Como ya he mencionado en el capítulo 1, el hecho de que el aspecto esté presente en todas (o casi todas) las lenguas (véase Lyons, 1977: 621) no quiere decir que la naturaleza de la aspectualidad sea siempre la misma ni que se exprese de la misma manera.
Los valores aspectuales pueden residir en el verbo o fuera de él, por lo tanto podemos hablar de a s p e c t u a l i d a d v e r b a l y n o v e r b a l .
La aspectualidad verbal se puede expresar ora mediante la oposición de f o r m a s g r a m a t i c a l e s d e l m i s m o v e r b o (en este caso hablamos de la categoría gramatical de aspecto) ora mediante la oposición de c l a s e s a s p e c t u a l e s d e v e r b o s (como, por ejemplo, verbos de acción frente a verbos de estado, o verbos delimitados frente a verbos no delimitados, etc.) con una subdivisión más fina dentro de estas clases (se trata de los m o d o s d e a c c i ó n ). Aquí se llamarán Aktionsart tanto las clases aspectuales de verbos como los modos de acción.
Las clases aspectuales de verbos y los modos de acción, según Maslov, no necesariamente están marcados morfológicamente3; por esto se tienen que considerar como fenómenos de la gramática latente (latent o covert grammar). De hecho, como
recuérdese, por ejemplo, el caso de las partículas del gaélico escocés: ag (imperfectiva), air (relacionada con el presente perfecto) y gus (con significado prospectivo, de fase preparatoria) (Ramchand, 1997).
2
Me baso principalmente en Maslov (1985: 19-29) para esta revisión y la del apartado siguiente. Cfr. Paducheva (1998) para un repaso de la teoría de Maslov y su desarrollo. Para una crítica del modelo de Maslov y otras teorías clásicas del aspecto se puede consultar Karolak (2001).
3Pero algunos modos de acción o Aktionsarten (de hecho, bastantes) sí están marcados con afijos productivos. Dedicaré esta parte de mi investigación a demostrarlo.
indica el autor, las clases aspectuales de verbos y los modos de acción contienen valores aspectuales que interaccionan de forma orgánica con el significado léxico del verbo, que están incorporados en su semántica y actúan como componentes categoriales del propio verbo, repercutiendo en su funcionamiento gramatical, su formación, sus combinaciones sintácticas, etc. Las Aktionsarten marcadas morfológicamente forman una parte considerable de la aspectualidad en ruso. En español están presentes en menor grado; podemos aludir, por ejemplo, a los verbos que corresponden a la Aktionsart iterativo- intensiva: repeinar, rebuscar, etc., también los del aspecto no pautado (Aktionsart iterativo-atenuativa y la delimitativa): corretear, bailotear, picotear, besuquear, etc. (cfr. De Miguel, 1999; Portolés, 1999 para la noción del aspecto no pautado, etc.).
Otro elemento de la aspectualidad verbal son los modos de acción analíticos, que utilizan ciertas combinaciones de verbos –como načat’ ‘empezar’ + inf. ‘empezar a hacer algo’, o slučalos’ (‘ocurrir’-pas.imp.) emu (‘él’-pron. dat.) + inf. ‘tenía ocasión a veces de hacer algo’–. Los modos de acción analíticos (romper a + inf., estar a punto de + inf., empezar a / acabar / terminar de + inf., etc.) están muy extendidos en castellano (consúltese los estudios de Roca Pons, 1958, y De Miguel, 1999).
La aspectualidad no verbal la localizamos en el grupo del predicado, en una oración o en combinaciones de oraciones. En una frase el uso de marcadores léxicos de valores aspectuales es fundamental (los adverbios, por ejemplo, cuyo papel en español es importantísimo), pero también desempeñan un papel relevante las características gramaticales de los argumentos del verbo (número, algunas veces caso, el hecho de representar un objeto animado o inanimado, etc.) o simplemente la presencia o ausencia de dichos argumentos. Nótese que algunas de estas características (animado-inanimado, por ejemplo) son las que típicamente se codifican en la estructura de qualia y la estructura argumental, lo que demuestra que existe una estrecha relación entre estos niveles y la estructura eventiva.
En lo que se refiere al uso de los marcadores léxicos, podemos discriminar la aspectualidad no verbal léxica y la aspectualidad sintáctico-contextual en los demás casos. El campo semántico de esta incluye la expresión de valores aspectuales (muy próximos a los táxicos4) mediante varias locuciones preposicionales y adverbiales (que
4“La taxis caracteriza el evento narrado en relación con otro evento narrado, pero sin referencia al momento del discurso” (Maslov, 1985: 4). Los tiempos relativos (el pluscuamperfecto, el futuro en el pasado, etc.) son uno de los medios de formalización de la taxis.
suelen ser del tipo una vez, después de, etc.) y también combinaciones de oraciones sin conjunciones.
Las múltiples subdivisiones del campo de la aspectualidad están reflejadas en (1):
(1)5
Este esquema, como cualquier otro intento de generalización, proporciona una imagen algo simplificada de la formalización de los valores aspectuales. En las lenguas reales algunos de los recursos indicados funcionan en conjunto al tiempo que pueden faltar otros, en particular, la expresión puramente gramatical de los valores aspectuales, es decir, la categoría de aspecto verbal como tal. Con otras palabras, mientras el campo semántico-funcional de la aspectualidad, sistematizado de una forma u otra, está presente en todas las lenguas, no todas las lenguas poseen el aspecto como categoría gramatical formalmente materializada. En el esquema supra el aspecto se considera como la parte más gramaticalizada del campo de la aspectualidad, siendo una categoría por definición flexiva. “Así, podemos usar el término aspecto solo en los casos en que la expresión regular de algunos valores aspectuales mediante la oposición paradigmática
5Maslov (1985: 21). El esquema de Maslov ha sido adaptado al español por De Miguel (1999: 2993), trabajo que contiene una revisión minuciosa del aspecto léxico en español.
aspectualidad léxica Aspectualidad verbal no verbal 1. oposición de las formas del mismo verbo (aspecto) 2. oposición de clases aspectuales de los verbos y de sus subclases (modos de acción) 3. ciertas combinaciones de verbos (modos de acción analíticos) 4. en el grupo del predicado 5. en una oración 6. en combinaciones de oraciones (con o sin conjunciones) 7. marcadores léxicos 8. características gramaticales de los actantes gramática explícita gramática
de las formas gramaticales del mismo verbo abarca la mayor parte de (o todos) los verbos” (Maslov, 1985: 20).
Algunas partes de dicha definición de Maslov precisan una explicación.
Maslov limita la totalidad de los valores aspectuales a “algunos valores aspectuales”, porque no todos ellos sirven de base para la categoría flexiva de aspecto. En efecto, algunos valores aspectuales están tan íntimamente relacionados con los valores léxicos que resulta injustificado conferirles el estatus de puramente gramaticales. Por otra parte, el mismo valor aspectual puede expresarse en una ocasión formalmente, dentro de la categoría de aspecto, y en otra en el nivel de los modos de acción. El autor considera que en la etapa actual de desarrollo de la aspectología no existe una manera fiable de dividir los valores aspectuales (ni siquiera en una sola lengua) entre los pertenecientes al dominio de la categoría gramatical de aspecto y los que no lo son. Estoy de acuerdo con esta opinión. Sin embargo, el presente trabajo procurará aproximarse lo más cerca posible hacia lo que podría ser la solución del problema que plantea el lingüista.
Otra limitación está relacionada con la esfera de abarque del aspecto gramatical. En las lenguas que cuentan con aspecto flexivo, esta categoría se extiende a “la mayor parte de (o todos) los verbos”. En las lenguas eslavas, por ejemplo, cada forma verbal lleva la marca de aspecto, pero esto no quiere decir que todos los verbos tengan las dos formas de la oposición aspectual, la perfectiva y la imperfectiva.
Haciendo hincapié en que la expresión de los valores aspectuales tiene que ser regular, Maslov se refiere a que una distinción semántica, una vez gramaticalizada, se tiene que expresar obligatoriamente en la lengua, incluso cuando parece que no hay necesidad interna de hacerlo, por ejemplo cuando la diferencia entre las dos posibles variantes aspectuales es mínima, como en (2). Sin embargo, el hablante no tiene una tercera opción y se ve obligado a usar una de las dos formas.
(2) a. Ja dvaždy govoril emu ob etom.
Yo dos veces decir-pas.imp.masc. él-dat. sobre esto.
b. Ja dvaždy skazal emu ob etom.
Yo dos veces decir-pas.perf.masc. él-dat. sobre esto. ‘Yo se lo dije dos veces.’
Estos casos, conocidos como ejemplos de la “competencia de los aspectos”, en principio admiten tanto la forma perfectiva como la imperfectiva sin que ello provoque diferencias esenciales en el significado. Sin embargo, sí la hay, aunque sea muy sutil. Aquí defenderé que la “competencia de los aspectos”, entendida de forma absoluta, no existe.
(2a) tiene una interpretación factitiva (el hecho, todo el evento incluida la fase de proceso, tuvo lugar), mientras en (2b) lo que se resalta es el resultado, el resto de las fases del evento se ven excluidas de la interpretación. El contraste se aprecia con más claridad en (3): en (3a,a’), la primera frase implica que Iván nunca estudió en la universidad (todo el proceso se niega), y la segunda que empezó a estudiar, pero no acabó la carrera (solo se niega el subevento final, el resultativo); en (3b,b’) la primera frase implica que el avión vino y se fue (la fase de resultado se anula), y la segunda que el avión aún está donde llegó (la fase de resultado se mantiene):
(3) a. Ivan ne končal universiteta.
Iván no acabar-pas.imp. masc. universidad-gen.
a'. Ivan ne končil universitet.
Iván no acabar-pas.perf.masc. universidad-ac.
‘Iván no acabó la univesidad.’
b. Včera priletal samolet iz Rima.
Ayer pri-volar-pas.imp.masc. avión de Roma
‘Ayer vino el avión de Roma (y ya no está aquí).’
b'. Včera priletel samolet iz Rima.
Ayer pri-volar-pas.perf.masc. avión de Roma
‘Ayer vino el avión de Roma (y aún está aquí).’
Estas y otras diferencias semánticas en casos de competencia de aspectos se estudian de forma detallada en Maslov (1948) (aunque como se recordará el autor considera que no alteran el significado central) y Paducheva (1993, 1996, capítulo 4).
Pero volvamos a la definición del aspecto de Maslov. Hablando de la oposición entre formas del mismo verbo, el autor se refiere a la oposición paradigmática dentro del mismo lexema. Este es el caso, por ejemplo, de las lenguas eslavas, en las que la imperfectivización sufijal crea regularmente formas que se diferencian de las que no tienen sufijo por su significado aspectual solo, no por el léxico. Son pares de verbos perfectivos e imperfectivos, caracterizados por la emancipación o independencia del
aspecto respecto del significado léxico (la transformación de estos verbos perfectivos en imperfectivos no afecta el significado léxico):
(4) podpisat’P– podpisyvat’I(‘firmar’) rešit’P
– rešat’I(‘decidir’)
Otros tipos morfológicos de la correlación aspectual, como en (5), lo son solo por analogía, porque sí implican cambio del significado léxico:
(5) govorit’I– skazat’P(‘hablar’-‘decir’, son formas supletivas)
La diferencia entre (4) y (5) es más o menos la misma que tienen los siguientes verbos españoles: leer-releer y conocer-reconocer. La diferencia entre los verbos del primer par es puramente aspectual (la de la repetitividad), mientras los del segundo par se distinguen semánticamente (‘reconocer’ no quiere decir ‘conocer varias veces’).
Otro argumento a favor de la defectividad de la categoría aspecto es la existencia de numerosos verbos perfectiva (6a) e imperfectiva tantum (6b), esto es, verbos que tienen un único aspecto6.
(6) a. zaplakat’P‘empezar a llorar’
b. otsutstvovat’I‘estar ausente, faltar’, znat’I‘saber’
Para Maslov, la distinción entre la categoría del aspecto y otros elementos de la aspectualidad estriba en que las formas en cuestión no sufren cambios de significado. El rasgo más característico de los últimos es la fusión de valores aspectuales y léxicos y la transformación del valor aspectual en un componente categorial de la semántica léxica del verbo. Maslov insiste en que la emancipación de las distinciones léxicas (aunque no sea absoluta para todo el conjunto de verbos) se tiene que reconocer como el criterio más importante de la categoría del aspecto.
6Isačenko (1962: 383-385) y Maslov (1948) relacionan los perfectiva e imperfectiva tantum con el significado léxico de estos verbos y con ciertas Aktionsarten, tema al que volveré en los siguientes subapartados.