INDICE COMPLETO AGRADECIMIENTOS
3. METODOLOGÍA Y ESTRUCTURA DE TESIS
4.1. El Modelo Virtual BIM
4.1.1. Conceptos básicos
Building Information Modelling (BIM) se define como un proceso, un flujo de generación y gestión de entidades digitales de las características (físicas, funcionales, económicas, temporales, etc.) de un edificio en todo su ciclo de vida. El modelo resultante en cada fase no es un fin en sí mismo, sino un soporte vivo y dinámico que sirve para compartir conocimientos que faciliten la toma de decisiones desde las fase más tempranas de concepto, pasando por su diseño, definición y construcción, uso operativo, hasta su eventual demolición y reciclaje. Esta definición descriptiva puede condensarse mediante el concepto de Modelo Virtual (en su variante en ingles VDC o Virtual Design and Construction se usa en equivalencia con BIM), que destaca la característica que resulta determinante para el proceso BIM: la simulación continua de una realidad proyectada.
Las herramientas que posibilitan la gestión de esta realidad virtual son un conjunto de programas informáticos (software, en su denominación en inglés), que, aunque actualmente orbiten mayoritariamente alrededor de las marcas comerciales de Autodesk y Graphisoft/Nemetschek de diseño arquitectónico (Revit y ArchiCAD), se trata en realidad de una serie de software muy amplia y en constante evolución, no solo de diseño arquitectónico, sino de cálculo estructural, energético, instalaciones, planificación, mediciones y presupuestos, etc. Se trata en realidad de una plataforma que busca la colaboración entre profesionales en un formato abierto y sinérgico.
En todo caso, para poder incorporarse a esta plataforma BIM, el software debe reunir ciertas características básicas que de manera sintética se pueden resumir en ser (Coloma, 2008):
Coordinada: multidisciplinar y multiusuario Coherente: un único modelo y múltiples vistas
Computable: cuantificar y cualificar
Continuada: cubrir todo el ciclo de vida del edificio
Se deduce de este breve listado, que el espíritu que rige BIM es una base participativa y transparente, en la que los profesionales puedan sumar y evolucionar colaborativamente el proyecto, así como centralizar el diseño y la información en un único modelo tridimensional que automáticamente genere las diversas vistas particulares (secciones, plantas, etc.) que se le soliciten manteniendo la coherencia documental entre ellas. A su vez la herramienta BIM no se limita a la representación del hecho proyectado, sino que persigue recoger todos los datos cualitativos y cuantitativos que permitan reproducir virtualmente la realidad del conjunto proyectado, no solo en una fase determinada, sino a lo largo de su vida útil. Fig. 4.01: Grafico explicativo flujo BIM. C&C Consulting Construction, web visitada 05.06.2015.
Esta simulación en realidad virtual en toda su extensión (materiales, costes, procesos, plazos, diseño energético, acústica, etc.) precisa la gestión eficiente no solo de la totalidad de datos, sino reproducir también con estos mismos datos, comportamientos análogos a los reales por medio de una programación (o parametrización) de cada elemento u objeto en imitación a las leyes físicas y constructivas. Así, los encuentros entre vigas y pilares o la inserción de ventanas en
paramentos de ladrillo, por ejemplo, vienen sistematizadas, en diferentes y ampliables variantes, pero siempre en un ecosistema ordenado y compatible con el resto de sistemas. Ciertamente estas reglas, aunque automatizadas, no son transparentes para neófitos, pero la compresión de estas condiciones implícitas resultan sencillas para quien conoce las reglas constructivas, ya que son una extrapolación de éstas.
Del mismo modo queda acotada la gestión del modelo: el trabajo por medio de objetos ya cualificados resulta intuitivo y coherente, pero no todo planteamiento es posible ya que debe atenderse a reglas prefijadas. No hay libertad absoluta de inicio, lo que se puede interpretar como restricción a la libertad creativa, sin embargo, puede entenderse que solo aplaza el proceso hasta crear, con software o programación específica, una regla concreta de comportamiento compatible para, por ejemplo, parametrizar una viga según un condicionante de cargas determinado o adaptar un módulo de envolvente a la intensidad cambiante de radiación solar recibida (B. Inglés, 2015).
4.1.2. Proceso de trabajo con BIM
Se deduce de lo expuesto que la creación de esta realidad virtual supone un proceso de complejidad potencialmente infinita, por lo que el planteamiento‐guía debe ser “qué” y “cómo” es razonable desarrollar la idea proyectual en cada momento. Para ello se recurre, entre otras, a una referencia propuesta en su origen por el Instituto de Arquitectos Americanos (AIA, 2008) y que ha resultado exitosa por la coherencia del planteamiento: el LoD (1), o Level of Development (nivel de desarrollo), también a veces referido como Detail (detalle). En el ejercicio profesional resulta determinante para especificar el alcance de trabajo (y con ello la responsabilidad por incumplimiento), especificando y articulando el contenido y confiabilidad del modelo BIM en cada fase. En la figura 4.02 se percibe como LoD pretende ir completando en niveles sucesivos, según necesidad y lógica de proceso, con niveles referencia 100 a 500 (y niveles intermedios según necesidad de especificación) tanto la visión gráfica
como principalmente los datos anexos al objeto y con ello sus implicaciones con el resto de sistemas (constructivos, económicos, de planificación, etc.). Como referencia general se puede asumir que el diseño arquitectónico suele limitarse a un LoD 300 (incluyendo documentación de construcción), un desarrollo ingenieril de documentación de ejecución alcanzar un LoD 400 y el facility (gestión de equipamientos) completar un LoD 500 (según país y proyecto). Fig. 4.02: esquematizado de niveles de desarrollo LoD en base a una silla. practicalbim.blogspot.com.es, visitada 03.06.2015. El Objetivo del establecimientos de estos niveles de desarrollo es: Ayudar a los equipos y clientes a especificar los entregable de BIM y tener una imagen clara de lo que deberá ser incluido
Ayudar a gestores (managers) a explicar internamente a sus equipos la información y detalle que debe desarrollarse en cada parte del proceso Aportar un estándar que pueda referenciarse en contratos y BEP (BIM
Execution Plan o Plan/compromiso de Ejecución BIM).
Con ello se acota un primer y sensible del paso en la gestión de datos, que es la definición del tipo, contenido y extensión de éstos, y que a partir de entonces estarán incluidos en el Modelo Virtual para su transmisión (y obligación de conservación funcional por agentes posteriores). Pero incluso mayor importancia tiene la correcta interpretación de los conceptos que éstos representan ya que servirán de base para desarrollos y simulaciones posteriores. Con ello se define la “interoperabilidad”, un flujo que se basa en la armonización técnica, semántica y organizativa de los datos.
Fig. 4.03: Propuesta de estructuración de información BIM.
Âllás, Roig y Vidoni, 2015.
Tal vez sea este el punto más sensible actualmente en los procesos BIM, pues los software BIM resultan sobradamente eficientes y estables cuando se ejecutan en su entorno propio (software de diseño arquitectónico, más sus extensiones o software complementario de la propia marca comercial), pero pierden fidelidad y coherencia de datos cuando cambia de plataforma. Recordando la característica fundamental del Modelo Virtual referente a aspirar a la simulación completa, se entiende que el flujo será necesariamente entre múltiples software y plataformas, en un constante ir y venir (flujo bidireccional) de información y conclusiones. De ahí la importancia de los estándares internacionales de intercambio, entre los cuales hoy día destaca IFC (Industry Foundation Classes), un referente neutro desarrollado por buildingSMART, una asociación internacional para la promoción de aplicaciones software abiertas para la industria AEC (por “Architecture, Engineering & Construction” o “Arquitectura, Ingeniería y Construcción”, término que engloba la actividad
económica global, desde el diseño inicial, su desarrollo y edificación final). En base a la evolución de este estándar (actualmente IFC4, capaz de transmitir, por ejemplo, condiciones de térmicas y acústicas vecinas en el cálculo del recinto propio) y otros ya existentes o por aparecer, pivotará la implantación y éxito de los procesos BIM (CEMCO, 2015).