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El cambio es posible, póntelo fácil

In document APRENDERDELAANSIEDAD bbbbbbbbbb.pdf (página 194-196)

A mí me costó casi un año comenzar a practicar la meditación a diario. Es cierto, lo admito, soy algo desconfiado y no dedico mis energías a practicar el primer ejercicio que me proponen en un libro. No me apetece perder el tiempo. Esto, por otro lado, me lleva a investigar mucho y documentarme a fondo sobre las prácticas a las que le veo potencial para provocar cambios psicológicos. En consecuencia, nunca propongo a mis pacientes ninguna práctica que yo mismo no haya probado antes, o, al menos, que yo no esté convencido de poner a prueba si fuera mi caso. Creo que todos agradecemos mucho no perder el tiempo. Además, como profesional, tengo la responsabilidad, así lo asumo yo, de saber bien qué estoy haciendo para ayudar a mi paciente y qué garantías ofrece.

Los ejercicios que propongo en este libro y la estrategia que hemos desarrollado en este capítulo no sirven de nada si no se llegan a practicar lo suficiente. Sólo espero haberte dado pruebas suficientes para que te animes a poner en práctica las ideas y ejercicios que te parezcan interesantes. Si te encuentras mal psicológicamente, tal vez sea necesario plantearte solicitar ayuda profesional. Es evidente que un libro nunca puede sustituir al diagnóstico y al tratamiento de un psicólogo experimentado. Una de las primeras dificultades con la que nos encontramos al iniciar la práctica de la meditación es obtener un hueco de tiempo libre. Puede que al principio, con la novedad, sea más sencillo dedicar algún tiempo a meditar. Más adelante, si no hacemos nada por evitarlo, la novedad desaparecerá y existirá un riesgo de hacer una pausa que resulte el final de este camino recién iniciado. También es probable que descubras cosas que no te gustan y que son difíciles de asumir. Un ejemplo habitual es la mala relación con la pareja. Son muchas las personas que atiendo —con crisis de ansiedad y obsesiones, y también con depresión— que tienen problemas de pareja que prefieren no ver. Estas técnicas que propongo sacan a la luz estas problemáticas y entonces hay que tomar decisiones. ¿Seguir jugando a la gallinita ciega, como si no supiéramos qué está fallando y centrarnos en los síntomas de “la ansiedad”? ¿Pedir un cambio a la pareja o acudir a terapia de pareja? Y si se niega, ¿dejar la relación o “aceptar” lo que hay? Muchas veces ocurre, desafortunadamente, que elegimos la opción de la gallinita ciega y la acompañamos de “pastillas para no sufrir”. Entonces, la vida pasa, las opciones se reducen y sientes que te has timado a ti mismo. En este caso, el tiempo juega en tu contra y la depresión será tu compañera de viaje, además de la ansiedad crónica. ¿Cómo podemos ponernos más fácil la práctica? Una solución inmediata es dejar este libro en la mesita de noche como recordatorio de que podemos aprender de la ansiedad. Otros apoyos son[98]:

Elegir un tiempo de meditación de antemano. Somos animales de costumbres. Si

asociamos la práctica de la meditación con algún hábito ya establecido, como cepillarse los dientes o desayunar, es más fácil incorporar la nueva actividad como hábito. Si dejamos la meditación para cuando tengamos “un hueco”, llegará la noche y no habremos encontrado ese momento.

Hacer la meditación con otras personas. Somos animales sociales. Incorporarse a algún

grupo de meditación en tu barrio puede ser una forma de mantener viva la práctica, del mismo modo que le ocurre a mucha gente con el gimnasio. También puedes crear tu propio grupo con algún amigo que esté interesado en saber más de sus emociones y desarrollar estas herramientas tan útiles para la vida. No es necesario tener problemas de ansiedad, o de otro tipo, para practicar meditación mindfulness.

Utilizar meditaciones guiadas. Una buena forma de iniciarse en la práctica de la

meditación es escuchando grabaciones de audio en CD o mp3. Estas meditaciones guiadas permiten practicar durante un tiempo determinado previamente —el que dura la grabación — con instrucciones paso a paso y pausas entre ellas para hacer tu propia práctica mental. Una vez que interiorizas esas instrucciones es mejor dejar la grabación y practicar sin ella. De esta forma puedes profundizar más en tu práctica. Sabrás que ha llegado el momento de dejar la grabación cuando sientas que entorpece tu práctica. En mi web puedes conseguir algunas meditaciones guiadas: www.clinicamoreno.com Ser realistas. Ir paso a paso. Los vasos se llenan gota a gota. Muchas sesiones cortas de meditación siempre son mejor que una sesión larga que nos quita las ganas de repetir. Es muy parecido al entrenamiento deportivo, como puedes ver. Una paliza de gimnasio, que nos deje agujetas siete días, nos va a desalentar rápidamente. Un poco de ejercicio cada día nos dará vitalidad y ganas de hacer más.

Los recordatorios te ayudarán mucho. Además de poner este libro en tu mesita de

noche, puedes rodearte de otros recordatorios, como tarjetas con frases para la práctica informal, alguna estatua con un niño meditando, una alarma programada en el móvil que te recuerda que es el momento de hacer la meditación… Puedes poner recordatorios también en el cuarto de baño, en tu lugar de trabajo, en la sala de estar. A veces basta con una invitación a prestar atención al aquí y ahora.

Abusa —todo lo que puedas— de la práctica informal. Cualquier momento es bueno

para practicar de modo informal la atención plena, la bondad amorosa y la compasión. Esos momentos de espera en la cola del supermercado, la parada en un semáforo, la espera y el viaje en autobús o metro, cualquier momento de espera a lo largo del día. Muchos pequeños momentos de práctica, acumulados, son una gran experiencia.

Releer este libro u otros relacionados. Con el tiempo, es fácil que nos centremos más en

algunos tipos de prácticas o que olvidemos elementos importantes de la práctica, automatizándonos un poco. Por este motivo es bueno releer las instrucciones de los ejercicios o buscar otros libros que te ayuden, con nuevos ejemplos, a profundizar más. Al final del libro incluyo un apartado de lecturas recomendadas para este fin.

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