Orunmila, dice que cuando él se encuentra en apuros, su velocidad de accion no es tan rápida como el ritmo al cual se mueve la hormiga más pequeña, o el caracol más rápido. El dice que áun cuando está en movimiento y el árbol cae para obstruir su avance, él se detiene cerca del árbol caído, hastá que se descomponga, antes de continuar adelante su viaje.
Si por otro lado, una piedra bloquea su movimiento, él esperará hasta que el follaje despojado se amontone a la altura de la piedra, antes de cruzar por el puente provisto por el montón de hojas. Aún cuando él decide reaccionar, no lo hace directamnte. El recurre a una de las divinidades más agresivas como Esu, Ogun, Sankpana o Shango, haciéndoles sacrificios y exhortándolos a actuar a su favor.
Orunmila dice que si él reacciona demasiado rápido, lo hará en tres años y sólo cuando su paciencia se ha agotado. Pero cuando finalmente él decide reaccionar, él lo hace tambien rudamente. Ogbe Suro brinda la ilustración de como opera Orunmila a este respecto.
Hace siglos, vivió en Iwo una princesa cuya belleza era tan cautivante que todos los hombres de Iwo no eran considerados lo suficiente elegibles para ella.
Su padre, el oba de lwo, había informado que nadie, excepto al hombre escogido por ella misma. Seria dueño de su fama y belleza, por lo cual los pobladores de su pueblo decidieron competir por su mano en matrimonio, el primero en hacer el intento fue Ogun. Ogun se dirigió a lwo y al ver a la princesa se turbó completamente y prometió no pararse en barras para ganársela.
Cuando Ogun le profesó el amor, ella aceptó sin vacilar. No obstante, ella insistió en que ella tenía que vivir con su pretendiente en la casa de su padre; a cuya sugerencia Ogun accedió de buena gana. En los primeros siete días, ella lo recibió cuidadosamente. Al tercer día de su llegada a lwo, ella le pidió a Ogun que le dijera que él prohibía, a fin de reducir el margen de fricción entre ellos.
Antes de que Ogun saliera de Ife para lwo, había sido advertido de hacer un sacrificio a su ángel de la Guarda y a Esu, con el fin de regresar a casa vivo de su misión. Ogun se jactó
de que ninguna batalla había resistido nunca su fortaleza y valor, que no veía la justificación en hacer ningún tipo de preparaciones sacrificatorias, cuando él iba a encontrarse con una mujer. El no hizo el sacrificio.
En respuesta a la pregunta de la princesa, Ogun le dijo a ella que él prohibía el aceite de palmiche (Adin o Uden) y la menstruación. En otras palabras, a él le estaba prohibido ver las almohadillas menstruales de las mujeres o descargas.
Tan pronto como los siete días vió su menstruación. Ella se prepara para que Ogun comiera y cuando ella entra se sienta deliberadamente en el altar con su descarga menstrual.
Los siete días de hospitalidad llegaron a su fin, la princesa, preparó una comida con aceite de palmiche le pasó la comida a Ogun para que comiera, en el altar sin colocarse la almohadilla
Cuando Ogun se instaló para disfrutar la comida, descubrió que la sopa estaba preparada con aceite de palmiche. Y cuando levantó la cabeza en cólera para preguntarle, vió que también había vestigios de descarga menstrual en su altar.
En cólera, Ogun se levantó para pegarle y ella rápidamente corrió a la habitación de su padre por socorro. Cuando su padre vió a Ogun persiguiendo a su hija, el OBA uso su ASE para conjurarlo a que parara y rápidamente le ordenó se transfigurara en almádana (martillo pesado), usado por los herreros, cosa que es hasta estos días. Ese fue el final del intento de Ogun por ganar la princesa de lwo para su esposa.
Después de esperar en vano por que Ogun retornara a Ife con la princesa, su hermano más joven, Osonyin (Osun en Bini), decidió proceder hacia lwo, con la doble misión de búsqueda de Ogun y, si posible ganarse a la princesa. Antes de ir para lwo, a él le fue aconsejado también hacer un sacrificio a su ángel de la Guarda y ofrecerle un chivo a Esu.
El tambien se jactó de ser el dueño de todas las medicinas diabólicas que éxistíán, y que sería degradante para él hacer algún sacrificio a cualquier otra dlviniidad. Entonces marchó para lwo.
ÁI itegar a lwo, fue presentado rápidamente a la princesa, quién le extendió la recepción inicial y hospitalidad con las cuales trató previamente a Ogun. Al tercer día de la llegada de Osonyin, ella le suplicó también que le revelara que cosa el prohibía a fin de minimizar el riesgo de fricción. En respuesta, Osonyin deseaba saber si élla se había encontrado previamente con Ogun. Elle le confirmó que sí, pero que en vista de la pobre recepción que le dió Ogun, él se sintió demasiado avergonzado para regresar a la casa y decidió buscar un nuevo domicilio lejos de Ife lwó. En un modo de halago diseño para regocijar a Osonyin, ella le dijo que los ojos de Ogun eran demasiados horribles para su gusto, y que por la forma dulce de hablar, él, Osonyin era su tipo de hombre.
Con eso, Osonyin estuvo desarmado y procedió a revelarle que él prohibía el aceite de palma y la menstruacción. Ella le aseguró a Osonyin, como lo hizo con Ogun antes, de que ella solo deseaba hacer la pregunta con el fin de obviar el riesgo de cualquier malentendido entre ellos.
Poco después de terminar la luna de miel, la princesa comenzó su menstruación Entonces preparó un potaje con aceite de palma, para que Osonyin comiera. También se dirigió a su cama para mancharla con su descarga menstrual.
Cuando Osonyin se encontraba a punto de comenzar con su alimento preferido, descubrió que éste estaba preparado con aceite de palma. Entonces, él dejó la comida, recordándole que él prohibía el aceite de palma en su comida. Ella se disculpó con él por haberlo
perturbado y lo engatusó llevándolo a la habitación de él para romancear. Pero tan pronto como ya estaba a punto de tenderse en la cama, él vió la descarga menstrual y la acusó de tratar de matarlo cuando él sacó su vara para maldecir a la princesa, ella corre otra vez a la habitación del padre y éste detuvo a Osonyin con su ASE Oba le ordenó a Osonyin transfigurarse en un tarro de agua, cosa que es hasta estos días. Una vez más, eso marcó el final del intento de Osonyin por ganarse a la princesa.
Después de esperar en vano por el retorno de Ogun y Osonyin a casa, los pobladores de Ife le impusieron a Orunmila ir en busca de ellos. Entonces él convidó a sus awos a una adivinación y éstos le dijeron, que Ogun y Osonyin ya no existían.
Le fue aconsejado que antes de ir a lwo, él debía hacerle un sacrificio a su Ifa y darle un chivo a Esu. Fue advertido de que en lwo lo aguardaba un tratamiento muy pobre, a no ser que él decidiera no perder su paciencia hasta el mismo final. El hizo el sacrificio y entonces partió para Iwo, después de resolver abstenerse de cualquier cosa que experimentara. Al llegar allá, él comenzó a bailar a la entrada del pueblo, y la gente se reunió para darle la bienvenida. Más tarde, la princesa apareció y le profesó amor. El reciprocó su amor y convino vivir con ella en la casa de su padre. Ella le extendió a Orunmila la común hospitalidad, y concluyó preguntándole que él prohibía.
Antes de acceder a responderle su pregunta, él indagó por el paradero de sus hermanos más viejos, quienes lo antecedieron a lwo en busca de sus manos en matrimonio. Ella le dijo que el primero era muy agresivo para su gusto, mientras que el segundo fue demasiado diabólico para su confort. Fue por eso que ella rechazó sus propuestas y como resultado de sus desdichas, ellos decidieron que nunca más irían a Ife, o pondrían un pie sobre el suelo de IWO que ella suponía que ellos habían ido en busca de nuevos hogares, en otros pueblos. Orunmila no creyó en la historia, pero fue suficiente para que se pusiera en Guarda.
Finalmente, él le reveló que prohibía la rata, el pescado, la gallina, la cabra, el chivo del monte (Oguonziran en Bini y Edu en yoruba), aceite de palma, vino de palma y la menstruación de la mujer de paso, aparte del último punto, todos los demás coincidían con ser el alimento base de Orunmila.
Unos días después, comenzó con su menstruación, y ella preparó comida con rata para Orunmila y se sentó en ángulo recto en su altar de Ifa. Cuando Orunmila vio la rata en la comida, él le preguntó, por qué ella le daba lo que él prohibía. Ella alegó que era porque en la casa no había carne.
Después de una profunda reflexión, Orunmila le dijo, que la esencia del matrimonio radicaba en compartir mutuamente las penas y los placeres. Es por el amor de alguien que uno come lo que prohíbe.
Por qué debo temerle a la muerte, cuando tengo a mi lado a la reina de la belleza. Con estos comentarios amorosos, él abrazó a la mujer y decidió comerse la rata para complacerla. Después que había comido, según se levantó de donde estaba sentada (su altar) para recoger los platos, Orunmila vió que la tela blanca que adornaba su altar, había sido manchada con descarga menstrual.
Una vez más ella se disculpó ante él porque la descarga llegó inesperadamente. El la perdonó de buena gana y salió para él mismo lavar la tela manchada. La princesa estaba desconcertada.
Una tras otra, la mujer le dio a Orunmila, cada una de las cosa que él le dijo prohibía, pero él
rehusó perder la paciencia. Despuesde agotar la lista de alimentos prohibidos por Orunmila
y él no perdía la paciencia la princesa de lwo decidió en nuevo acto de completa provocación, invitar a su amante de fuera, para que los visitara bajo el manto de ser un pariente de ella. En la noche, el amante le hizo el amor ante los mismos ojos de Orunmila. Como lo fue exactamente tres años después de que Orunmila había vivido con ella
A la mañana siguiente, Orunmila buscó agua para que el amante tomara su baño. Cuando el ámante estaba a punto de partir, Orunmíla sugirió que él se uniria á la mujer para acompañarlo. Era el momento para él reaccionar.
Tan pronto como estuvieron en las afueras del pueblo, él invocó a Esu para que interviniera. Esu usó su propia cabeza para convertirla en un escollo en el camino, y el amante que iba al frente, se golpeó un pie con éste, y cayó.
Al mismo tiempo, Orunmila le apuntó con su Uranke y éste se transfiguró en un caracol, al que rápidamente rompió y usó para untar en el cuerpo de la mujer por la contaminación que cogió del intruso.
Cuando ellos regresaron a la casa, la princesa, que se asustó mucho ante los poderes de este pretendiente infinitamente paciente, se dirigió a su padre para proclamar que ella había encontrado el marido con el cual estaría de acuerdo en casarse.
Su padre rápidamente convidó a Orunmila y a su hija, y ambos profesaron estar deseosos de convertirse en marido y mujer. Al mes siguiente, salio en estado.
Fue en ese momento, cuando Orunmila buscó por el permiso de su suegro para retornar a su pueblo (Ife) con su esposa. El suegro de buena gana aceptó. Al llegar a la casa en Ife, él presentó a la esposa como lya Ile lwo que significa: el producto de mis sufrimientos en Iwo. Ese es el origen de la palabra yoruba "Iyawo" que significa una esposa. Entonces, Orunmila compuso una canción especial en alabanza de la perseverancia e hizo una fiesta, de regocijo por el éxito de su misión de más de tres años en lwo.
Esta experiencia fué también a confirmar una filosofís fundamental de Ifa, que si un hombre revela a su esposa lo que él prohibe, es eso exactamente lo que ella le va a hacer, cuando ella planea deshacerse de él.
La persona que no prohibe nada, solo prolonga su vida. Es por eso que Orunmila no prohibe nada. Pronto veremos cómo la madre Ejiogbe le dió a su padre vino de palma a tomar porque ella conocía que él lo prohibía Con Osa-Etura, Orunmila nos instruirá sobre las virtudes de la prosperidad sin vanidad y la fortaleza sin arrogancia. Es así como Orunmila nos enseña a ser modestos.
El comparó a la modestia con el movimiento lento, pero elegante de miles pies que tienen 200 patas. Normalmente, una criatura con ese número de patas debía andar más rápido que cualquiera. Por el contrario, el mil pies se mueve lento, pero elegantemente.
Cuando uno se encuentra así mismo en un estado de prosperidad, uno debe usarlo no en detrimentó de los demás, sino para promover el bienestar de la humanidad en todas partes. Cualquiera que use su poder o prosperidad para suprimir los derechos e intereses de sus semejantes, tendrá la destrucción aguardándolo en la cubre de su éxito.
Para poder aprovechar la fortaleza y la prosperidad de uno juiciosamente, Orunmila dice que uno siempre debe implorar a la cabeza interna no destruir a la cabeza exterior.
El describe a la mente como la cabeza en el estómago y la cabeza principal comó la cabeza que se encuentra afuera.
Es la mente la que dirige el destino de la cabeza y es por esta razón la directora la que siempre tiene que estar persuadida para controlar la dirección hacia lá cual se mueve la cabeza.
Orunmila dice que en realidad él respeta a tres grupos de seres humanos:
1. La mujer hermosa o al hombre apuesto que no coquetea;
2. La persona rica que es humilde y modesta; y el funcionario poderoso que es liberal y
justo en el ejercicio de su (de él o de ella) autoridad.