“LA VIDA COTIDIANA:
E NFOQUE SOCIO ANTROPOLÓGICO , FILOSÓFICO
La vida cotidiana se constituye en la obra de Agnes Heller en objeto de estudio socio-antropológico y la define como el conjunto de las actividades que caracterizan la reproducción de los hombres particulares, los cuales a su vez, crean la posibilidad de la reproducción social. Enfatiza el carácter de mediación entre la estructura de la personalidad y la estructura de las objetivaciones y es en las actividades –praxis- de la vida cotidiana donde los hombres particulares producen (transforman) las condiciones de vida objetivas.
La estructura de la personalidad y La estructura de las objetivaciones.
La estructura de la personalidad analiza como el individuo, desde su nacimiento, entra en una relación activa con el mundo en que nació y su personalidad es individual.
El mundo de las objetivaciones corresponde a las capacidades humanas exteriorizadas.
Un primer nivel de las objetivaciones lo constituyen: el lenguaje, el sistema de hábitos; el uso de objetos. Este primer nivel es el de la objetivación en sí. Sin la apropiación activa de este nivel no hay vida cotidiana, como así tampoco socialidad.
Un segundo nivel las define como las grandes objetivaciones: el
trabajo. actividad fundamental para la reproducción de la sociedad;
también la ciencia, la política, el derecho, el arte.
Heller busca revelar la alienación de la vida cotidiana en la
relación del individuo con estas formas de actividad de la vida diaria y
en la relación consciente que mantiene con lo no-cotidiano, es decir con las diversas objetivaciones orientadas hacia el género humano, en defensa de los derechos humanos.
El momento histórico de desarrollo de las relaciones sociales marca no solo un grado concreto de satisfacción de las necesidades, sino una forma de sentir esas necesidades y de canalizar necesidades para satisfacerlas, en fin transmite un determinado sistema de exigencias para la satisfacción de las necesidades que impone.
Desde estos principios estructurantes resumimos el esquema conceptual de la autora de la siguiente manera:
La vida cotidiana es la vida de todo hombre, del hombre entero: El hombre participa en la vida cotidiana con todos los aspectos de su individualidad, de su personalidad. El hombre de la cotidianeidad es activo y goza, obra y recibe, es afectivo y racional, pero no tiene tiempo ni posibilidad de dedicarse enteramente a ninguna de estos aspectos para vivirlos en intensidad. Las necesidades humanas se hacen siempre conscientes en el individuo como necesidades del Yo (autoconservación).
En la vida cotidiana el hombre aprende a adquirir dominio de las cosas; y lo hace en grupos (en la familia, en la escuela, en comunidades menores), ellos transmiten al individuo las costumbres, las normas, la ética de las integraciones mayores y la manera de moverse en el medio de la sociedad en general y de mover ese medio por sí mismo. Los hombres en el grupo aprenden los elementos de la cotidianeidad. La vida cotidiana está en el «centro» mismo de la historia
que transcurre.
Son condiciones orgánicas de la vida cotidiana la organización del trabajo y de la vida privada, las distracciones y el descanso, la actividad social sistematizada. Desde el contenido y la significación de los tipos de actividad de la vida cotidiana, ésta es heterogénea y jerárquica y esta determinada por el modo de producción social e históricamente. Según los momentos, en que se manifiesta a través de los contactos describe las características:
- La característica dominante de la vida cotidiana es la espontaneidad, pero no toda actividad es espontánea al mismo nivel. La espontaneidad caracteriza tantos los motivos particulares y las particulares formas de actividad. El ritmo fijo, la repetición, la rigurosa regularidad de la cotidianeidad no están en modo alguno en contradicción con esa espontaneidad.
- Otra característica, es la probabilidad toda situación en la vida cotidiana implica el riesgo basado en la probabilidad. Entre las actividades y las consecuencias de éstas hay una relación objetiva.
- La acción realizada sobre la base de la probabilidad indica el economicismo de la vida cotidiana. Toda acción y todo pensamiento se manifiesta y funciona en la medida que es imprescindible para la continuidad de la cotidianeidad. - La actitud en la vida cotidiana es absolutamente
pragmática.
- La imitación es otra característica de la vida cotidiana. Asimilamos el sistema consetudinario por imitación a otros; ni el trabajo ni el tráfico social serían posibles sin la mimesis. La cuestión es si somos capaces de producir un campo de libertad individual de movimiento dentro de la mimesis y configurar nuevas actitudes.
En consecuencia, el pensamiento cotidiano se orienta a la realización de actividades cotidianas. La unidad inmediata de pensamiento y actividad implica la no-existencia de una diferencia entre “acierto” y “verdad” en la cotidianeidad: lo acertado es sin más “verdadero”. Lo característico del pensamiento cotidiano es la ultrageneralización o generalización excesiva. Los juicios ultrageneralizadores son todos juicios provisionales que la práctica confirma o, por lo menos, no refuta, mientras basados en ellos podamos obrar y orientarnos. Los juicios provisionales que se asientan en la particularidad y se basan, por consiguiente en la fe son los prejuicios. El
juicio provisional de analogía, es inevitable en el conocimiento cotidiano
de los hombres pero está expuesto al peligro de la cristalización, mientras que en un principio el tratamiento grosero de lo singular no es perjudicial puede convertirse en un daño irreparable si se mantiene y convertirse en un prejuicio. Lo mismo ocurre con el uso de los precedentes, este sirve mas para conocimiento de la situación que para que para el de las personas; no es un fenómeno “malo” en principio, si no que tiene efectos negativos cuando la percepción del precedente nos impide captar lo nuevo, lo irrepetible, y único de una situación.
De este modo continúa diciendo:
Estos momentos característicos del comportamiento y pensa- miento cotidianos: la espontaneidad, el pragmatismo, economicismo,
analogía, precedentes, juicio provisional, ultrageneralización, mimesis y entonación tienen en común el ser necesarios para el despliegue liso
de la cotidianeidad, pero no deben cristalizar en absoluto, sino que tienen que dejar al individuo un margen de movimiento y posibilidades
de desarrollo; si estas formas se absolutizan y no permiten un margen de movimiento, se produce la extrañación de la vida cotidiana. La estructura de la vida cotidiana no es extrañada por necesidad, porque las formas de pensamiento y comportamiento producidas en esa estructura pueden dejar al individuo márgenes de movimiento y posibilidades de desarrollo. La relación consciente del individuo con lo específico, la posibilidad de construirse una jerarquía consciente dictada por su personalidad, dentro de la jerarquía espontánea, ordena las varias y heterogéneas actividades de la vida y “Podemos llamar, con palabras de Goethe: regimiento de la vida a la construcción de esa jerarquía de la cotidianeidad afirmada por la individualidad consciente”. El regimiento de la vida supone para cada cual una vida propia, aún manteniendo la estructura de la cotidianeidad.
En una localidad rural
“Esther, es una mujer joven, fuerte, muy dinámica. Cuando llegamos estaba en el corral de las cabras con su marido. Nos reciben en la casa tres nenas, con amplias sonrisas, pero alejadas de la puerta de entrada.
Esperamos.
Llegó Esther y su marido. Ella se presenta - Hola.
Nos invita a seguirlos... vamos hacia la casa.
Las niñas sacan sillas a una impecable galería. La casa es antigua y encantadora.
Nos sentamos.
El patio está muy bien barrido, los olores son de yuyos, hay flores, patos, gallinas...
Esther a gran velocidad organiza la actividad, dispone a sus hijas para ir a la escuela, eran cerca de las 11hs.
Pone la pava para cebar mate y en dos segundos tenemos un primer mate calentito y perfumado con tomillo.
Me acerco a la cocina con timidez de invadir un territorio tan privado como la cocina. Ella me hace pasar, me recibe, me da un mate acercándome una silla para que me quede...
Es una cocina negra, muy negra de hollín. Había una inmensa cocina para leña con ollas con agua caliente, leche... no se más.
Vuelve Esther a ordenar tarea para la preparación de las nenas. Atarles el pelo, ver sus guardapolvos... contactos.
Al mismo tiempo invita a la más pequeña, que no va a la escuela, a cortar un biscochuelo, amarillo del huevo que hizo funcionar mi aparato digestivo ágilmente desde la experiencia visual.
Va y viene... atiende pedidos de las nenas, del marido. Me cuenta de la escuela. Y, me muestra que ella teje la palma. Con sus nenas, de noche, o a veces un ratito a la siesta. Hacen con ella posaplatos, canastos... muy muy lindo...
Vamos luego que se fueron las nenas a la escuela a caballo, pues queda a 6 kms. Al corral de los cabritos En el trayecto me relata todo el proceso de producción del ganado caprino, como también del intenso y acosador control policial que tienen...
- Estas contenta Esther ?
- Si... salvo por mis piernas... con estas varices...