Ediciones Palabra, Madrid, España, 1997, Pp 53 65.
E. Finalmente ¿qué consejo le daría usted a una persona o a un hombre homosexual respecto de su vivencia sexual y afectiva?
6.2.2 Entrevista en Profundidad
Datos Generales
Fecha: 5 de Enero de 2005, 18:10
Duración: 47 minutos
Entrevistadora: Marcela Freire
Congregación Orden u Otro: Compañía de Jesús
Nombre: Sacerdote II
E. ¿Cuáles cree usted que son los desafíos actuales de la Iglesia Católica en torno a la sexualidad?
S. No creo que haya que separar la sexualidad de otras cosas, yo creo que en este momento los desafíos de la Iglesia es manifestar el sentido del ser humano que tiene en todas las dimensiones porque la fe condiciona una manera de vivir, o sea la fe tiene que vivirse. La fe da un sentido de la persona humana que de alguna manera condiciona o se refleja en los comportamientos de la persona tanto individual como socialmente. Entonces el desafío de la Iglesia en estos momentos es manifestar a un mundo como el nuestro que no tiene certezas, que no cree en nada estable, manifestar que el modelo de vida fundado en Cristo vale la pena seguirlo, yo creo que ese es el desafío de la Iglesia y eso condiciona el comportamiento tanto individual y por lo tanto la vida afectiva y sexual, como también que la fe hay que vivirla en todas esas dimensiones y el desafío de la iglesia es manifestar que este es un camino de alegría. E. ¿Cómo definiría usted la homosexualidad masculina?
S. Bueno, no sé si será distinta de la femenina, pero es la atracción a las personas del mismo sexo o del mismo género como se dice en la actualidad.
E. ¿Y como se reconoce la homosexualidad?
S. Supongo que la persona se identifica, es lo que me ha tocado porque de repente llegan personas que dicen ‘yo soy homosexual, me identifico como homosexual’. Ahora mientras una persona no me lo dice, yo no lo noto, podrá haber más o menos comportamientos delicados, pero no necesariamente implican una identidad homosexual la manera de actuar de las personas. En ciertos casos que son más militantes o lo que se llama el travestismo o cosas así, pero en general no hay signos visibles y mientras una persona no me lo manifieste yo no lo noto.
E. ¿Cuál es su postura frente a las personas homosexuales?
S. Yo creo como se lo he dicho a más de alguno; ser homosexual no es un pecado, es una condición humana, y lo que tiene de calificación moral es la conducta de las personas, no la condición. Que una persona sea alta, gorda o flaca no tiene ninguna calificación, sino que el juicio está en lo que hago con eso, si yo soy grande y ando golpeando a la gente estoy usando mi tamaño para abusar de los demás, entonces eso es una conducta reprobable. En el caso de la homosexualidad también, que la persona tenga una condición homosexual no implica una calificación moral, sí supone una capacidad de la persona una capacidad de auto conocimiento, de auto aceptación, de ordenar su vida de acuerdo con un ideal.
E. ¿Cuáles serían las principales características que definen a un homosexual?
S. Supongo que las características es justamente una persona que se siente atraída por personas de su mismo sexo y que a la vez no se siente atraída por el sexo opuesto, y esta atracción podría desembocar en conductas de tipo homosexual que son justamente las que merecen calificación moral.
E. ¿Qué opinión tiene de las prácticas homosexuales entre hombres?
S. Ahí está el tema biológico de que los seres humanos tenemos uno u otro sexo y el ideal es que la sexualidad tiene dimensiones biológicas, psicológicas y sociales. Ahora lo ideal es que coincidan, que la persona psicológicamente tenga el mismo sexo que tiene biológicamente y la biología no sólo abarca el funcionamiento de los genital, sino que también los endocrinos, todo el funcionamiento hormonal, toda la parte química de la persona, entonces lo ideal es que la persona actúe de acuerdo con su identidad y que con su identidad sexual y que esa identidad sexual a la luz de lo que dice la Iglesia y el cristiano piensa es que tiene que ser vivir en el amor y que la genitalidad se ejercite en el amor, con una condición de amor, entendiendo por amor no un mero sentimiento interno sino un compromiso y de entrega de la vida porque Jesús nos llama a dar la vida por los demás, entonces la conducta sexual para la Iglesia y para un cristiano es una conducta que quiere ser expresión de amor, ahora una búsqueda de amor no es solo la búsqueda de mí placer sino de preocupación por la otra persona. Y por último, la sexualidad es lo que nos abre al otro sexo y nos abre a la familia que es la célula básica de la sociedad porque el amor que se expresa en la conducta homosexual debe llevar al amor por todos los demás, entonces yo diría que la Iglesia lo que plantea como ideal de conducta humana en materia de sexualidad es que el sexo sea expresión de amor, de entrega de la vida, y de fidelidad a una sola persona, y que
por hacer entrega de la vida se entrega y por lo tanto es indisoluble. Además esta relación es enriquecedora porque produce nueva vida y que es distinta del padre y de la madre y que por lo tanto es para crecer en el amor. Porque si marido y mujer se eligen, el hijo no se elige, el hijo llega, capaz que no con las características de la otra persona. Crecer en el amor es aprender a aceptar a la otra persona, hay toda una tarea de amor en una familia, entonces la práctica sexual para la Iglesia, el sexo tiene que ser expresión de amor en ese contexto y allí es donde realmente se realiza, cuando se entrega la vida por otra persona. La conducta homosexual no tiene esas características porque es una conducta más bien profundamente egocéntrica y una de las características homosexuales es realmente un fuerte narcisismo lo cual hace que la capacidad que tienen de amar a otros es una capacidad bastante egocéntrica, y además lo que la psicología evolutiva enseña, es que todos pasamos por una etapa homosexual en que nos identificamos con nuestro género, el problema es quedarse ahí, y eso es lo que pasa con los homosexuales.
E. ¿Cuál es su postura respecto de la opinión que tiene la Iglesia Católica frente a la homosexualidad?
S. Yo creo que la opinión que tiene la Iglesia es una opinión bastante coherente, el problema es que se expresa mal y si la vierte en un contexto polémico en un mundo en que hablar de estas cosas no resulta popular, resulta políticamente incorrecto, en este momento hablar de sexo como expresión de amor y no como expresión de pasarlo bien no es lo que se usa y para mucha gente el sexo es un juguete del cual yo dispongo y uso cuando quiero para divertirme. Es un sexo centrado en uno mismo, entonces cuando la Iglesia plantea una postura distinta se defiende poco y generalmente lo que uno lee y se encuentra con un documento papal o episcopal primero el lenguaje eclesiástico esta bastante cargado con el peso de los ańos, cuesta mucho hablar en el lenguaje de hoy, y por otro lado, cualquier persona que quiere hablar de física anatómica tiene mucho cuidado en usar ese vocabulario porque creen saber lo que piensa la Iglesia, entonces los periodistas, sobre todo, deforman bastante el pensamiento eclesiástico. Hay que ver por ejemplo con la palabra religión y yo les he dicho a algunos alumnos periodistas que esa palabra no se usa para sacerdotes que no son religiosos, a partir de ahí los periodistas ni siquiera entienden que un religioso es una persona distinta de un clérigo diocesano, el padre Tato no es religioso, es diocesano, entonces somos religiosos los que pertenecemos a un instituto religioso. El Papa no es religioso, en cambio sí el Cardenal Errázuriz, entonces si no se entiende ni la sociología eclesiástica muchas veces ni la moral se entiende poco y creo que en eso hay culpas de ambos lados, creo que hay una incapacidad para hablar el lenguaje de hoy. Gente como Felipe Berríos que tiene una capacidad grande de traducir las cosas, muchas veces se encuentra y tiene que reclamar cuando se usa en forma negativa, por
eso ojalá que la iglesia presentara mas el modelo de ideal que tiene, pero actualmente y muchas veces los periodistas esperan que uno les diga sí o no, pero cuando uno quiere decir el por qué ya no te escuchan. No interesa la razón de por qué no se puede, entonces tenemos una vida en base a slogans y el pensamiento de la iglesia tiene razones, en una experiencia espiritual, basado en el encuentro con Cristo. El gran problema de estos momentos es un problema de vocabulario y de comunicación. E. ¿Cree usted que la Iglesia estaría dispuesta a modificar su postura frente a la homosexualidad?
S. Bueno la postura de la Iglesia es que no considera pecado que la persona se homosexual, lo que considera pecado es la conducta homosexual, entonces si una persona es homosexual esta llamada a vivir el celibato, o sea la abstinencia sexual por decírselo en otras palabras. Ahora esto supone un proceso de maduración y normalmente uno tiene que acoger a los homosexuales con carińo, con capacidad de apoyo para ayudar, y animando a la persona que tiene su caída a pararse y seguir adelante. Lo que sí decir que es una condición desordenada suena muy duro, pero no corresponde al orden normal. Ahora todo el tema del pecado también es un tema súper complejo, hay una frase en una carta que sacó el Papa el año pasado sobre la eucaristía donde dice que el último juez del pecado es la conciencia en relación con Dios. Obviamente la conciencia no son las ganas que yo tenga de hacer algo sino de mí autenticidad respecto de Dios. Entonces lo que uno le puede decir a una persona homosexual es que esta conducta es reprobable, pero yo no sé hasta que punto puedo simplemente dejarme caer con todo el peso de la ley sobre la persona porque uno diría que todo el tema del pecado es un tema de moral bastante complejo y desgraciadamente pasa en esto que como somos oficialmente católicos todos en Chile, resulta que creemos saberlo todo, pero no hay ánimo de buscar la verdad que es Cristo y de saber que no la tenemos totalmente. Muchas veces lo que uno espera escuchar del cura es que me autorice para esto o me prohíba esto otro y entonces claro uno se encuentra que no es eso lo que le toca al cura, porque lo que uno tiene que hacer es apoyar para que la persona busque encontrarse con el señor para que viva de acuerdo con Cristo en todas las dimensiones de su vida. Entonces este tipo de vocabulario está más allá de las categorías de conservador o liberal que es lo que los obispos tratan de decir muchas, no es que el Papa sea conservador en materia sexual porque en la práctica lo que buscamos es un ideal de persona humana que sea para los demás. Un cristiano es una persona que vive en comunión con Cristo y que siguiendo a Cristo está dispuesto a plegarse con los demás como dice el Padre Hurtado, ahora eso supone un crecimiento que significa vencerse a sí mismo no porque uno esté en contra de la corporeidad, al contrario valoramos lo que es corporal porque Dios hizo nuestro cuerpo, nuestras hormonas, entonces para nosotros el
cuerpo no es la cárcel del alma porque eso es platonismo. Entonces para nosotros el cuerpo es manifestación del alma porque el ser humano es uno solo, cuerpo y espíritu, pero no es que consideremos que el cuerpo está en contra del alma. El problema es que palabras como cuerpo, alma, tienen toda una carga de años; en el siglo IV Dionisio que era un platónico se dedicó a escribir sobre cristianismo y dejó una embarrada porque en la práctica todo lo corporal paso a ser sinónimo de malo, y ya en el siglo XVI todo el mundo sabia que el Dionisio del siglo IV era una falsificación, ahora marcó la conducta, la moral cristiana, la ascética cristiana hasta el día de hoy, y salir de eso cuesta bastante, y más aún para los que ven el cristianismo desde el lado de afuera. El cuerpo es la expresión del alma.
E. ¿Qué impedimentos existen para que haya sacerdotes homosexuales?
S. Los problemas que ha habido en la actualidad ha llevado a considerar que el tipo de nuestro ministerio es muy difícil a una persona homosexual vivir esto con paz. Ahora lo que todo psicólogo sabe es que la sexualidad humana integra pulsiones heterosexuales y pulsiones homosexuales, entonces en la práctica el que un varón pueda mirar la belleza del David de Miguel Ángel a lo mejor desde el punto de vista psicoanalítico podrían ser las pulsiones homosexuales que hacen valorar esto como belleza, pero también me permiten apreciar la belleza de una figura masculina como el David de Miguel Ángel. Ahora el problema es que una persona homosexual vive esto con paz y a la cual no le conviene el encontrar este tipo de imágenes, entonces por eso se desaconseja que una persona homosexual sea admitida a la vida religiosa porque también la Iglesia también invita a no poner a nadie en ocasión de caer, entonces uno no pondría a un varón en un convento de monjas ni a una religiosa en una casa de varones. Hubo en el siglo IV comunidades que consideraron que era mejor vivir en comunidades mixtas y bueno se dieron cuenta que eso era demasiado peligroso y se dieron cuenta de que una vida religiosa con votos de castidad lo mejor era que se viviera en congregaciones y monasterios masculinos y femeninos por separado, entonces el intento de hacer una vida religiosa en castidad mezclados no resulta, por eso mismo también es un riesgo que haya superiores de comunidades homosexuales que es un poco esto que ha pasado en un seminario en Europa y que transformaron aquello en algo bastante reprobable desde el punto de vista moral. Hay que evitar que no haya ocasión de pecado y que es lo que los confesores hacen cuando realmente una persona acusa de haber sido infiel a su matrimonio y consultan sobre qué es lo que podrías hacer para evitar caer de nuevo. Por eso mismo un sacerdote homosexual o una comunidad homosexual serían bastante peligrosa desde el punto de vista moral. E. ¿Qué pasaría si un sacerdote en ejercicio declara públicamente su homosexualidad?
S. Primero habría que analizar por qué lo hizo, y cuál es el sentido, porque obviamente si una persona que empieza a proclamarlo a mí me hace pensar que esta actuando de manera militante a favor de determinados tipos de conducta que no son precisamente las que la iglesia considera moralmente correctas. El que una persona se reconozca a sí misma como homosexual no la invalida para servir a los demás, pero el que una persona comience a decirlo públicamente no sé que sentido tendría, para qué lo hace. Si pretende vivir en pareja se le dirá que su conducta no es lo que la Iglesia considera correcto desde el punto de vista moral como lo normal es la heterosexualidad, entonces usted deja este servicio que es un ministerio para la comunidad cristiana y al servicio de la vida cristiana. Y en este sentido me parece que la reflexión cristiana sobre la conducta homosexual me parece que es suficientemente coherente, me parece suficientemente invariable como para valorar que no haya sacerdotes que se declaren homosexuales y que pretendan vivir su condición como pareja homosexual. Yo diría que esta persona deja de vivir su ministerio en comunión con los ideales de la Iglesia. Ahora el que una persona pueda ser homosexual y vivir en castidad no es ningún problema de por sí, pero obviamente una persona homosexual, un sacerdote homosexual que puede haber habido y vivido esto de manera bastante esforzada más bien callada, obviamente si tiene caídas se le pedirá que deje el ministerio también más que nada por el bien de la comunidad porque el ideal es para la iglesia apoyar a una persona para que viva bien su vida cristiana.
E. ¿Ha conocido casos de sacerdotes homosexuales?
S. Personalmente no, no conozco ninguno. Conozco a una persona que ha dejado el seminario o la vida religiosa por sentir que su vida sexual lo pone en cuestión.
E. Y en su trabajo pastoral ¿Cómo aborda el tema de homosexualidad