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1.3 EMERGENCIA DEL MOVIMIENTO SOCIAL URBANO.

El desarrollo urbano capitalista como contexto para la emergencia de los

1.3 EMERGENCIA DEL MOVIMIENTO SOCIAL URBANO.

“La vida es el caso de emergencia más extremo, de hecho, la noción de emergencia fue concebida por biólogos que buscaban la razón por la que ciertos aspectos de los organismos vivos surgen como fenómenos imprevisibles de autoorganización colectiva. En los fenómenos emergentes, de manera colectiva y espontánea, la materia adquiere una propiedad o una preferencia de organización completamente innovadora, que no es deducible de las leyes físicas de las que emerge el nuevo estado o fase”29

Esta situación urbana de precariedad y falta de habitabilidad en los barrios por una parte, y por otra de especulación y descontrol urbanístico, provocó una serie de reacciones críticas por parte de los vecinos y vecinas de estos barrios y de los entornos culturales y profesionales, que se materializaron en una serie de prácticas que pretendían la transformación urbana teniendo en cuenta las cuestiones y mejoras sociales. Estas prácticas, que podemos ya califi car de prácticas sociales urbanas, serán de crítica, resistencia, alternativa y propuesta. Fue precisamente en los barrios periféricos, o centrales pero marginales, es decir, en las zonas más afectadas por los défi cits urbanísticos, la especulación, el desarrollismo y el caos, donde surge en primer lugar el movimiento popular30. Por lo tanto, una

de las problemáticas de los barrios era sin duda el urbanismo, junto con el problema de la vivienda, la carestía de la vida, la enseñanza o el transporte.

“Podemos decir que es frente al caos urbanístico y la especulación inmobiliaria que se articula el movimiento ciudadano en Barcelona. Existía una necesidad de acción colectiva, de organización y de movilización para modifi car la realidad urbana, social y política. Por lo tanto, el proceso de desarrollo urbano capitalista supuso el contexto para la emergencia de los movimientos sociales urbanos”31

28 Busquets, Joan. Op. Cit. Pp. 340.

29 Laughlin, Robert B. Un Universo diferente. La reinvención de la física en la edad de la emergencia.Katz. Buenos Aires, 2007, citado en “Cultura Emergente (I): Defi niciones”, [http://cinemabierto.blogspot.com.es/2012/06/cultura-emergente-i-defi niciones. html]

30 El movimiento popular pasó a llamarse movimiento ciudadano conforme las personas fueron adquiriendo conciencia de sus derechos como ciudadanos.

31 Bordetas Jiménez, I; Sánchez Sorribes, A. “El moviment veïnal en (la) transició, 1974-1979”. En Molinero, C; Ysàs, P (Coords.). Construint la ciutat democràtica. El moviment veïnal durant el tardofranquisme i la transició. Icaria editorial, s.a. Barcelona, 2010.

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Además este movimiento en los barrios es apoyado por una crítica al urbanismo ofi cial desde los colegios profesionales, desde el ámbito intelectual, desde los medios de comunicación y desde los centros de estudios, que conformaron toda una movilización social. Existía por lo tanto una vinculación entre las demandas socio urbanas, los equipamientos, los servicios o el espacio público; la crítica cultural del urbanismo especulativo y segregacionista; y las reivindicaciones democráticas locales, derecho de asociación, descentralización o participación (Borja, 2010)

Los movimientos sociales urbanos en Barcelona surgen como reacción a la situación política, social y urbana con el objetivo de mejorar y construir la ciudad de manera participativa y/o de participar en la construcción del entorno urbano. Existía en Barcelona un desfase entre las necesidades sociales y las condiciones de vida urbana, también existía un desfase entre la política especulativa y las administraciones locales y, por último, los partidos de izquierdas, todavía en la clandestinidad, tenían mucho peso al frente del movimiento popular32. La oposición

política al régimen franquista, vio la posibilidad de extender su lucha y despertar conciencias en el marco más amplio y cotidiano de los barrios (Domingo-Bonet, 1998). Dentro de los MSU, el movimiento vecinal tuvo gran importancia y los partidos ilegalizados encontraron en este movimiento una plataforma de acción en los barrios y concienciación de las clases populares. Por lo tanto, el MSU se consolida como crítica a la situación urbanística y como forma de oposición directa al sistema totalitario. En este sentido, este movimiento signifi có también un espacio de generación de una cultura democrática para una población que venía de una dictadura de más de cuarenta años. En ese momento se construyeron y difundieron valores alternativos considerando los derechos sociales de toda la población, sobre todo de la población obrera y fundamentalmente inmigrada de los barrios populares. También se construyeron valores alternativos en base a una crítica al sistema capitalista que tenían que ver con la solidaridad, la defensa de lo común y la lucha por las libertades democráticas. Se va conformando por lo tanto una cultura crítica y propositiva que hace que se desarrollen unos valores cívicos y un movimiento ciudadano que resiste al modelo desarrollista y reivindica su derecho a la ciudad (Borja, 2004). Es así como el ciudadano se “hace” sujeto activo ejerciendo o reclamando sus derechos de libertad e igualdad33.

32 Jordi Borja presenta estas características como las necesarias para la emergencia de los movimientos sociales urbanos. Borja, Jordi. Qué son las asociaciones de vecinos. Biblioteca de divulgación política. La Gaya Ciencia, Barcelona, 1977

33 Borja, Jordi. La ciudad conquistada. Alianza Editorial, S.A. Madrid, 2003. P.121

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Un ejemplo paradigmático en este sentido es la experiencia vivida en el barrio de Canyelles o Guineueta Vella34 a principios

de los años setenta, el cual, gracias a la emergencia y articulación del movimiento social urbano, pasa de ser un barrio condenado a ser producto del sistema capitalista, sufrir la especulación y el desplazamiento de su población autóctona, a un barrio defendido y entendido por sus habitantes como un bien social y de uso35.

Los vecinos del barrio de la Guineueta Vella vivían entonces en condiciones infrahumanas, sin agua corriente, con humedades y falta de servicios públicos, lo que causaba la existencia de ratas y suciedad. Esto unido a las malas condiciones de las viviendas36 signifi caba un foco de enfermedades. Esta situación

se agravaba teniendo en cuenta el contexto político que se vivía en aquel momento. Después de la guerra civil se habían cerrado todas las entidades públicas destinadas a defender los intereses de los ciudadanos. Además la supresión de las libertades políticas signifi có la paralización de las actividades colectivas. Durante cuarenta años la calle estuvo en manos de la administración y del gran capital, constituyendo un inmenso almacén de la fuerza de trabajo, es decir del trabajo productivo, y no atendiendo, por lo tanto, a las cuestiones urbanas y arquitectónicas que afectaban al trabajo reproductivo y las necesidades de la vida cotidiana. Ante esta situación, las clases populares que eran las que vivían en los barrios con estas características eran las más afectadas pues eran las que tenían menos capacidad de respuesta. Este tipo de barrios o asentamientos periféricos tenían los inconvenientes tanto de la vida rural como de la vida urbana. Uno de los problemas fundamentales que existía entre los vecinos era la desconfi anza,

34 Los vecinos expropiados de la Guineueta Vella debido al trazado del II Cinturón de ronda, tuvieron que trasladarse a vivir al Polígono de Canyelles.

35 Información extraída del documental sobre el barrio de Canyelles: Blasi, Ernest.

Barrio 1976-1977. Ajuntament de Barcelona. Districte de Nou Barris. Barcelona: Associació de Veïns de Canyelles. Barcelona, 2008. Y de la publicación: Ajuntament de Barcelona.

El polígon de Canyelles. L’últim barri construït de Barcelona. Ajuntament de Barcelona. Àrea de serveis socials. Barcelona, 1981

36 En las viviendas, las cocinas eran pequeñas e incomodas y en muchas ocasiones se compartían con los vecinos

Fig. 1-11_ Proyección del II Cinturón a su paso por Nou Barris, atravesando la Guineueta y polígono de Canyelles.

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la falta de unión y la individualidad. Un vecino del barrio comentaba en este sentido: “Éramos muchos vecinos pero mirábamos por los intereses propios, no por los colectivos, tal vez por la desconfi anza” (…) “Faltaba la unión de los vecinos”37

Este tipo de barrios permanecieron olvidados hasta que entraron en juego la especulación del suelo y otras operaciones comerciales. En 1970 el Ayuntamiento de Barcelona decide la apertura del II Cinturón de Ronda siguiendo los planes de la “Gran Barcelona” del alcalde J.M. Porcioles38. El Plan

Parcial de la zona preveía el paso del II Cinturón de Ronda y la construcción del polígono de Canyelles, lo que afectaba a muchos de los vecinos de la Guineueta Vella. Se trataba de una gran operación especulativa que benefi ciaba a las grandes empresas vinculadas al Ayuntamiento a costa de las clases populares y los pequeños propietarios. La comunicación por parte del Ayuntamiento que se les hizo a los vecinos para informarles de esta operación fue clara y concisa: “Para mayor gloria de la ciudad, todos los vecinos deben abandonar tan insalubre barrio”39. El objetivo del Ayuntamiento era expropiar a todas las personas que vivían en el barrio afectados por el II Cinturón y, por la construcción del conjunto residencial Polígono de Canyelles, previsto para alojar a los barraquistas. Los vecinos se trasladarían a unos pisos en Ciutat Meridiana40.

Sin embargo, algunos de los vecinos afectados, no contentos con la situación, se empezaron a reunir para dar una respuesta colectiva a los agravios del Ayuntamiento. Las reuniones se hacían en casas particulares antes de conseguir un local. Más adelante se creó la Asociación de Vecinos de Canyelles41 con

el objetivo de defender los intereses ciudadanos frente a la especulación. Ésta supuso un amplio movimiento de solidaridad ciudadana en la que el problema de unos cuantos se convertía en el problema de un barrio y éste, en el problema de una ciudad. Dicha asociación creó una ofi cina de información y asesoramiento a los vecinos sobre posibles problemas con el Ayuntamiento tales como: “Cómo y cuándo conseguir un piso”;

37 Entrevista realizada a un vecino del barrio. En Blasi, Ernest. Barrio 1976- 1977. Ajuntament de Barcelona. Districte de Nou Barris. Barcelona: Associació de Veïns de Canyelles. Barcelona, 2008

38 El desarrollismo urbano que caracterizó el mandato de J.M. Porcioles pretendía recuperar la idea de la Gran Barcelona, proyectándose al exterior siendo la sede de ferias y congresos. La ciudad creció mucho y muy rápidamente, absorbiendo la población que venía del resto de España. Se construyeron multitud de bloques de pisos y polígonos de vivienda en la periferia con tal de evitar la formación de núcleos de barracas.

39 Blasi, Ernest. Barrio 1976-1977. Ajuntament de Barcelona. Districte de Nou Barris. Barcelona: Associació de Veïns de Canyelles. Barcelona, 2008

40 Los vecinos debían irse con el dinero recibido, a vivir a otros barrios. Sin embargo, el dinero no era sufi ciente para adquirir una nueva vivienda.

41 La AVV de Canyelles estaba formada por la Presidenta, el Vicepresidente, la junta y un abogado asesor. La junta se reunía una vez a la semana para examinar y discutir los problemas del barrio y buscar soluciones que luego llevarían a la Asamblea, máxima soberana, donde se decidían todos los problemas. En la AVV funcionaban las vocalías de Urbanismo, Sanidad, Enseñanza y Recreativa.

Fig. 1-12_ Polígono de Canyelles.

Fig. 1-13_ Niños jugando en el “espacio público” del polígono de Canyelles.

Fig. 1-14_ El II Cinturón de Ronda a su paso por Nou Barris.

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“Facilidades especiales para jubilados o familias numerosas”; “Recursos posibles frente a una expropiación o embargo”; “Problemas relacionados con la tributación”; “Formas de exigir reparaciones”; “Indemnizaciones, o derechos tras una expropiación”. La ofi cina signifi có un primer paso para los vecinos y vecinas del barrio hacia la conquista de la ciudadanía, desarrollando un sentido de identidad y pertenencia al barrio donde se desenvolvían con responsabilidad, derechos y obligaciones. La consolidación de la asociación de vecinos en el barrio supuso la oportunidad de participar en los problemas de manera colectiva, aprender a mirar el barrio en su conjunto, y no solamente en lo más inmediato, y entender “la cultura” de manera holística, como un conjunto que incorporaba la sanidad, la enseñanza y el urbanismo, junto a las prácticas culturales catalanas como la lengua, el baile o las fi estas.

A nivel urbano, primeramente los vecinos consiguieron que se les reconociera el derecho a quedarse en su barrio y obtener una de las nuevas viviendas que se iban a construir en el polígono de Canyelles. El Ayuntamiento, bajo la presión de la Asociación de Vecinos, se vio obligado a modifi car el plan de urbanización primitivo y a construir vivienda social para los vecinos del barrio. En este sentido, para evitar la mala construcción de las viviendas y futuros desperfectos, se exigió al Ayuntamiento la creación de una comisión de inspección de las obras42. Más adelante, la lucha se centró en que el barrio no

fuera una ciudad dormitorio, sino que tuviera los equipamientos culturales, educativos, sociales y sanitarios necesarios. Otra de las reivindicaciones que consiguieron es que el barrio no estuviera separado del resto de la ciudad a causa del segundo cinturón de Ronda tal y como estaba planeado y que este fuera subterráneo.

En tan sólo dos años, de 1971 a 1973, se consiguió la participación y la implicación en el movimiento social urbano de todos los vecinos y vecinas del barrio, el 99% de los vecinos del barrio pertenecían a la AVV, además de un tipo de organización y formas de lucha paradigmáticas en relación a otros barrios de la ciudad. Todo se decidía en asambleas donde participaban los vecinos, llegando éstos casi a la autogestión del barrio. Existe por lo tanto una evolución signifi cativa del barrio a partir del trabajo colectivo de los vecinos por medio de la Asociación, consiguiendo no solo las mejoras urbanas reivindicadas, sino además, conformando ciertos espacios de decisión y control en cuanto a la transformación del barrio. La unión entre las personas frente a un confl icto, la organización y el trabajo colectivo hicieron posible esta transformación.

42 Este tema se abordará en profundidad en el apartado sobre Comisiones de Control (II.1.4)

Fig. 1-15_ “Volem Cinturó cobert”. Cartel de algunas asociacones de Nou Barris convocando una manifestación en contra de la incomunicación, la polución y el ruido que provocaría la via de circulación descubierta.

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“Fou l´únic cas on tots els habitants del barri pertanyien a l´Associació de Veïns que s´organitzà precisamente per a lluitar contra el Pla Parcial de la zona (construcción del II Cinturó de Ronda i del Polígon Canyelles). La principal motivación d´aconseguir un pis al mateix barri i unes indemnitzacions justes per l´enderrocament i les expropiacions, va derivar poc a poc en l´exigència de tota una gamma de serveis i equipaments de primera necessitat. D´una manera lenta el procés s´encaminà cap a un model d´autogestió que tingué els seus pros i contres (…)”43

1.4- EL BARRIO COMO ÁMBITO DE ACTUACIÓN