En este apartado tan solo haremos una breve descripción de los aspectos físicos más importantes de este espacio para conocer cual es el escenario de nuestro estudio.
Al plantearnos el estudio de un espacio, nuestro principal objetivo es delimitarlo. Para ello, debemos señalar los aspectos físicos y humanos que hacen de ese territorio una comarca uniforme. Entre ellos, también nos interesa conocer su vegetación natural, cuenca hidrográfica, orografía y clima, elementos que definen una comarca enmarcada en un territorio más amplio.
1.1.- El espacio y sus límites.
Morfológicamente la Alcarria conquense es una depresión de relleno del Terciario, basculada al W-NW y flanqueada por sistemas montañosos donde afloran materiales secundarios, principalmente calizas y areniscas del Cretácico Superior. El relleno lo forman calizas, margas, yesos y areniscas del Mioceno y Oligoceno. Los escasos materiales cuaternarios se encuentran en los ríos. Los sistemas montañosos registran las mayores altitudes en un espacio morfológicamente plano. Son formas pertenecientes a la rama castellana más Occidental del Sistema Ibérico.18
“... desde los páramos castellanos de la Alcarria se pasa, casi sin transición topográfica al reborde mesozoico plegado, sobre el que destacan tan sólo algunos macizos aislados”19
El límite occidental está marcado por la Sierra de Altomira, un sistema montañoso con disposición N-S y una longitud de 125 Kms que apenas superan los 1100 m. de altitud, con máximas alturas al Norte, como la cota de San
18 IGME Memoria del mapa Geológico de España. Hoja 46 (Cuenca Guadalajara. Madrid. 1972 19 SOLÉ SABARIS, L. La meseta y sus rebordes. En Geografía General de España (TERAN,
Sebastián (1.125 m.), Losero (1.162 m.) y Altomira (1.182 m.). Se formó por abombamientos que provocaron la retirada del mar20. Los procesos erosivos de finales del Terciario iniciaron la instalación de la actual red fluvial. Se hundió la fosa del Tajo y aumentó el desnivel de la zona. Los ríos se instalaron aprovechando los tramos sinclinales, fallas y fracturas. (GESTEIRO ARAUJO, 1991).
La Sierra de Bascuñana cierra la comarca por el E. Igualmente, se trata de una alineación N-S, compuesto por una serie de anticlinales mesozoicos que forman las Sierras de Bienvenida, Valdelasfuentes y Bascuñana que da paso por la ladera este a la depresión Cañamares-Mariana21.
Al sur de la Sierra de Altomira, encontramos una alineación suave que han formado una alineación W – E, con las Sierras de Carrascosa y Pineda (1.000 m, en ambos casos) que conectan en Naharros con los Altos de Cabrejas, y éstos, a su vez, con la Sierra de Bascuñana en Villar de Domingo García, marcando de este modo el límite meridional.
Al Norte, el conjunto montañoso de la Sierra de Umbría, ya en la provincia de Guadalajara, con disposición W – E, estructuralmente pertenece a la Serranía de Cuenca y marca alturas que en contadas ocasiones superan los 1.200 m. Esta Sierra bordea los términos municipales del Norte hasta llegar al paraje de las Juntas donde enlaza con las estribaciones de la Sierra de Altomira. Esta disposición orográfica es surcada por los rios Guadiela y Escabas, con aguas que vierten al embalse de Buendía. Estos elementos completan el cierre septentrional de la cubeta.
Entre estos rebordes montañosos, queda definido un espacio horizontal, donde se han depositado los sedimentos procedentes de las alineaciones citadas y que ocupa una superficie de unos 2.500 km2, con las características físicas de la Alcarria. Solé Sabarís describe este espacio.
20 GESTEIRO ARAUJO, M. La Sierra de Altomira en Guía de los espacios naturales de Castilla
La Mancha. Junta de Comunidades de Castilla La Mancha. 1991-
21 GARCÍA MARCHANTE, JS y FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, C. Organización y
aprovechamiento de un espacio rural. La Depresión Cañamares – Mariana. Excma. Diputación Provincial, Cuenca. 1993.
“ ....conserva su primitiva horizontalidad y, a lo sumo han sido ligeramente basculados ... pueden citarse como prototipo de los páramos castellanos y alcarreños. ... (encontramos) frecuente mente cerros aislados, los “oteros” o cerros testigos, circulares y cubiertos por restos de caliza de los páramos, son los pocos accidentes del paisaje” (SOLÉ SABARÍS, 1986)
El paisaje de la cubeta definida entre estos límites es el de una cuenca sedimentaria que presenta una distribución tabular de los estratos. Esta disposición, la diferente dureza de los materiales y la incisión de los cursos de agua han dibujado el paisaje. El estrato calizo superficial queda en resalte, formando los típicos cerros testigos. Las campiñas, espacios vaciados por las aguas, son los que ocupan los campos cultivados. Las laderas son otro de los elementos físicos típicos y es en los espacios donde se ha asentado el olivar, cultivo que ha contribuido a la fijación del suelo. El suelo típico son las rendzinas, suelo permeable que permite retener la humedad preparados para soportar la sequía estival. Su principal problema su facilidad para erosionarse por las características de los materiales que integran el suelo22
.1.2- La red hidrográfica
La mayor parte de las tierras de la comarca se incluye en la cuenca del Tajo y sus ríos son el Guadiela, el Escabas y el Mayor. Sus cauces están regulados por el embalse de Buendía, integrante del complejo hidraúlico que sirve el transvase Tajo Segura.
Al sur, parte de las tierras pertenecen a la Cuenca del Guadiana, asociada al río Gigüela que nace en los Altos de Cabrejas. Este río discurre en dirección sur, saliendo de la comarca por Torrejoncillo del Rey, donde recibe aportaciones de Valdejudios, Valparaíso, Riánsares y Bedija.
22 GARCÍA MARCHANTE, JS.: Los condicionamientos climáticos en Situación. Castilla La
1.3.- La Vegetación natural
La presión humana en el territorio y la necesidad de suelo para cultivar ha reducido a espacios marginales la presencia de la vegetación. La vegetación climax de la comarca está constituida por la encina (Quercus ilex), acompañada la mayoría de las veces por el quejigo (Quercus faginea)23. Es un bosque muy
degradado que aparece en una falsa estepa con matorrales, donde predominan la jara, el lentisco, las retamas o especies aromáticas como el tomillo o el romero24. Los prados o pastizales naturales son poco importantes en el
territorio25.
1.4.- Características climáticas
El clima de la Alcarria, por su situación geográfica se incluye en el dominio general de los climas mediterráneos con sus rasgos específicos determinados por la continentalidad y la altitud26. FERNÁNDEZ GARCÍA explica
las características del clima:
“La altitud de la Comunidad le hace participar de las borrascas atlánticas como la mayoría de Europa. Igualmente, el aire polar en otras ocasiones, procedente de latitudes altas, penetra en la región provocando períodos secos y fríos”27
La situación de interior peninsular explica los rasgos continentales que tiene el clima de la comarca. En invierno persisten situaciones estables con presencia de altas presiones, con pérdidas de calor por irradiación, mientras en
23 MARTUL, C. y MONTORO, J.: Flora de Castilla La Macha. Junta de Comunidades de Castilla
La Mancha. 1989.
24 VARIOS: Gran Atlas de España. Tomo 5. Castilla la Mancha y Comunidad Valenciana .
Planeta. 1991.
25 Equipo del programa LEADER: Inventario y ordenación de recursos de la Alcarria conquense .
ADINAC y Excma. Diputación Provincial de Cuenca. 1995.
26 FERNÁNDEZ GARCÍA, F.: Los condicionamientos climáticos del paisaje en Guía de Castilla
La Mancha (GONZÁLEZ MARTÍN, J. y VAZQUEZ GONZALEZ, A. (Coord.). Junta de
Comunidades de Castilla La Mancha. Toledo. 1991
27 FERNÁNDEZ GARCÍA, F.: El clima en la meseta meridional: Los tipos de tiempo.
verano, con fuerte calor se produce un calentamiento de la superficie que se transmite a la masa de aire en contacto con la misma, lo que produce fuertes tormentas de carácter térmico (GARCÍA MARCHANTE, 1996).
Por tanto, podemos afirmar que el clima de la comarca es mediterráneo de influencia continental, con inviernos fríos y veranos secos28. Esta sequía es uno de los principales rasgos climáticos, pues de entre 450 y 650 mm que la comarca recoge se reparte en las otras tres estaciones, sobre todo en primavera29.
El clima es el elemento esencial en la vida de la comarca. Se encuentra dentro de la circulación general de los vientos del W, con variaciones estacionales que definirán el tiempo sobre la misma. Se encuentra dentro de una dinámica climática definida por elementos que superan a la comarca en mucho, como el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, así como el continente europeo con el que llega con frecuencia aire helado del Norte que provoca olas de intenso frío invernal. . La influencia del anticiclón de las Azores y del Frente Polar definen las características climáticas del espacio. (GARCÍA MARCHANTE, 1996)
La isoterma de nuestro espacio se sitúa entre los 10º y los 12ºC, por debajo de la media regional que distintos autores (GARCÍA MARCHANTE y FERNÁNDEZ GARCÍA) coinciden en situar entre los 14º y los 16ºC. Las medias invernales no bajan de 4º y las estivales superan los 22ºC 30. La amplitud
térmica anual es de 17.9ºC y la amplitud extrema llega hasta 51ºC, muy lejos de los 14ºC que señala Viers como amplitud térmica del clima Mediterráneo31. Las heladas, sobre todo las tardías son un problema añadido para la agricultura de la comarca.32.
28 LOPEZ GOMEZ, A.: El clima en Geografía General de España (TERÁN, M, SOLE, L Y
VILA. J, (Coord.)). Ariel Geografía. Barcelona. 1986.
29 GARCÍA DE PEDRAZA, L. y REIJA, A.: Tiempo y clima en España. Meteorología de las
Autonomías. Crossat. Madrid. 1994.
30 LOPEZ GÓMEZ, A. y LOPEZ GÓMEZ, J.; El clima en España según la clasificación de
Köppen. Rev. “Estudios Geográficos”. T-5. Mayo de 1959.
31 VIERS, G. Climatología. Oikos-tau. Barcelona. 1987.
32 ESTÉBANEZ ALVAREZ. J. Memoria del conjunto Provincial de Cuenca. Instituto Geográfico