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La estructura de qualia y los verbos de creación

La noción de la estructura de qualia ha sido descrita con detalle en el §1.10.1. Como recordará el lector, se trata de los aspectos básicos de una palabra codificados en cuatro roles: el agentivo (que representa los factores implicados en el origen de una entidad), el constitutivo (que refleja la relación entre el objeto y sus componentes), el télico (que codifica el propósito y la función del objeto) y el formal (que contiene la información sobre los rasgos distintivos del objeto). Los roles de qualia constituyen informaciones mínimas que sirven de base para derivar las distintas acepciones de las palabras (la polisemia) según el contexto.

La EQ del sustantivo cuadro sería la siguiente:

(19) cuadro

constitutivo= pinceladas, marco, lienzo… (x,w)

EQ= formal= obra de arte (x)

télico= ver (e1, y, x)

agentivo= pintar (e2, z, x)

Cada uno de los elementos de la EQ de cuadro puede activarse en un contexto determinado, dependiendo de la actividad a la que este sustantivo este asociado.

Como se ha mencionado en el §1.10.1., dentro del Lexicón Generativo los distintos elementos de la estructura eventiva de los verbos se relacionan con determinados tipos de qualia. Las realizaciones (transiciones en términos de Pustejovsky) constan de dos subeventos: el proceso inicial y el estado resultante. Pongamos por ejemplo la realización quemar un cuadro:

(20) quemar un cuadro

EE= E1=e1: proceso (quemar un cuadro)

E2=e2: estado (estar quemado el cuadro)

EQ= formal= estar quemado (e2, el cuadro)

agentivo= quemar (e1, x, el cuadro)

Como vemos, el rol agentivo se relaciona con la acción y el rol formal, con el resultado de la acción (que llega a ser una característica del objeto que la ha experimentado, en el caso citado supra, dicha característica del cuadro es la de ‘estar quemado’). Este esquema es común para todas las transiciones o realizaciones.

En un contexto sintáctico determinado, uno de los dos subeventos de quemar un

cuadro y sus respectivos qualia pueden llegar a focalizarse. En (21a) se focaliza el

subevento inicial, el de ‘quemar un cuadro’ y en (21b) se resalta el estado resultante, el de ‘estar quemado el cuadro’.

(21) a. Juan está quemando el cuadro.

b. Juan ha quemado el cuadro.

Consideremos ahora la EE y la EQ de un verbo de creación, por ejemplo

escribir:

(22) escribir un libro

EE= E1-e1: proceso

___ ___ E2-e2: estado

--

EQ= formal= existir (=estar escrito) (e2, el libro)

-- agentivo= escribir (e1, x, el libro)

El análisis de (22) pone en evidencia que hay una diferencia entre las realizaciones de los verbos de creación y los que no lo son, que radica en el rol formal, y es que el estado que sigue a una acción denotada por un verbo de creación es el de ‘existir’ siempre, mientras que los estados provocados por el resto de los verbos son múltiples y difíciles de generalizar, pero que nunca son equivalentes a ‘existir’ o ‘empezar a existir’.

Como cualquier realización, un verbo de creación puede focalizar su fase de proceso –mediante el uso de tiempos imperfectos, formas progresivas (23a) y adverbiales durativos ‘durante x tiempo’ (23a')– o la de la culminación (seguida del estado resultante), que se hace visible normalmente si el verbo está en forma perfecta (puede ir acompañado del adverbial delimitador ‘en x tiempo’) (23b):

(23) a. Escribía/estuve escribiendo un libro.

a'. Escribí/estuve escribiendo un libro durante un año. b. Escribí un libro (en un año).

Como se ha dicho supra, si intentamos cuantificar un evento denotado por un verbo de creación mediante ‘un poco’, en principio deberían surgir dos interpretaciones: ‘un poco’ cuantifica sobre la fase de proceso (e1) con la interpretación de ‘estar creando x durante un rato’ (como en 24a), en la otra ‘un poco’ debería cuantificar sobre el estado resultante del proceso de la creación (e2) atribuyéndole el valor de parcialidad; sin embargo, esta interpretación no es posible, (24b):

(24) a. Escribí un libro un poco/durante un año. (=estuve escribiendo un libro durante un

rato/durante un año)

b. *Escribí un libro un poco. (=creé un libro parcialmente escribiéndolo)

La conclusión es que siempre que el rol formal contenga información relativa a la existencia de un objeto o fenómeno, es imposible el uso de expresiones atenuativas para modificar el estado resultante del evento.

La combinación de los verbos de creación con los nombres de materia prima (esta posibilidad de combinatoria ha sido mencionada en el apartado anterior a propósito de la clasificación de los verbos de Levin) podría refutar esta hipótesis, porque las expresiones atenuativas que contienen una referencia a una materia prima sí son gramaticales a pesar de que en principio el evento en que participan constituya un acto creativo:

Sin embargo, esta aparente contradicción se supera, si profundizamos en la EE, la EA y la EQ de esculpir.

(26) esculpir

EE= E1- e1: proceso (esculpir)

–– E2-e2: estado (existir, estar esculpido)

--

EA= ARG1 – individuo animado (Agente)

ARG2 – artefacto creado (estatua)

- EQ= formal= objeto físico

- constitutivo= materia prima

- - - D-ARG1 – materia prima (madera, tabla, piedra, etc.)

EQ= formal= existir (=estar esculpido)(e2, artefacto creado)

-- agentivo= esculpir (e1, Agente, materia prima)

La representación de (26) se glosa de la siguiente forma: el objeto afectado de la materia prima es uno de los argumentos que puede tomar ‘esculpir’, a la par con el que codifica al Agente de la acción y el artefacto creado, por ejemplo, ‘Rosa esculpe una estatua de madera’. Se califica como argumento por defecto (D-ARG) porque a pesar de estar incluido en la EQ no necesariamente se expresa sintácticamente. En (25) focalizamos el primer subevento de ‘esculpir’, el del proceso de creación, relacionado con el rol agentivo, que, a su vez, hace una referencia a la materia prima de la que está creado el objeto. De esta manera el rol formal de existencia de un nuevo objeto, relacionado con el estado resultante, queda oscurecido o relegado a un segundo plano. Es por eso por lo que tampoco se manifiesta en (25) la restricción que hemos caracterizado como típica de los verbos de creación, la de rechazo de los elementos atenuativos para modificar el estado resultante.

Como he adelantado, la representación formal propuesta por Pustejovsky puede aplicarse también para desambiguar ciertos usos polisémicos (recuérdese el ejemplo de

pintar una pared y pintar un cuadro). Volveré a buscar la respuesta en la EE y la EQ

(27) a. cuadro

EQ= formal= obra de arte (x)

agentivo= pintar (e, z, x)

b. pared

EQ= formal= una construcción (x)

agentivo= construir (e, z, x)

c. pintar

EE= E1=e1: proceso

EQ= agentivo= pintar (e1, x, y)

De (27) se deduce que ‘cuadro’ y ‘pintar’ comparten el valor del rol agentivo, ‘pintar’, y su combinación hace, por tanto, que ‘pintar’ adquiera el sentido de creación (‘pintar un cuadro’ implica ‘crear un cuadro’, el rol formal de esta realización será ‘existir’ y ‘cuadro’ será objeto efectuado). Como se ha dicho en el §1.10., este mecanismo, que se desencadena a causa de la identidad de valores en uno de los qualia de ambos elementos de la construcción, se llama co-composición.

En cambio, la combinación de ‘pintar’ con ‘pared’ hace que ‘estar pintado’, y no ‘existir’, sobresalga como el valor formal de la realización ‘pintar una pared’. ‘Pared’ será en este caso objeto afectado, y no efectuado.

Ahora sí podemos retomar el caso descrito en el §3.3., el de reparar la moto, que, como se recordará, podía dar una interpretación resultativa combinado con un adverbial durativo, al igual que los verbos de creación. Si una moto precisa de reparación, es que está rota, y por lo menos algunos de sus roles de qualia pueden reflejar este hecho; por ejemplo, el rol télico (una moto rota no funciona casi siempre) y el rol formal (un accidente puede hacer cambiar sus dimensiones y la forma). Así las cosas, la reparación de la moto equivale a su reconstrucción y, por lo menos aproximadamente, a su creación.

La explicación del distinto comportamiento de los prefijos atenuativos, por un lado, y un poco por el otro podría ser la siguiente15:

15

- los prefijos: son los primeros en añadirse al verbo, antes que el objeto porque son elementos morfológicos: de manera que obtenemos algo parecido a [una

casa [un poco-construir]], que no presupone la existencia del objeto porque el

prefijo atenuativo (con el valor de ‘un poco’) no deja que culmine el evento. Entonces, no obtenemos casa tampoco. De ahí que las formas prefijadas adquieren el valor resultativo de existencia: lo hacen para justificar semánticamente la presencia del objeto creado.

- un poco: es un elemento independiente que seguramente se introduce en la derivación después del objeto directo del verbo (el objeto creado, cuya existencia se da por supuesta de esta manera): [un poco [pintar un cuadro]]. Por esto sí puede modificar la fase de proceso de la realización, pero no la de estado resultante, porque la parcialidad contradice la presuposición existencial que entraña la realización previamente construida (de [pintar un cuadro], por ejemplo).