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EL IDIOMA HEBREO ESTÁ PRESENTE EN LA IGLESIA

OTRAS TRADICIONES CATÓLICAS QUE SON DE ORIGEN JUDÍO

EL IDIOMA HEBREO ESTÁ PRESENTE EN LA IGLESIA

Exiten tres vocablos en idioma hebreo que hacen parte de la tradición de la Iglesia Católica.

Amén

El vocablo vienen de la palabra emuná, que significa “creer”. Así que cuando respondemos “Amén!” a las plegarias, estamos diciendo que nos adherimos a aquello por lo que se está orando, que pedimos a Dios que esa plegaria sea respondida por Su amor y misericordia, porque Amén también significa “que así sea, que así se cumpla!”.

El “Amén!” es una palabra tan sagrada e importante. El Talmud dice que “el mundo se sostiene por el Amén!”151, y también: “aquel que responde Amén con todo su poder, le son abiertos los portales del Paraíso”152. El Zohar haKadósh dice por su parte que “aquel que contesta Amén con todas sus fuerzas, consigue que todos los decretos malos en su contra sean anulados”153.

Por eso les invito a que respondan “Amén!” con devoción, con firmeza y con y convicción a todas las plegarias en la Santa Misa, en el rezo del Rosario y en cualquier plegaria que se eleve.

Aleluya

Esta palabra significa literalmente “alabado sea Dios!”, o también “bendito sea Dios!”. Viene de la palabra halél, que significa “alabanza”. La encontramos de manera especial en los Salmos para aclamar a Dios.

En la liturgia católica, se canta “Aleluya” como aclamación al Evangelio.

151 Sota 49a. 152 Shabat 119b. 153

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Hossana!

Esta palabra hebrea viene del vocablo hoshenu que significa literalmente “sálvanos!”.

Los Evangelios narran que, cuando Jesús fue recibido en Jerusalén cuando él llegó montado sobre un asno, la gente arrojó telas al suelo por donde él pasaba, agitaron palmas y entre otras aclamaciones le gritaron “Hoshenu!”. El Hossana se canta en la Eucaristía después del Prefacio y antes de la Elevación o consagración del pan y el vino.

LA SHIVÁ

Dentro de las tradiciones fúnebres en el Judaísmo, se acostumbra guardar la

shivá, que son siete días de luto por el familiar que acaba de ser enterrado.

Se acostumbra cubrir todos los espejos que hayan en la casa de los avelím o dolientes, porque se considera que no hay que caer en vanidades ante la tragedia de la muerte. También es costumbre no sentarse en sillas ni en sofás durante los siete días de luto. A los dolientes se les prohibe realizar oficios domésticos (incluyendo cocinar) durante la shivá, para ello otros parientes y amigos colaboran. En muchas familias se acostumbra dejar un velón encendido durante toda la semana de luto, en memoria del pariente que ha fallecido.

Durante la semana se acotumbra acompañar a los dolientes, consolarles, y rezar con ellos.

Esta tradición pasó a la Iglesia Católica a través del novenario o los nueve días de luto en los que se acostumbra rezar el Rosario junto con familiatres y amigos, en memoria de quien falleció y pidiendo a Dios que le perdone sus pecados y le reciba en el Cielo.

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JANUCÁ

Diciembre 2015. Mi madre encendiendo las velas de Janucá.

Por lo general la fiesta judía de Janucá cae en diciembre. La historia de esta fiesta la encontramos en el Primer Libro de los Macabeos, que nos relatan la invasión a Israel por parte de los seleúcidas al mando de Antioco IV Epifanes, quien gobernó con puño de hierro y pretendió imponer la cultura griega a las malas para erradicar todo vestigio de Judaísmo. Prohibió descansar en Shabat, ordenó que todos los judíos debían comer carne de cerdo (que está prohibido en la Torá), prohibió estudiar Biblia e incluso, hablar hebreo. Mucha gente fue asesinada por Antioco al negarse a las pretensiones del invasor (recuerdan el caso de los siete hijos asesinados delante de su madre por negarse a hacer lo que Antioco les ordenó?).

La maldad de Antioco llegó al extremo de poner una estatua de Zeus en donde estaba el Arca de la Alianza, dentro del Sancto Sanctorum del Templo de Jerusalén.

La rebelión judía contra los invasores comenzó con un sacerdote anciano, Matatías. Él y sus hijos organizaron un ejército con el cual derrotaron a los seleúcidas y los expulsaron de Tierra Santa. Luego procedieron a purificar el Templo para su nueva consagración (de ahí viene la palabra Janucá, que

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significa “inauguración, dedicación, consagración”). Durante la limpieza los levitas encontraron que todo habóia sido profanado por Antioco, excepto un frasco de aceite bendito para encender la Menorá o candelabro de siete brazos, la cual sólo podía encenderse con ese aceite bendito.

El problema era que ese frasco de aceite bendito sólo alcanzaba para mantener la Menorá encendida un día, y la elaboración de ese aceite tomaba varios días. Aún así decidieron re-inaugurar el Templo el 25 del mes de Kislev usando ese aceite… pues Dios hizo el milagro de que ese aceite alcanzara para ocho días más, mientras preparaban más aceite bendito.

Por eso hablamos del milagro de Janucá, o el milagro del aceite. Y en recuerdo de ese milagro se estableció la costumbre de encender nueve candiles (ocho propios de la fiesta, y uno más que se ubica en el centro y que es el que enciende todas las demás luminarias) desde el 25 de Kislev hasta el 3 del mes de Tevet, que son los ocho días de la festividad.

El capítulo 10 del Evangelio de Juan cuenta que Jesús se paseó por el Templo en una de las noches de la fiesta de Janucá, y que en ese momento fue cuando tuvo uno de los debates más fuertes con sus contradictores.

Cómo llegó la fiesta de Janucá a la tradición católica? Especialmente en Colombia, esto se puede ver en la Noche

de las Velitas, que se celebra

el 7 de diciembre en la noche, en la víspera de la solemnidad de la Inmaculada Concepción.

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MATZÁ

La matzá es el pan ácimo o pan sin levadura que se come tanto en la Cena Pascual como durante la Shavúa HaMatzót o Semana de los Ácimos, en la cual está prohibido consumir alimentos leudados o con levadura.

La matzá no es blandita ni esponjosa como los demás panes, al contrario: es una tostada delgada y dura; se hace simplemente con harina de trigo y agua. La masa en ningún momento de deja reposar, sino que una vez amasada y moldeada se lleva al horno.

Mucha gente cree que en la Última cena que relatan los Evangelios, Jesús comió pan común y corriente con sus dicípulos. Eso es imposible porque el mismo texto sagrado dice que estaban comiendo la Cena Pascual, y la Torá en el capítulo 12 de Éxodo es enfática cuando ordena que la Cena Pascual debe llevar matzá y ninguna otra clase de pan.

La matzá no lleva levadura porque en el Judaísmo, la levadura (que en hebreo se dice jamétz) es símbolo del pecado. Esto lo señaló claramente San Pablo cuando le aconsejaba a los cristianos de Corinto con qué espíritu celebrar la Pascua:

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Purificaos de lalevadura vieja, para ser masa nueva,pues sois ázimos. Porque nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado. Así que, celebremos la fiesta [la Pascua], no con vieja levadura, ni con levadura de malicia e inmoralidad, sino con ázimos de pureza y de verdad154.

Se come matzá en la Iglesia Católica? Claro que sí! En todas las Eucaristías, el sacerdote consagra el mismo pan ácimo o sin levadura que comemos los judíos en Pésaj o la fiesta de la Pascua, pero el hecho de que la estética de las hostias sean diferentes a la forma cuadrada de la matzá judía, sigue siendo exactamente el mismo pan ácimo o sin levadura.

No se puede consagrar para la Eucaristía con un pan que no sea ácimo; y para sorpresa de muchos, así lo ha establecido por norma la Iglesia misma: “según la antigua tradición de la Iglesia latina, el sacerdote, dondequiera que celebre la Misa, debe hacerlo empleando pan ázimo”155.

154

1ª. Corintios 5,7-8. 155

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Conclusión

Septiembre de 2015. Un monento de fraternidad con el Obispo emérito de Engativá, el famoso Monseñor Héctor Gutiérrez Pabón, en un foro interreligioso

con ocasión del Día Internacional de la Paz, en las afueras de Bogotá.