APOYO SOCIAL
4.2 El concepto de Apoyo social
El estudio de las redes de apoyo social ha suscitado un enorme interés en los campos de la salud y el bienestar social. A pesar de las dificultades que entraña, tanto en su conceptualización y medición, ha habido un crecimiento considerable en este campo.
Con respecto a la definición de apoyo social, existen una gran variedad de propuestas, las cuales se presentan en éste capítulo, las mismas son realizadas desde diferentes perspectivas o modelos.
A continuación se presentan algunas de las más importantes: en éste sentido, Lin, Dean y Ensell (1986), señalan en su definición de apoyo social, incluye la prestación de apoyo real y percibida, tanto instrumental y expresivo, desde la comunidad, las redes sociales, y amigos cercanos.
También existe la distinción clásica por Cobb (1976) quien señala los tres componentes en la vida social acerca del apoyo: sentirse amado, sentirse valorado o apreciado y que pertenece a una red social.
Mientras que Sarason (1988) considera al apoyo social como una variable de la personalidad, lo relaciona con las habilidades sociales y la competencia social.
como receptor (Aron, Nitsche & Rosenbluth, 1995). Cabe resaltar de este planteamiento que la importancia del apoyo social no radica únicamente en la interacción como tal, sino en los beneficios que se obtienen de él, en el caso de los adolescentes, los recursos que se deriven de dicho apoyo para su bienestar psicosocial.
Para Caplan (1974) el apoyo involucra vínculos sociales constantes que son significativos en el mantenimiento de la integridad física y psicológica de la persona ya que facilita el dominio emocional, al proporcionar orientación cognitiva y consejo, al proveer ayuda y recursos
materiales, al proporcionar retroalimentación acerca de la propia identidad y desempeño de las personas.
Con respecto a esta definición de apoyo social, Sánchez (1998) afirma que “lo específico del apoyo social son las funciones que las interacciones sociales desempeñan para el receptor de apoyo” (p.539). Este aspecto funcional del apoyo social resulta ser fundamental, puesto que da cuenta de los beneficios específicos que el sujeto obtiene por recibir apoyo de determinada fuente.
Es importante retomar además los aspectos que Lin y Cols., 1986; Barrón, 1990ª, 1990 b) plantean.
1. El apoyo social incluye varios niveles de análisis; comunitario, redes sociales y relaciones íntimas.
2. Se distinguen en su estudio varias perspectivas: estructural, funcional y contextual. 3. Se diferencia entre aspectos objetivos y subjetivos de dichas transacciones
1. Interés o apoyo emocional. Amor, empatía, cariño, confianza. 2. Ayuda o apoyo instrumental. Bienes y servicios.
3. Ayuda o Apoyo informacional. Información relevante para resolver el problema. 4. Apoyo evaluativo. Información para evaluar la actuación personal.
Los niveles se ven reflejados en definiciones como la de Lyn y Cols. (1981) para quienes el apoyo social es “la ayuda accesible a un sujeto a través de los lazos sociales de otros sujetos grupos y comunidad global” (p.109) en ésta definición se retoma la importancia de roles y contextos sociales. Se toma importancia a la integración social, el estado civil, la pertenencia a asociaciones etc.
En el segundo nivel se encuentran las redes sociales, aportando el sentido de unión con los demás, aunque sea de forma indirecta. En este nivel se suelen incluir todos los contactos sociales que mantienen las personas, así como sus propiedades: densidad, tamaño y homogeneidad entre otras.
Finalmente el tercer nivel, en el que se encuentran las transacciones que ocurren dentro de las relaciones más íntimas, que son las que más directamente se han ligado con el bienestar y la salud, debido a que se esperan intercambios recíprocos y mutuos, y la responsabilidad por el bienestar es compartida.
En general, las definiciones de apoyo social mencionadas anteriormente resaltan los aspectos estructurales de las redes sociales, mientras que otras, subrayan los aspectos funcionales del apoyo social.
red y homogeneidad entre ellos). Mientras que a nivel funcional, se hace énfasis en el contenido de dichas interconexiones y vínculos sociales, las características del apoyo social ofrecido y los procesos involucrados, lo cual implica los recursos con los que el sujeto cuenta y la forma de acceder a ellos (Gómez, 2001).
Respecto a la perspectiva funcional al definir el apoyo social se acentúan las funciones que cumplen las relaciones sociales, enfatizando los aspectos cualitativos del apoyo y los sistemas informales de apoyo
En cuanto a los recursos, se intercambian tanto recursos materiales (pequeños servicios, dinero, objetos, etc.) Como recursos simbólicos (cariño, aceptación, estima, consejo
etc.).Respecto a las funciones que cumplen dichos intercambios se precisan a continuación cada una de ellas.
1. Función de Apoyo emocional. Hace referencia a la disponibilidad de alguien con quien hablar, e incluye aquellas conductas que fomentan los sentimientos de bienestar afectivo, y que provocan que el sujeto se sienta querido, amado, respetado y que crea que tiene personas a su disposición que pueden proporcionarle cariño, seguridad. Trata de demostraciones de amor, afecto, cariño, simpatía, empatía, etc.
2. Función de apoyo material o instrumental. El apoyo material se define como acciones o materiales proporcionados por las personas y que sirven para resolver problemas prácticos y/o facilitan la realización de tareas cotidianas: ayudar a las tareas domésticas, cuidar niños, prestar dinero etc.
3. Función de apoyo informacional. Se refiere al proceso a través del cual las personas reciben informaciones, consejos o guía relevante que les ayuda a comprender su mundo y
la de apoyo emocional, ya que dar consejo puede ser percibido por el receptor como una expresión de cariño, como una muestra de que se preocupan por él. (Barrón, 1990b).
De ésta manera desde la perspectiva funcional se define el apoyo social como algún tipo de transacción en la que se intercambian recursos que permiten cumplir alguna de éstas funciones.
En ésta línea Thoits (1982, 1985) propone como definición de apoyo social el grado en que las necesidades sociales básicas de la persona son satisfechas a través de la interacción con otros.
Por otra parte desde la perspectiva de quienes subrayan el aspecto subjetivo, describen el apoyo social en términos cognitivos, como percepción de que uno es amado, querido, etc., que tiene personas a quien recurrir en caso de necesidad y que le aportarán la ayuda requerida. En éste sentido Cobb (1976), que concibe el apoyo social como información perteneciente a una de éstas tres clases:
1. Información que lleva al sujeto a creer que cuidan de él y que es amado. 2. Información que le lleva a creer que es estimado y valorado.
3. Información que lleva al individuo a creer que pertenece a una red de comunicaciones.
Para Schwarzer y Leppin (1991), el apoyo social percibido está influido por la personalidad, incluso puede ser considerado una variable de personalidad más o menos estable, puesto que es lo que la persona cree o espera.
En relación a éstos aspectos Barrón (1996), plantea que ambos tipos de apoyo, el recibido y el percibido, son importantes y ambos pueden incrementar el bienestar y ambos tipos de apoyo deben ser evaluados separadamente, pues ocurre con frecuencia que algunos sujetos se sienten
De igual manera Vaux (1988), señala que percibir que existe apoyo social disponible, aunque sea falso, aumenta el bienestar psicológico, es decir aunque no se reciba como tal puede tener, esa percepción, efectos beneficiosos para las personas.
Si bien actualmente persiste una gran diversidad de definiciones, parece existir acuerdo en que los elementos fundamentales que conforman el constructo redes de apoyo social son los componentes estructurales los cuales hacen referencia al entramado de relaciones sociales en el que está inmerso el sujeto.
La unidad de análisis es la red social, sin embargo no se debe ignorar que aunque los aspectos estructurales de las relaciones sociales constituyen un elemento básico del concepto de apoyo social, la mera existencia de relaciones no garantiza la provisión del mismo.
Con respecto a todos los aspectos mencionados anteriormente en las conceptualizaciones del apoyo social, una definición clara y pertinente sería aquella que implica beneficios reales o percibidos, aportados por la comunidad, redes sociales, amigos íntimos, etc.; así pues, la
definición con la que se abordara el concepto de apoyo social en este trabajo, es la propuesta por Barrón (1992), el cual afirma que el apoyo social es “un constructo multidimensional con distintas categorías siendo las principales la provisión de apoyo emocional, apoyo material y apoyo informacional (p. 223).
Por lo cual se han señalado diversas funciones del apoyo social, que fundamentalmente están agrupadas en tres, apoyo emocional que se refiere a aspectos como intimidad, apego, confort, cuidado y preocupación; apoyo instrumental que se representa en la prestación de ayuda o
asistencia material y por último, el apoyo informacional, que implica consejo, guía o información relevante a la situación (Aron et al. 1995; Hernández, Pozo, Morillejo & Martos, 2005;
De acuerdo con Colvin, Cullen y Vander (2002), disponer de relaciones humanas que satisfacen las necesidades expresivas e instrumentales de las personas puede lograr prevenir determinadas conductas.
El apoyo social brindado de manera adecuada, puede considerarse entonces, como un recurso necesario para la adaptación del sujeto a las exigencias medioambientales (Palomar y Cienfuegos, 2007), convirtiéndose este apoyo en un aspecto clave para el desarrollo de intervenciones con población adolescente para confirmar lo señalado a continuación se retoman autores que reiteran la importancia del apoyo social.