actitudes hacia la inmigración extranjera Eider Alkorta Elorza
2. Efectos económicos
Una de los las cuestiones que analizamos en el Barómetro 2010 es el de los efectos económi- cos que puede acarrear la llegada de más personas extranjeras. El ámbito económico cobra espe- cial relevancia a partir de 2009, fecha en el que la sociedad vasca, al igual que otras, es golpe- ada por la crisis económica. En este sentido, veremos en qué medida varía la posición de la población autóctona ante los efectos económicos derivados de la llegada de población extranje- ra y si adopta posturas más restrictivas que en años anteriores.
A la hora de conocer la opinión de la población autóctona acerca de los efectos económicos, podemos distinguir dos cuestiones que engloban la percepción de la sociedad receptora. Por un lado, la denominada funcionalidad laboral de la población extranjera y, por otro lado, las opinio- nes en torno a las consecuencias que la llegada de más personas inmigrantes puede acarrear: efectos negativos en cuanto al paro, los sueldos, e incidencia en los colectivos más desfavoreci- dos de la sociedad vasca.
Funcionalidad laboral
Parece que poco a poco la población autóctona ha empezado a cuestionar esa funcionalidad laboral atribuida a la población extranjera inmigrante. En el fondo estamos manejando una visión utilitarista que en ocasiones ha reducido el análisis de la llegada de personas inmigrantes a la mano de obra que pueden aportar. El contexto de crisis económica que también padece la socie- dad vasca ha matizado este discurso, aunque todavía prevalece la opinión de que las personas extranjeras son funcionales para la economía vasca. De esta manera, son más quienes creen que necesitamos personas inmigrantes para trabajar en algunos sectores de nuestra economía (44,9% frente al 32,7% que muestra su disconformidad) o que las personas inmigrantes permi- ten que la economía funcione mejor al ocupar puestos de trabajo que la población autóctona no quiere (47,1% frente al 28,1%).
Parece así que, de momento, los colectivos de trabajadores extranjeros no son vistos como com- petencia, no al menos por el conjunto de la población autóctona. Sin embargo, es destacable y preocupante a la vez, que la mayoría de la población encuestada (60,8%) considere que la pre- sencia de personas extranjeras aumenta el paro en Euskadi, superando con creces el porcenta- je de aquellas personas que muestran su disconformidad en los ítems que hacen referencia a los beneficios económicos que aportan los colectivos de trabajadores extranjeros. Este discurso de la población autóctona dista de lo expresado años atrás y poco a poco decrecen aquellas postu- ras más favorables a la funcionalidad y utilidad de la llegada de personas extranjeras, a la vez que parecen visualizar a las personas extranjeras como nuevos sujetos de competencia en deter- minados sectores económicos.
Gráfico 3. Efectos económicos
Fuente: Ikuspegi@k - Observatorio Vasco de Inmigración
44,1 72,4 60,8 44,9 47,1 14,8 10,8 15,4 20,5 21,8 40,3 14,6 21,7 32,7 28,1 0% 20% 40% 60% 80% 100%
Por lo general, los sueldos bajan como consecuencia de la llegada de personas que
vienen a vivir y a trabajar
Por lo general, la llegada de personas que vienen a vivir y trabajar perjudica más a los
pobres que a los ricos
La presencia de personas inmigrantes extranjeras aumenta el paro en Euskadi Necesitamos personas inmigrantes para trabajar en algunos sectores de nuestra
economía
Permite que la economía funcione mejor al ocupar puestos de trabajo que la población
autóctona no quiere
Efectos negativos de la llegada de personas extranjeras
La población autóctona parece seguir aceptando, por tanto, algunos beneficios económicos de la llegada de las personas extranjeras, aunque, a su vez, una buena parte les responsabiliza del aumento del desempleo en Euskadi. En esta línea, hemos querido conocer también en qué medi- da creen que la llegada de población extranjera puede influir en la bajada de sueldos o en el perjuicio a los colectivos más desfavorecidos.
La población autóctona se encuentra dividida a la hora de relacionar la llegada de personas inmi- grantes con la bajada de los sueldos. En 2009 casi la mitad de la población autóctona (47,9%) opinaba que los sueldos bajaban como consecuencia de la llegada de personas que vienen a vivir y trabajar y tres de cada diez mostraban su desacuerdo (30,7%). Un año más tarde, el grado de desacuerdo crecía diez puntos (40,3%). Sin embargo, la población autóctona se muestra más convencida en el perjuicio que puede acarrear esta llegada entre los sectores más desfavoreci- dos de la sociedad vasca (72,4%). Asimismo, creen que los efectos negativos de la presencia de personas inmigrantes en el ámbito económico perjudica más a los pobres que a los ricos. En la misma línea, a nivel personal, también está creciendo la preocupación de que la llegada de per- sonas inmigrantes pueda perjudicarles a la hora de encontrar trabajo o cobrar menos sueldo. A modo de síntesis, podemos decir que la población autóctona valora, aunque en menor medi- da que en años anteriores, la funcionalidad laboral y los beneficios económicos de la población extranjera, a la vez que atribuyen al colectivo de personas extranjeras, al menos en parte, la res- ponsabilidad del crecimiento del desempleo. La funcionalidad laboral de las personas extranje- ras es uno de los aspectos que más se ha ido cuestionando a lo largo de los años. Aunque a día de hoy se sigue manteniendo la percepción positiva de esta incorporación, en 2004 ocho de cada diez encuestados (80%) creían que las personas inmigrantes permitían cubrir puestos de trabajo que no se cubrían con la población autóctona y solamente uno de cada diez mostraba su disconformidad (11%).
En cuanto a los efectos perniciosos de la llegada de personas que vienen a vivir y a trabajar, desde 2004 a 2009 creció el porcentaje de quienes creían que los sueldos bajaban como con- secuencia de esta llegada. Sin embargo, en 2010 desciende ligeramente este porcentaje (hasta el 44,1%) mientras que aumenta en 10 puntos el porcentaje de aquéllas que muestran su dis- conformidad. Tenemos que recalcar que 2009 fue el año en el que la población autóctona acen- tuó en mayor medida los efectos negativos de la llegada de personas inmigrantes, tanto a nivel salarial, como en los sectores más desfavorecidos. Desde el año 2009 al 2010, sin embargo, estas posturas se van matizando y aunque la gran mayoría sigue pensando en el prejuicio a los sectores más desfavorecidos, la población autóctona se muestra dividida ante la influencia nega- tiva en los salarios que de esta llegada pudiera derivar.
Parece que poco a poco decrece el utilitarismo atribuido al colectivo de personas inmigrantes en el ámbito laboral, a la vez que ciertos sectores empiezan a ver a las personas extranjeras como competidoras en el mercado laboral, creencia que parece acentuarse en los sectores más desfa- vorecidos. El análisis del perfil de los grupos que adoptan una postura más reacia a la inmigra- ción manifestada por una visión negativa de los efectos económicos de la inmigración nos con- firma esta hipótesis, aunque hay otras características sociodemográficas que también inciden en las actitudes y percepciones de la población autóctona. Así, son los colectivos más afectados por la crisis o quienes en parte tienen que competir ahora en el mismo sector laboral o por el mismo puesto de trabajo que las personas extranjeras quienes adoptan las posturas menos tolerantes:
entre otras, las personas insatisfechas con su situación económica, personas en paro y aquéllas con un estatus socioeconómico bajo. La variable satisfacción económica influye en la diferente postura que adopta la población autóctona, sobre todo en torno a los efectos negativos de la lle- gada de más personas extranjeras. La mitad de las personas que dicen estar totalmente insatis- fechas con su situación económica (50,2%) cree que la llegada de personas extranjeras reper- cute en la bajada de sueldos, porcentaje que se reduce al 28,6% entre quienes afirman estar satisfechas con su situación económica. En la misma línea, el 75,9% de quienes afirman estar totalmente insatisfechos cree que esta llegada perjudica más a los sectores desfavorecidos, por- centaje que se reduce ligeramente entre quienes están totalmente satisfechos (64%).