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EJERCICIO LIGERO, ANDAR

In document Enfermedades de Los Caballos (página 49-51)

En cólicos de intensidad leve es muy beneficioso y en algunos casos, es el único tratamiento que se requiere (por ejemplo, en un cólico espasmódico). El ejercicio ligero (andar a la mano) estimula la motilidad intestinal y además, evita que el animal intente rodar por el suelo o traumatizarse. Por tanto, se debe recomendar al dueño que haga andar al caballo mientras el clínico llega. Por supuesto, nunca se hará cuando se trata de un cólico complicado con una laminitis, ya que el movimiento agravará la infosura y producirá dolor adicional. ANALGÉSICOS:

Los tres grupos de analgésicos más importantes son los AINEs, los sedantes (derivados adrenérgicos y fenotiazinas) y los analgésicos narcóticos.

1) Antiinflamatorios no esteroideos

Los AINEs usados con más frecuencia son: dipirona, fenilbutazona, flunixin meglumine y ketoprofeno. La capacidad de control del dolor visceral es muy variable entre ellos.

Dipirona. Es un analgésico muy leve, que proporciona un alivio del dolor de corta duración. Se suele combinar con la hioscina para el control del espasmo intestinal (se usa en el cólico espasmódico, Buscapina Compositum®). La falta de respuesta a su administración es indicativa de que existe una patología más grave que un simple espasmo intestinal o que un cólico por timpanismo.

Fenilbutazona. No es más efectiva que la dipirona. Hay que tener un especial cuidado en su dosificación, ya que tiene una gran tendencia a inducir fallo renal y/o ulceración gastrointestinal. se empieza con una dosis de 4.4 mg/kg, BID, PO o IV, durante los dos días iniciales. A continuación, la dosis se debe reducir a la mitad (2.2 mg/kg, BID, PO, IV) Se ha considerado, aunque no está demostrado, que la fenilbutazona es más efectiva en el control del dolor del sistema locomotor que el dolor visceral. Por este motivo, se suele administrar en el caballo con cólico y laminitis (tanto como preventivo como terapéutico).

Flunixin meglumine. Es el AINE más efectivo en el control del dolor visceral. Se ha visto que una sola dosis de 1.1 mg/kg (dosis antiinflamatoria) bloquea la producción de prostaglandinas durante 8−12 h. Su dosis varía desde 0.25 mg/kg (dosis antiendotóxica) hasta 1.1 mg/kg (dosis antiinflamatoria y analgésica). La duración de la analgesia es variable, desde 1 h hasta más de 24 h, según la severidad del dolor. Los efectos colaterales son similares a los de la fenilbutazona, pero HAY QUE TENER UN CUIDADO ESPECIAL EN SU USO, YA QUE PUEDE ENMASCARAR LOS SÍNTOMAS DE DOLOR Y ENDOTOXEMIA. Esto puede retrasar la remisión a cirugía de un caballo con una patología estrangulante. Por ello, sólo se debe usar a dosis altas (1.1 mg/kg) en casos muy agudos y sobre todo, antes de la remisión a cirugía.

Ketoprofeno. No es tan útil como el flunixin meglumine en el control del dolor abdominal, aunque su mecanismo de acción es similar al del flunixin.

Eltenac. Es un potente compuesto antipirético, antiinflamatorio y antiedema. Sin embargo, su analgesia es muy débil. Suele usarse de forma post−cirugía, para el control del edema, si bien hay que reseñar que su utilización no está muy extendida.

2) Sedantes − adrenérgicos y fenotiazínicos:

Dentro de este grupo se introducen la xilazina, la romifidina y la detomidina. Todos ellos son muy eficaces en el control del dolor abdominal, pero tienen efectos secundarios importantes, tales como la reducción de la motilidad gastrointestinal durante todo el tiempo que dura su efecto.

Xilazina. Produce tanto sedación como analgesia visceral al estimular los adrenorreceptores adrenérgicos en el SNC. A una dosis de 1.1 mg/kg IV produce una analgesia similar a la proporcionada por el flunixin y por los narcóticos. La duración de su efecto, sin embargo, es más corta, sólo unos 30 minutos. Por ello, es preferible su uso frente a la administración de flunixin meglumine para el control del dolor durante el examen físico del caballo con dolor cólico moderado a severo.

Sus efectos secundarios son: bradicardia (hay que recordar que la taquicardia era un indicador fiable del grado de dolor y de la intensidad de la deshidratación en el caballo con cólico), reducción del rendimiento cardíaco, hipertensión transitoria seguida por una hipotensión más prolongada, íleo paralítico gastrointestinal e

hipotensión intestinal. Cuando el caballo está deshidratado o tiene hipoperistaltismo, se puede utilizar a una dosis baja (0.2−0.4 mg/kg IV) o bien en combinación con un narcótico, como el butorfanol.

Romifidina. Su acción es similar a la de la xilazina y de la detomidina. Una dosis de 40 a 80 g/kg IV produce analgesia durante 1 − 3 h.

Detomidina. Es un sedante potente, más que la xilazina. Sus complicaciones son iguales que las de ésta última. También reduce la motilidad intestinal y además, PUEDE ENMASCARAR LOS SÍNTOMAS DE UN DOLOR CÓLICO INTENSO, y por tanto, de origen quirúrgico.

IMPORTANTE: la aparición de dolor poco tiempo después (1 h) de la administración de un analgésico potente, como el flunixin a dosis altas o la detomidina, es un indicador de un cólico grave y por tanto, se debe remitir a cirugía. Por ello, la detomidina sólo se debe administrar a dosis bajas, a 10 g/kg.

Acepromazina. Los tranquilizantes fenotiazínicos son potentes VASODILATADORES, por lo que no se deben usar en los animales deshidratados. Por otro lado, hay que tener un especial cuidado en machos, debido a su efecto de protusión peneana, que facilita los traumatismos en el pene. Su utilización queda restringida a los caballos con laminitis sin signos de deshidratación.

3) Analgésicos narcóticos

Sus efectos analgésicos y sedantes derivan de la interacción con los receptores opiáceos centrales y/o periféricos. Los más importantes son la morfina y el butorfanol.

Morfina. Aunque son potentes analgésicos, no se suele usar en el caballo, debido a que produce excitación en muchos animales y además, reduce la motilidad progresiva del intestino delgado y del colon, al mismo tiempo que incrementa el tono de los esfínteres.

Butorfanol. Es un agonista parcial y antagonista, que proporciona un alivio intenso del dolor y se puede combinar con los compuestos adrenérgicos en caso de cólicos severos. La dosis varía entre 0.05 y 0.075 mg/kg y nunca se deben exceder dosis de 0.2 mg/kg ya que produce excitación. A pesar de su potente efecto analgésico, el dolor producido por una enfermedad intestinal severa, como por ejemplo, una torsión del colon mayor o bien una estrangulación del intestino delgado, no desaparece.

La siguiente tabla resume los diferentes analgésicos usados para el control del dolor cólico, según la intensidad de la analgesia que inducen:

FÁRMACO DOSIS CONSIDERACIONES

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