En este capítulo veremos como se formó en la historia esta comarca y como se estructuró en torno a Huete, de la que ya tenemos noticias en época romana y ya era una ciudad importante en época árabe. Al reconquistar la ciudad, se constituyó como centro defensivo en la comarca. Se le concedió el fuero y fueron naciendo aldeas en torno a la ciudad, formando la tierra de Huete en lo que hoy es la Alcarria.
Al plantearnos la formación de estas aldeas, surgen varias preguntas a las que es necesario contestar: ¿cómo se formó la comarca?; en un principio, las explotaciones a las que accedieron estos repobladores eran de su propiedad, y terminaron en poder nobiliario. ¿por qué se dio ese cambio de titularidad?, ¿cómo era la vida de los primitivos pobladores de las mismas en este período?, ¿cómo eran las aldeas en las que vivían?, ¿y la organización social y familiar?. El objetivo de este capítulo es contestar a estas preguntas.
.
2.1.- Los primitivos pobladores de la comarca.
La comarca la estado poblada desde tiempos celtíberos. Al sur se ha descubierto donde hoy se levanta Uclés una necrópolis y un poblado de la misma época, poblada por los lusones, llamado Hokulacum, que adoraba a Airón, dios de los abismos de las Aguas33.
En Carrascosa del Campo se descubrió en 1963 la necrópolis celtibérica de las Madrigueras, habitada por los Olcades. Se han encontrado objentos de bronce, de hierro y restos de cerámicas diversas, así como collares diferentes. La economía de estos pueblos prerromanos que habitaron la comarca estaba
33 PEREZ RAMIREZ, D.: Uclés, último destino de Jorge Manrique. Ministerio de Cultura.
basada en la agricultura y en la ganadería34. También en el valle del río
Guadamejud hay indicios de poblamientos prerromanos35. Está documentada la presencia romana en toda la Alcarria, desde Ercávica al norte hasta el Cerro de la Muela36. Fundaron Segóbriga, una de sus principales ciudades a poca
distancia del límite sur de nuestra comarca de estudio y Julia Opta (Huete), fundada en honor a Julio César.
Después de la dominación musulmana y la reconquista cristiana, comenzó el periodo repoblador. Los nuevos habitantes de la Alcarria provenían de Burgos, Soria y Segovia y se instalaron en la comarca durante el reinado de Alfonso VII, en torno a 114037: Esta repoblación fue promovida por los
Concejos38.. Así, se fueron creando una serie de pequeñas aldeas, junto a las tierras de labor39, donde vivían, junto a los colonos agrícolas, artesanos de
diferentes oficios. En esta época repobladora se establecieron muchos de los actuales núcleos. Los nombres de aldeas de Villar y Villanueva, datan de esta época. SANCHEZ BENITO habla de la aldea de Olmedilla de Eliz, datándola de la época de la repoblación. Algunas de estas aldeas fueron abandonadas al poco tiempo, a raíz de las duras condiciones climáticas de los s. XIII y XIV. Los campesinos vendieron sus propiedades y se marcharon, lo que llegó a hacer temer el despoblamiento en el Alfoz de Huete (SANCHEZ BENITO, 1994).
34 ALMAGRO GORBEA, M. La Necrópolis de las "Madrigueras". Carrascosa del Campo.
(Cuenca). 1965
35 CONTRERAS MARTÍNEZ, M y DIAZ-ANDREU, M: Análisis del poblamiento en época
romana de la Cuenca del río Guadamejud. Rev. Cuenca. Excma. Diputación Provincial de Cuenca. Cuenca. 1999.
36 Son muy numerosos los autores que se ocupan de la presencia de Roma en la Alcarria:
- AMOR CALZAS, Julio: Curiosidades históricas de la Ciudad de Huete. (Cuenca). Madrid. 1904.
- OSUNA RUIZ, M. y SUAY MARTÍNEZ F. Yacimientos romanos en la provincia de Cuenca. Rev. Cuenca. Excma. Diputación Provincial. Cuenca. 1974.
- PALOMERO PLAZA, S. Las calzadas romanas en la provincia de Cuenca. Excma. Diputación Provincial. Cuenca. 1987.
37 IZQUIERDO GISMERO, P. Carrascosa del Campo. Historia. Carrascosa del Campo. 1991. 38 RAMOS, D. y GUTIERREZ, B: (Coor.) Historia de España. Tomo III. Club internacional de
2.2.- Consolidación de la comarca en torno a Huete. S. XIV.
Lo que hoy conocemos como la Alcarria conquense, en el s. XIV estaba constituida administrativamente por el Alfoz de Huete y una serie de pequeños señoríos (Pareja, Córcoles, Alcocer, Valdeolivas, Buendía, Priego, la Obispalia, la Ventosa y Cañaveras). Estos señoríos fueron vendidos o cedidos por la Corona o la Iglesia a diversas familias nobiliarias40, mientras que Huete y su
Alfoz luchaban por mantenerse bajo jurisdicción real, merced al privilegio otorgado por Juan II 41. Esta lucha fue infructuosa, ya que su escasa fuerza le hizo caer en poder señorial. Después de pertenecer a Dña. Constanza de Alcocer, en el reinado del débil Enrique IV, fue entregado como donación real a su hermano Alfonso42. Pese a las promesas de que la ciudad sería de realengo, al final cayó en manos de Lope Vázquez de Acuña, aliado de los poderosos Carrillo, lo que hizo que Huete se viera envuelto en los conflictos civiles que acabaron con la victoria de los Reyes Católicos. Para escapar del poder nobiliario, la ciudad y su Alfoz se alzaron en armas contra el poder de Vázquez de Acuña, acaudillados por el Capitán Andrés González de Monterroso43, lo que
les valió la liberación del poder nobiliario y un nuevo privilegio otorgado por los nuevos monarcas, tan necesitados de apoyos en esos momentos44
La población que habitó la Alcarria en la Edad Media era joven, con una esperanza de vida en torno a los 25 - 30 años años, siendo menor para la mujer, que sufría una considerable mortalidad en el momento de dar a luz. La edad del matrimonio estaba en torno a los 20 años. Su estructura marcaba una tasa de masculinidad tremendamente acusada. Esto provocaba una alta tasa de célibes
39 SÁNCHEZ BENITO, J.M. Las tierras de Cuenca y Huete en el s. XIV. Historia Económica.
UCLM. 1994
40 CHACON GÓMEZ MONEDERO, J. El patrimonio rural de la Iglesia de Cuenca. Rev. Cuenca.
. Excma. Diputación Provincial. Cuenca. 1987
41 ARCHIVO MUNICIPAL DE HUETE. Juan II concedió a Huete el título de ciudad y la promesa
que sería de Realengo.
42 QUINTANILLA RASO, C. La ciudad de Huete y su fortaleza a fines de la Edad Media. Excma.
Diputación Provincial. Cuenca. 1991.
43 ZARCO CUEVAS, J. Relaciones de pueblos del Obispado de Cuenca. Edición revisada por D.
PÉREZ RAMIREZ. Excma. Diputación Provincial. Cuenca. 1980.
44 ARCHIVO MUNICIPAL DE HUETE: Los Reyes Católicos concedieron a Huete los títulos de
Noble y Leal para añadir al de Ciudad, a la vez que reiteraron la promesa del Padre de Isabel, de que la ciudad sería siempre de Realengo
adultos, sobre todo, varones y una tasa de fecundidad muy baja para la época (3.17 hijos por pareja)45
La población del alfoz de Huete era, en su mayoría, campesina, como el 89% de la sociedad castellana. Estos campesinos podían o no ser propietarios, pastores o granjeros. Este grupo estaba sujeto a los desmanes señoriales cuando el Alfoz fue dominado por señores y tenían que soportar una altísima inflación. Esto favoreció que los señores se hicieran con las tierras de este grupo que tenía un bajo nivel de vida.
2.3.- Las primeras aldeas de la Alcarria
Las aldeas se creaban junto a las tierras de labor resultantes de la roturación de los numerosos bosques que entonces había en la Alcarria. Las tierras recién roturadas daban su primera cosecha y después eran dejados descansar algunos años antes de volver a ser cultivadas.. De esta manera quedaba marcado el término de la aldea.
Figura 3 46
45 PASTOR DE TOGNERY, R. Historia de las familias en Castilla León. (s. X – XIV) y su
relación con la formación de grandes dominios eclesiásticos. Cuadernos de la Historia de España. Buenos Aires. 1967.
46 La figura 3 está tomada de la imagen “Una aldea Medieval”. Miniatura de 1470. Museo
Nacional Israelí. Jerusalén Imagen tomada de GARCÍA DE CORTAZAR, José Angel La vida en una aldea medieval. Santillana. Madrid. 1996
.
Cuando la población de las aldeas crecía, se convertían en villas y eso ocurrió en el s. XVI
La morfología de estos poblados era irregular, adaptándose al terreno, con las casas generalmente unidas entre sí y a lo largo de una red viaria, con una unión irregular y muchos esquinazos. A las afueras de los pueblos surgían tabernas, llamadas cuevas y las ultimas construcciones eran pajares y casares Al acabar el pueblo, había un anillo de huertos que abastecían al campesino de muchos productos que no podía producir en su explotación dedicada, mayoritariamente, a los cereales. En otras ocasiones, los huertos no estaban a la salida del pueblo. sino rodeando la vivienda del campesino. Después de los campos de cultivo, comenzaba el ejido, espacio pecuario de uso comunal en el que no se podía poner labranza alguna y que estaba reservado a su explotación comunal para leña o para pastos de la ganadería 47.
2.4.- Las servidumbres de la sociedad rural.
Uno de los mayores privilegios a los que aspiraban ciudades y villas en el medievo era pertenecer, directamente, a la autoridad real y no vivir en ninguna villa de señorío. En esa época, estar sometido al Señor significaba tener que realizar labores gratuitas en las tierras del mismo, tales como arar, sembrar y cosechar. Los señores también obligaban a sus siervos a hacerles regalos, sobre todo, por Navidad. También estaban sujetos a la “mañería”, 48 o a pagarle al señor los gastos derivados de sus correrías militares. Eso explica las guerras que se produjeron contra la autoridad noble para conseguir el privilegio real y como se aprovechaba cualquier época de convulsividad política para poder escapar del poder nobiliario.
La Iglesia ejercía su poder social y económico con su representante en la aldea, el párroco. Pese a tener una fe plagada de supersticiones, la máxima aspiración de los aldeanos era ir la cielo. Y para ello debían cumplir con la Iglesia, o, mejor dicho, con el representante de Dios en la aldea. El párroco era una de las figuras más destacadas de la sociedad rural y controlaba el
47 GARCÍA DE CORTAZAR, José Angel: La vida en una aldea medieval. Santillana.Madrid.
cumplimiento de los preceptos eclesiales, entre los que figuraba como muy importante el pago del diezmo, lo que le confería también poder económico. En Huete había varias parroquias y numerosas comunidades religiosas. También otros municipios contaban con un convento (Valdeolivas, Priego y Torrejoncillo del Rey), lo que reforzaba la presencia eclesiástica.
2.5.- La familia medieval
La familia entre los s. X al XV era considerada como unidad de producción, de consumo y de pago de tributos. Se trataba de una familia nuclear y su número de miembros dependía de la suerte o la resistencia física que sus miembros tuviesen ante la muerte que, generalmente, se presentaba a edades tempranas. La mortalidad, sobre todo infantil, era muy elevada y, además, esto venía agravado por la falta de higiene, la falta de medios de la medicina, por una deficiente alimentación, o por falta de vitaminas. A causa de ello, la familia medieval buscaba tener muchos hijos ya que uno de cada cuatro hijos morían al nacer, otro lo hacían antes de cumplir los dos años. Los que conseguían llegar a los 10 años podían esperar vivir hasta 40 o 50 años. En algunos archivos parroquiales encontramos familias con un número elevado de hijos. Esto minimizaba los efectos de la mortalidad y se garantizaba la continuidad familiar y se aseguraba mano de obra gratis para la explotación agraria familiar. No era raro encontrar en la Alcarria familias con siete u ocho hijos o, en ocasiones, más
El niño era bien recibido en la familia, no así la niña. Si no moría al nacer, a los pocos días, el padre lo llevaba a la Iglesia a bautizarlo. Generalmente, apenas cumplía un año, ya tenía un hermano pequeño. Al cumplir los cuatro años ya se le encomendaban pequeños trabajos, como atender a las gallinas, desgranar habas o encontrar leña. La edad de matrimonio era muy temprana. Oscilaba entre los 16 y los 18 años. Generalmente se casaban personas de la misma aldea y elegidas por los padres
2.6.- La sociedad rural de la tierra de Huete en la Edad Media.
En la aldea convivían personas de diferente nivel social. Entre los campesinos tenían posibilidades económicas diferentes. También vivía entre ellos algún noble, sobre todo del más bajo escalafón. Estos nobles estuvieron presentes en los pueblos hasta el s. XIX. Todavía es posible ver en municipios semiabandonadas casas de buena construcción, blasonadas y con escudos nobiliarios tallados en sus fachadas..
Dentro del campesinado que poblaba las aldeas de la tierra de Huete, encontramos ya desde el s. XIV distintos escalafones sociales, donde la parte superior de la pirámide era la ocupada por labradores propietarios, con poder económico. Estos, además de la explotación de sus tierras, conseguían el arrendamiento de las tierras de los nobles y también obtenían beneficios por la cesión temporal de sus animales para acarreo o labores agrícolas de los campesinos con peores condiciones económicas. En un nivel inferior estaría el pequeño propietario, con menos medios económicos y de producción, pero cuya propiedad le permitía subsistir.
El tercer escalón sería ocupado por el aparcero o medianero, que tiene escasos medios y no puede acceder al mercado de arrendamiento de tierras. Para poder vivir, se asocia con un propietario para cultivarle la tierra y repartirse la producción. La semilla la pone el propietario y los útiles de trabajo necesarios entre los dos. El aparcero, básicamente, pone su fuerza de trabajo. Estos escalones sociales se diferencian por sus diferentes niveles de riqueza, pero todos son propietarios, independientemente del tamaño de sus explotaciones.
En la parte más baja de la escala social del medievo en la comarca se encontraban los jornaleros. Son campesinos, sin tierras, que realizan su trabajo a cambio de un jornal. Su situación era crítica en un mundo donde la posesión de la tierra daba seguridad y categoría social. Los momentos de crisis demográfica eran mejores para ellos, pues la demanda de trabajadores era más fuerte que la oferta y los salarios subían. Al recuperarse las poblaciones, la
poder dejar sus bienes en herencia a otros familiares
oferta de trabajadores crece, su salario baja y su situación se puede tornar crítica. 49
A lo largo de las páginas anteriores hemos estudiado como se pobló el espacio físico descrito anteriormente y, después de la reconquista, como vinieron nuevos colonos que poblaron unas comarca recién adquiridas con la doble función de ponerlas en producción y defenderlas. Del mismo modo, hemos visto el nacimiento de los actuales municipios, algunos de ellos con el nombre que todavía en la actualidad conservan. Hemos estudiado como eran esas aldeas y la familia que vivía en ellas, así como la pirámide social y los poderes fácticos. De este modo, conocemos ya el punto de partida de lo que será la sociedad de la Alcarria actual, de manera que podemos afirmar que el objetivo planteado al principio del capítulo está cumplido.
.CAPÍTULO 3
LA POBLACIÓN DE LA ALCARRIA HASTA LOS ALBORES DEL S. XX. LOS