las primeras décadas del siglo XX en Santa Cruz se caracterizaron por una serie de transformaciones generalizadas, desarrolladas en el marco de la prosperidad económica del auge de la goma y la autoritaria hegemonía política de los gobiernos liberales de la flamante Sede de Gobierno. La explotación de la goma elástica, en el norte del territorio amazónico nacional, tuvo consecuencias económicas y sociales directas en Santa Cruz. De hecho, la mayor parte de los comerciantes gomeros y la mano de obra de las estradas gomeras, provenían de la región cruceña. Los dos miembros más prominentes de este proceso, Nicolás Suárez y Antonio Vaca Díez, eran cruceños. I Lo mismo puede decirse de Nicanor Gonzalo Salvatierra, Juan de Dios Limpias y otros. Paralelamente a la consolidación financiera de algunas familias y del éxodo obligado de un número significativo de pobladores masculinos del sector popular, lIegó
mediante contratos o atraídos por la bonanza económica-un contingente de inmigrantes de origen europeo y asiático.
ARQUITECTURA
Durante ese febril período, la actividad de la construcción en Santa Cruz se incrementó substancial mente, promoviendo la modificación de los paradigmas formales de la estructuración del entorno urbano, condicionada por nuevas expectativas sociales
y
alternativas tecnológicas. Conectada al mundo por primera vez, la élite local apoyada por los inmigrantes más prósperos adoptó rápidamente algunas costumbres europeas. Con ello, los lenguajes arquitectónicos académicos se consolidaron, primero reemplazando al neoclasicismo tropical por uno más académico, y luego por ejercicios historicistas y eclécticos, incorporando algunos elementos del Art Nouveau.'-l. Casa Gutiérrez. actual Museo de Historia Regional. Juan Knez. . ':1;5- 1920
La reducida pero importante presencia de inmigrantes europeos, contribuyó de manera
directa en la imposición de nuevas referencias e ideales estéticos en la comunidad. La participación de constructores de origen europeo en las principales edificaciones locales de la segunda mitad del decimonónico es mareante, y de hecho, fue responsable del reemplazo del sistema constructivo tradicional de estructura maderera por el sistema de muros portantes de ladrillo cocido asentados en cal. Al mismo tiempo, la expansión del comercio con Buenos Aires y Belén posibilitó un incremento notable en la diversidad de la oferta de
accesorios para la construcción (balaustres y celosías de hierro forjado, gárgolas, cupulines, cenefillas y cerrajería de variados tipos), muchos de ellos desconocidos hasta entonces en el
medio.
Por su parte, el Eclecticismo, caracterizado por su énfasis morfológico, fundamentalmente fachadista, se impuso. Aunque hayal menos una excepción, se caracterizó por la eliminación de la galería exterior y el tratamiento historicista del frente a la calle. En dos casos se reconoce elementos del Art Nouveau, pero no llegan a determinar una tendencia.
ecléctico, como la Casa de Peregrín Ortíz y la Casa Gutiérrez-Jiménez. En ambos casos, las soluciones de fachada no se manifestaban en los interiores de la vivienda, que permaneció ligado al neoclasicismo tropical, caracterizado por patios rectangulares aperistilados con arquerías toscanas.
La eliminación de los corredores exteriores favoreció el desarrollo de una depurada decoración de los vanos y cornisas. Los vierteaguas presentan molduras detalladas, y los balcones salen en voladizos que recuerdan algunos ejemplos del Art Nouveau europeo. En la Casa Gutiérrez, se incorporó dos cupulines de bronce, ventanas, vitral es y balcones de hierro forjado, todos ellos importados directamente de Buenos Aires a lomo de mula.
En el resto de las viviendas, el impacto del eclecticismo y el Art Nouveau, se limitó al mobiliario, las lámparas y el empapelado de los
muros.
La construcción de lo que hoyes el Club Social 24 de Septiembre, en la esquina sudoeste de
El sentido esencialmente fachadista de esta arquitectura se reconoce al constatar que en los patios interiores, se mantuvo el lenguaje toscano con galerías, y la solución de planta en la tradicional hilera de habitaciones. Las edificaciones en esquina incorporan el ochave, coronándolo con frontispicios decorados.
Viviendas
Importantes residencias adoptaron el lenguaje
6.2. Casa Gutiérrez. actllal Museo de Historia Regional: planta baja Juan Knez. 1915-1920
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6.3. Casa Ortíz. Juan Knez. c. 1910-1920.
6..1. Casa Gutiérrez. actual Museo de Historia Regional: detalle de
cupulines. Juan Knez, 1915-1920 (Croquis del autor)
la Plaza principal es una excepción en cuanto a la construcción de una galería en la planta baja. Patrocinada por Lino Torres, como sede de sus fiestas, el edificio, diseñado y construído por el italiano José de Monteverde entre 1908 y 1917, alternó en su arcada inferior arcos mudéjares con otros de medio punto, y el cuerpo superior
6.5. Casa José Lino Tórrez. actual Club Social 24 de Septiembre. José de Monteverde, 1908-1917
lo resolvió con un almohadillado de evidente influencia italiana.
A pesar de definir obras públicas y privadas significativas, el eclecticismo no logró conformar espacios urbanos compactos u homogéneos. Su contribución a la imagen urbana fue puntual, jerarquizando obras aisladas, a tiempo que afectó la continuidad de la línea de construcción, al desechar las galerías exteriores en función de su interés monumental y fachadista.
Algunas obras pioneras debieron causar un impacto importante en el cambio del gusto arquitectónico local, considerando su uso masivo y la escala reducida de la pequeña ciudad. El cine IIPalace Theatre" fué la primera obra ecléctica sin galerías construída al frente
6.6. Palace Theatre. c. 1918 y Municipalidad. actual Casa de la Cultura.
c. 1935 (Foto Archivo UPSA)
6.7. Colegio Santa Ana: detalle. c. 1900.
de la Plaza principal. A su vez, la construcción del Colegio Santa Ana se constituye en la primera obra educativa levantada con ladrillo, lo que debió ocurrir alrededor de 1900, ya que la fecha inscrita en el frontispicio (1892) se refiere a la fundación del mismo. Asimismo, la remodelación del Mercado de la Recova, realizada en coincidencia con el Centenario de la República, debió tener un impacto notable entre los sectores populares.
Otras obras de carácter ecléctico y significativas serán descriptas a continuación. Son los nuevos templos de Jesús Nazareno y La Merced, la sede de la Policía Departamental, el Colegio
que como espacio abierto, acoge a los fieles como vestíbulo abierto para las distintas ceremonias. La planta reproduce con otro lenguaje y tecnología la tipología maderera de iglesia-salón con tres naves interiores y dos laterales, aunque el reducido pórtico de acceso no reemplaza las cualidades espaciales de un atrio cubierto misional.
.;..& 'Jacado de La Recova. Juan Knez. 1925. Calle Florida esquina :"'/vrrad. Demolido en los años 60s (Foto Archivo UPSA)
"..acional
Florida, la Escuela de Artes y
Oficios,
la nueva Municipalidad y lospabellones del ~ospital San Juan de Dios. Las obras de conclusión de la Catedral implicaron "1odificaciones eclécticas importantes, especialmente en los interiores y los campanarios.
Parroquia de Jesús Nazareno
Se empleó para su construcción la misma técnica y materiales empleados en la catedral. Los muros son de cal y canto, revestidos con ladrillo revocado. Las columnas que separan la nave central de las laterales son de ladrillo y la arcada de medio punto que sustentan también. La cubierta a dos aguas, forma una falsa bóveda de madera que imita una de cañon seguido, revestida posteriormente con paneles de madera, pintados imitando un casetonado.
Entre 1899 Y 1905 se construyó el actual templo de Jesús Nazareno, que heredó el popular'
nombre de "La Capilla." El diseño y ejecución correspondió a Simone Marchetti, colaborado por el franciscano Camilo de Agrazar. 2 El templo fue la primera obra eclesiástica de magnitud
evantada gracias a la solvencia económica proporcionada por el auge de la goma, y al momento de su consagración, era el edificio religioso de mayores dimensiones, así como el de arquitectura más imponente y elaborada de la ciudad.
El emplazamiento del templo es un acierto urbano, pues la plazoleta frente al acceso-que recuerda al antiguo cementerio-permite relacionar gradualmente el conjunto, mientras
La arquitectura del templo muestra una actitud ecléctica poco segura. En el exterior, el lenguaje neogótico de inspiración italiana del segundo
6.9. Jesús Nazareno: planta general. Simone Marchetti y Camilo Agrazar, 1899-1905 (Archivo UPSA)
6.10. Jesús Nazareno: vista general con el atrio. Simone Marchetti y Camilo Agrazar, 1899-1905 (Foto Bolivia Ayer)
cuerpo del frontis, se mezcla con un almohadillado clasicista en estrías en el primero, del cual parte airoso, un volúmen de dos cuerpos, con un pórtico de tres arcos de medio punto que en marcan el acceso. Al mismo tiempo, se adiciona hacia la calle que flanquea la nave lateral sur, con sereno gusto neoclásico, una extraordinaria arcada de medio punto, sostenida por gruesas columnas toscanas de diseño riguroso. Este espacio, por su elegancia y escala, se constituye indudablemente en la mejor lograda galería urbana de la ciudad.
En el interior, la perspectiva es dominada por un Altar Mayor muy ecléctico, y los coronamientos de las naves laterales muestran
soluciones imprecisas aunque su efecto es aceptable. Finalmente, es necesario apuntar que las adiciones posteriores de la parroquia han quitado unidad al conjunto, pero felizmente, la iglesia no ha sufrido alteraciones.
En términos generales, la Capilla de Jesús Nazareno, establece un hito importante en la arquitectura cruceña, ya que de las estructuras macizas de la ciudad es la única que parte de! modelo misional. Esto no fué accidental, sino producto de una actitud permanente de su arquitecto, Simone Marchetti, quien desde la construcción de la Casa de Gobierno, demostró un apego a la reproducción de la arquitectura tradicional, bajo una nueva tecnología, más
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exhortó a los cruceños a subvencionar los trabajos, llegando a redactar un reglamento para contribuciones en febrero de 1884. Así, "de 1884 a 1886 los muros subieron y se construyeron las torres hasta la altura como las conocimos
antes de 1945."3
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&.11. Jesús Nazareno: galería exterior monumental. Simone Marchetti y C.=ilo Agrazar, 1899-1905
El auge gomero, fomentado por los Liberales en el poder político, creó las condiciones apropiadas para que el Obispo José Belisario Santistevan acelerara los trabajos. En 1891 y 1894 los maestros Luciano Machuca y Gerardo Vaca dan término a gran parte de la obra gruesa, revocando y enladrillando el interior de la iglesia. Varios artesanos carpinteros tallaron los tronos de las imágenes del Altar Mayor, destacándose entre ellos Juan Villarreal, Antonio Jiménez, y Manuel Lascano.4
duradera que el adobe, la estructura de madera j' el tabique. La calidad tecnológica y de diseño, permiten que cerca de su primer centenario, el templo luzca airoso y noble en el centro histórico de Santa Cruz.
El auge económico de la goma por sí solo no necesariamente hubiera bastado para terminar la obra inconclusa, de no mediar por un lado, la tenacidad del Obispo Santistevan, y por otro, el aporte técnico de varios jóvenes constructores europeos que llegaron a la ciudad atraídos precisamente por el auge gomero.
Catedral de San Lorenzo (Conclusión)
Como se vió en el capítulo anterior, la precipitada salida del país de Bertrés en 1843 dejó los muros a menos de 5 metros. Posteriormente, durante el resto del siglo XIX, se realizaron varios esfuerzos, tanto laicos como religiosos, pero la obra avanzó muy poco.
Según Gericke, el mayor impulso durante ese periodo se dió gracias al apoyo del gobierno de Gregario Pacheco a las gestiones del Obispo Juan José Valdivia, quien repetidas veces
El Obispo, preocupado por el poco avance, organizó una Junta Impulsara, que desde 1904 se dedicó a buscar el financiamiento. El 29 de junio se reinició oficialmente las obras, bajo la dirección del constructor francés León Mousnier, colaborado estrechamente por los italianos Bernardo Cadario y Luis Queirolo, y el fraile Camilo Agrazar. El esfuerzo fué esta vez constante y no faltaron fondos. La comunidad entera participó activamente, apoyando al Obispo y la Junta. El mismo Santistevan, a pesar
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. I6.12. Catedral de Santa Cruz: vista de las obras de León Mousnier, 1904-1915. Nótese los tímpanos de los muros de las naves laterales y los pináculos de la cubierta superior, hoy ya inexistentes (Foto Carlos Gericke)
de su edad y achaques, viajó en 1911 por su extensa diócesis, captando do naciones en localidades como Riberalta, Guayaramerín, San Ramón y Magdalena.5 Del total de recursos invertidos hasta la inauguración en 1915, alrededor del 60% del dinero provino de los propios vecinos de la ciudad, y el 40% restante, de cruceños gomeros del Territorio de Colonias (hoy Panda y parte del Beni y La Paz).6
Es posible reconocer que, a excepción de los dos últimos cuerpos de los campanarios, el diseño de Bertrés fué respetado por quienes intervinieron posteriormente. El frente retrasado presenta un primer cuerpo en orden toscano, y el segundo en jónico. Las diferencias en ancho y altura del primer con el segundo cuerpo se integran con cartelas decoradas que enmarcan el clásico frontón, cuyo remate florido corona elegantemente al tímpano. Las portadas de las naves laterales se muestran más graciosas en el diseño que en la obra concluída. El partido crea además dos atrios laterales, flanqueados por las torres exentas y los brazos del transepto.
Hacia ellos se abren dos portadas trabajadas con gusto barroco.
El lenguaje formal es ecléctico, aunque su espíritu neoclásico es fácilmente reconocible a pesar de la aplicación de ciertos elementos del barroco europeo y americano. Al respecto, Mesa y Gisbert indican que la fachada se inspira principalmente en el barroco temprano de Roma, al parecer valorizando una probable influencia de las cartelas de la iglesia romana de 11 Gesu (1558, por Vignola y Della Porta). Sin descartar tal posibilidad, Bertrés debió partir directamente del modelo de la iglesia parisina de Val de Grace (1645, por Mansart) cuyas proporciones son más próximas a la catedral cruceña. Por otro lado, el diseño original de los campanarios planteaba un coronamiento tipo campana, similar a la Catedral de México (1513
1813, por Arciniega), pero que finalmente no fueron construidos de esa manera. En todo caso, ni éstos u otros detalles permiten establecer una vinculación formal directa con ningún "estilo" europeo en particular, quedando muy evidente su eclecticismo, propio además de la época cuando se terminó de construir.
El diseño original de la planta de Bertrés trasciende lo meramente morfológico
6.13. Catedral de Santa Cruz: vista a principios de siglo. con los campanarios inconclusos. ,Nótese el atrio flanqueado por los campanarios (Foto Archivo Catedral de Santa Cruz)
6.14. Catedral de Santa Cruz: atrio lateral. Felipe Bertrés. 1839 y León Uousnier. 1904.1naugurada en/9/5
precisamente por la singular solución del atrio hacia la plaza. Sin duda, se creó un espacio virtual excepcional, que evita una confrontación directa del frontis con la calle, y se convierte en un elemento articulador de gran valor urbano.
Pero no podemos olvidar que con Bertrés se descarta cualquier adaptación de los modelos arquitectónicos europeos a la realidad de los llanos tropicales de Bolivia. En éste sentido, el quinto y último diseño de catedral cruceña significó en principio un retroceso en relación a .a tipología pseudo-períptera de los dos anteriores, y al mismo tiempo, introdujo el lenguaje clásico europeo, que habría de marcar la arquitectura cruceña de la segunda mitad del Siglo XIX. El aporte más significativo de Bertrés se dió en el sentido tecnológico, pues introdujo
en la región la fabricación industrial del ladrillo, la cal, y su uso en mamposteria en conjunción con la piedra.
La esperada consagración de la Catedral de San Lorenzo se realizó pomposamente el mismo día del aniversario de nacimiento de Santistevan, el 18 de agosto de 1915 a las 9 de la mañana, luego de tres días de refinadas preparaciones.?
Como ya explicamos líneas arriba, la fachada de Bertrés fue respetada en las calles y cuerpos retrasados del frontón, y hasta el segundo cuerpo de los campanarios. Estos últimos no fueron intervenidos durante las obras de 190415, Y permanecieron inalterados hasta 1945, mostrando el del oeste el tercer cuerpo previsto por Bertrés, y el del
6.15. Catedral de Santa Cruz: elevación hacia la plaza. Bertrés, Mousnier y Bruno
(Relevamiento CDC-UPSA. 1999)
repetía el segundo. En la práctica, el proyecto de espíritu neoclasicista temprano y todavía reminiscente del barroco de Bertrés, fue convirtiéndose en un ejercicio ecléctico, merced a las intervenciones finales de este siglo.
en la definición de los interiores de las naves y el Altar Mayor. Infelizmente, los resultados no fueron en todos los casos satisfactorios. Las modificaciones de los campanarios fueron aún más agresivas y menos felices.
Las modificaciones más importantes al proyecto de 1839-43 se manifestaron en una substancial ampliación de la superficie total del templo, el retroceso del transepto, en el tipo de cubierta, y
La ampliación de la iglesia, obligó a trasladar el transepto, provocando una no muy agradable superposición de volúmenes en las elevaciones laterales, perdiéndose la simetría y el equilibrio
6.16. Catedral de Santa Cruz: elevación este. Bertrés. Mousnier y Bruno.
Reiemmiellto CDC-UPSA. 1999)
de masas necesario en un obra de espíritu dasicista y de grandes dimensiones. Igualmente ;'11perfecta resultó la solución formal dada a la elevación de las naves laterales, al superponerse arquerías directamente sobre el tejado.
~o sabemos cuál solución técnica planteó originalmente Bertrés para la cubierta, pero es
ícito suponer que tenía intenciones de cubrir las naves con bóvedas de cañón corrido o de aristas, construídas con ladrillos a sardinel. La sección de la base de las columnas coincide con esta apreciación. La sugerencia de que Bertrés pudo intentar bóvedas ojivales no toma en consideración que para 1840 el neogótico todavía no era una alternativa significativa en
as recetas historicistas, al menos en la América hispánica.
...a solución de cubierta de Mousnier y su equipo, además de apropiada es interesante. La
~1crOR HUGO LIMPIAS ORTIZ
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construcción y aplicación de una estructura de madera, que al mismo tiempo forme una falsa bóveda hacia abajo y una pendiente para la cubierta hacia arriba, resultó en una reducción de costos y una aceleración del proceso sin perder la dignidad del espacio abovedado.8 Las cerchas forman una bóveda rebajada de cañón con lunetos y arcos torales en la nave central, y bóvedas de arista con arcos torales menores en las naves laterales. Toda una obra maestra de la improvisación.
El interior es probablemente el punto más débil de todo el conjunto. Si despierta la atención la aceptable majestuosidad, elegancia, y dignidad del frente hacia la plaza, la catedral se desmerece con las inestables soluciones de las elevaciones laterales, y se desvaloriza mucho más con las soluciones de los espacios interiores. Con la sóla excepción de la elegante cornisa de madera de la nave central, la catedral pierde dignidad con el impropio baldaquino del
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vertían las aguas pluviales de las cubiertas. Tal trabajo fue ejecutado por el yugoslavo Juan Knez entre 1928 y 1930.9 Debe considerarse a esta medida como acertada, pues en los trópicos no existe mejor alternativa que el desagüe directo de las aguas, ya que regularmente las canalizaciones indirectas como las existentes se obstruyen fácilmente. A pesar de ello, es obvio que los volúmenes exteriores laterales perdieron mucho de su ritmo y elegancia.
6.17. Catedral de Santa Cruz: vista del interior (Foto Archivo UPSA)
Altar Mayor, cuyo lenguaje gótico de principios de siglo se contradice abiertamente con todo lo que le rodea. También contribuyen a la precariedad formal del interior, los arreglos floridos en relieve de las faces de los pilares centrales y otras adiciones posteriores. Súbitamente, el espectador, luego de apreciar la imagen metropolitana de su exterior, se sumerge en un eclecticismo provinciano de dudoso gusto en su interior.
Una vez inaugurado el interior de la catedral, quedó el exterior sin acabado y con los