2.3. El proceso del trabajo de campo
2.3.1. Entrevistas semi-estructuradas
De forma paralela a la aplicación de la encuesta, se solicitó la autorización a 20 usuarias para que permitieran la realización de una entrevista a profundidad. Las preguntas y temas que se trataron en cada una de éstas, guardan una estrecha relación con los ejes considerados en el cuestionario aplicado a las usuarias de la muestra.
En el caso del cuestionario que fue dirigido a los 16 esposos, su aplicación tuvo el propósito de contrastar la información ofrecida por las usuarias. Se consideraron aspectos
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relacionados con su escolaridad, trabajo, toma de decisiones y participación en el trabajo doméstico.
Luego de haber hecho las primeras preguntas, no obstante de romper el hielo e informar el objetivo de la entrevista, cuatro de los 16 esposos se negaron a continuar respondiendo o solicitaban evitar las preguntas que hacían referencia a su participación en el trabajo doméstico. Como resultado, solo se lograron concretar 12 entrevistas.
La información de cada una de las entrevistas fue codificada y analizada con el software Atlas ti, versión 6. El cuadro 5 enlista el tipo de trabajo productivo que realizan las y los entrevistados, así como los lugares donde se efectuó la aplicación de la técnica:
Cuadro 5 Hombres y mujeres entrevistadas por tipo de actividad y localidad. Mujeres
1.Engorda de ovinos. Chilcuautla 2.Taller de costura. El Mejay 3.Cremeria. Alfajayucan 4.Venta de ropa. Ixmiquilpan. 5.Venta de desechables, El Mejay 6.Venta de abarrotes. Botengedhó.
7.Elaboración y venta de artesanías. Ixmiquilpan.
8.Venta de muebles. El oro 9.Engorda de ovinos. El Decá
10.Venta de productos por catálogo. San Antonio Corrales.
11.Papelería. El Decá 12.Panadería. Orizabita
13.Venta de alimentos. El Cardonal 14.Venta de alimentos. Chilcuautla
15.Venta de tortillas hechas a mano. Capula 16.Venta de alimentos. Ixmiquilpan
17.Venta de alimentos. El Espíritu 18.Venta de alimentos. El Decá
19.Venta de productos por catálogo. El Cerrito, Alfajayucan
20.Venta de productos por catálogo. San Antonio Corrales
Varones
1.Venta de alimentos. Ixmiquilpan. 2.Agricultor. Chilcuautla
3.Panadero. Orizabita
4.Venta de desechables. El Mejay 5.Agricultor. El Espíritu
6.Empleado. Alfajayucan 7.Mesero. Ixmiquilpan. 8.Docente. Sabanillas
9.Operador de maquinara pesada. Chilcuautla
10.Café internet. Chapantongo. 11.Taller de aluminio. El Mejay 12.Mecánico. Alfajayucan
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CAPITULO III
Marco teórico
En los albores del siglo XXI, aún permanece el discurso donde a las mujeres se les sigue considerando inactivas, tanto en la esfera política como en la económica. En esta mirada subyace la adjudicación esencialista donde se trata de señalar el trabajo reproductivo como el papel más importante de las mujeres dentro de la sociedad.
En la mayor parte de los estudios del desarrollo y por ende en los programas y políticas que de ellos resultan, aún y cuando el trabajo y los ingresos de las mujeres son indispensables para la reproducción del grupo doméstico, se sigue reconociendo que el trabajo reproductivo es la contribución más importante de las mujeres a la sociedad, en tanto que, a sus actividades productivas no se les ha dado el valor y reconocimiento debidos por lo que su participación se invisibiliza.
En este sentido y para la investigación, la categoría de género es esencial para comprender el desarrollo en todas sus dimensiones, ya que permite revelar los aspectos básicos en la organización de la producción y en el trabajo, entendiendo a este último en su acepción más amplia donde se incluye, tanto el trabajo productivo como el reproductivo.
En el presente apartado se enfatiza la importancia de analizar el papel económicamente activo de las mujeres en el contexto de las microfinanzas, los esfuerzos que realizan para conciliar el trabajo reproductivo con el reproductivo, el del micronegocio, así como las luchas de poder y los conflictos que enfrentan al interior del hogar ante su intento de romper con los estereotipos culturales y de género con los que se les ha asociado.
Así pues y para conocer la razón que le ha dado sentido a las microfinanzas, este capítulo inicia con la conceptualización de la pobreza y las metodologías para medirla. Abordar el concepto de la pobreza resulta importante, pues al tenerlo claro, podremos entender a las mujeres que viven en situaciones de pobreza y su lucha por sobrevivir como uno de los motivos principales de sus vidas. Es importante aclarar que al considerar a la pobreza en su más amplia acepción, fue necesario incluir la mirada que Sen y Martha Nussbaum (2003) desarrollan para explicar la pobreza por capacidades.
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En este sentido, se podrían comprender las razones del porque para algunas mujeres la movilización de un microcrédito es motivo y razón de su ser y de su actuar, es decir “El
que no alcance el gasto, [...] sacar adelante a los hijos...‖ es el motivo principal de sus
preocupaciones, de su desesperación, depresión y tristeza, de la responsabilidad sentida por la sobrevivencia del grupo doméstico, es decir, de la percepción que tienen de sí mismas.
Aunado a la conceptualización de la pobreza, se abordan los distintos enfoques que se han elaborado para superar la pobreza. En este sub apartado de incluyen los enfoques de Mujeres en el Desarrollo y Género en el Desarrollo para resaltar los intentos que las feministas han realizado en torno a la inclusión de las mujeres en los procesos de desarrollo.
Luego de ello, se aborda la mirada que la denominada Escuela de Ohio le ha dado al microcrédito como perspectiva ante la pobreza, así como también y logros alcanzados en el Grameen Bank. Derivado de ello, se mencionan las críticas que ha recibido el microcrédito como estrategia para integrar a la población al desarrollo y que vive en situación de pobreza, en especial a las mujeres.
Este abordaje constituye una parte fundamental para el investigación porque dejará confrontar los resultados obtenidos respecto de las experiencias que hayan los autores que se van a mencionar.
Después de haber revisado la conceptualización del microcrédito y el origen de las microfinanzas, se da lugar al género como categoría de análisis y parte fundamental para el análisis de los resultados.
Esta forma de mirar el problema de investigación nos conducirá hasta la necesidad de articular el trabajo productivo y reproductivo, con las luchas por el poder que se generan dentro del grupo doméstico, lo cual nos ayudará a comprender el papel activo de las mujeres como agentes del desarrollo, dirigido en esta investigación a las usuarias del microcrédito, para posteriormente analizar el proceso de su empoderamiento.
Este orden de ideas nos lleva hacia el concepto de poder y empoderamiento con los cuales se termina el capítulo del marco teórico.
El término ―empoderamiento‖ se ha generalizado en el lenguaje del desarrollo y género, por pretender, al igual que un número creciente de intervenciones, un desarrollo equitativo e incluyente entre hombres y mujeres. En este sentido, al desconocer hasta qué
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grado pueden las microfinanzas alcanzar la connotación de una intervención equitativa e incluyente, no obstante de que se les ha relacionado con la reducción de la pobreza y de ‗potenciar los derechos de la mujer‘, se averiguará su alcance para obtener dichos adjetivos. En el empoderamiento subyace uno de los objetivos más comunes que es aumentar la capacidad de la mujer de tomar decisiones, lo que a menudo se considera un buen resultado cuando se aumenta su acceso a los recursos. A pesar de que la definición de empoderamiento no está del todo acabada, los temas de especial relevancia para la pobreza incluyen:
1) “la idea de que el empoderamiento es un proceso, más que una condición final”,
2) ―que el empoderamiento o el poder no puede „otorgarse‟ sino que debe provenir
de adentro”,
3) que ―el empoderamiento comprende diferentes dimensiones y funciona en diferentes escalas” (la personal, la interpersonal, la colectiva, la local, la global), y
4) que la ‗medición‘ del empoderamiento exige herramientas que sean sensibles a las percepciones de las propias personas en las bases, y a los significados del empoderamiento en diferentes contextos culturales (Rowlands, 1997; Kabeer, 1998).
En esta línea, abordar el poder y su concepto resulta apremiante, pues la mayoría de los estudios actuales coinciden en la necesidad de incursionar con nuevos instrumentos para conocer qué es lo que sucede al interior de los hogares y descifrar las formas concretas y los matices que adopta la forma mediante la cual se distribuyen los recursos y se da acceso a los bienes, estos elementos permitirán comprender cómo esto se expresa en la vida de las personas.