Dentro de la variedad de productos perio- dísticos que se cobijan bajo la identidad de artículo, se encuentra el artículo editorial, el cual se define como:
“el artículo editorial es la opinión del perió- dico respecto a las noticias que se publican, pues se considera inmoral cobijarse detrás de la neutralidad de las noticias, sin asumir una posición frente a la realidad o actuali- dad” (Martínez, 2001).
La diferencia entre la editorial y la noticia se deriva en que la segunda da parte del dia- rio de lo sucedido, a diferencia de la edito-
rial, la cual previene lo que se fragua en las profundidades de la colectividad humana y estallará de un momento a otro, su sentido de interpretación desde la filosofía, lo social y político, lo cual le permite predecir el com- portamiento y el futuro.
A continuación, algunas de las particulari- dades que diferencian la noticia del artículo editorial:
ARTÍCULO EDITORIAL NOTICIA
• Interpreta el sentido o previene sobre las profundidades de la colectividad humana desde una visión en el futuro inmediato • Ayuda a los lectores a entender
• Devela la posición política, social y cultural, por lo tanto ideológica del medio
• Da parte del diario sucedido • Ayuda a los lectores a saber
• No compromete la postura ideológica del medio
Tabla 2. Diferencias entre el artículo editorial y la noticia Fuente: Elaboración del autor según (Martínez, 2001). La editorial según (Marín Vivaldi, 1990) es:
“un artículo periodístico, normalmente sin firma, que explica, valora e interpreta un hecho noticioso de especial trascendencia o relevante importancia, según una convic- ción de orden superior representativa de la postura ideológica del periódico.
Las actividades de artículo editorial gene- ralmente son confiadas tan sólo a personas perfectamente identificadas con la línea política de la dirección o propietarios de la empresa. Los editorialistas se caracterizan por tener una pluma brillante, un pensador profundo y agudo, al servicio de la idea del editorial.
En cuanto al estilo y técnica para realizar edi- torial, corresponde lógicamente al estilo de
solicitación o estilo editorializante. La figura retórica que se utiliza para la escritura del mismo es la antonomasia, la cual consiste en poner el nombre apelativo por el propio, o el propio por el apelativo. Un ejemplo es reemplazar “ciudad de luz” por París, se hace uso de una característica particular que se convierte en un diferencial y por lo tanto se asume como un nombre propio.
Los artículos editoriales en su estilo son dignos e incluso mayestáticos, se evitan los giros desenfadados, toques humorísticos o desgarrados que pueden tener cabida en un comentario, una crítica y un ensayo en- tre otros. El medio mantendrá su prestigio y autoridad moral ante el público, por lo tanto sigue un estilo de formal dignidad y seriedad lingüística. Esto quiere decir que
el estilo, se enfoca en un estilo informativo, el cual posee las siguientes características:
Figura 3. Características de un estilo informativo Fuente: Propia.
No se puede olvidar, un artículo editorial no obedece a la opinión de un periodista determinado, sino el periódico en bloque, como institución social de innegable perso- nalidad política. Es mayestático pues se ex- presa desde el plural, sin embargo acentúa. A continuación, algunos lineamientos para el desarrollo del mismo, en su orden de ex- posición se debe:
1. Los hechos que dan pie al escrito y ofre- ce la oportunidad de exponer un deter- minado juicio orientador al servicio de la opinión pública.
2. En cuanto a los resultados, se exponen los principios generales aplicables al caso, las normas doctrinales y teóricas que arrojan luz sobre el tema.
3. La conclusión correcta que debe emitir- se a la vista de los principios generales y teóricos.
En un artículo editorial, se afronta el tema de entrada, sin rodeos o preámbulos eva- sivos que alejan la atención del lector, se requiere redactar con precisión, sin ampu- losidad, sin galimatías enredosos, lo cual no está al alcance de cualquier pluma.
En cuanto al léxico, en el editorial pueden aparecer cultismos, tecnicismos y neolo- gismos, cuando el tema así lo requiera, su sintaxis es sencilla y sigue un orden lógico en la expresión del pensamiento. Ahora ve- remos un esquema general de la estructura según (CIDE: Ministerio de educación Espa- ña, 2009):
Título o encabezado Indica el tema y por sí mismo tiene valor editorial.
Cuerpo
Introducción Enunciado o entrada. Breve exposición noticiosa del contenido del editorial. Desarrollo Análisis e interpretación critica de la situación y justificación de los juicios emitidos. Conclusión Explicación clara de la postura del periódico ante el hecho o situa-ción que se comenta, se explican las razones por las cuales un tema
se valora de una forma u otra. Tabla 3. Estructura de la editorial
El titular suele ser un sintagma nominal que incorpora rasgos creativos e intenciones va- lorativas. Se presenta de una forma atractiva; se sugiere realizar títulos cortos de 6 pala- bras, escritos en negrilla, en un tamaño ma- yor al del texto y en cursiva o en mayúsculas. La introducción o párrafo de entrada, se pre- sentan los hechos que justifican la noticia que trate la editorial, si está basada en un hecho actual. Debe captar la atención del lector y animarlo a leer el texto completo. El desarrollo o justificación de los juicios emitidos, contiene los argumentos y los jui- cios, expuestos con claridad. Descompone el tema en partes para analizarlos, emitir un juicio crítico y recomponerlas y mejorarlas, es decir que busca la comprensión del lector. En el cierre o conclusión se realiza una bre- ve capitulación que recoge la postura u opinión del periódico frente al hecho ana- lizado, es una frase que emite un fallo, una solución, una exhortación o una petición, da un consejo o traza un posible camino. Existe una variante de editoriales, los cuales se denominan cerrados o expresos, en ellos
existe una conclusión o juicio final en el que aparece una opinión expresa sobre los he- chos analizados. Se pueden presentar des- de las siguientes variaciones (CIDE: Ministe- rio de educación España, 2009):
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Persuasivos: usan argumentos para con- vencer y guiar al lector, de forma suave y sutil, hacia un asunto especifico.■
Combativos: se utilizan en los periódicos ideológicos y de partido, su objetivo es protestar, condenar, rebatir, con el firme propósito de atraer simpatizantes.■
Críticos: pretenden erigirse en juez des- de la opinión pública, se busca tener una imparcialidad, sin embargo aún la inde- pendencia otorga una posición política.■
Admonitorios: buscar llamar al orden, y a la calma, invitan a unirse a una causa, desde un tono sereno, reflexivo e incluso paternal.■
Exhortativos o de lucha: invitan a la ac- ción frente a un hecho grave, no se utiliza de forma general para que no pierda la importancia.Figura 4. Definición de la editorial
Fuente: Propia, basado en (CIDE: Ministerio de educación España, 2009)