Marco teórico
2. Enfoques teóricos conceptuales de la participación
Existen diferentes enfoques teóricos conceptuales sobre el tema de la participación en la educación, pues como menciona Marta Arango: “en la última década el término participación ha sido usado con exageración, y por ello ha llegado a adquirir significados y conceptualizaciones muy diversas” (1990: 5). En este sentido, vemos la necesidad de iniciar este análisis con la definición de participación recordando su significado etimológico:
Viene del latín participare, compuesto de pars (parte) y capere (tomar). Significa “tener y tomar parte” en una cosa. Se trata, pues, de un acto ejercido por un sujeto/agente que está involucrado en un ámbito en donde puede tomar decisiones. (Ander-Egg 2005: 215)
Desde su definición etimológica, la participación es entendida como un acto de involucramiento y de decisión donde el sujeto participante interviene con la plena conciencia de formar parte de la decisión; es decir, en palabras de Guillermo Williamson: “la participación es una necesidad humana y por consiguiente constituye un derecho de las personas” (2002: 17). La participación implica la acción de involucramiento que tiene la persona para tomar y formar parte de la toma de decisiones.
15 Es la investigación regional de la Educación Intercultural para todos en Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, que se encuentra en pleno proceso de avance de la investigación de Logros y Retos de Educación Intercultural para Todos en cuatro de los seis países que forman parte del PROEIB Andes: Ecuador, Chile Bolivia y Perú, con el objetivo de avaluar los avances y limitaciones de la incorporación de la interculturalidad en los sistemas de educación nacionales de Ecuador, Perú, Bolivia y Chile (Granda 2005 a: 2).
El origen de la participación nos muestra que surge desde la necesidad de las personas de organizarse como sujetos integrantes de una sociedad y como requisito vital para encausar los rumbos o direcciones de las sociedades. Al respecto, Williamson afirma:
Surge desde una necesidad humana universal, emerge del sector social y el vivir en sociedad, se ha convertido en derecho, es fundamental de la demo-cracia, requerimiento para el desarrollo económico, social, educativo, cultural y político, y exigencia de la lucha social de los excluidos. (2002: 14)
Desde esta perspectiva, la participación es un derecho y un deber de todo ciudadano que le permite actuar como sujeto activo dentro de un determinado ámbito social, político y económico, porque a lo largo de la historia de la sociedad “el discurso de participación ha alimentado históricamente opciones comprometidas con el cambio político y social, que busca la liberación y la equidad en la sociedad” (Torres 2002: 15). La participación surge de las iniciativas de los actores y movimientos sociales, con el propósito de mejorar la desigualdad social y ha sido la base para que sectores marginados puedan ser reconocidos a través de su participación en la sociedad. Un ejemplo claro es la lucha reivindicativa de los pueblos indígenas del Ecuador con la participación de la población de las nacionalidades indígenas del país para lograr su participación en el sistema social, económico, político y educativo.
La etimología y el origen de la participación establecen el derecho participativo de los sujetos en los diferentes ámbitos del accionar social, donde los sujetos definen su manera de participar de acuerdo a su realidad circundante social, institucional, organizativa, económica, política y educativa. Reforzando esta idea, Guillermo Williamson clasifica en cinco las maneras de participación que tienen las personas dentro de la sociedad:
1) Participación de hecho: por el hecho de ser parte natural de algún grupo
(familia, comunidad). 2) Participación espontánea: integración a grupos secundarios inorgánicos para satisfacer las necesidades psicológicas específicas (reconocimiento social, sentido de integración, etc.). 3)
Participación impuesta: (voto obligatorio, rituales religiosos). 4) Participación provocada o concedida (dirigida o manipulada): generada desde el exterior a
los grupos, puede ser provocada (estimulada) o manipulada para alcanzar intereses de los grupos o de quienes lo estimulan. Puede ser suspendida.
5) Participación voluntaria: grupo creado por lo integrantes para resolver
Estas cinco maneras de participación que las personas manifiestan en la cotidianidad de la vida son ejercidas de acuerdo al interés o exigencias de las personas, sea de manera voluntaria o impuesta o simplemente por la necesidad de formar parte de algún grupo social (religioso, educativo, político, institucional y organizativo, etc.). Las personas al ser parte de un conglomerado social tienen la necesidad de incluirse en las diferentes actividades que se desarrollan al interior de los grupos sociales en la sociedad.
De acuerdo a mi experiencia de vida y la formación académica reci-bida en la maestría de la eib, por ejemplo, la participación en los pueblos indígenas del Ecuador, en especial en la nacionalidad kichwa del pueblo Salasaca tiene una concepción comunitaria y de colectividad, es decir, en la población indígena kichwa de Salasaca desde el momento en que las personas cumplen la mayoría de edad forman parte de las decisiones comunitarias, en lo educativo, político, organizacional, distribución de roles, etc. La participación al interior de la nacionalidad indígena kichwa de Salasaca es un derecho que tienen las personas desde el momento que forman parte de la comunidad y es una obligación participar con toda la legitimidad como miembro de la comunidad en todas las actividades comunitarias sea de manera voluntaria o por presión de la familia, la comunidad y/o autoridades comunales. Porque históricamente “la co-munidad tenía como misión el de salvaguardar las buenas costumbres de cada uno de sus miembros, nadie podía salir de las reglas de com-portamiento” (Quishpe 1998: 248).
Por otra parte, haciendo una aproximación a la definición conceptual de la participación, el autor Williamson nos dice: “hoy la participación es una exigencia de la democracia, de la modernidad, del avance en la conciencia de los derechos del ser humano y de los pueblos. Es una exigencia de los educadores, estudiantes, familias e institucionalmente de la reforma educacional” (2002: 14). Esto implica que los sujetos participantes asuman un control mayor del ejercicio de la participación en los diferentes ámbitos de la sociedad como la educación.
Otra definición conceptual acerca de la participación tiene relación con la actitud y las acciones de los sujetos por involucrarse en los ámbitos sociales. Al respecto, Manuel Sánchez manifiesta:
Participar es tomar parte o compartir –y si es necesario “coger la parte” que a uno le corresponde–. Y, esto, no sólo a nivel actitud, sino, de hecho, con conductas concretas en la entidad que corresponda. Es más –está demostrado–, en determinadas circunstancias, la participación es un requisito para el desarrollo de una organización. (2004: 87)
Con el pasar del tiempo, la concepción de la participación va adquiriendo mayor relevancia en el accionar de los grupos sociales. Siguiendo con las ideas de Manuel Sánchez dice: “la participación adquiere importancia si se la concibe como valor social e individual, como meta y objetivo de una organización, como modo de funcionamiento de una organización” (Ibíd.), porque, permite generar un impulso en la participación de los actores sociales en lo político, social, cultural, económico y educativo. La conceptualización de la participación en el ámbito educativo es lo que abordaremos a continuación.