INDICE COMPLETO AGRADECIMIENTOS
Trimestre 3 ‐ fase final (2 grupos, 72 alumnos en total)
5.3.6. Percepción respecto al desarrollo de competencias
Tal y como ya se expuso en el capítulo 3 en la exposición de la metodología de la presente investigación, las competencias incluidas en la encuesta resultan de un filtrado previo respecto al total de competencias transversales definidas para la titulación, es decir, se trata de una selección que por un lado elimina las competencias claramente desarrolladas con BIM y justificadas por la literatura especializada (ver 5.1.2.: Trabajo en equipo, Gestión de información, Gestión de Tecnologías de la Información y Comunicación o TIC). La selección final incorporada en la encuesta se reduce por tanto a 6 competencias con potencial significativo de beneficiarse de la metodología BIM por relacionarse con valores profesionales y/o técnicos. Fig. 5.43: Encuesta estudiantes Grado: Distribución datos COMPETENCIAS Elaboración propia.
La revisión de los datos generales del muestreo arroja una valoración media positiva. Incluso la peor valorada (Razonamiento crítico) muestra un total de 48 respuestas positivas (56%: alto, bastante alto y muy alto) contra 18 negativas (21%), con 20 respuestas neutras (23%). Fig. 5.44: Encuesta estudiantes Grado: Distribución gráfica COMPETENCIAS Elaboración propia. A destacar positivamente dos competencias transversales, “Aplicación a la Práctica” (Capacidad de aplicar los conocimientos a la práctica) y “Planificación y Organización” (Planificación y gestión del tiempo). Ambas destacan por encima de las restantes con 65 y 66 respuestas positivas (alto, bastante alto y muy alto) sobre un total 89 respuestas (74% en zona positiva, el caso de “Planificación y organización” con 24 respuestas o un 27% en valoración máxima).
La revisión de resultados del grupo contraste (Curso Experto BIM) arroja una distribución aún más positiva respecto al beneficio percibido de la metodología BIM respecto al desarrollo de competencias.
Fig. 5.45: Encuesta estudiantes Posgrado: Distribución datos COMPETENCIAS Elaboración propia. Claramente no aparecen valoraciones negativas y destaca a su vez la ya estipulada en la encuesta a alumnos de Grado, “Planificación y organización”, pero acompañada de un aumento de todas las demás competencias, en especial “Razonamiento crítico”. Fig. 5.46: Encuesta estudiantes Posgrado: Distribución gráfica COMPETENCIAS Elaboración propia.
Puede deducirse, por tanto el impacto positivo de la metodología BIM en la percepción de desarrollo de las competencias estudiadas, obedeciendo la variación probablemente a enfoques muy distintos por parte de los estudiantes de Grado (en formación aún básica y en general sin experiencia profesional) respecto a los de Posgrado (profesionales que buscan una herramienta de desarrollo específica).
Volviendo por tanto a los estudiantes de Grado, objeto del presente estudio, se finaliza la revisión de datos con el análisis pormenorizado de las dos competencias destacadas en base al conocimiento BIM de los encuestados: “Planificación y Organización” y “Aplicación a la práctica”.
Respecto a la competencia “Planificación y Organización”, se constata que la percepción respecto al desarrollo de esta competencia mejora gradualmente según se adquieren destreza en el uso de BIM. Fig. 5.47: Encuesta estudiantes Grado: Distribución datos competencia: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN Elaboración propia. Aunque cuantitativamente el número de respuestas de “buen conocimiento BIM” es menor, la distribución de valoraciones claramente es ascendente, desde nulas respuesta bajas hasta culminar en las percepciones más positivas respecto a esta competencia en concreto.
Fig. 5.48: Encuesta estudiantes Grado: Distribución gráfica competencia: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN Elaboración propia.
Respecto a la competencia “Aplicación a la práctica”, los datos arrojan mayor contundencia a la hora de valorar en positivo su desarrollo con BIM, pero las valoraciones positivas se concentran en las franjas “alto” y “bastante alto”, por lo que transmiten que no existe idéntico entusiasmo que el descrito en la competencia anterior. Fig. 5.49: Encuesta estudiantes Grado: Distribución datos competencia: APLICACIÓN A LA PRÁCTICA Elaboración propia.
La distribución de respuestas por grados de conocimiento en cambio vuelve a confirmar que es una percepción creciente, es decir, el avance en el conocimiento de los procesos y herramientas BIM amplía la valoración positiva respecto al desarrollo de la competencia. Fig. 5.50: Encuesta estudiantes Grado: Distribución gráfica competencia: APLICACIÓN A LA PRÁCTICA Elaboración propia. 5.3.7. Conclusiones preliminares
En resumen los datos parecen indicar que por parte de los estudiantes se percibe una predisposición general positiva respecto a la incorporación de la metodología BIM en su formación académica. Tanto si es por la estimulación o responsabilidad que les supone adoptar un medio de inminente implantación en el ejercicio profesional (pregunta 2.), como si es por las características intrínsecas de las herramientas BIM y sus procesos, la encuesta muestra un clara “Motivación” respecto al uso en su formación académica. Asimismo a la hora de optar entre los diferentes recursos y formatos docentes, es interesante tener en cuenta la percepción positiva (y creciente con su uso) del “Aprendizaje Integrado” que los estudiantes perciben en el uso de la metodología BIM.
Un amenaza clara en cambio se detecta en la fuerte percepción de constituir un medio “complejo” en el que desarrollar su formación, cuestión que el diseño de la implantación por tanto debe tenerse muy en cuenta. Compensado en parte por una fuerte percepción positiva respecto al “Beneficio formación / esfuerzo” que les supone el trabajo con BIM, no obstante la implantación debe gestionar con cuidado este potencial motivador inicial inherente para evitar el rechazo por exceso de complejidad o intensidad.
Las conclusiones respecto al desarrollo competencial se circunscriben a las seis competencias transversales analizadas, y siendo en general positivas, destacan en la percepción de desarrollo de “Aplicación a la práctica” y “Planificación y Organización”. Teniendo en cuenta esta valoración, se puede establecer, en principio, que la metodología BIM configura un recurso docente que promueve las mencionadas competencias, y por tanto recomendable su inclusión en el diseño y planificación de materias para este cometido (según competencias marcadas en cada ficha de materia).