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La importancia del empleo

actitudes hacia la inmigración extranjera Eider Alkorta Elorza

6. La importancia del empleo

El contexto socioeconómico y laboral puede determinar las actitudes y percepciones de la pobla- ción autóctona ante la inmigración, y más en este contexto de crisis. Se ha analizado la percep- ción de la población autóctona entorno a la influencia que puede tener la llegada de más perso- nas en el ámbito económico, los miedos e inseguridades que todo ello deriva en parte de la población autóctona y la influencia que puede acarrear en las preferencias de una política de inmigración más o menos restrictiva.

8,6

82,6 6,2 2,6

Permitir entrada sin ningún obstáculo legal

Permitir la entrada sólo a los que tengan contrato laboral Prohibir por completo la entrada a las personas inmigrantes NSNC 19,2 47,1 22,9 21,8 54,7 28,1 3,3 3,0 0% 20% 40% 60% 80% 100%

Si los extranjeros que vienen a trabajar se quedan en el paro durante un tiempo,

deberían ser expulsados Si alguien que ha venido aquí comete cualquier delito, debería ser expulsado del

país

En estos tiempos un empleo es sinónimo de garantía, seguridad para el conjunto de la sociedad vasca, el empleo como factor principal de integración. Parece que el desempleo genera inesta- bilidad e inseguridad, “si no trabajan, pueden delinquir”; ésta parece ser una de las percepcio- nes de la población autóctona que se aplica al conjunto de la sociedad vasca. Como en otros temas, la población autóctona se muestra ambivalente en la relación entre la inmigración y la esfera económica y laboral. Por un lado, y a pesar de la crisis económica, todavía una buena parte de la población autóctona cree en la funcionalidad laboral de las personas inmigrantes, aunque en menor medida que en años anteriores. Por otro lado, cada vez son más quienes creen que la llegada de más personas inmigrantes afectaría más a los colectivos más desfavorecidos. Parece así, que a diferencia de años anteriores, una parte de la población autóctona está visua- lizando a los colectivos de inmigrantes como competidoras en el mercado laboral. El nuevo pano- rama del mercado laboral ha hecho que empleos que antes eran rechazados por parte de la población autóctona, ahora sean demandados, por lo que parece que se ha creado una compe- tición en algunos nichos laborales que perjudica más a los sectores desfavorecidos. Además, una buena parte de la población autóctona se muestra preocupada por que la llegada de más perso- nas inmigrantes pueda repercutir en la bajada de sueldos y crear dificultades a la hora de encon- trar un trabajo. Es más, una mayoría cree que la llegada de personas inmigrantes ha hecho que crezca el paro. Estas opiniones están condicionadas en cierta medida por los ingresos, status o grado de satisfacción económica de la población encuestada. A lo largo de este apartado hemos podido comprobar cómo las personas que declaran menor grado de satisfacción económica son quienes consideran en mayor grado que la llegada de personas extranjeras repercute en la baja- da de sueldos y afecta especialmente a los sectores más desfavorecidos o que las personas inmi- grantes se benefician excesivamente del sistema de protección social. El contexto de crisis eco- nómico que vivimos no afecta a toda la población autóctona de manera homogénea, y determi- nados sectores creen que la llegada de personas inmigrantes dificultará su reinserción en el mer- cado laboral, o provocará una bajada de sueldos, o tendrá más dificultades para acceder a deter- minadas ayudas sociales.

Estas percepciones y creencias pudieran indican un cambio de actitud en las preferencias que los autóctonos mostraban en el diseño de las políticas de inmigración. Pero parece ser que, de momento al menos, los temores expresados no han incidido en esta cuestión y la mayoría sigue mostrándose partidaria de permitir la entrada a cambio de que posean un contrato de trabajo. Así, parte de la población autóctona mantiene recelos por la llegada de más personas inmigran- tes en el ámbito laboral, e incluso de protección social, pero la idea del empleo como garantía se mantiene y para una buena parte de la población autóctona es un requisito de entrada acep- table.

En el año 2004 abordamos en el Observatorio Vasco de Inmigración el primer estudio dirigido a conocer cuáles eran las actitudes, creencias, valores y opiniones de la población vasca autócto- na frente a la inmigración extranjera (informe publicado por Ikuspegi@k Inmigración y disponi- ble en su página web). Se trató de un primer sondeo cuantitativo muy ambicioso que recogió mucha información al respecto y que nos proporcionó un importante punto de partida para cono- cernos mejor como personas y como sociedad receptora de personas inmigrantes, en esta época, de origen extranjero.

Posteriormente, con la consolidación del propio observatorio, y a partir de 2007 establecimos la rutina de llevar a cabo un sondeo anual, de menores proporciones que el de 2004, que recogie- se el pulso de la población vasca ante el novedoso fenómeno de la inmigración extranjera. Nació el denominado Barómetro: percepciones y actitudes ante la inmigración extranjera.

El primer Barómetro de 2007 se basó en una muestra de 1.200 encuestas; en 2008 encuesta- mos a 2.400 personas; en 2009 nuevamente a 1.200, igual que en 2010. En cada uno de ellos realizamos entre 100 y 200 preguntas a la población vasca, tocando diferentes aspectos rela- cionados con la inmigración extranjera y la forma en que asumimos estos procesos.

Desde un primer momento, observamos que las actitudes y las percepciones de la población vasca ante la llegada de personas extranjeras no mostraban un cuerpo discursivo monolítico u homogéneo, ni individual ni colectivamente. Es decir, que individualmente percibimos aspectos y matices del proceso migratorio claramente positivos y enriquecedores para la sociedad vasca, junto a otros que presentan más sombras que luces. Colectivamente, también observamos que no todas las personas ni grupos respondemos de la misma forma a un mismo fenómeno: hay per- sonas y grupos de personas que se enfrentan a los cambios sociales más abiertos y confiados, destacando sus beneficios mientras que otros grupos y personas presentan actitudes y percep- ciones más cerradas, restrictivas, inseguras y desconfiadas ante los cambios que propicia la lle- gada, en buen número, de personas de origen extranjero.

Las respuestas a las preguntas de nuestros barómetros nos indican claramente que la población vasca, si algo le caracteriza, son sus contradicciones y ambivalencias. Hay aspectos claramente positivos que conviven con otros que no lo son tanto. En general, podríamos decir que las acti- tudes y percepciones de la población vasca muestran luces y sombras cuando nos referimos a las personas inmigrantes extranjeras.

Índice de Tolerancia a la inmigración

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