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El diccionario de la RAE, Autoridades, 1791.

2.1. Significados en el NTLLE.

2.1.4. El diccionario de la RAE, Autoridades, 1791.

Ahora, en el diccionario de 17917, que es una tercera edición reducida a un solo tomo, hay algunos cambios muy significativos. En esta edición se introduce un cambio en la acepción de frontero.

Antes teníamos:

“El Gobernador ò Alcáide que tiene à su cargo un aplaza ò castillo” Por ahora la nueva:

“Caudillo, ó xefe militar que mandaba la frontera”.

Ésta es exactamente la acepción número tres que recoge el diccionario de la Real Academia de la lengua española en su vigésima segunda edición de 2001 que reproduzco al principio del capítulo primero, y edición en la que me baso como punto de partida para el estudio. He encontrado entonces el origen exacto de una de las acepciones que se mantienen hasta hoy día. Además también puedo identificar el origen de la actual acepción numero siete (7) relativa a un término arquitectónico, que la encontramos ya en el de autoridades de 1732, que si bien no es tan importante, está debatida e incluida en lo relativo al término frontón.

Lo sorprendente aquí en esta tercera edición de fácil uso de 1791, es el uso del pretérito imperfecto con valor descriptivo “…que mandaba la frontera”, ¿es que acaso ya no manda la frontera?, o ¿ya no existe esta figura o cargo de mando?

Todo indica a que efectivamente este puesto o cargo de mando ha dejado de existir. Esto es la verdad, este puesto ha quedado reducido hoy a principios del siglo XXI, a un cargo normal dentro del cuerpo de policía, que puede cambiar de destino dentro de su profesión como funcionario al servicio del Estado y de la Ley. Ni hoy día, ni en 1791 tiene ni tenía la importancia que tuvo antes, como cuando esta posición de guardián llegó incluso a ser Gobernador o Alcaide.

7 Diccionario de la lengua castellana compuesto por la Real Academia Española, reducido a un tomo para su más fácil uso. Tercera edición. Viuda de Joaquín Ibarra. Madrid, 1791.

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El caso es que la definición está recogida en pretérito, un cambio que indica el transcurrir del proceso que llevo siguiendo, un proceso en que la definición de lo que es la frontera o raya entre dos países o reinos, de no tener ninguna significación militar (Covarrubias 1611), tomó en un momento dado unos valores militares, adquiridos seguramente de la sociedad del momento, para pasar después a otro período en donde las fronteras dejaron de tener esa fuerte militarización.

Lo apasionante del estudio es ver como las definiciones de las palabras a lo largo de la historia recogen o reflejan el momento en que vivieron, se podrían tomar estas palabras para investigar o para estudiar la historia en sí a partir de las palabras y sus definiciones.

No sólo tenemos y está reflejada la significación e importancia del decaimiento militar de las fronteras, sino que también encontramos la evolución de las formas de gobierno de los países que quedan enmarcados por estas fronteras o rayas de división. Hemos leído cómo se pasa de nombrarse única y exclusivamente a estos territorios como “Reynos” (Covarrubias 1611), para pasar después a ser llamados “estados o reinos”, que podemos leer a partir de este diccionario de 1791 de la RAE.

Este cambio de importancia militar para con las fronteras dada entre 1611 y 1791, ha debido ser seguramente un descenso paulatino de la violencia o la inseguridad creada en la sociedad, y por lo tanto un aumento de la seguridad o amistad entre los reinos fronterizos en el caso español, ya que la supresión de un alcalde y un regimiento militar a cargo de la vigilancia fronteriza no es de un día para otro, claro está.

En el siglo VXIII hubo un equilibrio político entre los principales estados europeos, además a partir de 17008 Francia y España tendrían la misma casa

8 A la muerte del último Habsburgo reinante en España, Carlos II 1665 – 1700, por no tener descendencia y por su propia decisión, el trono español pasa a Felipe de Anjou (Felipe V), nieto de Luís XIV de Francia, emparentado con los Habsburgo al ser hijo de Ana María de Baviera. La amistad y cooperación entre Francia y España

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o familia real como gobernantes: los Borbones, por lo que el la pacificación militar a lo largo del siglo XVII hasta 1791 está clara.

Anteriormente a estas fechas, la historia nos recuerda que Europa sufrió la terrible y cruenta Guerra de los Treinta años entre 1618 y 1648 (prolongada en España hasta la firma de la Paz de los Pirineos en 1659) y que sí afectó directamente a las fronteras españolas peninsulares. Esta ha sido quizás la guerra que ha causado más transformaciones y desastres en Europa por detrás o en igualdad a la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918).

Alguien podría con razón preguntar si es que antes no había tenido España guerras, la verdad es que sí las tuvo y anteriores a 1611, fecha en la que Covarrubias escribe su diccionario, pero las guerras que tuvo Carlos V o Felipe II poco afectaban a los habitantes de la península, aquellas guerras fueron en Flandes, en el Milanesado, en Centro-Europa en general, y en los mares y océanos de todo el mundo, por ello poco podía afectar a la sensación de peligro del ciudadano peninsular, al mismo tiempo que poco podía afectar a la opinión o sensación de peligro inmediato y cercano a los límites de su país o reino, acaso sólo en el continente americano.

Piense además el lector que no analizamos la historia de España en su totalidad y complejidad, sino sólo aquella en la que se escribieron los primeros diccionarios que ahora estamos viendo. Más adelante, todavía en este capítulo volveré a tratar la historia de España en fechas más antiguas para ver anteriores transformaciones en las fronteras peninsulares y su relación con el tema.

se demuestra después de la paz de Utrecht, al firmar Felipe V dos tratados (1733 – 1743) que fueron llamados los primeros pactos de familia.

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Volviendo al diccionario de 1791, que he dicho que tiene algunos cambios. Otro significante es que existe también bajo “frontería” la referencia de “hacer

frente”. Esta expresión es la primera vez que se introduce, y es seguramente la

que da pie pocos años después a que en el diccionario de Núñez de Taboada9 de 1825, se desarrolle como punto interesante donde encontramos otra probable relación entre la frontera y lo militar.

Bajo frente (Núñez de Taboada, 1825) encontramos las acepciones y relaciones que ya conocemos y una nueva:

Frente: s.f. / Mil. La primera fila de la gente formada ö acampada. // Fot. Cada uno de los lienzos de muralla que desde los extremos de los flancos se van á juntar para cerrar el baluarte. // ant. Blanco que se deja en el principio de la carta ú otro escrito. // Frente a frente, Cara á cara. // Frente de batalla, la extensión que ocupa la tropa formada en batalla. // … // Hacer frente, oponerse declaradamente.

Es posible que de: frente a frente, cara a cara, y las expresiones conocidas de dar la cara y la aquí recogida: hacer frente, o la otra: enfrentarse, enfrentamiento, haya evolucionado hasta que el término frontera fuera la zona en que los ejércitos se enfrentaban, se daban la frente o se hacían frente.

Lo mismo, es lógico que el frente de batalla sea la parte primera de los batallones enfrentados, siendo las primeras frentes que un bando ve de su oponente, o al mismo tiempo, las primeras frentes que los soldados ofrecen al contrario, en cualquier caso la acción es recíproca, como la de guerrear. Lo que viene afirmado en las acepciones militares que se dan para el término frente en el actual diccionario de la RAE y que hemos leído en la primera parte de este capítulo.

9 Núñez de Taboada, M. Diccionario de la lengua castellana, 2 vols. Seguin, París, 1825.

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Esto mismo se repite pocos años después en el diccionario de Vicente Salvá en 184610, que incluye la acepción “Mil.” De militar: “la primera fila de la gente

formada ó acampada; y así se dice, que en un escuadrón hay tantos hombres de frente”.

Salvá defiende el género masculino en este caso seguramente por referirse al batallón o al ejército, ambos en cualquier caso masculinos. También recoge la expresión de “hacer frente”.

Y todavía en el diccionario de 1791, hay otra cosa que quiero reseñar a continuación, y así este diccionario se revela como un documento importantísimo para mi trabajo. No sólo por lo ya aludido, también encontramos que la primera definición de frontera ha cambiado en algo.

Hasta ahora hemos tenido siempre:

“La raya y término que parte y divide los reynos, por estar el uno frontero del otro. Fines, limites regni”.

Y ahora leemos: “El extremo,

ó confín de un estado, ó reyno. Limes, terminus”.

Añado ahora una reproducción de esta importante edición de 1791, para que se pueda leer lo que ya he comentado en cuanto a frontero, y al cambio de “reyno” por “estado ó reyno”.

Además de la frase latina que hemos leído y que he comentado anteriormente de “Fines, limite regni”, por la referencia a “limes”, ahora se cambia por otra:

“Limes terminus”, donde ahora, sí se hace clara la relación entre frontera y

10 Salvá, Vicente. Nuevo diccionario de la lengua castellana. París, 1846.