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Capítulo 2. Marco Teórico

2.3. Estrategias para mejorar la Competencia lectora

Las estrategias son planes para resolver problemas que se encuentran en la construcción de significado (Pearson, Afflerbach y Paris, 2008). Estrategias que no

deben ser mecanizadas, dado que cada texto requiere que los lectores las modifiquen de

acuerdo a la comprensión del mismo, es necesario que el lector sea autónomo en la

comprensión del texto, para que desarrolle las competencias interpretativa,

argumentativa y propositiva y se aplique un aprendizaje significativo.

Las habilidades, por su parte, pueden ser reconocidas como procedimientos

mecanizados, por ejemplo el reconocimiento de palabras en un texto, leer de manera

mental u oral, leer de derecha a izquierda, etc. Estas se ejecutan de manera inconsciente.

Cuando se habla de estrategias para mejorar la competencia lectora es importante

independiente de la clase de lectura que se desarrolle, para el ejercicio de lectura mental,

generalmente cada lector tienen su propia forma de concentración.

La táctica está en que el estudiante utilice estrategias cognitivas o metacognitivas,

Gómez y Silas (2012). Las estrategias cognitivas constituyen métodos o procedimientos

para adquirir, elaborar organizar, utilizar la información, resolver problemas y tomar

decisiones adecuadas para lograr la meta planteada (Presley, 2006). Por esta razón, se

podría pensar que estas metas ayudan a la comprensión del texto, pues el estudiante

predice, compara, infiere y aplica muchos más ejercicios sobre el texto leído, lo que le

ayuda a desarrollar mejor la competencia lectora.

Por otro lado, las estrategias metacognitivas son los planes que se ponen en práctica

para planear, supervisar, evaluar y modificar las actividades cognitivas (Presley, 2006),

es una forma de trabajar organizadamente y de manera constante en un proyecto que

requiere desarrollar las actitudes de responsabilidad, compromiso y creatividad tanto del

maestro como de los estudiantes. En consecuencia, cuando el lector, en este caso un

estudiante del grado noveno, aplica tanto las metas cognitivas como las metacognitivas,

puede alcanzar una mejor comprensión del texto leído.

Presley (2006), hizo un estudio en el cual evidencia que los estudiantes eficaces

muestran conductas cognitivas y metacognitivas que facilitan su desempeño académico

y que hay beneficios significativos al enseñar estrategias de manera explícita para

aplicar tanto metas cognitivas como metacognitivas para que se vieran los resultados

esperados a nivel de pruebas académicas internas y externas.

La autorregulación en la lectura es un proceso estrechamente ligado con la lectura

estratégica y consiste en que el alumno tenga conciencia de su proceso de comprensión

mientras lee, lo que le permite utilizar estrategias cuando detecta fallas en su

comprensión, Gómez y Silas (2012). El aprendizaje autorregulado supone el uso de tres

tipos de estrategias: cognitivas, autorregulatorias o metacognitivas y de administración

de recursos (Pintrich, 2002). Esto genera en los educandos una motivación constante por

alcanzar sus metas en lo correspondiente a la capacidad de lectura comprensiva.

Realizando un seguimiento constante, el lector puede darse cuenta de su proceso a

través del control de comprensión, en el cual se detectan primero las dificultades y

posteriormente se aplican las estrategias, lo ideal es que el mismo lector, además de

autoevaluar su comprensión para notar si ha comprendido o no, también tome los

correctivos necesarios cuando descubra algún problema. La clave de una competencia

radica en que los resultados sean positivos para los estudiantes, si los resultados son óptimos quienes se benefician son ellos mismos, además, la institución va adquiriendo un reconocimiento a nivel del Distrito Capital.

Una competencia define unas preguntas complementarias: ¿Qué?, ¿Para qué?, ¿Dónde?, ¿Por medio de qué?, ¿Cómo?, Zabala y Arnau (2007), al responder estas preguntas, se puede entender que competencia es la capacidad o habilidad de efectuar tareas o hacer frente a diversas situaciones de forma eficaz, en un contexto determinado,

para lo cual se deben movilizar actitudes, habilidades y conocimientos al mismo tiempo

y de forma interrelacionada Zabala y Arnau (2007), cabe resaltar la expresión usada por estos autores, cuando mencionan el término “movilizar” actitudes, habilidades y

conocimientos de manera integral, para alcanzar un mismo objetivo, es decir que para alcanzar una tarea, en este caso la comprensión lectora, debemos propiciar en los estudiantes ante todo una actitud positiva para alcanzar el éxito en la actividad, a través de la estrategia aplicada.

2.3.1. Técnicas de estudio. Sería ideal realizar actividades que, a modo de técnicas

de estudio, les sirvan como herramientas básicas para que puedan mejorar esta

competencia García y Monzón (2012), se trata de realizar actividades las actividades de

lectura comprensiva, programadas por los docentes, siguiendo una secuencia, donde p

rimero el alumnado puede leer el texto completo y luego lo va subdividiendo hasta dar

con la esencia o la idea principal del texto y con las ideas secundarias. Es aconsejable

que los estudiantes vuelvan a leer el texto varias veces para que profundicen y analicen

bien cada uno de los párrafos y partes del texto (García y Monzón, 2012, p. 3).

Entre tantas estrategias que se pueden trabajar para desarrollar la comprensión lectora

según García y Monzón (2012), se pueden tener en cuenta las siguientes.

• Pedir al alumnado que busque un dato concreto en un texto, como fechas, autores, palabras clave.

• Enseñarles que busquen en el diccionario palabras que desconocen para que puedan comprender el conjunto del texto de manera global.

• Que los alumnos lean un texto o unos párrafos cortitos y sean competentes para expresarlos oralmente al resto de compañeros y compañeras, de una manera muy

escueta y resumida.

• Que aprendan diferencia entre la idea central y las ideas secundarias menos relevantes.

• Sugerirles el ejercicio de sintetizar con sus palabras redacciones escritas y por sus compañeros las cuales han sido leídas en voz alta.

• Utilizar textos con las palabras entrecortadas a mitad y que ellos sean capaces de leerlo de manera global completando visualmente las grafías a medida que leen.

• Trabajar primordialmente con la elaboración de esquemas, desde lo más general a lo más concreto. Seguidamente, enseñarles a realizar mapas conceptuales que

tanto favorecen a la comprensión y el estudio de las áreas.

• Enseñarles a utilizar diferentes colores para detectar las ideas principales de las secundarias, pudiendo así, organizar el texto de una manera jerárquica, en cuanto

a los contenidos del mismo.

• Motivar al alumnado, sugiriendo lecturas que les interesen y con las que se identifiquen.