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El método cognitivo aplicado al razonamiento

El razonamiento es uno de los problemas principales de la psicología cognitiva que encuentra sus raíces en la filosofía y en la lógica. En este sentido, se entiende el razonamiento como un proceso de construc- ción de inferencias o conclusiones a partir de una información inicial o premisas (Holyoak y Morrison, 2012).

El estudio del pensamiento ha sido un problema que ha embargado la humanidad desde los principios de la civilización griega. Desde los ini- cios de la filosofía hasta nuestros días, nos hemos preguntado qué es el pensamiento, qué es el conocimiento, qué es el razonamiento, etc. La pregunta por ¿qué es el pensamiento? requiere ser abordada desde dos perspectivas diferentes, pero complementarias. Desde la psicolo- gía del pensamiento, vemos que está dividido en dos grandes aparta- dos: el razonamiento y la resolución de problemas (Fernández, 2013). El pensamiento es un conjunto de operaciones como razonar, hacer abstracciones, generalizar etc., cuya finalidad es resolver problemas,

tomar decisiones y representarse el mundo. Es decir, son las habilida- des cognitivas que nos sirven para desenvolvernos día a día y alcanzar nuestros objetivos (Carretero, y Asencio, 2014).

El resultado de todo este procesamiento es un modelo mental en el que la producción de inferencias se realiza a partir de una integración de razonamiento deductivo o aplicación de reglas formales, lo que llama “lógica mental”, un cálculo probabilístico y una serie de conoci- mientos previos (Johnson-Laird, 2016). Se enmarca dentro de la discu- sión sobre la existencia mental de las reglas del pensamiento formal que surge desde la concepción aristotélica del razonamiento, atravie- sa el racionalismo moderno en pensadores como Descartes (1977), la filosofía trascendental kantiana, y se reconfigura con el surgimiento de la psicología en la epistemología genética de Piaget (1953) para desa- rrollarse en la psicolingüística con pensadores como Braine y O’brien (2001) y Rips (1983)

Los defensores de la lógica mental son innatistas al estilo de Chomsky (1980), consideran que el conocimiento de las reglas de la lógica es innato, lo cual hace posible el razonamiento correcto; sin embargo, la competencia lingüística necesita desarrollarse para convertirse en una correcta actuación lógica. Así como en Chomsky, la gramática universal es una serie de reglas que tenemos de forma innata, una competencia, pero que necesita ser desarrollada para convertirse en una actuación lingüística. La distinción entre actuación y competencia es la que per- mite responder a la producción de errores, tanto de razonamiento en la doctrina de la lógica mental como a los actos de habla desafortuna- dos (Chomsky, 1980). En estos autores el pensamiento es entendido como una habilidad que se aplica mejor o peor dependiendo de un conjunto de facultades innatas que se aplican a cualquier conteni- do cognitivo. Por lo tanto, las reglas lógicas vienen a estar presentes en todos los seres humanos y no se puede escapar a ellas; sin embargo, podemos caer en errores de aplicación, debido a otros procesos como la atención, la memoria, la motivación, etc. (Fernández, 2013).

En este sentido es que se desarrolla el ámbito del razonamiento como el estudio de los procesos lógicos que se aplican para derivar conclu- siones. El razonamiento es el objeto de estudio de la lógica y también se estudia desde la psicología del pensamiento. Desde la lógica se

entiende el razonamiento como derivar una conclusión a partir de una premisa, mientras que desde la psicología se entiende como un proceso del pensamiento que produce una conclusión. La mayoría de los modelos que tenemos hoy en día sobre el razonamiento están inspirados en la lógica. En esta rama de la filosofía se busca encontrar las reglas para que una conclusión sea correctamente derivada de las premisas. Se estudia la forma correcta de las estructuras sintácticas. Es un estudio de la derivación de conclusiones a partir de la aplicación de unos axiomas elementales.

En este sentido es importante aclarar una serie de términos que definen el sistema representacional que constituye este ámbito. Una proposi- ción es una expresión lingüística que describe o representa un hecho y está sujeta a ser verdadera o falsa. Además estas proposiciones están unidas a otras a través de los conectores lógicos que son objeto de estudio de la lógica proposicional: y, o, si…entonces, si y solo si (Espi- no, 2004). Es importante aclarar que, aunque estos conectores lógicos son similares a los que utilizamos comúnmente en el lenguaje natural, tienen un grado de especificidad mayor que no debemos olvidar. Los conectores lógicos, además, son definidos en términos de tablas de verdad (tabla 2) que permiten cuantificar sus relaciones posibles y así poder estudiar sus valores de verdad en términos matemáticos; de ahí que también sea llamada lógica matemática. La conjunción es el conector que enlaza dos premisas de manera que la relación lógica solo pueda ser verdadera cuando ambas son verdaderas. Por ejemplo, si decimos que el perro es un animal con cuatro patas y peludo, esto solo será verdadero si todos los perros son de cuatro patas y también peludos, si alguna de estas condiciones no se da, entonces no se pue- de considerar verdadera la conjunción en general.

La disyunción en cambio es todo lo contrario a la conjunción, es una relación lógica que solo puede ser verdadera cuando una de las dos premisas es verdadera, pero si alguna o ambas son falsas entonces la disyunción también. Por ejemplo, si decimos que estamos vivos o muertos, para que esto sea verdadero tan solo una de las dos premisas debe ser verdadera, porque no podemos estar vivos y muertos a la vez y además tenemos que estar en alguno de los dos estados.

El condicional es una relación de dependencia causal que determina que cuando sucede un fenómeno P se debe dar seguidamente otro fenómeno Q. Es verdadera solamente si la primera premisa es verda- dera. Por ejemplo, si decimos que si me muero entonces me voy al cielo, para que esto sea verdadero tiene que ser verdadero que yo voy a morir, si así no lo fuera entonces la relación no sería verdadera. El bicondicional es una relación de dependencia entre dos premisas. Esta relación lógica es verdadera únicamente cuando ambas son ver- daderas.

Tabla 1. Tablas de verdad

Fuente: tomado de La lógica proposicional o Lógica

de orden cero (Patiño y Rosales, 2014).

Desde la psicología se estudia más el proceso mental que la concate- nación lingüística. Es decir, la manipulación interna de la información: desde lo que tiene que ver con la derivación de conclusiones, la eva- luación de modelos alternativos, hasta la generación de hipótesis para explicar algún fenómeno particular.

Como nos dice el profesor Fernández, en la doctrina de la lógica men- tal el razonador posee un conjunto de Reglas Formales de Inferencias (rfi) que se aplica a un problema específico y permite llegar a una con-

clusión correcta.

La teoría de los modelos mentales de Johnson-Laird propone que el razonamiento es un proceso parecido al que se lleva a cabo cuando se manipulan las tablas de verdad de la lógica proposicional. Sin embar- go, en la teoría de los modelos mentales trabajamos con la posibilidad, mientras que en las tablas de verdad se opera con la verdad de esa posibilidad (Fernández, 2013).

Actualmente, existe un cierto consenso en considerar las teorías de reglas específicas de dominio como las reglas de la lógica, junto con los heurísticos como alternativas teóricas que se pueden aplicar con mayor o menor facilidad de acuerdo con el problema que se presenta (Carretero y Asencio, 2014). En los modelos mentales vemos cómo se aplican tanto las reglas formales de la lógica para concatenar propo- siciones como la modelización de los contextos ecológicos que com- pletan la información rápidamente y en conjunto determinar la posi- bilidad o imposibilidad del modelo en general (Johnson-Laird, 2016). Las críticas a la concepción logicista del pensamiento llevaron a cierto tipo de preguntas que surgieron en la década del setenta y dieron lu- gar a concepciones alternativas. Una de las preguntas principales era cuáles eran los principales factores que influían en el aprendizaje, que no fueran el pensamiento formal y que dificultaban tanto el cambio de pensamiento en los sujetos. Como nos dice Carretero, cuál es el rol del conocimiento previo y la intuición en la modificación de las primeras hipótesis en contextos científicos (Carretero y Asencio, 2014).

La teoría del cambio conceptual es una de las alternativas al logicismo para explicar cómo se da el desarrollo cognitivo en función de restruc- turaciones del conocimiento previo que surge de la experiencia y el aprendizaje cotidiano. Experiencias comunes con las que nos enfren- tamos en la vida cotidiana que permiten desarrollar un aprendizaje muy específico para una utilidad muy particular:

El tipo de cambio que se de en la reestructuración del conocimien- to del sujeto no depende de los hechos propiamente, sino de la tensión que generen con los conocimientos previos y la actividad reflexiva que genera en el aprendiz para reestructurar su sistema conceptual. (Pozo, 1999)

El objetivo de llevar la teoría del cambio conceptual a campos edu- cativos es construir modelos pedagógicos que estimulen el conflicto cognitivo. En estos modelos, el cambio conceptual se producirá como consecuencia de la búsqueda de la teoría más explicativa frente a los fenómenos que no se pueden explicar mediante los conocimientos previos del sujeto.

Conclusiones

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