 10.d4 id6 1 1.dxcs ixcs 12.llic2! o-o 13.0-0 Éle8 14.ie3 id6 1s.llifd4 la estructura se convirtió en una Defensa Fran­ cesa, Variante Tarrasch con el peón d aislado, y las blancas obtuvieron ventaja.

9.Wi'a4 i.hs 10.lllgJ

El alejamiento del ic8 podría trae proble­ mas en la diagonal a4-e8, pero no es el caso, Anand indica que tras 10.llies ixe2 l l .iixe2 (o bien l l .llixc6 Wi'd7 12.iixe2 llie7!, y las ne­ gras recuperan la pieza con armonía, lo que no puede decirse de las blancas con su rey en el centro), l 1...Élc8, las negras tienen una leve ventaja, otra vez el rey blanco en el centro es un problema, y capturar un peón con 12.llixc6 Élxc6 13.Wi'xa7, alejando a la dama, no es reco­ mendable.

10 ... lllb6 (D)

11.Wi'dl?

Este retroceso es el comienzo de las difi­ cultades, las piezas blancas empiezan a que­ darse con poco espacio.

Las negras debieron jugar 1 1 .�bs!, pro­ vocando 1 l. .. a6, para que el lLi b6 quede si la defensa del peón de a7, y luego de 12.�b3 ig6 13.0-0 ie7, no 14.ie3?! llids!, sino 14.igs!, con buen juego tras 14 ... ixgs 15.llixgs 0-0 16.lli 5e4, etc. Las blancas no tendrían proble­ mas de espacio ni de desarrollo.

11 ... i.g6 12.0-0 i.e7 13.a4

Gana espacio en el ala dama, no es conve­ niente intentar desembarazarse del débil peón de d3 con 13.ie3 o-o 14.d4 debido a 14 ... lli ds!, o también 13 ... llids.

Ahora hay que decidir qué hacer con la

amenaza 14.aS, ¿permitirlo o frenarlo? 13 ... 0-0!

Es mejor dejar que el peón avance antes que debilitar las casillas blancas con 13 ... as, a lo que seguiría 14.�b3, presionando en la co­ lumna b.

A diferencia de otras posiciones "indias", al no existir un alfil en g2, y no haber presión en la gran diagonal, que el peón llegue a "as" no le otorga ningún beneficio especial a las blancas.

14.aS lllds 15.Wi'a4 Wi'c7!

La amenaza 16.a6 podía defenderse con 15 ... a6, pero seguiría 16.d4, logrando simplifi­ caciones liberadoras; como el avance 16.a6 en sí no es tan molesto, lo sería si obligara a debi­ litar la estructura negra, se neutraliza con lo elegido, que defiende al llic6, y es una jugada mucho más útil, pues despeja la casilla d8 para una torre.

16.d4 (D)

Las blancas se desprenden de su peón re­ trasado, no era mejor 16.a6 b6 17.i.d2, para Éladl y i.cl, pues las blancas habrían quedado pasivas, en primer lugar las negras colocarían una torre en d8 y luego, con total libertad, ten­ drían ambos flancos para intentar progresar.

16 ... cxd4 17.lllxd4 lllxd4 18.Wi'xd4 Las blancas han movido su dama muchas veces y eso lo nota especialmente el i.cl, que sigue sin moverse, mientras que el avance del peón "a" tampoco es del todo provechoso, está amenazado y ata a la Élal, es posible libe­ rarse de esa atadura jugando a6, pero tras b6 de las negras su flanco dama estaría sólido y

podrían dedicarse a progresar en el centro y flanco rey.

Las negras tienen ventaja de desarrollo y una mayoría de peones en el flanco rey que utilizan con energía y rapidez, una jugada ló­ gica sería colocar una torre en ds, por ejemplo 18 ... l"í:ads, pero tras 19.'Wc4 no habría nada in­ mediato.

Con su siguiente jugada las negras mues­ tran que hay una segunda debilidad en campo blanco, además del casi nulo papel del .icl y la l"í:al .

18 ... fs! (D)

Las negras ponen en marcha su mayoría de peones de un modo atípico, la colocación del tlig3 en una posición también poco usual lo fa­ vorece, gracias a él las blancas ganan tiempos, además de espacio.

19.'§°a4

Otra jugada de dama, tampoco defendía la inestable maniobra 19.tlihs .id6 20.'§°h4 f4, etc.

Ahora 19.'§°c4? obligaría a colocar al tlig3 en una posición penosa tras 19 .. .f4 20.'Wxc7 tlixc7 21.tlihl, etc.

En caso de 19 . .if3, amenazando .ixds y reforzando e4, seguiría 19 ... l"í:ads, y la dama blanca tiene problemas en la columna central, a 19.l"í:el? seguiría 19 .. .f4! y luego tlie3, ganan­ do material, sería preferible 19.'Wa4, enton­ ces las negras recuperarían la armonía de sus peones jugando 19 ... es.

Tal vez lo mejor fuera 19.l"í:el, habilitan­ do fl para el tlig3 y sin renunciar a 'Wc4 tras 19 ... l"í:ads.

19 ... �ads

Sin prisas, antes de pasar a acciones más importantes, las negras incorporan otra pieza a la lucha, controlando la vital columna cen­ tral.

20.�dl?!

Las blancas no desean conceder el domi­ nio de la columna abierta sin disputarla, pero la tensión creada en la columna y posterior­ mente el cambio de torres facilitará el ataque negro.

A 20 . .if3 nuevamente seguiría 20 ... es, ocu­ pando el centro ventajosamente, y contra 20.l"í:el, que refuerza el control de e4, frenan­ do la amenaza latente f 4 de las negras, segui­ ría también 20 ... es 2 1 ..ic4 @hs, etc., toda vez que las negras jueguen es sin problemas esta­ ría claro que han progresado.

La presión de la l"í:dl evitaba 20 ... es? a cau­ sa de 21..ic4, y la preparación de es jugando 20 ... @hs permitiría mejorar la posición blanca con 2 1 ..if3.

20 ... f4! (D)

Cede e4, pero las blancas tienen sus piezas tan comprometidas que no les será especial­ mente útil, y las negras ganan espacio.

21.tLle4 '§'es

Fuerte centralización que crea trabajo ex­ tra a la 'Wa4.

22 . .if3 (D)

Las blancas tienen sus piezas comprome­ tidas en la defensa del tlie4 y su l"í:dl, lo que es decir, un posible mate en la primera línea, ¿cómo sacar provecho de ello?, hay muchas posibilidades.

Con el cambio de piezas no se consigue gran cosa, a 22 ... tlif6? sigue 23.1::lxd8 ixd8, re­ toma necesaria para tener defendido el peón de f4, 24.tlixf6+ flxf6 2s.id2, y esta modesta jugada daría una extraordinaria sensación de

alivio a las blancas.

Las negras pueden ganar un peón con 22 ... ixe4 23.\Wxe4 \Wxe4 24.ixe4 tlixc3, pero luego de 25.füd8 fixd8 26.if3!, las blancas podrían recuperar el peón casi de inmediato, aunque sí no lo hicieran, su fuerte alfil de casi­ llas claras les pondría a salvo de todo peligro. Algo más prometedor parece 22 ... tlib4, aunque nuevamente las simplificaciones tras por ejemplo 23.cxb4 ixe4 24.flel fld4 2s.id2 füd2 26.flxe4 \Wxb2 27.füe6 ih4 28.'i!!hl ixf2 29.fül, dejan a un fuerte if3 que defiende bien g2 y con piezas activas a las blancas, su desventaja sería mínima.

22 ••• bs! !

Hermosa desviación que sí saca provecho de la sobrecarga de la dama, las negras no ga­ narán material de inmediato, pero sí empeo­ rarán significativamente la colocación de las piezas blancas.

En las líneas anteriores las blancas logra­ ban, a costa de un peón, que sus dos piezas del ala dama jueguen, ahora eso no podrá reali­ zarse.

23.�c2

La dama debe replegarse, sí 23.�xbs ixe4 24.flel (o bien 24.iWe2 tli f6 25.flel \Wds, con­ servando la ventaja material), sigue 24 ... id3!, ganando.

Tampoco es suficiente entregar la dama

con 23.axb6 tlixb6 24.flxd8 (24.iWc2 ixe4 pierde una pieza), 24 ... tlixa4 25.füf8+ 'i!!xf8 26.flxa4 \Wbs 27.fld4 (peor es 27.flxa7? ixe4 28.ixe4 1We2, etc.), 27 ... es 28.fldl 1Wb3 29.flel as, y las blancas están inermes. Mientras que tras 23.\Wd4 \Wb8! no hay escape para la dama.

23 ... tt.'lf6! (D)

"Despejando de hojarasca la posición". A diferencia de la jugada anterior, tras este cambio las blancas no podrán culminar su de­ sarrollo, y la superioridad dinámica de las ne­ gras se hará más evidente.

Anand reflexionó mucho en esta posi­ ción, considerando la alternativa 23 ... tlib4 24.\We2 flxdl+ (si 24 ... ixe4? la clavada de la \Wes permite por ejemplo 2s.id2!), 25.\Wxdl fld8 26.iWe2 tlid3, con ventaja negra, pero no 26 ... ixe4?! 27.h3, y las blancas han pasado lo peor.

También era difícil el final tras 24.cxb4 ixe4 25.flel ixc2 26.fües idl!, y las piezas blancas del ala dama siguen muertas.

24.tt.'lxf6+ �xf6 25.�b3 �xdl+

Nueva simplificación para lograr superio­ ridad dinámica, la torre negra será la domina­ dora de la columna abierta.

26.�xdl

Sí 26.ixdl sigue 26 ... \Wes! y no es defensa 27.id2 por 27 ... l"ld8, ganando, notemos que en esta y otras líneas las blancas echan de menos al icl, y aún más, a la flal.

26 ... �ds 27.�e2

A 27.\Wb3 sigue 27 ... \Wes!, y no hay buena defensa de la primera línea, ahora la coloca­ ción de la dama en "e2" dará algunas facilida-

des tácticas, como veremos, pero la continua­ ción 27.'&el es, el icl no puede desarrollarse pues a 28.id2 sigue 28 ... '&d6! 29.icl e4!, y las blancas están ahogadas.

27 ... i.d3 28.'&el

El consuelo de las blancas es que la gds está por ahora tapada.

28 ... e5!

La avalancha de peones llega antes de que las blancas puedan juntar su flanco dama a la defensa, el alfil dama debe seguir encerrado pues a 29.id2 sigue nuevamente 29 ... e4!

29.i.e2

Era útil darse un aire con 29.h3, pero la posición no mejoraría tras por ejemplo 29 ... a6 30.b4 '&fs 3 1.ig4 '&gs 32.if3 if6 33.ie4 ixe4 34.'&xe4 '&g6, y el cambio de damas deja a las 2 piezas restantes blancas completamente ino­ perantes.

29 ... i.xe2 30.'&xe2 e4!

Es admirable la rapidez con la que las ne­ gras logran abrir líneas sobre el enroque ne­ gro, del asalto de peones saldrá un peón pasa­ do que definirá la lucha.

31.g3 (D)

31. .. e3!

Las negras no quieren dar oportunidad a que el alfil entre en juego, lo que sucedería tras 3 1...f3 32.'&el '&e6 33.ie3, etc., y aunque la posición blanca tampoco estaría a salvo, no hay por qué permitirlo.

32.fxe3

A 32.gxf4 ganaría 32 ... '&g6+ 33.Wfl exf2!, y todas las piezas negras aprovechan la aper­ tura del juego para atacar e imponerse, por

ejemplo 34.Wxf2 ics+ 35.ie3 ges 36.ixcs gxe2+ 37.Wxe2 '&hs+, etc.

32 ... f3!

El peón será una cuña tremenda, era tam­ bién prometedor abrir las defensas con 32 ... fxg3 33.hxg3 (no 33.id2? '&f2+, ganando), 33 ... '&g6, aunque Anand comenta que no sería tan fuerte como lo elegido.

33.'&xb5

Contra 33.'&fl las negras ganan de varias maneras, por ejemplo 33 .. .f2+ 34.'&xf2 gd1 + 35.Wg2 '&c6+ 36.Wh3 (36.'&f3 pierde la dama por 36 ... ggl+), 36 ... '&e6+ 37.Wg2 We4+ 38.Wh3 gs (o también 38 ... gds), 39.'&e2 (a 39.g4 sigue 39 ... gd6), 39 ... hs! 40.Wxhs '&fs+ 41.g4 '&f3#.

33 ... f2+ 34.@g2 gf8!

Ahora es el momento de dejar libre la co­ lumna d para apoyar a peón de f2.

35.'&d5+

Contra 35.'&fl gana 35 ... '&f3+ 36.Wh3 füs, contra la inmediata 35.Wfl sigue 35 ... '&f3, lo que es evitado con el jaque de la partida.

35 ... @h8 36.@f¡ (D)

36 ... '!Wh6!

Las negras buscan "mover" la posición de los peones blancos para lograr luego infiltrar­ se, recuerda mucho a mover un árbol para que caiga la fruta madura.

37.i.d2

Por fin sale el alfil, pero ya sin provecho, contra 37.h4, entre otras, ganaría 37 ... '!Wg6 38.id2 '&xg3 39.1.Wg2 '&d6, tocando el id2 y amenazando 39 ... 1.Wd3+, etc.

37 ... '!Wh3+ 38.'!Wg2 '!Wf5! 0-1

39.<i>e2 sigue 39 ... �bs.

Hay muchas enseñanzas en esta partida. Es notable que la pasiva 1 1 .�dl? fuera el ini­ cio de las dificultades, y las blancas tuvieron problemas para desarrollar su ala dama.

La cesión de una casilla central a un caba­ llo no es generalmente una buena idea, pero con 20 .. .f4! las negras dieron un gran paso adelante, pues los defectos de la posición blanca, especialmente al no tener piezas vita­ les en juego como el icl y la :i'í:al les impedía sacar provecho de esa casilla, y quedaron con sus piezas comprometidas.

20 .. .f 4! hizo realidad la frase de Miguel Na­ jdorf: "Para ganar casillas, tenés que dar casi­

llas, viejo".

La simplificación con 23 ... Lt:l f6! fue el mejor método para que las piezas negras restantes se impusieran a las descoordinadas piezas blan­ cas. El remate con la avalancha 30 ... e4! 3 1 ...e3 ! y 32 .. .f3! es tan claro como toda la estrategia de las negras.

Por último, "Si una pieza está mal, toda la posición está mal" valió para el icl y por añadidura para la :i'í:al, pero también influyó la mala colocación del Lt:lg3, que quedó sin futu­ ro, lo que fue remarcado a partir de 18 .. .fS!

Partida Nº 20

En las partidas anteriores el bando atacan­ te sacaba provecho del alejamiento de piezas tan importantes como las piezas pesadas, en esta partida las piezas "faltantes" del enroque no son tan fuertes, pero tras algunas impreci­ siones el efecto es igualmente fulminante.

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