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Es Arquitectura: el prefacio de Le Corbusier

Más allá de los diferentes usos de los términos racional y

funcional derivados de las lecturas posteriores del libro, el contenido del prefacio apunta directamente al debate en el seno de los CIAM. El prefacio de Le Corbusier (pp. 1-2) no discute adjetivos sino reairma la palabra Arquitectura en tanto sustantivo:

…para mí la palabra arquitectura posee en sí algo más mágico que lo racional y lo funcional, algo que domina, que predomina, que se impone.

Al subrayar el término arquitectura, Le Corbusier marca su territorio en la discusión de construcción (neues Bauen)

12. La versión alemana

“Internationale Kongresse für Neues Bauen”-escribe Hans Schmidt- contiene una discordancia sustancial. Para los alemanes (y para nosotros los suizos) era más apropiado el concepto “neues Bauen” (nueva construcción), que ponía el acento sobre el hecho real del ediicar, antes que el concepto “architecture” (académico) y “moderne” (modernismo). Los nombres “Congrès Internationaux d´Architecture Moderne” (CIAM) y “Comitè International pour la Réalisation des Problèmes d´Architecture Contemporaine” (CIRPAC) fueron propuestos por Le Corbusier. (…) aquello que hoy

Publicación de la Declaración de La Sarranz en i10, Amsterdam (1928)

Listado de asistentes al CIAM 1, La Sarranz (1928). En Parámetro N°70.

Publicación oicial del CIAM 2 en versión francesa. Publicación oicial del CIAM 3 en versión alemana.

sostenida por los arquitectos alemanes versus Arquitectura (architecture) sostenida por el propio Le Corbusier. Los congresos transparentan estas tensiones no sólo en la deinición de las agendas a discutir, sino también, como hemos anticipado, en el uso de las lenguas alemana y francesa para sus comunicaciones oiciales. Esta doble publicación permite cierto margen de discordancia entre ambas versiones, principalmente acerca de los conceptos antes mencionados.12

La disputa puede leerse entre líneas en cada párrafo. Para Le Corbusier, arquitectura es arte y su función es responder a la necesidad humana de la belleza. Esta noción de función dista enormemente del concepto alemán de Zweck

(propósito), tan claramente sostenido en el libro de Behne. La nueva construcción (neuesBauen) conducida por el propósito no puede dar cabida a preocupaciones por la condición artística y la búsqueda de la belleza. Le Corbusier se deiende… ¿de los alemanes?:

(…) ellos me acusarán de empujar de nuevo la arquitectura hacia el desorden y la inutilidad. (…) Entre las necesidades humanas está (…) aquella de tener calientes los pies, pero yo soy más sensible a la necesidad de probar el placer que deriva de la armonía. (…) Sin armonía las funciones entran en conlicto.

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se critica a la organización, o sea la unidad de la doctrina estética, en realidad no existió nunca.” Carta de Hans Schmidt a la autora de esta publicación c. 1970 en Helena Syrkus, “1928-1934 La Sarraz e la Varsavia …”, op. cit., p. 27.

13. En la síntesis del Segundo

CIAM publicado por Le Corbusier en su Carta de Atenas, “el tema impuesto (…) era la búsqueda de tipos de habitación”. La Carta de Atenas. Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna. (Buenos Aires: Editorial Contémpora, 1950) [Paris: Plon, 1943]

14. En Helena Syrkus, “1928-1934

La Sarraz e la Varsavia …” op. cit., p. 31.

15. En el contexto alemán, la

valorización de un arte de construir con marcas propias, esencialmente diferentes de los modelos clásicos -que funcionaban como registro de la calidad arquitectónica- se origina con la apelación de Johann W. Goethe en relación a la catedral de Estrasburgo.

16. Hugo Häring, “Versuch eine

Orientierung” en Die Form vol 7 (15 julio 1932).

Y continúa ironizando acerca de la temática del segundo congreso en Frankfurt (1929), centrado en la vivienda mínima, a cuyas discusiones parece referir cuando dice:

Se busca (…) jugar a las escondidas con el fondo de la cuestión y (…) profundizar en el estudio de una manija de ventana o de un cajón de cocina. Ciertamente hay lugar para todos!

Puede entreverse aquí la distancia con que trata las investigaciones alemanas en torno del diseño de la vivienda, desde los elementos diseñados por la Bauhaus hasta la cocina de Frankfurt. La versión francesa del título:

L habitation minimum (La vivienda mínima)sugiere la deinición de tipos que animan la arquitectura corbusierana13

a in de conformar grandes conjuntos urbanos formalmente armónicos. En cambio, la formulación del tema por parte de Ernst May -die wohnung für das existenzminimun- plantea una vivienda que asegurase el mínimo de las condiciones indispensables para la vida humana desde el punto de vista social, biológico y técnico.14 Los alemanes, guiados por el

propósito y no por la forma, se proponen las condiciones mínimas para la “existencia”.

Recordemos que, para los alemanes, la forma deriva del

Baukunst -arte de construir-, cuyo aprendizaje parte de los modos constructivos tradicionales, del clima, de los usos, y es, por lo tanto, la expresión de una cultura particular.15

Este arte de construir de donde se nutre la neues Bauen, se origina en la necesidad de los seres vivos de adaptarse a las condiciones del medio -trasciende la presencia humana sobre la tierra- y coloca a la función -la inalidad- en el foco, descartando el concepto griego de belleza geométrica y, por lo tanto, la autonomía de la forma. En palabras de Hugo Häring:

En la Arquitectura (Architektur), la geometría sólo se presenta a sí misma e impone la ley que ella misma ha creado, como la ley original y fundamental para toda organización en el espacio. La construcción (Bauen) en cambio se presenta al servicio de una tarea (Leistumgsauftrages) a ser cumplida: la forma no es el punto de partida sino el resultado inal; no sirve al dominio de la construcción espiritual sino a la satisfacción de la vida (erfüllung des Lebens). Arquitectura y

Baukunst son así los opuestos. Architektur es sólo una época en la historia del desarrollo del espíritu de los hombres, la Baukunst está presente desde el principio en las construcciones de los animales y va a persistir mientras tanto el hombre exista, o aún más, mientras exista la naturaleza.16

Volviendo al Prefacio de Le Corbusier, hacia el inal alude a la ciudad para plantear nuevamente la tensión con las perspectivas alemanas al señalar las limitaciones de

17. “(…) la presentación de la Ville Radieuse, desplegada en seis láminas, constituye la mayor parte de la contribución de Le Corbusier al CIAM 3, con su conferencia explicativa la subdivisión del suelo de la ciudad.” Eric Mumford, The CIAM Discourse on Urbanism, 1928-1960 (Cambridge: MIT Press, 2002).

18. Ver Silvia Pampinella, “La bestia

y la inteligencia”, en A. M. Rigotti, S. Pampinella (comp.). Una cosa de vanguardia: Hacia una arquitectura (Rosario: Ediciones A&P, 2009, p. 44.

(…) apenas hemos comenzado. Nuestras obras son admisibles para la construcción de una casa, pero para la ciudad y para la vida social que es su fundamento, balbuceamos sólo las primeras palabras.

La fecha de este texto, 10 de junio de 1931, nos permite leerlo en relación al CIAM III de Bruselas donde, para los alemanes, el tema central es la agrupación racional de viviendas como método para el desarrollo urbano (Rationelle Bebauungsweisen), viviendas organizadas según el eje heliométrico que dan por resultado agrupaciones en tiras bajas. La versión corbusierana (Lotissement Rationelle), en cambio, hace hincapié en la forma de utilización del suelo urbano -el loteo racional- como clave para instrumentar su proyecto de Ville Radieuse, que se caracteriza por la alta concentración y la deinición formal de la ciudad según diferentes alturas.17

Si el problema no es el de los adjetivos sino las diferencias sustanciales que están en debate en los CIAM, la alineación de Sartoris con Le Corbusier abriga intenciones particulares sustentadas en su identiicación con la producción moderna italiana para la cual busca establecer basamentos desde la teoría estética, la historia y el modo mismo de organizar la publicación. Las primeras aproximaciones de Le Corbusier a lo mediterráneo habían comenzado con la lectura de Cingria entre 1910 y 1911 y con el viaje a Grecia en 1911 desde un interés por la comprensión de su lugar de origen en los Alpes mediterráneos.18 Más allá del peso que en

ambos tuvieron las ubicaciones geográicas culturales particulares, la operación de Sartoris surge en un tiempo diferido respecto a las publicaciones de vanguardia, un tiempo caracterizado por una construcción teórica coral y, también, disonante acerca de la arquitectura moderna. Es así que la inclusión del prefacio corbusierano a pesar del fuerte tenor crítico y de la clara demarcación de posiciones en los primeros CIAM, es una elección por los valores vinculados a la idea de arquitectura como arte -preconizada por Le Corbusier desde Vers une architecture (París, 1923)- tanto como es la aspiración a la construcción de un grupo de pertenencia donde anclar la producción del grupo racionalista italiano valiéndose de premisas teóricas actualizadas acerca de lo mediterráneo y de medios demostrativos más gráicos que textuales.