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Ejercicio hegemónico en la determinación de imaginarios

Criterios y discusiones sobre imaginarios

2.2. Determinaciones en la significación: el ejercicio hegemónico en la institución de imaginarios

2.2.1. Ejercicio hegemónico en la determinación de imaginarios

El orden que se da al caos magmático inicial, no es ingenuo ni casual, sino que está dado por visiones de sectores de la sociedad, y responde a intereses de éstos. Se puede decir que quienes ejercen esa determinación, son los grupos hegemónicos de una sociedad, si bien es cierto no son los únicos que orientan las representaciones del mundo; son los que marcan las líneas de pensamiento y visiones en su mayoría; construcciones que responden a proyectos políticos, económicos y sociales concretos. Aquí se emprende un recorrido para explicar qué es la hegemonía y cómo ejerce su dominio en la institución de significados, a través de la institución de su discurso, pugnando por posicionar una lectura unidimensional del mundo.

Se hará esta lectura desde la discusión que Antonio Gramsci33 hace sobre la hegemonía. Hay que empezar señalando que para este autor, la sociedad o bloque histórico como él la llama, está escindida en dos partes: estructura económica y superestructura político- jurídica. En la segunda, se desarrolla el proyecto hegemónico de la clase dirigente que domina el llamado bloque histórico. Para esto distingue dos elementos importantes dentro de esta esfera: por una parte, la de la sociedad política, que agrupa el aparato de Estado; por otra parte, la de la sociedad civil.

La importancia de conocer este juego dialéctico radica en que “el terreno esencial de la lucha contra la clase dirigente se sitúa en la sociedad civil: el grupo que controla la sociedad civil es el grupo hegemónico y la conquista de la sociedad política remata esta hegemonía, entendiendo al conjunto del Estado (sociedad civil + sociedad política)” (Portelli; 1974:70). Es decir, la hegemonía se desarrolla en la sociedad civil como producto de la dirección de la clase dominante que se articula en la sociedad política.

Solo en esta medida se podrá entender el problema hegemónico en toda su magnitud, pues como señala Gramsci, el problema de la hegemonía no es solo un tema económico sino también político; para lo que es necesario conocer el papel que desempeña tanto la sociedad civil y sociedad política en la teoría de Gramsci.

a) Sociedad civil

Una de las principales características de la sociedad civil es que, está formada por “el conjunto de los organismos vulgarmente llamados privados (…) y que corresponden a la función de hegemonía que el grupo dominante ejerce sobre la sociedad” (Portelli; 1974:17). De esta forma se marca una distancia con la denominada sociedad política, que más bien está vinculada a lo público.

A la par existen tres aspectos complementarios que caracterizan esta sociedad:

− Como ideología de la clase dirigente, en tanto abarca todas las ramas de la ideología desde el arte hasta las ciencias.

− Como concepción del mundo difundida entre todas las capas sociales a las que liga de este modo a la clase dirigente, en tanto se adapta a todos los grupos.

       

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Para el estudio de la hegemonía se va a retomar la obra de Antonio Gramsci; a la par se recogerá los aportes realizados por Hugues Portelli, sumado a las contribuciones de otros teóricos que aportan al tema.

− Como dirección ideológica de la sociedad, se articula entre niveles esenciales: la ideología propiamente dicha, la estructura ideológica –es decir las organizaciones que crean y difunden la ideología–, y el “material” ideológico, es decir, los instrumentos técnicos de difusión de la ideología (sistema escolar, medios de comunicación de masas, bibliotecas, etc.). (Cfr. Portelli; 1974:17,18).

Con la articulación de estos elementos, más el aporte de la sociedad política, la ideología

hegemónica se despliega en la sociedad en su conjunto, creando una dirección del bloque

histórico; el dinamismo que tiene la hegemonía para arraigarse en el cuerpo social es muy bien estructurado, más cuando de direccionar se trata.

b) Sociedad política

Por otro lado, para Gramsci la “sociedad política34 (…) corresponde a la función de dominio directo o de comando que se expresa en el Estado y en el gobierno jurídico” (Portelli, 1974:27). Esta sociedad, se podría señalar como la que corresponde al aparato estatal. Es decir, que en este campo se generan los vínculos políticos que permiten, tanto la coerción como el consenso. Por tanto se plantea que, el Estado debe ser concebido, no solo como el aparato de dominación de una clase por otra, sino que en él se refleja la síntesis

coerción-consenso y la síntesis hegemonía-dominación, que caracteriza el ejercicio del poder político.

La hegemonía, si bien se da por el dominio de la concepción del mundo de la clase que está en el poder, se arraiga y expande en todo el bloque histórico, es decir se genera a través de la coerción y el consenso fraguados a nivel estatal. Así, la única vía no es la de la fuerza, sino que la vía del consenso también permite que la clase dominante obtenga la hegemonía. Puesto que, a través del consenso los individuos de una sociedad aceptan y legitiman el discurso hegemónico, lo introducen en su cotidianidad como propio y lo naturalizan. Con esto, cualquier intento crítico-revolucionario queda truncado, pues la participación a través del consenso apunta a incluir a todo el cuerpo social; hasta los grupos más marginados y discriminados pasan a ser parte de la hegemonía de la clase dirigente.

       

34 Se define como la función de dominación mediante aparatos jurídicos y político-militares del Estado, en esto coincide con Lenin, quien concibe el Estado como producto y la manifestación irreconciliable de las condiciones de clase. (Betancourt; s/f: 9)