CAPITULO 3. La Responsabilidad Social de la Empresa
3.1. El papel de la empresas en la Sociedad Internacional
El desarrollo de la responsabilidad social de la empresa es una iniciativa que constituye el centro del debate sobre cuál debe ser el papel de la empresa en la sociedad internacional. Como se ha expuesto en el primer capítulo, se atribuye a la globalización y a la transnacionalización de la actividad empresarial parte de la responsabilidad sobre los riesgos sociales y medioambientales a los que se enfrenta la sociedad, como la exclusión social, la extensión de las desigualdades sociales, la violación de los derechos humanos o la degradación medioambiental.42
En los últimos quince años, ha surgido en el marco empresarial global una serie de propuestas o instrumentos, ya sean normas evaluadoras, estándares sobre conducta, códigos de actuación, buenas prácticas, instrumentos de certificación y de transparencia, y rendición de cuentas43, que tienen como objetivo dotar al sector privado de medidas de control y gestión de los riesgos sociales y medioambientales que genera su actividad. El propio sector empresarial ha denominado a estas iniciativas «políticas de responsabilidad social de la empresa».
42 No obstante, como se ha explicado en el capítulo anterior, esa responsabilidad es compartida con los
gobiernos de los principales países occidentales, que han favorecido los procesos de liberalización de la economía global (Strange, 1996).
43 El término inglés accountability se puede traducir en español como «rendición de cuentas». Somos
conscientes de que esta traducción no es exacta, dado que el término inglés incluye aspectos de responsabilidad empresarial que no contempla la expresión en español.
Uno de los problemas que generan más discusión en el análisis sobre el desarrollo de la RSE en el contexto global es el propio concepto. El debate teórico ha dedicado mucho tiempo ha discutir sobre su aproximación hermenéutica.44 Básicamente, dos ideas han acabado convergiendo como dos claves de lectura: responsabilidad y sostenibilidad.
En general, las empresas en sus estrategias internas han adoptado de forma generalizada la RSE; mientras que en el marco intergubernamental se prefiere hablar de sostenibilidad. Como afirma Lozano (2005:42): «Ambas hacen que dirijamos nuestro mirada hacia una misma problemática, aunque desde perspectivas distintas, a la vez convergentes y complementarias. Mientras que la RSE parte de una consideración de las empresas como actores individuales y se plantea el impacto de sus actuaciones en el entorno social y medioambiental, la sostenibilidad parte de un discurso más global (propio de los gobiernos y de algunos movimientos sociales) y, desde un análisis más atento a la realidad de un entorno al mismo tiempo global y local, se plantea cómo contribuyen los diversos actores especialmente las empresas».
Sin embargo, es conveniente reconocer que ninguna definición es autosuficiente, en la medida en que ambos términos tienen un fuerte componente a la vez heurístico y hermenéutico, dado que a través de conceptos como RSE o sostenibilidad se debate sobre uno de los retos fundamentales de la sociedad internacional a principios del siglo XXI: definir el papel de la empresa y su contribución a la sociedad.
Este trabajo de investigación se centra en el análisis de la RSE45 porque el enfoque de atención se dirige hacia la autoridad de las empresas en la economía política contemporánea, ejercida a través de iniciativas de autorregulación que las propias empresas adoptan, sin someterse al control legal de las autoridades
44 Como afirma Lozano (2006: 40), en el tema de la RSE existen problemas de ambigüedad en el uso de los
términos más convenientes.
45 Esta relación entre Responsabilidad Social de la Empresa y Sostenibilidad se va a ir encontrando a lo largo
de las diferentes reflexiones en todo el trabajo. No obstante, se pone el centro de atención en el papel de las empresas, el concepto de RSE es más adecuado pues considera el papel de las empresas en sus actuaciones en el entorno social y medioambiental. Para analizar en profundidad este aspecto, véase Lozano (2005).
públicas, y que agrupan bajo la expresión de «políticas de RSE». Teniendo en cuenta estas premisas, se elaborará una aproximación a la noción de RSE partiendo de las definiciones elaboradas por las tres instituciones que han liderado el desarrollo de estas iniciativas. Se trata, en primer lugar, de una organización interempresarial que, con el tiempo, se ha consolidado como la portavoz del sector privado en este tema, el World Business Council for
Sustainable Development (WBCSD); en segundo lugar, se presenta la definición
del organismo internacional que ha impulsado y liderado este tema en el ámbito intergubernamental, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y en tercer lugar, se analiza la reflexiones de la organización internacional regional que ha adoptado el papel más activo en la promoción de la RSE, la Unión Europea, sobretodo a través del papel de la Comisión Europea (CE).
El World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) define la RSE como «el compromiso por parte de las empresas en contribuir al desarrollo sostenible, trabajando con sus empleados, las familias de éstos, las comunidades locales y la sociedad en la mejora de la calidad de vida» (Holmes y Watts, 2000). De esta forma, se incorpora la RSE como la aportación de las empresas al Desarrollo Sostenible. El WBCSD considera la RSE como un concepto fundamental, comparable a las ideas de «libertad» e «igualdad». La responsabilidad social de la empresa varía según el contexto histórico. En este sentido, el desarrollo del mercado global ha comportado cambios en la amplitud de dicha responsabilidad frente a la sociedad, y en el papel de la empresa como «empresa ciudadana»46. La RSE ha dejado de ser una simple ecuación de beneficio económico, de reconocimiento de las reglas del mercado y del marco legal o de filantropía –como había sido definida en la etapa previa a la globalización– para convertirse en un nuevo marco del compromiso de la empresa con la sociedad y las comunidades en las que desarrolla su actividad (Holliday et
al., 2002: 103).
46 El concepto de «empresa ciudadana» también ha sido utilizado por algunas empresas y organizaciones
internacionales, como Naciones Unidas, para referirse al concepto de RSE. En general, esta terminología se utiliza más en el contexto americano. Véase Lozano, 2001..
El WBCSD apunta que la RSE incluye un amplio espectro de temas, como rendición de cuentas, transparencia, derechos humanos, gobierno corporativo, códigos de conducta, condiciones laborales, gestión y diálogo con los partes interesadas, desarrollo sostenible, comercio justo, inversión en la comunidad y buenas prácticas laborales, entre otros, que deben incorporarse en la gestión empresarial, en los llamados valores de base y en las estrategias para dirigir sus actuaciones en todo el planeta (Holliday et al., 2002: 107).
Tal como se ha señalado más arriba, otro de los protagonistas internacionales de referencia en el desarrollo de la noción de RSE es la ONU, cuya iniciativa toma el nombre de «UN Global Compact». Éste considera que «la responsabilidad de la empresa ciudadana es la aportación por parte de las empresas de las soluciones a los retos generados por la globalización».47 De esta forma, el sector privado se adhiere a un instrumento voluntario, en partenariado con otros actores sociales interesados en la actividad empresarial, para conseguir un «desarrollo de la economía global más sostenible e inclusivo».
En 1999, el secretario general de Naciones Unidas creó esta iniciativa de adhesión voluntaria, dirigida principalmente a la comunidad empresarial48, para que las empresas asumiesen políticas de derechos humanos, derechos laborales, respeto al medioambiente, y a fin de evitar la corrupción en las actividades empresariales. El decálogo de principios de la UN Global Compact es el siguiente:
1. Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos fundamentales, reconocidos internacionalmente, dentro de su ámbito de influencia.
2. Las empresas deben asegurarse de que sus empresas no son cómplices en la vulneración de los derechos humanos.
3. Las empresas deben apoyar la libertad de afiliación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
47 Véase < http://www.unglobalcompact.org/AboutTheGC/index.html> 4/7/2006.
48 Aunque UN Global Compact está dirigida a la comunidad empresarial, se trata de una iniciativa
multisatekholder, a la cual, también se pueden adherir otros agentes sociales, como gobiernos,
4. Las empresas deben apoyar la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción.
5. Las empresas deben apoyar la erradicación del trabajo infantil.
6. Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación.
7. Las empresas deberán mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente.
8. Las empresas deben fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental.
9. Las empresas deben favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente.
10. Las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluidas la extorsión y el soborno.
La actuación empresarial se basa en valores de responsabilidad, rendición de cuentas y transparencia, y repercute en el propio interés de las empresas.
En tercer lugar, una de las definiciones de RSE que ha sido más aceptada por los agentes sociales en el marco europeo es la que presentó la Comisión Europea (2001) en el Libro Verde: Fomentar un marco europeo para la responsabilidad
social de las empresas. Según esta publicación, la RSE es «la integración
voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores». Posteriormente, la misma Comisión Europea, en un nuevo documento oficial (Comunicación relativa a la responsabilidad social de las
empresas: una contribución empresarial al desarrollo sostenible), que vio la luz en
julio de 2002, amplió el concepto:
1. Consiste en un comportamiento que las empresas adoptan voluntariamente, más allá de sus obligaciones jurídicas y del marco legal, dado que se considera que redunda a largo plazo en su propio interés. 2. Está intrínsecamente vinculado al concepto de «desarrollo sostenible» y a
sus operaciones las consecuencias económicas, sociales y medioambientales de sus actividades.
3. No es algo que la empresa pueda añadir de manera optativa a sus actividades principales, sino que es una responsabilidad que afecta a su propia gestión.
Evidentemente, las definiciones expuestas más arriba tienen muchos puntos en común. Las tres organizaciones (WBCSD, ONU y CE) coinciden en señalar tres aspectos fundamentales: 1) la RSE ha surgido como consecuencia de la globalización económica; 2) la RSE constituye la aportación voluntaria empresarial al Desarrollo Sostenible, y 3) la RSE es una iniciativa de desarrollo facultativo, que va más allá de los marcos legislativos nacionales y del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes.
En el contexto global, la RSE constituye la aportación del sector privado a la promoción del Desarrollo Sostenible, de forma paralela al papel que puede adoptar cada uno de los agentes sociales –las empresas, los gobiernos, la sociedad civil, los movimientos sociales, las organizaciones internacionales– en su promoción. La RSE contribuye al objetivo común del Desarrollo Sostenible. De esta forma, las empresas se incorporan junto con la sociedad civil, los movimientos sociales, las organizaciones internacionales y los gobiernos a conseguir este objetivo común. La incorporación de valores y políticas de RSE en el marco de la gestión empresarial representa un cambio fundamental en la cultura empresarial: la empresa se ha incorporado de forma paralela a los demás agentes sociales al Desarrollo Sostenible incorporando nuevos valores y modelos de comportamiento, de rendición de cuentas y una nueva relación de responsabilidad entre la empresa y la sociedad.
Gráfico 2. La aportación de los difentes actores al Desarrollo Sostenible Empresas RSE Gobiernos Sociedad civil Políticas Democracia Públicas cosmopolita Regulación Desarrollo Sostenible Gobernanza Mediación Campañas Promoción Partenariado Organizaciones Movimientos Internacionales sociales
Cada uno de los agentes sociales puede adoptar diferentes estrategías en relación al Desarrollo Sostenible: los gobiernos adoptan políticas públicas, marcos normativos y liderar por ejemplo en el desarrollo de un comportamiento responsable y sostenible; la sociedad civil contribuye con los valores de democracia cosmopolíta y promueve los nuevos valores sociales de responsabilidad y sostenibilidad; los movimientos sociales adoptan proyectos concretos, campañas públicas, campañas de presión y partenaridos; y las organizaciones internacionales aportan marcos de promoción, mediación y gobernanza. La gobernanza global se vincula así al Desarrollo Sostenible, a la cúal se incorpora la acción empresarial con las políticas de RSE.
La hipótesis de este trabajo es que la RSE es una forma de gobernanza global que se ha desarrollado en el contexto internacional en los últimos quince años, bajo el impulso liderado por las empresas transnacionales, como forma de autorregulación empresarial para gestionar los riesgos sociales y medioambientales que ha generado la actividad empresarial. Las empresas han ido adoptando medidas concretas de autorregulación como iniciativa privada de gobernanza global, para complementar algunos de los déficits generados por la globalización en el marco del Estado de bienestar y avanzarse a nuevas formas de regulación pública, incorporándose al movimiento del Desarrollo Sostenible. La RSE es básicamente un iniciativa basada en la autorregulación del sector empresarial. Son las propias empresas, en cooperación con organizaciones empresariales, organismos técnicos y organizaciones internacionales, las que regulan sus actividades, a través de instrumentos y mecanismos de gestión empresarial, certificación, autoevaluación, transparencia o rendición de cuentas. Durante la última década, en la que se ha ido definiendo la RSE y cómo ésta debía tomar forma, las empresas han hecho valer su influencia para que los gobiernos no adoptasen medias de regulación en relación con este tema.