Herr Sohn
4.2. Identidad y objetos del recuerdo
4.2.2. El manuscrito materno y otros documentos escritos
La reconstrucción estética del recuerdo en Der Genosse, die Prinzessin und ihr lieber Herr
Sohn tiene lugar no solo a través de la música, sino también gracias a una serie de
documentos físicos. Al igual que las citas musicales, estos documentos dejan su huella en la estructuración del relato.
El primero de estos documentos es el diario que el narrador escribe a su llegada a Laos y que da comienzo y cierre a la historia. Al escoger la forma estilística del diario, el narrador retoma uno de los motivos principales de las novelas del Posmodernismo (Costagli 2010: 163): el viaje hacia la búsqueda de las huellas, en este caso, de las huellas de la familia materna. Además, resulta llamativo que Kubiczek recupere también la preferencia
125 Estos sentimientos son especialmente patentes en la última estrofa: “vom Ende einer Utopie (Quatsch)... ha!:
um Kim Wilde geht‘s, Melancholie schwarz gekleidet, blond und blass es geht um Leute, die dich fragen: — heute! — wie war denn damals... DAS” (DG: 425). Esta recoge la idea del interés actual que suscita todo lo relativo a la RDA precisamente cuando este estado ha desaparecido. Frente a este interés exterior el yo poético se releva con ese “Set me free” (“Déjame en paz”) que parece resumir el estado anímico de una parte de los habitantes de Alemania Oriental tras la unificación. Aunque al principio se avergüenza de estos poemas, el propio Michael concluirá reconociendo que decidió dejar atrás su vida en la Alemania unificada porque este país ya no le aportaba felicidad (DG: 472). Por tanto, los poemas suponen una preparación al desenlace de la historia.
132 posmodernista por los viajes a zonas periféricas (Costagli 2010: 164): el diario comienza con la llegada del narrador desde un centro (la Alemania unificada) hacia una periferia (el país surasiático de Laos).
Bajo el título Neue Erde y Land der Blume Champa se agrupan las anotaciones en el diario que el narrador hace durante sus primeros días en el país de la madre. El diario lo conforman, por un lado, los subcapítulos 6. April, Vientiane, Ich hatte nie den Ehrgeiz
besessen, y 6. April, Vientiane, y por otro, 7. April, Vientiane, 9. April, Khammuan y 9. April, Nacht und folgender Morgen. A través de la narración en primera persona y apoyándose en
el formato del diario, el protagonista comienza a indagar en la historia familiar. Cabe destacar que el narrador incluye el manuscrito que la madre escribió poco antes de morir en el diario, pues su lectura forma parte de uno de los acontecimientos centrales que tienen lugar precisamente durante su estancia en Laos. Ich hatte nie den Ehrgeiz besessen, es la primera línea de los recuerdos maternos que el narrador decide leer por primera vez una vez llegado al país de su madre:
Ich wusste, was der Umschlag enthielt: das Manuskript ihrer Lebensgeschichte, die sie ein Jahr vor ihrem Tod aufzuschreiben begonnen hatte. Der Umschlag war schmal, und dennoch hatte ich in den vergangenen zwanzig Jahren keinen Moment für würdig genug befunden, um mit der Lektüre zu beginnen. Ich wollte diesen Text nicht entweihen, ihn als Pausenfüller zwischen irgendeinem Beziehungstrara und meiner stupiden Lohnarbeit missbrauchen, zur puren Zerstreuung. (DG: 24-25)
De nuevo se recurre al motivo del redescubrimiento de documentos antiguos, típico del Posmodernismo (Costagli 2010: 165). Al incluir el manuscrito en el relato tal y como lo encuentra —la tipografía similar a la de la máquina de escribir con la que se presenta el texto subraya su carácter de pastiche—, el autor destaca este capítulo sobre el resto. A través de esta estrategia el manuscrito adquiere un carácter diferente, lo cual subraya el valor de este documento para la historia familiar y para la identidad del narrador. Es más, la mera existencia las notas escritas por la madre un año antes de morir (DG: 24) ejerce tal poder sobre él, que el narrador incluso siente temor por que su lectura le defraude:
Ich wusste, dass die Mutter [...] begonnen hatte, aus der Erinnerung heraus ihr Leben aufzuschreiben. Die Aufzeichnungen steckten in einem A5-Umschlag, in den ich noch nie hineingesehen hatte, aus Angst, die Aufzeichnungen würden mich enttäuschen, ohne dass ich selbst allerdings hätte sagen können, inwiefern. (DG: 223)
No es de extrañar que la voz de la madre sea la que retome la historia para contar, en primera persona, precisamente su biografía. Sin embargo, la enfermedad, tema fundamental en la novela, será la encargada de dejar inconclusos los recuerdos maternos. Tras haber esperado tantos años en leerlo, el narrador se siente decepcionado por el contenido del único legado que hereda de su madre e, indirectamente, acusa a la enfermedad de arrebatarle parte de su propia historia. La biografía inconclusa de la madre sirve de trampolín para que el narrador recuerde su infancia y juventud y reconstruya en el siguiente
133 capítulo —titulado Hubertusdamm, por ser el nombre de la calle donde vivió la familia— este periodo de su vida en el que la madre aún formaba parte.
Ayudado por el hecho de que la autobiografía de la madre está inacabada, el narrador decide completar los recuerdos familiares maternos mediante la inclusión de una entrevista a su padre que tuvo lugar justo antes de emprender el viaje a Laos. Y aunque la relación padre-hijo es fría, la necesidad de indagar en el pasado familiar lleva a que el narrador quede con su progenitor, la única persona de su entorno que aún vive y que la conoció126. La
entrevista, que se incluye en el capítulo IV bajo el título Kurzer Bericht über die Liebe, comienza con el reencuentro del narrador con su padre momentos antes de comenzar la entrevista y finaliza con el diálogo entre ambos, que supone el cierre de la misma. Entre medias tiene lugar la reconstrucción de la historia de amor de sus padres a través de un narrador omnisciente que imprime ese carácter neutral propio del Bericht o informe.
Otra forma de trabajar la memoria de la que hace uso el narrador es la forma poética. Una vez más, este hace partícipe al lector de la lectura original del manuscrito con los cinco poemas del amigo Michael. Como se ha indicado antes, la inclusión de este poemario —cuyo carácter de documento se subraya por la tipografía de imprenta— parece irrelevante para el relato; de hecho, más adelante, el propio Michael resta importancia al significado de sus poemas alegando “wir waren eben jung und brauchten, na ja – die Poesie” (DG: 470)127. No
obstante, la forma poética permite expresar por otra vía sentimientos e ideas que no hayan podido ser exteriorizados con éxito a través de la prosa. Los cinco poemas, titulados
Atlantischer Sommer, Südlicher, Fernen, Final Doom y Kim Wilde presentan experiencias
vividas por la población de la RDA mientras su país se va disolviendo: la libertad de viajar y visitar zonas occidentales como el Océano Atlántico y el sur de Europa, la pérdida de la identidad, la disolución de la RDA y su completa desaparición. Por su carácter sombrío, casi lúgubre, el poemario puede leerse como una síntesis del desencanto general que la población de la RDA vivió tras la Wende.