TEMA 7: LA INFLUENCIA DE LA FAMILIA EN LA CONDUCTA DELICTIVA JUVENIL.
10. ESTILOS EDUCATIVOS Y APARICIÓN DE LA CONDUCTA ANTISOCIAL Teniendo en cuenta los estilos educativos 14 también podemos recoger
las relaciones familiares.
Los estilos educativos o de crianza, son importantes porque se vinculan al desarrollo del niño en general y específicamente a la conducta antisocial.
Hay un número considerable de lo que llamamos tipologías de familias. Las tipologías se hacen para recoger toda la variabilidad interfamiliar e intrafamiliar.
Hay algunos autores que sostienen que en las familias hay patrones educativos estables y otros que sostienen que esos patrones van a depender de la situación específica, de la conducta del niño y del desarrollo del niño.
Baumrind es la principal autora de elaboración de tipologías y desde el año 66 propone tres tipos de disciplina diferentes:
- Estilo autoritario : se caracteriza por una manifestación muy rígida y severa del control que se ejerce sobre los hijos. Los padres suelen evaluar las conductas y actitudes de los hijos usando estándares absolutos (no relativizan nada). Básicamente los padres lo que más valoran es la obediencia, por eso restringen demasiado la autonomía del niño; son las familias que más usan el castigo físico y las prohibiciones. Normalmente los niños tienen muy pocos derechos pero muchas obligaciones.
- Estilo autoritativo: se basa en la presentación de argumentos y de razonamiento sobre determinadas normas. Los padres respetan la autonomía la individualidad del niño. El objetivo de la educación es lograr acuerdos usando la negociación y la toma conjunta de decisiones. Los padres autoritativos suelen ser coherentes y consistentes y adecuan la disciplina a la realidad evolutiva del menor. Lo que intentan es promover en el niño la tendencia al comportamiento positivo, manteniendo la reciprocidad entre padre e hijo pero manteniendo claramente el rol de padre y el rol de hijo. En principio es el estilo más positivo para educar y suelen ser familias cohesivas.
- Estilo permisivo : es el polo opuesto al autoritario. Hay ausencia de castigos, muy poco control por parte de los padres, se aceptan las conductas impulsivas de los hijos, se permite que sea el propio niño el que regula su comportamiento y no se exige el cumplimiento de normas. A los niños se les dan los mismos derechos que a los 14 Parenting (english): estudios sobre influencia de la educación familiar en la conducta antisocial.
adultos pero no tienen obligaciones. Este es el que abunda hoy en día.
En realidad Baumrind sostiene que los estilos parentales se pueden En realidad Baumrind sostiene que los estilos parentales se pueden resumir en estilos basados en la aceptación y el afecto y estilos basados en el resumir en estilos basados en la aceptación y el afecto y estilos basados en el control.
control.
El control se divide a su vez en:
o Control comportamental o conductual: hace referencia a aquellas conductas de los padres dirigidas a controlar la conducta del hijo. Tiene consecuencias positivas y negativas para el desarrollo del niño.
o Control psicológico: es el control de los padres al hijo influyendo en su desarrollo psicológico y emocional. Siempre tiene consecuencias negativas.
Las investigaciones dicen que el control psicológico tiene un efecto muy importante en las conductas internalizadas (depresión, baja autoestima…) y en algunos casos en la conducta externalizada (delincuencia). El control conductual se asocia con conducta externalizada y también con la delincuencia.
Otra clasificación de tipologías es la realizada por Maccoby y Martin. En 1983 redefinen los estilos de Baumrind y hablan del estilo democrático (el mismo que el autoritativo); estilo autoritario (igual que el autoritario anterior); estilo indulgente y estilo negligente (se asocia al maltrato y refleja el estado anímico de los padres). El indulgente y el negligente surgen de desglosar el estilo permisivo de Baumrind.
BAUMRIND MAC COBY/ MARTIN
Autoritario ……….. Autoritario Autoritario ……….. Democrático Permisivo ... Indulgente Negligente AFECTO ALTO BAJO
CONTROL ALTO Democrático Autoritario
BAJO Indulgente Negligente
Esta categorización permite diferenciar entre familias cuya permisividad tiene su origen en criterios de democracia, confianza, es decir, una orientación ideológica; de las que cuya permisividad se asocia a la falta de responsabilidad y de interés por el cuidado y protección del niño.
10.1. PAUTAS EDUCATIVAS MÁS ADECUADAS EN LA ADOLESCENCIA. - Las que establecen normas nítidas sobre cuál ha de ser la conducta
adecuada.
- Las que no utilizan sanciones punitivas. - Las más congruentes.
- Las que se basan en explicaciones y en razonamiento.
- Las que permiten el intercambio de opiniones entre padres e hijos. - Las que promueven actividades cotidianas adaptadas.
- Las que fomentan el desarrollo de ideas propias y opiniones en el adolescente siempre que el clima familiar sea cohesivo.
10.2. CONSECUENCIAS DE LOS ESTILOS EDUCATIVOS.
Los hijos de padres autoritarios tienen un patrón de conducta que se llama conflictivo-irritable que se caracteriza por que el niño es miedoso y aprensivo, se enfada con mucha facilidad, alterna la conducta agresiva con la resentida, es melancólico y triste.
Los hijos de padres autoritativos suelen tener un patrón conductual llamado energético-amistoso. Se caracteriza por que el niño confía en sí mismo, tiene un alto nivel de energía, se autocontrola, es alegre y amistoso, coopera con los adultos y soporta bien el estrés.
Los hijos de progenitores permisivos tienen un patrón conductual que se llama impulsivo-agresivo que se caracteriza por que es poco confiado, tiene poca confianza en sí mismo, muestra un escaso control, es agresivo, es impulsivo y no persigue un fin.
10.3. INFLUENCIA ESPECÍFICA DE LOS ESTILOS DE EDUCACIÓN EN LA APARICIÓN Y DESARROLLO DE LA CONDUCTA ANTISOCIAL.
En términos generales podemos decir que las prácticas educativas severas, incongruentes, basadas en el castigo físico, las amenazas, la negligencia, la escasa supervisión, el rechazo, el abuso, el maltrato y la indiferencia se asocian con la conducta antisocial.
Algunos factores de la familia como los antecedentes delictivos de los padres, las psicopatologías, los conflictos entre padres o entre padres e hijos, la desventaja social, etc. median en la utilización de determinadas prácticas educativas sobre otras.
Diversos autores establecen que la disciplina muy rígida es un factor que influye en el desarrollo de la conducta agresiva y antisocial, pero llegan a la conclusión de que este efecto depende de la rigidez de la disciplina, del grupo
cultural al que pertenezca familia, del contexto de interacción entre padres e hijos y del sexo del padre y del hijo.
Respecto a la influencia del grupo social y cultural, hay una variación en la relación entre disciplina física y problemas de conducta externalizada a través de diferentes grupos étnicos y culturales. No está claro de qué depende, pero parece que el significado de la conducta paterna depende de su grupo cultural. En los grupos culturales en los que el castigo físico es aceptado, la asociación entre castigo físico y delincuencia no es significativa. Sin embargo en grupos sociales en los que el castigo físico está prohibido socialmente, la disciplina física es rechazada y se considera negativa y existe correlación entre conducta antisocial y disciplina física.
Respecto al contexto de interacción entre padres e hijos, sus características van a determinar la interpretación que el niño dé ala educación que recibe. Si el contexto de interacción se caracteriza por la frialdad y la falta de calidez en las relaciones, los efectos de la disciplina física pueden verse aumentados con respecto a la conducta antisocial. Pero una disciplina física que no llegue al abuso y que es admitida en un contexto cálido de interacciones puede tener un efecto menor o no tener efecto sobre la conducta antisocial. Aunque el efecto del castigo físico nunca es inofensivo.
La internalización de las normas morales y sociales es efectiva cuando el castigo físico forma parte de un estilo educativo autoritativo; o cuando se acompaña de explicaciones racionales y se vincula a la situación específica. En este contexto el niño entiende que el castigo físico es posible siempre que hablemos de castigo físico dentro de un estilo autoritativo (no hablamos de palizas, sino de algo puntual).
Respecto al sexo del padre y del hijo, en las díadas del mismo sexo, los efectos de la disciplina física sobre la conducta antisocial son mayores.
Con relación a las actitudes que los padres manifiestan con respecto a los hijos parece que los niños agresivos y antisociales sufren manifestaciones de exasperación y rechazo frente al placer y satisfacción que manifiestan los padres de niños adaptados. Esta influencia de las actitudes es más importante en las madres.
El apoyo paterno se asocia al ajuste social de los jóvenes y a la prevención de la conducta antisocial. De hecho, una alta percepción de rechazo y una baja percepción de calor en la relación padre-hijo, se asocia con la delincuencia. Posiblemente porque el rechazo dificulta la internalización de la norma social porque el niño no se identifica con sus padres ni tiene buena relación con ellos.