ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO EN EL ADOLESCENTE
2.4 Investigaciones sobre el Afrontamiento
En éste apartado se revisan investigaciones sobre el tema de afrontamiento en diversas poblaciones y su relación con otras variables; dichos trabajos son además un antecedente para la presente investigación al abordar el modo en que las personas hacen frente a las demandas de estrés de su medio.
En la investigación realizada por Rojas y Palomar (2007) se estudiaron las características de afrontamiento y pobreza en población de pobreza extrema, pobreza moderada y no pobres, se contó con una muestra de 891 sujetos de los tres estratos socioeconómicos de México.
Se realizó un estudio trasversal, comparativo y expost facto para la primera etapa de la investigación y para la segunda se construyó y validó un instrumento de estrategias de
afrontamiento, se identificaron las situaciones de estrés en los tres grupos y todos ellos utilizaron las estrategias de afrontamiento de tipo directo, principalmente los del grupo no pobres.
Los resultados precisaron que los grupos de pobreza extrema utilizaron mayormente las estrategias de afrontamiento centradas en la emoción, mientras que en los demás grupos no se encontraron diferencias significativas.
En la segunda etapa se obtuvo un instrumento válido y confiable sobre estrategias de afrontamiento que puede ser utilizado en diversas poblaciones independientemente del nivel socioeconómico, el presente estudio aun cuando no señala ser hecho con adolescentes representa un marco de comparación acerca del estudio del afrontamiento y las condiciones económicas, por tal motivo se señala en el presente trabajo.
En otra investigación, Carrobles, Remor y Rodríguez (2003) en su estudio sobre
afrontamiento, apoyo social percibido y distrés emocional en pacientes con VIH, en una muestra de 229 hombres y mujeres infectados por VIH de distinto origen cultural (español y peruano), encontraron asociaciones entre las variables de afrontamiento y apoyo social percibido, con el grado de distrés emocional experimentado por los sujetos.
Por otra parte no encontraron variaciones en las estrategias de afrontamiento de acuerdo al avance de la enfermedad y el deterioro inmunológico de la muestra en su conjunto; sin embargo si se encontraron diferencias al estudiarlas por separado, las estrategias de afrontamiento
específicas. Evitación/ comportamientos pasivos, poca implicación activa-positiva, rumiación, pasivo-cognitivo, confianza activa en otros y la falta de apoyo afectivo, explican el 29% de la varianza total en el distrés emocional, a través de un análisis de regresión múltiple.
Entre los principales resultados se encontró en ambas muestras que las puntuaciones medias para cada estilo de afrontamiento indicaron que el afrontamiento activo-cognitivo se empleo en mayor medida, seguido por el activo, conductual, siendo el afrontamiento por
evitación el menos utilizado. Los resultados de ésta investigación se señala como antecedente y servirá de base para el análisis de resultados.
En la investigación realizada por Montse, Sanahuja-Maymó (2010) en Blanquerma, España, se investigaron las estrategias de afrontamiento en bailarines lesionados, por medio de la utilización de cuatro instrumentos de medida se evaluó, sintomatología depresiva, la
desesperanza, el estado de ánimo y las estrategias de afrontamiento.
En la misma se encontró que considerando la totalidad de la muestra los resultados indican que los bailarines tienden a preocuparse emocionalmente cuando están lesionados, además emplean tanto estrategias de afrontamiento instrumental como de distracción, pero tienden a no utilizar en la misma medida estrategias paliativas, se encontró que ciertos factores influyen en la experiencia emocional y en las estrategias de afrontamiento de los bailarines lesionados, como nacionalidad, edad, edad de inicio de las clases de danza, tiempo dedicado, etc.
En otro tema Márquez (2006) en la investigación sobre estrategias de afrontamiento en el deporte en España, señala que las estrategias de afrontamiento en el deporte muestran, al igual que en el ámbito no deportivo diferencias de género. (Aldwin, 1994)
Aunque tanto varones como mujeres utilizan estrategias centradas en el problema tras cometer errores mentales o recibir estímulos negativos de entrenador o compañeros, este tipo de afrontamiento es empleado preferentemente por las mujeres, mientras que los hombres prefiere utilizar estrategias centradas en la evitación (Goyen y Anshel, 1998).
Por otra parte en la investigación realizada por Díaz y Yaringaño (2010) retoman la relación entre el clima familiar y estrategias de afrontamiento en enfermos de cáncer en lima Perú, dicha investigación se realizó con 287 personas de ambos géneros de entre con promedio de 54 años, en la misma los resultados indican que la dimensión familiar desarrollo se ve afectada significativamente debido a disminución de actividades sociales por la dedicación al cuidado del paciente.
Además se encontró relación significativa entre un adecuado clima social familiar y el afrontamiento positivo, y entre relaciones y enfrentamiento y lucha activa, autocontrol y control emocional. Por otro lado las mujeres tienden a usar estrategias activas cognitivas de
reinterpretación positiva en mayor medida que los hombres, y las pacientes con cáncer de mama, usan estrategias positivas de afrontamiento al estrés en relación con otros tipos de cáncer, y los que padecen cáncer de tiroides, linfoma no hodking y cáncer de próstata muestran más
sentimientos de incertidumbre con respecto a la evolución y futuro de su enfermedad.
El apoyo específico a la enfermedad tanto por parte de la familia como de los amigos es también un importante factor asociado al bienestar, ya que una red social y familiar adecuada promueve el bienestar emocional y el sentimiento de ser valorado y cuidado por otros, estos son recursos necesarios para una adecuada adaptación a la enfermedad.
En otro tema se ha corroborado en distintas investigaciones las características de personalidad con el fin de comprender y explicar que es lo que distingue a las personas que afrontan eficientemente las adversidades y mantienen un buen ajuste psicológico de las que no lo consiguen, tales como autoestima, autoeficacia, optimismo y locus de control y una serie de
constructos multifacéticos como sentido de coherencia (Antovosky, 1979), ilusiones positivas (Taylor, 1991) o personalidad resistente (Major, Richards, Coper, Cozzarelli y Zubek, 1988).
En éste sentido, algunos estudios han demostrado que una alta autoestima actúa como amortiguador de los efectos negativos del estrés (Cozarelli, 1993) de tal manera que la gente con alta autoestima es capaz de reaccionar a las situaciones de estrés de un modo más autoprotector, utilizando un estilo explicativo de autodefensa, desarrollando y manteniendo vínculos con personas íntimas en situaciones de estrés y utilizando estrategias de aproximación o centradas en el problema en mayor medida que estrategias de evitación (Cozzarelli, 1993; Terry, 1994).
Otros estudios realizados por dicho autor, sugieren que los individuos con elevada sensación de control personal, en situaciones de afrontamiento, ejercen más esfuerzos, buscan más o hacen mejor uso del apoyo social y tienen un mayor repertorio de recursos de
afrontamiento a su disposición y utilizan estrategias de afrontamiento efectivas.
El siguiente apartado retoma investigaciones sobre estrategias de afrontamiento
relacionadas con otras variables, cuyo elemento en común es el que se realizaron con población adolescente.