Caronte es aquel personaje mitológico que ayuda a los muertos a cruzar la Laguna Estigia, donde el que toca sus aguas olvida toda su vida. Si no fuera por Caronte, habría que cruzar a nado, como hace en realidad todo el mundo, menos uno de cada cien mil. Mi trabajillo más
habitual en esta terrible naturaleza demiúrgica, ha sido (y lo es a veces, todavía) el representado por Caronte, ayudando a los recién muertos a apurar su reencarnación, evitando el Devachán y el proceso de disolución del astral. Ese proceso, en el que el Cuerpo Astral se pierde en las "aguas" (alquímicas) del Plano Astral, es el representado en el símbolo de la Laguna Estigia. Una alegoría perfecta al proceso pre y post-mortem, aunque modernamente distorsionada en varios puntos.
El trabajo de Caronte es sumamente ingrato, porque el beneficiado jamás podrá pagar de modo alguno el servicio recibido. Pero igual la Providencia (el Karma positivo) se encarga de las retribuciones que correspondan. En la época de Homero no existía la moneda ni el dinero. Se usaban como tales la sal, joyas, carne seca y demás, así que lo de "pagar al Barquero" con dinero, podría ser hoy en día, no en su origen.
Es posible que en la Grecia antigua, ciertos esoteristas se
encargaran de esa función y recibieran a cambio algún beneficio material, lo cual sería muy justo porque no se trata de un trabajo sencillo ni se deja de gastar cierta energía. Pero hoy, en una sociedad tan distorsionada y económicamente corrupta, esta profesión sería ocupada mayormente por charlatanes. De hecho, los sacerdotes venden misas y cosas así, sin siquiera hacer lo que realmente debe hacerse.
Ya que los procesos post-mortem no siguen todos una misma modalidad, veámoslos de un modo más o menos ordenado, al menos en sus aspectos más generales.
Factores comunes a todas las personas que mueren:
a) El cuerpo físico, el mental y el Vital, se descomponen inmediatamente. El Vital deja de funcionar en el mismo instante y demora tres o cuatro segundos en desaparecer, mientras el Ego sigue percibiendo y registrando y durante poco más o menos de un minuto.
b) El cuerpo mental puede durar hasta un par de minutos después de producida la muerte, tras lo cual se descompone y desaparece como cuerpo funcional, quedando sólo la radiación o áurea de la materia.
Pero en el resto del proceso, lo que puede ocurrir es muy variable: Cuando una persona muere, según sus condiciones puede ocurrir que: 1) El cuerpo Astral dura entre unas cuantas horas (cuando están muy desvitalizados por enfermedades) hasta unos 74 años (cuando está muy sano, joven y la muerte ha sido violenta e inesperada). Ocasionalmente, parasitando a los vivos, puede vivir algunos siglos.
2) Hay excepciones, que tienen otros ciclos y conocimientos, por lo que hallan posibilidad de alimentarse en Astral. Entre estas excepciones hay quienes se alimentan de la energía vital de algunas plantas (con cuidado de no dañarlas ni abusar de ellas, cuando son personas de alto sentido ético), pero también hay auténticos vampiros, que estando infectados por cantidad de yoes psicológicos, obran sin ética alguna, extrayendo energía psíquica de las personas encarnadas. Incluso hay cascarones que han sido abandonados por el Alma tras un largo tiempo de vampirismo, con lo cual éste queda funcionando como si el Ser estuviese allí. Toda esta lacra será recogida por el Alma en cuanto reencarne, pero mientras, los parásitos emocionales estarán alimentándose y fortaleciéndose mediante una actividad inconsciente y automática. Al disolver estos cascarones, se ayuda al Alma que lo dejó, para que no vuelva a incorporar en su nueva personalidad sus parásitos, pero también es preciso destruir a los parásitos mismos, que aún sin un cuerpo Astral, siguen existiendo durante algún tiempo (horas o días), salvo que algún otro encarnado los incorpore. El uso de la Runa Sieg doble de plata o acero de templado triple, es la mejor arma contra estos vampiros, ya sean parásitos "sueltos" u organizados en un cascarón Astral.
Parte de este trabajo de limpieza del plano Astral, tan necesario en el mundo, lo hace la Escuela Científica Basilio (de la que ya he expuesto), especialmente con el trabajo de "liberación" diaria y el "culto". Aunque un esoterista avanzado no puede permanecer en esa institución que se ha dogmatizado, no podemos dejar de reconocer que su labor es inmensamente útil al mundo, así como es útil el escalón de aprendizajes que representa.
3) Si el grado de consciencia y las circunstancias (lugar, entorno y afinidades psíquicas) lo permite, puede reencarnarse inmediatamente. Para esto deberá encontrar progenitores afines -o al menos a la futura madre- que lleven un embarazo de unos pocos días hasta unos cuatro meses. Normalmente al final de la cuarta lunación completa (112 días) posterior a la concepción biológica, se acaba para el feto la posibilidad de ser ocupado, porque las glándulas hipófisis y pineal, una vez formadas al completo, "se cierran" y normalmente no hay para el Alma, medio de establecer contacto cuando esto ha sucedido. El cuerpo Astral en formación, carente de un Alma directriz, es absorbido en toda su energía por el físico. Si ningún Alma lo ha ocupado, se produce un aborto espontáneo entre el cuarto y el séptimo mes. Es un caso muy raro pero suele ocurrir. No ha muerto ningún bebé, sino que el organismo se desprende de un cuerpo que no tiene vida real ni la llegó a tener nunca.
Durante el cambio de lunación, entre el final de la tercera y el principio de la segunda (a los 84 días de la fecundación), es por lo general, cuando el Ser toma "posesión" del cuerpo, cuando el Alma proviene del Devachán. Inmediatamente entra a participar de la toma de decisiones sobre elección de caracteres genéticos. Cuando no se ha muerto en Astral, éste puede hacerse cargo del cuerpo en cualquier momento, durante las primeras horas de la fecundación y con ese plazo máximo de 112 días, siempre que no haya otra Alma en posesión del embrión.
4) Si no se encarna inmediatamente, puede hacerlo más tarde, de acuerdo a la vitalidad que tenga el cuerpo Astral. Lógicamente, mientras más vitalidad y consciencia tenga, más tiempo dispone para buscar los padres más adecuados, según su Raza, preferencias culturales, etc.. No obstante, las demoras prolongadas tienen su riesgo.
5) Hay personas que se han "acomodado" en el Astral, fabricando una especie de burbuja psíquica. Están allí muy a gusto ( a veces, un grupo hace una burbuja común), pero ello es un obstáculo para su evolución y dichas burbujas suelen ser la propia "tumba" durante la Segunda Muerte. En ese caso, el Alma puede tener algunos problemas para poder liberarse. Cuando lo logra, puede que encarne inmediatamente o -lo más habitual- que vaya al Devachán hasta ser atraída por afinidades psíquicas karmáticas.
6) Si muere en Astral (como la gran mayoría) irá al Devachán y volverá a encarnar en un tiempo desconocido para el Alma. Puede ocurrir en unas horas como pueden pasar milenios. Mientras más demora, más riesgo existe de disolución por causas cósmicas.
7) Hay Almas que aunque no hayan podido realizar la Ascensión al Reino Krístico, ni posean un Astral suficientemente fuerte como para encarnar con él de nuevo, son "invitadas" a encarnar en el Interior de la Tierra, en el Walhalla o Paraíso Terrenal. Desde ya que esta posibilidad sólo la tienen aquellos Guerreros Kamamanásicos cuya Alma está impecable y que llevan muchas encarnaciones luchando por la redención de la Humanidad. Además sólo ocurre esto cuando se da una circunstancia muy especial, por la que se considera que puede ser riesgoso para el Guerrero permanecer en el Devachán y puede evitarse si el Astral aguanta el "viaje" hasta el Interior Terrestre.
Es preciso extenderse sobre este punto, porque hay una relación entre este conocimiento de la realidad esotérica y algunas creencias religiosas, como del catolicismo, que pinta un "Paraíso" en el cielo, como en los primeros siglos de esta era lo pintaba donde está, al igual que
ahora lo hace el Islam. Suponen que sus guerreros irán al Paraíso sólo por morir valientemente. Lamentablemente, esa es una creencia pueril. Puede que así ocurra y efectivamente sucede en algunos pocos casos, pero además de no ser lo habitual entre los Guerreros Kamamanásicos (cuyo bando no es "religioso"), es imposible que ocurra entre personas movidas por odios religiosos o sectarios y sin consciencia de cómo se los usa en el tablero de Guerra Kamamanásica. Sólo Almas tan puras que pueden hacer rápidamente su Ascensión al Reino Krístico, han de ser eventualmente invitadas a encarnar en el Interior y siempre y cuando se den las circunstancias especiales que he explicado. En cuanto a que cualquier persona (encarnada o desencarnada) pueda viajar al Interior Terrestre, es sencillamente imposible, dadas las condiciones magnéticas del planeta, a menos que sea "llevado" por los Primordiales.
Salir en Astral (o mejor, tomar consciencia cuando ya se ha salido) no es lo más difícil, pero tener el grado de consciencia necesario para hacer largos viajes sin que se desconecte la memoria cerebral, eso sí es difícil. Requiere de un grado de pureza del Astral ("Catarsis" o eliminación de yoes psicológicos, en especial los miedos) y ciertas normas de nutrición de este cuerpo sutil. Pero si desplazarse conscientemente y con memoria cerebral, transversalmente a las líneas magnéticas del planeta (de Este a Oeste y viceversa), ya es algo que suele costar bastante, mucho más difícil parece ser atravesar ciertas capas de la corteza -a menos que se tengan especiales ayudas-, donde hay minerales intraspasables para el Astral (son muy pocos, como la plata, el platino y el titanio, pero implican un riesgo grave, más todavía si su dispersión en la tierra es molecular, como ocurre con el aluminio y el titanio).
En el modelo teórico de la Tierra Hueca, la corteza tiene unos mil kilómetros de espesor, en lo cual coinciden casi todos los físicos que han estudiado el modelo en base a cálculo estricto y aplicación de leyes, desde los teoremas de Newton hasta la geogénesis en base a las teorías sobre la gravitación universal. Pero en esos mil kilómetros están todas las líneas internas del campo magnético. Si aquí afuera la magnetosfera alcanza los 30.000 kilómetros en forma medible (y la Red de Hartmann alcanza más de dos mil), ya puede deducirse que en el interior de la corteza hay corrientes magnéticas unas treinta veces más potentes que en la superficie.
La otra alternativa es desplazarse hacia los Polos, pero ahí también hay turbulencias magnéticas que afectan al cuerpo Astral. No obstante, creo que es viable si se tienen las condiciones adecuadas. Yo
más. Si algún experimentador de viajes Astrales lo hace, sólo cabe recomendarle mucha prudencia. Hasta aquí me permito decir, pero aunque el tema daría para todo un libro, no corresponde hacerlo en éste. 8) El octavo modo de transcurrir la existencia fuera de esta vida humana, no es precisamente la muerte, sino la Vida Eterna, o sea la Ascensión al Reino Krístico, como lo han hecho los Maestros (para que sigamos su ejemplo, no para nos postremos de rodillas ante sus imágenes falsas o verdaderas). La Ascensión, aunque sea un poco inesperada, como ocurre aquellos que han tenido su "autocombustión espontánea", en la que ningún factor externo ha producido altas temperaturas y que es un pasaje glorioso al Reino Natural siguiente, aunque la prensa lo tipifique como cosa macabra.