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In document Misticismo práctico (AMORC) (página 131-139)

la Transicion?

A sisti recientemente a la muerte de un familiar muy querido para m/, y sent/ en mi interior el miedo cre- ciente a una muerte repentina. ^Como podemos superar este sentimiento?

De las dos etapas mas importantes de la vida, es de­ cir, el nacimiento y la muerte, la que llamamos muerte parece ser la que mas ansiedad crea. La inquietud de ver todas las cosas buenas de las cuales gozamos en el piano material desaparecer de repente e implacablemente, puede hacer surgir una fobia respecto al final de la vida. La per­ sona afectada siente la idea de este acontecimiento como injusta, arbitraria y dura. No puede aceptarla en este mo­ mento, porque la muerte se le aparece como una fuerza fulminante, que simplemente ocurre y se Ueva a alguien a otra parte, sin vuelta.

Se han escrito poemas, compuesto canciones y con- tado historias respecto al miedo a la muerte y de lo que viene despues de ella. Nadie ha sabido mejor que Shakes­ peare describir este terror, como en la obra Medida por

Podemos ahora preguntarnos como y por que el conjunto de la humanidad siente tal rechazo por el final de la vida, y la considera como una espantosa experiencia. Desgraciadamente, las jerarqufas de algunas religiones estrictas tienen mucho interes actualmente en nutrir estos miedos y advertir de las desagradables experiencias que les esperan a los que se dedican a hacer el mal. Estas reli­ giones han sacado tales conceptos de las antiguas creen- cias, para integrarlos en su propia filosoffa.

Por ejemplo, se puede ver sobre la pared de una tumba reconstruida en el Museo Egipcio de San Jose, en California, una pintura titulada El pensamiento del alma. El mural representa a un personaje que ha dejado la vida y que es escoltado en el reino subterraneo por el dios con cabeza de chacal, Anubis. En un momento dado, el alma del viajante es pesada. Si su corazon esta cargado de kar­ ma negativo, el difunto sera entregado a una criatura feroz para devorarlo. Pero si, por el contrario, su corazon es tan ligero como una pluma, se le concede la entrada en la di- vina presencia del dios Osiris. Se puede suponer que este concepto esta en el origen de la notion de salvacidn pre- dicada posteriormente por algunas religiones.

Las ensenanzas misticas serias consideran el final de la vida como una separation entre dos aspectos del ser: el cuerpo y el alma. El cuerpo, con la sangre, los huesos, los tejidos, etc., es un conjunto de celulas ffsicas que tienen una estructura atomica radial. Sin embargo, en el nucleo de cada celula reside una fuerza vital y animica intangi­ ble, que penetro en el cuerpo en el momento de la primera inspiration y que lo dejara con la ultima expiration. Si podemos imaginar que estas dos condiciones, la fisica y la no fisica, proceden de una dualidad, comprenderemos me­ jo r su separation. En otros terminos, conviene recordar

que tenemos dos cuerpos, un cuerpo fisico y un cuerpo psfquico o eterico.

Cuando estan combinadas, las dos fuerzas tienden a irradiar y vibrar, creando lo que se llama el aura, ese campo de energia que envuelve el cuerpo y que algunos mfsticos que han desarrollado suficientemente sus facul- tades psfquicas pueden percibir. Estas dos fuerzas pueden, en el marco de ciertas actividades mfsticas, separarse temporalmente sin causar la desaparicion definitiva de la consciencia. Muchos mfsticos conocen esta separation que se llama proyeccion astral o psiquica. Evidentemente, la expresion separation, cuando se utiliza para hablar de la proyeccion, no es el termino mas apropiado, como cuando se evoca la muerte. En el marco de una proyec­ cion, el cuerpo psfquico permanece ligado al cuerpo fisi­ co; no puede separarse de el, salvo por la transition final en el momento de la muerte.

La muerte quiza no es el termino exacto que deberia emplearse, porque ni el cuerpo fisico ni el cuerpo psfquico dejan de existir. Cada uno de ellos vuelve a otra forma de existencia. Por ello, como muchas otras personas, prefiero utilizar el termino «transicion», porque lo que ocurre re- fleja mas bien un cambio, una transferencia de la cons­ ciencia de un estado a otro, mas que un final definitivo de la existencia.

Si comparamos nuestros cuerpos fisicos con un vaso lleno de agua, vemos que el hecho de tirar el agua (que representa el alma y la fuerza vital) no destruye esta agua, como tampoco hace desaparecer el vaso. Cada uno sigue su propio camino hasta que sean nuevamente reunidos para un proposito comun.

Los temas del karma y de la reencarnacion ya han sido desarrollados en otras partes del libro, asf que me li- mitare a evocar la anticipation de la transition. Segun el enfoque rosacruz, el alma-personalidad no puede experi- mentar diferentes emociones mas que cuando se encuentra en un cuerpo ffsico. Eso explica la felicidad que algunas personas pueden experimentar en situaciones cercanas a la muerte. Mientras existe esta conexion entre el cuerpo fisi- co y el cuerpo psfquico, la respuesta em otional es proba­ ble, debido a los complejos lazos entre los dos sistemas nerviosos y a la actividad cerebral. Sin embargo, no se puede mas que especular sobre los encuentros o los acon- tecimientos que pueden darse en un piano cosmico mucho mas elevado, despues de la transition.

En cuanto a la consciencia que podemos tener de la vida despues de la transition, se puede tomar la analogfa de una persona que duerme, que no suena durante la no- che y que se despierta a la manana siguiente. La ultima cosa de la cual se acuerda, es que se relajaba en su cama y se preparaba para dormir. El acto consciente siguiente, es el de despertarse por la manana. Numerosas experiencias pueden haber ocurrido en este intervalo, pero un velo de olvido acerca de este interludio inconsciente desciende muy a menudo en el momento de despertarse.

Para ir mas lejos aun en este ejemplo, la persona que duerme durante la noche, preocupada por el peso de las pruebas y de las tribulaciones que ha padecido durante el dfa, puede hacer proyectos para el dia siguiente. Si, por ejemplo, sufre los efectos nocivos de un temperamento violento, puede entonces desear sinceramente abordar los problemas de la vida de una manera mas razonable y ma­ dura. Puede tambien tener dificultades para asumir las responsabilidades de la vida y tener tendencia a postergar

las cosas para el dia siguiente. Tales personas pueden sen- tir una aspiration profunda a superar sus debilidades y progresar hacia objetivos mas elevados. Y un nuevo dfa ofrece justamente esa oportunidad.

En otros terminos, la transicion no entrana el sufri- miento eterno, tampoco implica un gozo eterno. Es una puerta hacia nuevas perspectivas, un portal iniciador de esperanza y un pasaje hacia una posible reconciliation tranquila consigo mismo y con la Consciencia cosmica.

Es oportuno que el mistico tenga en mente un punto subrayado por las ensenanzas: la transicion forma parte natural de nuestra vida y nadie puede evitarla. Un humo- rista comentaba con perspicacidad la inclination que exis- te en muchos de nosotros: «Algunas personas esperan

secretamente que en el momento de su transicion, un me­ dico vendrd con un elixir magico descubierto reciente- mente que prolongara infinitamente su vida».

Por otro lado, podemos de nuevo referimos a Sha­ kespeare, quien, en este corto extracto de Julio Cesar, da una vision calmada e imponente de la transicion:

Los cobardes mueren muchas veces antes de su ver- dadera muerte, los valientes prueban la muerte solo una vez. De todos los prodigios que he oido hasta ahora, lo mas sorprendente me parece que los hombres tengan mie­ do, dado que la muerte, fin necesario, ha de venir cuando quiera venir.

En lo que concierne a la preparacidn para este acon- tecimiento natural que se llama la transicion, he recomen- dado a menudo al estudiante de misticismo que intente dejar tras de si una situation ordenada para los demas. En

otras palabras, debe haber preparado su testamento. No quiero ser morboso o demasiado brusco; no hago mas que recordar que cada uno de nosotros inevitablemente va a pasar por la transition algun dia. Hemos podido tener la idea de que los que amamos reciban nuestros bienes des­ pues de nuestra partida, pero si no hemos redactado un testamento, los destinatarios podrfan bien ser aquellos que no deseamos ver beneficiarse de los bienes que hemos ad- quirido con esfuerzo. Ademas, si dejamos muchos bienes detras de nosotros, puede llegar a ser una pesada tarea pa­ ra los demas decidir lo que hay que hacer o intentar adivi- nar lo que el difunto tenia en la cabeza. La preparation de un testamento es un medio practico de abordar de una manera realista la transition.

Luego, intente visualizar su existencia final como algo rapido y exento de sufrimientos y de luchas demasia­ do largas. Por otra parte, los que amamos profundamente en esta vida y de los que deseamos permanecer cerca po- dran ser atrafdos hacia nosotros en la proxima encama- cion. El hecho de no acordarse de la vida anterior no im- pide que podamos conocer de nuevo la felicidad y la ale- gria junto a aquellos que amamos, si lo proyectamos asi ahora mismo.

Para acabar, preparese para la transicion trabajando asiduamente en su desarrollo espiritual en la vida. Las en­ senanzas misticas, solidas y con sentido comun pueden ayudarnos a realizar con total consciencia la evolucion gradual de nuestras facultades mas elevadas, que podre- mos ofrecer al Creador en su momento. Medite sobre esta cita escrita por el filosofo griego Epicteto:

«Si la muerte me sorprende, me basta con poder extender las manos hacia la divinidad y decir: No descui-

de las facultades que recibi de ti para percatarme de tu gobierno y comprenderlo. No te abochorne en lo que a m i tocaba. Mira como he utilizado los sentidos, mira como las presunciones. i Verdad que nunca te hice reproches, verdad que nunca me desagrado nada de lo que sucedi'a o pretendi' que fuera de otra manera, verdad que nunca transgredi mi condition natural? Te agradezco que me engendraras, te agradezco lo que me diste. Me basta con cuanto me he servido de tus done s. Tomalos de nuevo y ponlos en el lugar que tu quieras. Todo era tuyo, tu me lo diste. iN o basta con marcharse asi? l Yque vida es mejor o mas decorosa que la del que es asi, que final mas dicho- so?»

En alguna parte sobre

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