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Elementos que sustentan las opiniones

In document 5. ANTOLOGÍA OP (página 148-152)

La Encuesta de Opinión

C) F ASE DE EVALUACIÓN

2. Marco teórico

3.2 Elementos que sustentan las opiniones

A continuación se muestran los hallazgos de las entrevistas de fondo, mismos que permitieron vislumbrar las aristas del tema así como los motivos que llevan a las mujeres a tomar una u otra postura.

La pregunta que se llevó a cabo fue: está a favor o en contra (muy o algo) de que se

legalice el aborto en México. Con respecto a la pregunta, vale la pena remarcar que el

cuestionamiento gira en torno a si se está a favor o en contra de la legalización del aborto, dejando a un lado el tema del aborto per se. El planteamiento de la pregunta es el adecuado si se considera que ninguna mujer desea tener un aborto, aun si el

contexto y determinadas circunstancias, como son los embarazos no deseados y las condiciones adversas para la crianza, llevan a algunas mujeres a optar por ese camino.

Si bien la pregunta sienta las bases para debatir los beneficios y perjuicios de la legalización, el contenido de las opiniones gira en torno a la posición que se tiene con respecto al aborto en sí mismo y a las aristas que presenta el tema, siendo la

legalización tan sólo una de ellas. Asimismo, dado que las personas esperan que el sistema legal se apegue a sus valores y creencias, las opiniones sobre la legalización, en la mayoría de los casos, son tan sólo una extensión de la postura con respecto al aborto. Sin embargo, en las entrevistas que se llevaron a cabo se encuentran

excepciones, como el caso de Mirtha, mujer casada de clase media alta que es ama de casa y madre de dos hijas. Ella lleva a cabo una reflexión sobre los beneficios de la legalización, independientemente de que esto contradiga su postura original. “Yo estoy en contra de que se legalice... Lo malo es que se llevan a cabo en malas condiciones. La ventaja es que habría mejores abortos, pero más.” Sin embargo, esto no fue lo que se encontró en la mayoría de los casos.

A diferencia de otros temas donde a lo largo de las entrevistas se modifica la postura original, en el tema del aborto las mujeres muestran posturas definidas desde un principio. Así, las conversaciones giran en su mayoría en torno a los argumentos que justifican cualquiera de las dos posturas. Los principales elementos que se encuentran en las opiniones están relacionados con los siguientes elementos: la definición moral del embrión, la definición de personalidad, la responsabilidad que implica el ser madre y las dificultades en la crianza de los hijos.

Con respecto a la definición de persona humana y a la definición moral del embrión, uno de los hallazgos es que las personas que se oponen de manera más firme a la legalización tienden a no diferenciar entre el estatus moral del embrión y el de una persona. Así, por ejemplo, Elisa, de 26 años, que estudió computación e ingresó a la fuerza laboral tras la muerte de su padre, considera que la vida es lo más importante:

149 “Si la vida de la madre está en peligro sí (se debe permitir el aborto). En caso de

violación, depende. Imagínate que tú hubieras sido ese producto y mereces vivir

también. Es cuestión de platicar con la persona y que se pusiera en lugar de ese bebé y (preguntarle) qué sentiría.” Asimismo, está el caso de Jeanine, ama de casa de 55 años de clase media alta y madre de dos hijas, que considera que el aborto es equivalente a matar a una persona: “No estoy a favor de la legalización ni del aborto ni de nada que sea matar; nadie tiene derecho a acabar con la vida de nadie y eso (el aborto) es

matar.” Si bien no se puede generalizar con base en dos entrevistas, resultó interesante que, para ambas mujeres, la vida humana tiene un valor sagrado desde su concepción hasta su fin, ya que ambas se oponen también a la pena de muerte. A la vez, las dos tienen valores religiosos muy arraigados, además de asistir con frecuencia a servicios religiosos, lo cual coincide con los hallazgos de Cook.

A diferencia de los casos anteriores, las mujeres que están a favor de la legalización del aborto o que se oponen, pero de manera menos radical, muestran su preocupación por la actitud irresponsable de las futuras madres, la falta de un ambiente propicio para la crianza, así como el problema de salud pública derivado de los abortos clandestinos. Por ejemplo, Norma, de 38 años, que estudió una carrera técnica y es madre soltera de un niño, considera que ahora que hay más posibilidades de planificar cuántos hijos se quiere tener, las mujeres deberían ser más responsables y no lo contrario, como ella cree que ha ocurrido. “Yo estoy en contra. ¿Por qué ahora que estamos más liberadas y que existen tantas cosas para que se cuiden debe existir eso (el aborto)?” Asimismo, está el caso de Dolores, de 25 años y psicóloga de una primaria, quien está a favor del aborto y mostró una gran preocupación por el sufrimiento en el que incurren los niños que nacen en condiciones adversas. El argumento que sustenta su opinión tiene un vínculo estrecho con las experiencias obtenidas en su profesión. “Se evitaría mucho abandono y maltrato a menores; se evitarían problemas con los niños.”

Otro elemento que vale la pena resaltar es que las entrevistas muestran que la gran mayoría de las mujeres que están en contra de la legalización del aborto consideran que debe haber, no obstante, excepciones. Al respecto, una encuesta llevada a cabo en el Distrito Federal por el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) y la Red por la Salud de las Mujeres confirma este hallazgo, al profundizar más sobre los motivos que ameritan excepción. La encuesta muestra que el 42% estuvo a favor de mantener la prohibición pero con excepciones; el 62% consideró necesario el aborto si es producto de una violación; 59% si la vida de la madre está en peligro y 47% si el producto presenta malformaciones.[4]

Con respecto a lo anterior, se puede decir que muchas de estas excepciones provienen de experiencias personales o de situaciones en las que las mujeres prevén que ellas mismas se podrían encontrar. Así, está el caso de Maricarmen, de 23 años, quien estudió hasta secundaria y ahora trabaja en una fábrica. Ella estaba en contra del aborto; sin embargo, a raíz de que tuvo una hija con síndrome de Down, cambió de opinión. “Depende de la situación; si el producto viene mal es mejor el legrado. Tuve una niña con síndrome de Down… me comunicaron después de 5 años. Era mejor porque no estaría sufriendo porque todo mundo la rechaza; prefiero que Dios me la recogiera en otra situación a que todo el mundo te la esté mal-viendo.” Así, además del impacto que tiene la experiencia personal, se percibe que el interés propio puede influir en los valores y las creencias.

En lo que respecta estrictamente a la legalización, existen argumentos como el de Rosi, de 58 años y divorciada, que se dedica a dar clases de actividades manuales. Ella cree que la legalización no aumentaría las cifras. “Es un secreto a voces que se está

haciendo, solamente (que siendo legal) sería mas seguro para la mujer”. Mientras tanto, las mujeres que se oponen muestran una preocupación porque suponen que al

151 irresponsabilidad en las mujeres. Un ejemplo de ello es Asunción, viuda de 48 años, quien se mostró en contra: “Si no, cuántas se embarazan y es más fácil abortar”. La contraposición de estos argumentos radica en la manera en la que se concibe el sistema legal y el impacto que éste tiene sobre la conducta. En el primer caso, se cree que la prohibición legal no es un impedimento para que se lleven a cabo abortos clandestinos en condiciones adversas, por lo que legalizarlo solamente traería

beneficios. Mientras tanto, el argumento que se opone a la legalización considera que la prohibición legal inhibe esta práctica.

Como se ve, las entrevistas sirven para entender cuáles son, en un plano

argumentativo, los elementos que le dan sustento a las opiniones de las mujeres. A continuación se exponen los resultados del análisis cuantitativo. Éste utiliza un modelo de regresión logística que se lleva a cabo para sondear la relación entre variables — principalmente sociodemográficas, como son la religión y la clase social— sobre la postura frente a la legalización del aborto.

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