CONSTRUCTO DE LA SOCIEDAD PATRIARCAL
RIESGO BAJO RIESGO MODERADO ALTO RIESGO
E. LA INTERVENCION CON OFENSORES SEXUALES JUVENILES EN EL PSAA
3. FASES DE ATENCION
3.3 TERCERA FASE: TERAPEUTICA
3.3.1 El Ciclo del Comportamiento Sexual Desviado
El ciclo del comportamiento sexual desviado, es una herramienta terapéutica que vierte en una presentación panorámica, el continum del proceso ofensor, el cual se ha venido reconstruyendo durante esta fase, con cada tema abordado.
Dicha revisión, inicia con la identificación de las situaciones de violencia experimentadas en el hogar o contexto inmediato, prosigue con los mitos que manejan con relación a la violencia, continua con el reconocimiento de las conductas sexualmente ofensoras de tipo indirectas que han ejercido, luego con la determinación del tipo de despertar sexual que han vivenciado, posteriormente con los comportamientos pre-abusivos que mantuvieron, prosiguen con la ubicación de los errores del pensamiento que utilizaron, para entrar luego a la comprensión del porqué y cómo se motivaron a planear y cometer la ofensa. Los objetivos que conlleva la elaboración de este ciclo son:
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Favorecer el entendimiento de los jóvenes acerca de las motivaciones, distorsiones cognitivas, fantasías y estrategias que conllevaron su comportamiento sexual ofensor.•
Entrenar a los jóvenes para que reconozcan las necesidades emocionales y los comportamientos desviados que ejecuta, de manera que desarrollen el autocontrol control de su conducta ofensora.El ciclo del comportamiento sexual desviado, gráficamente se presenta de la siguiente manera:
Fuente:Adaptación del Ciclo Compensatorio de Sandy Lane y Connie Isaac, realizado por el Area de Atención a la Violencia el CAI Reforma. 1998.
Evento: Es la situación particular que desencadena el ciclo desviado, siendo que el ofensor lo relaciona con hechos anteriores que le significaron momentos traumáticos, que le provocaron dolor o pérdida. Es un hecho real, histórico, que desde su ocurrencia provoca que la forma de evaluar el mundo y los sucesos
ER R O RE S D E P EN SA M IEN TO EV EN TO S CO MPORT AM IEN TOS FA NTA SIA S PENS AMIE NTOS PLAN EACI ON ABUSO SENTIMIENTOS CULPA RE AF IRM AC ION CICLO DEL COMPORTAMIENTO SEXUAL DESVIADO
cotidianos de la vida del ofensor varíen significativamente, afectando la imagen de sí mismo, la relación con los otros y el ambiente.
Pensamientos: Son las evaluaciones que han prevalecido desde que ocurre el evento significativo, que se han convertido en creencias o verdades absolutas. Es lo que reiteradamente se dice el ofensor así mismo del hecho ocurrido, es lo que recuerda o piensa, ubicándose en una situación de víctima. Ejemplos: “sólo a mí me pasan esas cosas”, “yo soy salado”, “nunca me sucede nada bueno”, “siempre me han rechazado”, “porque nadie me quiere”, “soy tonto”, “espero mucho de la gente y siempre me hacen daño”, entre otras.
Sentimientos: Son sensaciones físicas fuertes, que experimenta el ofensor a partir del evento y los pensamientos que sobre él tiene, por ejemplo: soledad, rechazo, tristeza, dolor, frustración, ira y sensación de ser diferente al resto, entre otros. Comportamientos: Son las manifestaciones en la conducta, producto de los pensamientos y sentimientos, que está manejando el ofensor a partir del evento desencadenante. Dichas manifestaciones pueden ser: aislamiento social, consumo de drogas o licor, comportamientos sexualizados, frecuentar lugares inadecuados, relacionarse con amistades inconvenientes, reprobar algún curso lectivo o materia, rebeldía, manipulación, entre otras.
Errores de Pensamiento: Los componentes anteriores del ciclo hacen que el ofensor se encuentre en un estado de ansiedad y desolación por lo que cognitivamente va a recurrir a la minimización, justificación, racionalización, tremendización, sobregeneralización o no poder soportar el evento, lo que le provoca pensamientos, sensaciones y comportamientos que no logran hacer desaparecer la sensación de vulnerabilidad en la que se encuentra, recurriendo a errores de pensamiento cada vez más distorsionados, que lo ayudan revalidar sus conductas de empoderamiento.
Fantasías: En virtud de los errores de pensamiento y de las necesidades emocionales que el ofensor tiene que resolver, éste recurre a las fantasías como una forma compensatoria, que lo ubican en una posición de poder, frente a los eventos que le generan daño. Algunas de estas fantasías se establecen en el plano sexual, donde enfatiza la posición de dominio, por lo que empieza a estructurar y buscar la posible ofensa y víctima.
Planeación: Una vez que mediante imágenes mentales ha compensado sus necesidades emocionales, surge la expectativa de llevarlas a la práctica, siendo este el momento en que inicia la construcción del asalto sexual en lo real, observando posibles víctimas, lugares, horas, fechas, estrategias de convencimiento, coerción y otras.
Abuso: Es la ejecución del plan, que en este caso específico es una ofensa sexual. Culpa: Una vez compensadas las necesidades emocionales, el ofensor vuelve a experimentar los sentimientos del evento desencadenante y siente culpa, miedo a ser denunciado y a las consecuencias, sabe que no es correcto lo que ha hecho, pero difícilmente siente empatía por la víctima, sino temor de ser atrapado por los otros y volver a vivir el evento; teme por la reacción de sus familiares, cree haberlos traicionado y se dice que no lo volverá hacer nunca más.
Reafirmación: La culpa es temporal, por cuanto no es producto de la empatía con la víctima. Si ésta guarda el secreto, porque la coerción empleada por el ofensor es efectiva, él vuelve a encontrarse con el evento desencadenante y las necesidades emocionales; recurriendo nuevamente a los errores del pensamiento; consolidando y creando nuevas distorsiones cognitivas como: “no pasó nada”, “nadie se va a dar cuenta”, “soy muy carga”, “soy muy malo”, “le gustó”, “sino dijo nada, es porque quiere otra vez”, iniciando de esta manera un nuevo ciclo compensatorio.