Ediciones Palabra, Madrid, España, 1997, Pp 53 65.
E. Muchas gracias.
Notas de Campo
Datos y Expresiones Post Entrevista
El entrevistado hizo diversas afirmaciones entre las cuales señaló la existencia de distintos tipos de sacerdotes: unos preocupados de seguir a la institución, y otros de seguir a Cristo.
También agradeció la realización de la entrevista porque le permitió esclarecer muchos puntos que no había pensado.
Señaló además que estos temas no se tratan al interior del clero. El tema de fondo por el cual se daría tal situación es el resguardo del poder institucional.
Finalmente dijo que el pensamiento del clero en Chile tiene que ver más con las características de la nación, que con el pensamiento de la Iglesia.
Preguntas Difíciles de Responder
Hubo diversas preguntas, algunas de las cuales no estaban incluidas en la pauta original. En muchas preguntas tardó en responder mientras fruncía la frente en señal de que reflexionaba la respuesta a dar.
Una de las preguntas que más lo inquietó fue la referida a la posibilidad de formular un juicio ético respecto de las relaciones sexuales entre hombres. En su respuesta explicitó que sobre muchas cosas es mejor guardar silencio y no formular una opinión.
Actitudes del entrevistado En general la entrevista se sostuvo en un ambiente muy agradable. El entrevistado tuvo plena disposición para responder cada una y todas las preguntas que se le formuló.
Se mantuvo muy sereno y reflexivo frente a cada interrogante.
Cuando no tenía una respuesta clara que proporcionar miraba el escritorio, pensaba, y luego esbozaba una respuesta.
En algunas preguntas se vio sorprendido, señalando que no había reflexionado en consideración de que no se había puesto en los escenarios en que lo situaba el entrevistador.
Dificultades Observadas No se observaron dificultades.
Imprevistos La entrevista fue suspendida muy brevemente cuando un cartero tocó la puerta de la oficina señalando que debía entregar una carta. Terminado el impasse, continuó sin problemas.
Otros El entrevistado accedió amable y rápidamente a conceder la entrevista, la cual se realizó en una oficina de la parroquia en cuyo interior se encontraba un escritorio, y libros. El entrevistado se sentó frente al escritorio, vestía sandalias, jeans, y camisa a cuadros. El estilo de su vestimenta era informal. Luego de explicada la finalidad, el foco de la entrevista, los objetivos, entre otros, ésta comenzó. No expresó molestias, ni signos visibles de incomodidad.
Terminada la entrevista señaló explícitamente que su nombre real no fuera citado en la presente investigación. Apagada la grabadora se explayó sobre los aspectos señalados. Luego cerro la oficina, bromeó, y tomó su bicicleta en dirección al exterior.
6.2.4 Entrevista en Profundidad IV
Datos Generales
Fecha: 6 de Enero de 2005, 18:10
Duración: 65 minutos
Entrevistador: Tomás Cabrera
Congregación Orden u Otro: Secular Nombre: Verdadero o Ficticio Sacerdote IV
E. ¿Cuáles crees usted que son los desafíos actuales que enfrenta la iglesia en relación a la sexualidad?
S. Yo creo que la Iglesia vive en la sociedad en la cultura y no es por lo tanto un mundo aparte, sino que vive inmersa en la sociedad y en la cultura. Ahora haciendo esa precisión es importante abordar el tema de la sexualidad dentro de la globalidad del hombre, es decir no como un tema parcelado sino dentro de una antropología amplia donde la sexualidad es una expresión de la vida del hombre pero no es el hombre mismo, esa es otra acotación para que vayamos achicando. Ahora, en ese entendido se presentan varios desafíos en la cultura actual en relación a la sexualidad. En primer lugar, a mi me parece que el desafío de comprenderla en el contexto amplio de lo que es el hombre, es decir, el hombre como un ser sujeto racional, con alma, con voluntad y llamado a amar, y la sexualidad es un camino de expresión del amor y entendida en relación al amor, en relación a la procreación, en relación a la realización personal, en relación a la donación. Ahora me parece, como un segundo punto, la problemática del hombre actual es que se ha parcelado la sexualidad, es decir, la sexualidad se ha independizado, es decir pareciera ser un apéndice muy importante de la vida del hombre, pero desintegrada de lo que es el amor, de lo que es el desarrollo personal, de la felicidad, y más que como un evento placentero que constituye un rito puntual y que está reducido a la genitalidad. Entonces se preserva el desafío para la iglesia que se llama a si misma experta en humanidad, se plantea el desafío de planificar al hombre siguiendo el paradigma de Jesucristo que es la plenitud del hombre y por lo tanto la Iglesia aspira a que el hombre sea pleno integralmente, y por lo tanto entendemos que tenemos que reinsertarla. Y junto con eso se plantea un desafío muy importante que es el desafío del amor, o sea vivimos en una cultura donde la globalización que es una ampliación de horizontes tiende a la individualización curiosamente. O sea el hombre defiende mucho más el terreno individual en un mundo que se supone es mucho más abierto y más global, y esto también pasa con la sexualidad en el sentido de que el hombre, lo masculino, piensa que la sexualidad es un patrimonio personal que es para
su goce individual y que no tiene mayor trascendencia que eso. En ese contexto la iglesia piensa que la sexualidad esta entroncada en un horizonte amplio que es el horizonte del amor, entonces la pregunta es ¿Cómo ama el hombre contemporáneo? ¿Qué entiende por amor el hombre contemporáneo? ¿Qué entiende por vínculo, por donación, por entrega, por sacrificio? ¿Cómo descubre el amor en la sexualidad? A eso me refiero, yo creo que se plantea ahí otro desafío. El otro desafío, yo creo que es desatanizar la sexualidad, creo que durante mucho tiempo, yo creo que por errores de la evangelización, se ha visto la sexualidad reducida a la genitalidad. Yo creo que hay un error de la Iglesia en el sentido de la forma de evangelizar porque se ha fijado mucho a los actos sexuales entendidos como actos impuros sin comprender otros presupuestos, entonces, hoy día la sexualidad se mira pecaminosamente y la sociedad frente a la norma se revela y actúa contra la imagen de la pecaminosidad actúa en contra y produce un destape que es absolutamente grotesco y que no va con el espíritu del ser humano, y ahí yo creo que también hay una responsabilidad de la Iglesia en el sentido de que no hemos sido capaces de mirar el don de la sexualidad en su justo valor.
E. ¿Y cuáles serían los problemas que aparecen para la Iglesia a la luz de ese destape?
S. Yo creo que los problemas no son para la Iglesia, son para el hombre. Yo creo que la sexualidad como don de Dios mal usado, mal vivida, se vuelve contra el hombre porque va contra la identidad. O sea, el ser humano es un hombre que le gusta la arquitectura, que le gusta esto….pero cuando la definición substancial de la persona está profundamente vinculada a la sexualidad el gran dañado es el hombre.
E. ¿Y como aparece en ese contexto el tema de la homosexualidad?
S. En primer lugar, te voy a decir lo que no es la homosexualidad. La homosexualidad como tal no es un pecado, no está satanizada por la Iglesia. No es una enfermedad, no está comprobado científicamente, eso como premisas. Ahora es una distorsión que se produce en una etapa determinada. La homosexualidad siempre ha existido, pero hoy día se presenta como paradigma de vida, tú puedes ser hombre, tú puedes ser mujer, tú puedes ser homosexual, es decir, la apertura cultural….
E. ¿Bajo esa perspectiva un homosexual no sería hombre o mujer….?
S. No, no, esto es la premisa cultural. En esa definición hay muchos elementos que son fundamentales en la identidad humana, pero no la identidad sexual, y por lo tanto da lo mismo lo que tú eres, y lo que tú eres es producto de una opción y no de la
naturaleza. La Iglesia piensa absolutamente lo contrario, en el sentido de que la sexualidad es un don de Dios y que viene impreso en la naturaleza humana y que tiene dos corrientes muy claras que son la masculina y la femenina como principios. Entonces plantea con mucha fuerza eso porque para nosotros es muy importante tener claro que la naturaleza nos da una definición de un tema que es substancial para la identidad humana y que cuando no está resuelto es un tema que desarticula toda la matriz del ser humano. El tipo que es arquitecto, que es ingeniero, que no tiene una definición sexual y afectiva clara y contundente se le desestabiliza toda la vida. Entonces la Iglesia tiene muy claro que la naturaleza nos da dos opciones muy claras, ser hombre o ser mujer, entonces ¿Qué sucede con la homosexualidad? Hay muchos orígenes: científicamente no es enfermedad, no hay pruebas al respecto, podría existir una probabilidad, pero no está comprobado, entonces lo más probable es que esta anomalía se produce ya sea en los primeros años de vida del muchacho y que normalmente esta vinculado a un problema netamente afectivo. La postura de la Iglesia frente a este tema no es condenatoria, pero la Iglesia tiene una postura clara de que el hombre y la mujer son las dos estructuras afectivas que nos regala la naturaleza humana y que la homosexualidad es una distorsión de esta realidad, de la vertiente masculina y de la vertiente femenina, y que se ha producido por desórdenes afectivos, por violaciones, por montones de cosas. Ahora eso no significa que uno no acepte la realidad, pero hay que aceptar la realidad consciente de que no es un paradigma social o cultural, por ejemplo, si te dicen que ser homosexual y es tu opción de vida la iglesia tiene que decirte absolutamente que no, y no solamente que no porque la naturaleza así lo dice sino porque un muchacho homosexual va a ser tremendamente infeliz y para nosotros es fundamental que el hombre sea feliz porque el hombre está llamado a ser feliz en la tierra y en el cielo, y estamos llamados por Cristo a resucitar. Entonces esa panacea de que la homosexualidad es un camino de una felicidad es una mentira. E. ¿Y cuáles serían las características que definirían a un hombre en términos de género?
S. Buena pregunta. Bueno es un ser humano de naturaleza racional, con voluntad, inteligencia y con capacidad de donación, esto es clave que tenga capacidad de entregarse, de donarse, que engendre vida, está llamado a engendrar vida, llamado a entregarse a una mujer en general porque nosotros (los sacerdotes) no porque nosotros somos célibes. Pero yo creo que el tema de la donación es clave.
E. Estaba pensando, pero todas esas características también las puede tener un