CIUDADANOS, DERECHOS, DEBERES Y LA INSTRUCCIÓN
2.2. EDUCAR AL NIÑO: APROPIACIÓN DE IDEAS PARA LA FORMACIÓN DE LOS ESTUDIANTES
2.2.1. Los estudiantes: los rostros de la Educación en Cundinamarca
Como se ha visto hasta el momento, la Educación de los niños buscaba el desarrollo general e individual de los sujetos según ciertos parámetros preestablecidos en el decreto y en los artículos que se mostraban a los profesores a través de las publicaciones periódicas. Pero ¿es posible conocer a los niños, por nombres propios, hoy después de más de un siglo? La verdad siendo el principal objetivo de este trabajo el de constatar como en el DOIPP se formaban no sólo“el deber ser delos ciudadanos”, sino también los individuos pareciera obligatorio hablar de ellos; ahora, para esto se deben definir los espacios en los cuales los niños son resaltados.
El problema con esto es que no sólo la historiografía, sino también el decreto como tal definieron a los niños como sujetos del saber y objeto de las reformas que se querían implantar. Así, una participación activa de los estudiantes en donde se resalten individualmente o interactúen en su formación. No es un tema que fuese importante en otras investigaciones.
En sí existen pocos espacios que señalen con nombres propios a estudiantes sin recurrir a datos de escuelas locales en donde la población estudiantil no superaba los 100 individuos (cosa que era recurrente en la mayoría de las escuelas del Estado de Cundinamarca y en sí de todo el país),si es que dichos datos existen aún de alguna escuela de la época (por esto me refiero a diarios de Directores, que por ley debían llevarlos, libros de anotaciones de asistencia y de eventos particulares que también por escuela debían llevarse, cartas de padres a directivas locales…, etc.)
¿Qué otros espacios permiten ver a los estudiantes? Uno de estos se encuentra en los periódicos especializados en educación. Como lo explica Jorge Enrique González Rojas en la “Historia de la Educación en Bogotá”, las publicaciones periódicas, impulsadas
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por el desarrollo de empresas editoriales119 en Bogotá de la época, se desarrollaron para
“la circulación de información y conocimiento”120.
Es del “El maestro de Escuela” del cual se puede tomar información sobre los estudiantes. Este publicación es descrita por González como“el medio informativo de la Dirección de la Instrucciónpública del Estado de Cundinamarca en el que aparecían las informaciones referentes al distrito de Bogotá, el movimiento interno de las escuelas primarias, las actividades y certámenes de las escuelas normales, la correspondencia oficial, la difusión literaria y científica, así como las labores de inspección y
vigilancia”121.
Siendo una publicación que se encargaba de seguir el movimiento de la Instrucción pública, nos muestra un espacio en el cual, los alumnos eran bien identificados: los exámenes.
En los números de la publicación, durante los diez años de tiraje que se estudió para el trabajo, mensualmente se mostraban los “protocolos” de los exámenes regionales y de las Sabatinas122 cumplidamente al mismo tiempo del desarrollo de las reuniones locales de Instrucción pública (aunque muy rara vez de las temáticas en ellas abordadas).
En estos protocolos era común encontrar los nombres de aquellos estudiantes que se destacaban en ciertas áreas o que realizaban actos de mención, esto se puede ver en los diferentes exámenes sabatinos del Departamento de Zipaquirá123, los cuales, después de señalar todas las actividades culturales del día, resaltaban:
“Fueron premiados los alumnos siguientes:
119 Carlos Patiño Millán en su texto “Apuntes para una historia de la Educación en Colombia” señala:
“Solo en Cundinamarca, incluyendo a Bogotá, había 12 imprentas y 23 periódicos” resaltando el papel informativo con relación a los temas de Educación que tenían las publicaciones periódicas.
120 Jorge Enrique González.”Historia de la educación en Bogotá”. 230. 121 Jorge Enrique González.”Historia de la educación en Bogotá”. 230.
122 Son exámenes públicos realizados el primer sábado de cada mes en los cuales se definían dos temas
específicos del pensum de la escuela, a estos eventos no sólo asistía el pueblo en general sino también las directivas locales de la Instrucción de cada distrito. (Para esto se puede ver: El Maestro de Escuela. (1873. 12 de Julio). Escuelas primarias de Zipaquira. Bogotá. Pp. 371.
123 Cabe mencionar que la Educación estaba organizada por Estados (Cundinamarca, Boyacá,
Antioquia…etc) y sus subdivisiones eran los departamentos (en el caso de Cundinamarca; Bogotá, Zipaquirá, Soacha…etc), y estos a su vez por distritos (en el caso de Zipaquirá; Ubalá, Gachetá, Gachalá…etc).
55 Con diploma de honor, Aquilino Díaz, Fidelino i Uldarico Laverde,
Ernesto Gaitán, Cenen Nieto, Leonidas Aguilar, Belisario Peña i Julio Rodríguez.
Con los objetos regalados por el director, Ernesto Gaitán i Cenen Nieto. Con Dinero. Rafael Cepeda, Inocencio Duran, Adolfo Forero, Arnaldo Mendoza, Francisco Triana, Eliseo Lizarralde, Alcibíades Nieto, Fidel
Torres, Antonio Duque, Elías Martínez…”124.
Otros espacios en donde se citaba a los niños era en los exámenes anuales públicos; en los cuales los niños de las escuelas elementales eran calificados sobre ejercicios de lectura y escritura: “Los sobresalientes fueron: Alberto Jiménez, Inocencio Duran,
Roberto Cepeda…Ignacio Cristancho, Avelino Monroi…”125.Y en general encualquier
actuación que haya mostrado la necesidad de reconocimiento no sólo intelectual sino también físico o artístico, no solo en las escuelas primarias, sino también en las normales: “EL CEMENTERIO…Composición escrita para las sabatinas de lectura y
recitación por el alumno-maestro A.Aguirre”126127 o “COMPOSICIÓN de una
alumna-maestra para las sabatinas del 19 de junio de 1875”de Alejandra
Carrasquilla128.
Estos espacios eran pocos. En diez años de publicaciones las únicas dos composiciones resaltadas fueron estas, y los espacios en los cuales los niños poseían una identidad propia era solamente como ejemplo de su buen comportamiento, o en otros casos de su inconformismo con los cambios educativos, lo cual era satanizado; un ejemplo particular de esto se encontraba en el artículo “Acto de Rebelión”, en el que se señalaba:
“Los alumnos- maestros señores: Timoteo Escovar, Prudencio Santos, Miguel Riveros, Manuel Jiménez, Jesús Vicente Sarai i Eliseo
124 Nicolás Barragán. (1873. 17 de Julio). ESCUELA DE VARONES DE ZIPAQUIRÁ: Sabatinas, en
El maestro de Escuela, Bogotá. Pp. 376.
125 Nicolás Barragán. (1874. 6 de Febrero). CERTAMENES PUBLICOS de la escuela de varones del
distrito de Zipaquira de 1873, en El maestro de Escuela. Pp. 518.
126 EL MAESTRO DE ESCUELA. (1875. 26 de mayo). El cementerio. Bogotá. Pp. 836.
127 Posteriormente bajo el título de “escandaloso abuso” se describe que la composición es un plagio de
una composición homónima del señor Jorge Bransby presentada el 1º de Abril de 1868 en el periódico conocido como “La bandera Liberal” que se publicaba por esos años en la ciudad de Bogotá.
128 EL MAESTRO DE ESCUELA. (1875. 28 de Junio). COMPOSICIÓN de una alumna -maestra para
56 Gaitán…pasaron a las dos de la tarde una nota a la Dirección de Instrucción Pública, diciendo que en su concepto “las sabatinas no son otra cosa que simples ensayos que tienen por objeto acostumbrar a los alumnos a contestar con propiedad i desembarazo las diversas cuestiones que se les
propongan”129.
Se puede decir que los estudiantes resaltados a través de las publicaciones y certámenes estatales solo reflejaban la buena conducta que se quería reflejar a través de la Instrucción pública. Si bien se veían acciones individuales, estas eran catalogadas como negativas si expresaban algo distinto a lo que plasmaba el DOIPP como ideal. Esta fue una opinión que prevaleció desde el comienzo no sólo entre los “Instruccionistas” más conocidos dentro de la reforma, sino también para muchos inspectores regionales que señalaban con preocupación el cambio de mentalidad que provocaba la enseñanza de la lectura y la escritura en los niños más humildes.
2.3. LA REALIDAD DE LA INSTRUCCIÓNEN DEL DOIPP EN